Los incendios forestales de California de 2025 fueron una serie de incendios forestales que afectaron al área metropolitana de Los Ángeles, Estados Unidos y a las regiones circundantes que duraron entre 7 de enero al 1 de febrero de 2025.
Estos incendios estaban asociados a condiciones meteorológicas que incluyeron vientos de Santa Ana, humedad muy baja y condiciones de sequía prolongada que llevaron a un peligro extremo de incendio. Los funcionarios meteorológicos designaron la tormenta de viento asociada como potencialmente la más severa que afectó a la región desde la tormenta de viento del condado de Davis de 2011, y finalmente provocó varios cortes de energía y múltiples incendios forestales, como el de Palisades, el de Eaton y el de Hurst.
Meteorología miniaturadeimagen|Imagen referencial que muestra la velocidad de los vientos de Santa Ana. El evento trajo consigo los característicos vientos de Santa Ana, los cuales suelen ser de una intensidad excepcional. Se anticiparon ráfagas de viento que podrían alcanzar entre en áreas urbanas de los condados de Los Ángeles y Ventura, incluidos el valle de San Gabriel y la cuenca de Los Ángeles, que en eventos anteriores se habían visto menos afectados debido a su menor altitud. Se previó que las zonas de mayor elevación experimentarían condiciones aún más extremas, con vientos de entre .
La vegetación seca agravó las condiciones peligrosas, ya que muchas áreas del sur de California atravesaban una sequía severa, con el inicio más seco de la temporada de lluvias registrado y el período de nueve meses más árido antes de la llegada del fenómeno eólico y los incendios subsiguientes.
La oficina del Servicio Meteorológico Nacional de Los Ángeles calificó la tormenta de viento como potencialmente «mortal» y «muy peligrosa». El NWS advirtió que los vientos «se intensificarían a niveles peligrosos» a partir de la tarde del 7 de enero, con una duración estimada hasta principios del 8 de enero en el sur de California. Además, el NWS alertó que los vientos «destructivos» podrían causar cortes generalizados de electricidad y la caída de árboles. Se predijo que sería la «tormenta de viento más destructiva vista en la región desde 2011».
El NWS emitió su advertencia más grave, la «Bandera Roja con Situación Particularmente Peligrosa», para los condados de Los Ángeles y Ventura, alertando sobre un riesgo extremo de incendios. Esta advertencia subrayó el peligro de un rápido crecimiento y comportamiento errático de los incendios debido a la combinación de vientos intensos y niveles de humedad extremadamente bajos. Desde finales del verano de 2024, el sur de California había experimentado una creciente aridez, ya que los sistemas de tormentas afectaron principalmente el noroeste del Pacífico. Para finales de diciembre de 2024, gran parte del condado de Los Ángeles había entrado en una fase de sequía moderada, lo que aumentó la vulnerabilidad a los incendios debido a la vegetación secada en lo que normalmente es la temporada húmeda de la región. miniaturadeimagen|Imagen satelital de los incendios forestales capturada desde el satélite GOES18 el 8 de enero de 2025 a las 21:51 p. m. La mañana del 7 de enero, un anemómetro en Magic Mountain Truck Trail en Santa Clarita informó velocidades del viento de , Escondido Canyon reportó y el aeropuerto de Van Nuys informó , según el Servicio Meteorológico Nacional. El NWS informó a las 6:19 p. m. PST que la tormenta de viento podría convertirse en el evento de viento más fuerte del sur de California en 2025, especialmente en sus valles.
Relación entre el cambio climático antropogénico y los incendios forestales Un estudio de World Weather Attribution muestra que los incendios se vieron exacerbados por el calentamiento global.https://www.worldweatherattribution.org/climate-change-increased-the-likelihood-of-wildfire-disaster-in-highly-exposed-los-angeles-area/ El estudio muestra que el calentamiento antropogénico ha aumentado el riesgo de condiciones extremas de incendios en un 35% aproximadamente y la intensidad en un 6%, mientras que la estación seca se ha extendido unos 23 días. La insuficiencia de lluvias en otoño combinada con fuertes vientos condujo a una propagación rápida y extensa, y el estudio muestra la necesidad de una mayor preparación y adaptación climática a largo plazo.
Preparación En diciembre de 2024, la jefa del Departamento de Bomberos de Los Ángeles, Kristin Crowley, advirtió sobre la disminución de la capacidad de respuesta a emergencias del departamento luego de una reducción presupuestaria de . Los recortes, aprobados por la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, afectaron principalmente el programa de horas extras variables del departamento («V-Hours»), con una reducción de aproximadamente del presupuesto de horas extras que tradicionalmente financiaba la capacitación, la prevención de incendios y las funciones esenciales de respuesta a emergencias. Según el memorando de Crowley, los recortes presupuestarios también redujeron el entrenamiento de pilotos exigido por la FAA y el personal de coordinación de helicópteros para la extinción de incendios forestales, los equipos de excavadoras responsables de crear cortafuegos y líneas de control alrededor de los incendios forestales, y la Sección de Capacitación y Planificación de Incidentes Críticos responsable de desarrollar planes de respuesta a emergencias importantes, que enfrentó recursos reducidos. La capacidad del departamento de bomberos para mantener acuerdos automáticos y de ayuda mutua con otras jurisdicciones también se vio comprometida.
El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció que enviaría 65 camiones de bomberos, siete helicópteros, siete camiones cisterna y 109 efectivos para hacer frente a cualquier incendio forestal que pudiera surgir. Por su parte, la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, instó a los residentes a mantenerse alejados de los cables eléctricos caídos y destacó el riesgo de que la tormenta de viento se convirtiera en una de las más intensas de los últimos diez años.
Southern California Edison, el principal proveedor de electricidad de la zona, anticipó posibles cortes de energía que afectarían a hasta 400 000 de sus 5 millones de clientes en California, y propuso cortar el suministro eléctrico para evitar que se iniciaran incendios debido a los equipos defectuosos. San Diego Gas & Electric también declaró que cortaría el suministro eléctrico antes de la aparición de fenómenos meteorológicos extremos.
El 7 de enero, el Distrito Escolar Unificado de Santa Mónica-Malibú anunció el cierre de todas sus escuelas en Malibú «debido al deterioro de las condiciones climáticas y preocupaciones de seguridad». Por su parte, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles informó que trasladaría temporalmente algunas escuelas en Pacific Palisades y reduciría las actividades al aire libre para proteger a los estudiantes de los vientos. Además, se cerraron tramos de la Pacific Coast Highway debido al peligro que representaban los fuertes vientos para la seguridad del tráfico.
En anticipación a posibles incendios forestales, se aseguraron de llenar los 114 tanques que forman parte de la infraestructura hídrica de Los Ángeles.
Cronología miniaturadeimagen|Humo de los incendios forestales del sur de California vistos desde el sendero para bicicletas frente a la playa Santa Mónica. El 7 de enero, durante el inicio de la tormenta de viento, la ciudad de Los Ángeles declaró el estado de emergencia en previsión de vientos fuertes. El Distrito de Gestión de la Calidad del Aire de la Costa Sur emitió una advertencia de tormenta de polvo para varios condados del sur de California, advirtiendo que los fuertes vientos podrían llevar polvo y tierra al aire, permitiendo su inhalación.
Una conferencia de prensa programada con el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, en el Valle de Coachella, para firmar las proclamaciones del Monumento Nacional Chuckwalla y el Monumento Nacional Sáttítla Highlands, fue cancelada debido a los vientos intensos. Decenas de árboles fueron incendiados en todo el Valle de San Gabriel, incluso en Pasadena.
Al mediodía, el suceso provocó cortes de electricidad a más de 20 000 clientes. Southern California Edison implementó cortes de energía preventivos en gran escala a medida que la tormenta de viento se intensificaba, afectando a miles de clientes en toda la región, con el fin de reducir el riesgo de que los equipos eléctricos causaran nuevos incendios. La compañía de servicios públicos continuó monitoreando las condiciones para posibles apagones adicionales, señalando que esta medida representaba la tercera acción preventiva de este tipo en los últimos tres meses.
Varios vuelos se retrasaron debido a la intensidad de los vientos y se advirtió a los pilotos que no volaran cerca del terreno. La Administración Federal de Aviación ordenó una parada temporal de las actividades en tierra en el Aeropuerto de Hollywood Burbank, luego de que fuertes ráfagas de viento obligaron a múltiples intentos de aproximación frustrada. Southwest Airlines desvió o canceló varios vuelos debido a los fuertes vientos presentes en los aeropuertos de Ontario y Burbank.
Mientras todo esto ocurría, al menos diecinueve distritos escolares de Los Ángeles anunciaron el cierre de escuelas debido a las condiciones extremas de la tormenta. La Universidad Pepperdine cerró sus campus en Calabasas y Malibú.
Ese mismo día, la NASA decidió cerrar temporalmente el Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) en las cercanías de La Cañada Flintridge, al menos hasta el 13 de enero. Debido a los fuertes vientos y al avance del incendio de Eaton, se obligó a evacuar a todo el personal que no era de emergencia en el sitio. miniaturadeimagen|Uno de los incendios forestales ocurridos en Los Ángeles, visto desde una azotea en West Hollywood. La ceremonia de nominaciones de la 31.ª edición de los Premios del Sindicato de Actores, que estaba programada para el 8 de enero de 2025 y que iba a ser presentada por los actores Joey King y Cooper Koch, fue suspendida a causa de los múltiples incendios ocurridos en California. De igual manera, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas decidió postergar la ceremonia de nominaciones para la 97.ª edición de los Premios Óscar, cambiando la fecha original (17 de enero) a dos días después.
Durante este periodo de tiempo, múltiples celebridades y famosos confirmaron la pérdida de sus viviendas o mansiones ubicadas en Los Ángeles debido a los incendios, como: Paris Hilton, Billy Crystal, Mandy Moore, Cameron Mathison, James Woods, Cary Elwes, Guillermo del Toro, Mark Hamill, Adam Brody, Leighton Meester, Eugene Levy, Jorge Campos, John Goodman, Anthony Hopkins, Anna Faris, Carlos Vela, Spencer Pratt, Heidi Montag, Miles Teller, Sandra Lee, Ben Affleck, Riley Reid y Cobie Smulders. También se confirmó la pérdida de la antigua residencia del ya fallecido actor Matthew Perry y la del icónico rancho y casa del humorista Will Rogers. miniaturadeimagen|Incendio de Palisades observado desde la Playa Vista el 7 de enero de 2025. El 12 de enero, las autoridades del área metropolitana de Los Ángeles declararon emergencia sanitaria ante los incendios en curso y la mala calidad de aire. Ese mismo día, el gobernador de California Newsom exigió una investigación independiente del por que los bomberos habrían tenido dificultades para conseguir suministros de agua mientras luchaban contra los incendios forestales.
El 15 de enero, varios artistas confirmaron un concierto benéfico llamado «FireAid», este hecho con el fin de conseguir donaciones de dinero por medio de las entradas para el evento con el fin de ayudar a las víctimas de los incendios.
Ese mismo día, el cineasta David Lynch evacuó su casa, pero falleció después de que la mala calidad del aire por los incendios terminaran de agravar su ya mala salud debido a su adicción al tabaco.