miniatura|Acción de la Bremer Pferde-Bahn, emitida el 16 de noviembre de 1886
Alemania como Estado nación se inició en 1871 con la unificación e instauración del Imperio alemán. Con anterioridad, los territorios que forman Alemania fueron una agrupación de Estados en el marco del Sacro Imperio Romano Germánico, formado tras la división en el año 843 del Imperio carolingio. Este Imperio se disolvió en 1806 con las guerras napoleónicas.
La unión aduanera
Revolución industrial La revolución industrial en los territorios que formaron Alemania se produjo de forma más tardía que en Inglaterra y Francia pero cuando llegó permitió a Alemania colocarse a finales del a la cabeza de las economías más avanzadas. Se encuadra dentro de la segunda revolución industrial, con caracteres distintos de los experimentados en Inglaterra.
Hacia 1815-20 no existían todavía cambios en el sistema económico de la zona, frenados por elementos políticos que comenzaron a eliminarse en gran medida a partir de 1834 con la Zollverein (unión aduanera) que tuvo un gran trascendencia.
La estructura social del país era a su vez más primitiva que la de los del oeste de Europa, con la pervivencia de una dependencia del campesinado de carácter feudal frente a los señoríos, que incluía prestaciones personales y exacciones señoriales. Es a partir de las revoluciones de 1848 cuando empiezan a desaparecer estos elementos y comienzan una serie de cambios institucionales y reformas legislativas que crearon un contexto favorable para el desarrollo empresarial y de los mercados. Entre otros elementos apareció una bolsa de mano de obra liberada de la agricultura disponible para emplearse en la naciente industria.
Un tercer elemento trascendente en la evolución económica de Alemania fue el nivel de instrucción educativa de varias áreas del país, que presentaba unas tasas de alfabetización y de estudiantes muy alta, que iba más allá de la simple obligatoriedad de escolarización, recogida en la Constitución de Prusia de 1850 sin importar la extracción social y que proporcionaron una mano de obra cualificada cuyo papel en el desarrollo industrial en este periodo fue importante y que propició que Alemania y Estados Unidos se adelantase en el proceso respecto a Gran Bretaña. El sistema educativo alemán y la importancia concedida a la educación técnica y a la formación profesional, así como el crecimiento de la educación secundaria explican una parte importante de la ventaja relativa con que el país afrontó la segunda revolución industrial.
El desarrollo alemán se basó en buena medida en la participación del Estado en conjunción con la banca que asumieron la financiación del ferrocarril y que posteriormente se extendió a otros sectores industriales como el de la minería, siderurgia y mecánica pesada.
Unificación alemana. Política monetaria y fundación del Reichsbank miniatura|Moneda de 1 marco de 1875 Con la constitución del Imperio alemán en 1871, este asumió la legislación sobre emisión de billetes y monedas. La ley de 4 de diciembre de 1871 definió el denominado marco de oro alemán como la moneda del nuevo Estado. El 1 de enero de 1876 se constituyó el Reichsbank, al convertir el Banco Prusiano en un banco central de emisión con sede en Berlín. Originalmente fue una entidad privada controlada por el Banco central de Prusia, bajo estrecha supervisión del Gobierno del Reich.Money and Banking – The Reichsbank
Hasta la unificación, Alemania había tenido 31 bancos centrales (conocidos como Notenbanken) y cada uno de los estados independientes poseía su propia moneda. En 1870 se aprobó una ley general que prohibía la creación de más Bancos centrales y en 1875, se aprobó la Ley bancaria de 14 de marzo de 1875 que creaba el Reichsbank. Cuatro de los antiguos Notenbanken (Baden, Baviera, Sajonia y Wurtemberg) continuaron existiendo hasta 1914.
Consecuencias económicas de la Primera Guerra Mundial
República de Weimar
Hiperinflación
Los salarios no crecieron al ritmo de los precios. Se produjo una disminución global del poder adquisitivo y un bajo nivel de paro. La clase obrera que ya sufría condiciones de vida duras fue muy afectada, perdió poder adquisitivo y se inició un período de auténtica miseria. El sector más castigado fue la pequeña burguesía con ingresos fijos. La inflación hizo desaparecer las capas medias alemanas, las proletarizó y les hizo perder la confianza en las posibilidades de estabilización social. No obstante, el proceso inflacionario benefició a las grandes empresas que disminuyeron su endeudamiento.
Gran Depresión A finales de la República de Weimar y durante los primeros años del periodo nazi, el país se vio azotado por la Gran Depresión. Como parte de la crisis que afectó a la economía mundial de 1929 a 1939, Alemania fue uno de los países más afectados, con profundas repercusiones en el ámbito económico y en el político. En su punto álgido, en 1932-33, el desempleo alcanzó casi seis millones de personas, con una tasa cercana al 30 %. La crisis económica agravó las debilidades políticas de la República de Weimar. Los electores perdieron la fe en los partidos moderados que habían controlado el gobierno y se inclinaron hacia posiciones radicales, el Partido Nazi, en la extrema derecha y el Partido Comunista de Alemania (KPD), en la extrema izquierda. Los efectos de la Gran Depresión desempeñaron un papel significativo en el ascenso al poder de Adolf Hitler en 1933.
La depresión afectó a Alemania con especial dureza, ya que el país había llegado a depender en gran medida de los préstamos estadounidenses durante la segunda mitad de la década de 1920. Cuando las entidades financieras de este país comenzaron a exigir el reembolso de los préstamos tras el colapso de Wall Street a finales de octubre de 1929, se provocó una grave crisis de capital en Alemania. Los problemas fiscales y monetarios del Gobierno se vieron agravados por la elevada deuda del país en concepto de reparaciones de la Primera Guerra Mundial. El canciller Heinrich Brüning introdujo una política de austeridad y deflación en un intento por hacer frente a la doble crisis. Después de que el Reichstag rechazara sus propuestas iniciales, comenzó a gobernar por decreto, lo que marcó el inicio de los gabinetes presidenciales que continuaron hasta el final de la República de Weimar. En lugar de mejorar la situación económica de Alemania, las medidas deflacionistas de Brüning la empeoraron. Los dos gabinetes efímeros que sucedieron a Brüning no lograron detener ni el declive económico ni el auge de los nazis. Tras convertirse en canciller en 1933, Adolf Hitler recurrió a proyectos de obras públicas, un programa de rearme masivo y un gasto deficitario para devolver a Alemania a una situación cercana al pleno empleo en 1939.
Economía de la Alemania nazi
Segunda Guerra Mundial y división del país Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial y de resultas de la ocupación de Alemania por las potencias vencedores, el país quedó dividido en dos, la República Federal de Alemania en el oeste, con sistema político occidental y Economía social de mercado y en el este, la República Democrática de Alemania con economía centralizada y empresas públicas de carácter estatal. Desde entonces y hasta 1990, en que se produjo la reunificación, las dos Alemanias avanzaron por caminos separados en su discurrir económico.Zschiesche: p.3
República Democrática Alemana (1945-1990)
República Federal Alemana
Reunificación alemana Tras la caída del muro de Berlín en 1989, el 3 de octubre de 1990, entró en vigor el Tratado de Unificación de Alemania Oriental y Occidental. A partir de entonces, el país de forma única, se rigió por los principios de la economía social de mercado con reconocimiento de la propiedad privada, libertad de precios y movilidad de trabajadores y capitales. En definitiva supuso una integración de la República Democrática dentro de Alemania Occidental, ya que la primera fue quien cambió su legislación y su estructura y política económica. Ya antes, el 18 de mayo de 1990 los ministros de finanzas de ambos países Theo Waigel y Walter Rombers habían firmado en Bonn el Tratado de unión monetaria, económica y social que en sus principios generales establecía una unión monetaria, con el marco occidental como moneda común. El acuerdo fue ratificado por los respectivos parlamentos en junio de ese mismo año y entró en vigor el 1 de julio. La reunificación desde el punto de vista económico supuso un hito sin precedentes que por una parte supuso una unión monetaria y simultáneamente una conversión de una economía centralizadas y completamente planificada por el Estado en una economía social de mercado.
Los elementos más destacados de este proceso de integración fueron: Reordenación y privatización de las empresas públicas a través de la creación del Treuhandanstalt, organismo público fundado en 1990 por la Volkskammer, encargado de englobar las empresas públicas existentes en el Este y su posterior privatización. El Treuhand, como se conocía de forma abreviada, llegó a tener 23.500 empresas, de las cuales unas 3.500 fueron cerradas y el resto privatizadas, unas 500 de las cuales fueron adquiridas por sus antiguos propietarios.Zschiesche: p.4-5 Esta institución cesó sus operaciones el 31 de diciembre de 1994. La cuestión monetaria. La unión monetaria desempeñó un papel fundamental en la unificación del país. El 1 de julio de 1990, con la entrada en vigor del tratado de unión monetaria se produjo la desaparición del marco de la República Democrática y su sustitución por el marco. El tipo de cambio se fijó en una tasa de 1 a 1 para los primeros 4000 marcos, y 2 RDA a 1 DM para cantidades superiores. Este tipo de cambio de 1 a 1 resultaba del todo incoherente con la realidad económica de ambos territorios y suponía una transferencia de renta significativa para los ciudadanos germanoorientales. Para financiar aunque fuera parcialmente el aumento del gasto público que supuso la reunificación se estableció en 1995 el denominado "solidarity surcharge", un recargo en el impuesto sobre la renta y en impuesto sobre sociedades, que supuso una elevación del 7,5% de la escala de los impuestos correspondientes. Al tiempo, también se volvió a elevar la contribución a la seguridad social y el impuesto sobre el patrimonio. Todo esto supuso, fundamentalmente, una transferencia de recursos financieros del Oeste al Este, que según algunas estimaciones la elevan a entre el 4% al 5% del PIB cada año. Debilidad estructural de las empresas del Este. Según Helmut Schlesinger , presidente del Bundesbank en 1991, los análisis que se realizaron con carácter previo, sobre la situación de la economía de la Alemania Oriental fueron erróneos al estimar muy por encima su capacidad de competir de manera efectiva en los mercados de forma libre. Igualmente la demanda de productos fabricados en la antigua Alemania del Este cayó significativamente porque los que habían sido sus mercados naturales en la antigua área de países del COMECON dejaron de serlo con el cambio político en toda Europa Oriental. Esta caída conllevó un incremento del desempleo. De la misma manera se puso de manifiesto un paro no registrado que se empleaba de manera excedentaria en diversos sectores de la economía.
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos Lachmann, W. (1991) “Política de Orden (Ordnungspolitik): Marco Global para la Política Económica - La Clave del Milagro Económico Alemán?”, Revista Desarrollo y Sociedad, 1(28), pp. 61–78. doi:10.13043/dys.28.4.
Categoría:Historia económica de Alemania