thumb|alt=Statue of Heracles, holding a club and caressing a lion|Hércules, dios de la mitología griega que representa la masculinidad. La masculinidad (también llamada hombría o virilidad en su acepción popular) es el conjunto de características sociales,https://www.gob.mx/conavim/articulos/que-es-la-masculinidad?idiom=es culturales y biológicas comúnmente asociado o atribuido a los hombres y niños, pero que también pueden poseer las mujeres.; ; Las ciencias sociales suelen mencionar el término en plural (masculinidades). y distinguen la masculinidad hegemónica, variable según cada sociedad y época, de las masculinidades disidentes o alternativas, que se le contraponen. La falta de algunas o todas las características atribuidas a la masculinidad hegemónica conlleva la estigmatización y desvalorización del varón, catalogándolo habitualmente de «menos hombre» y «feminizado».
Al respecto, Luciano Fabbri señala que «la masculinidad no es un hecho biológico, no depende de los genitales con los que hayamos nacido» y que, en su lugar, «es un conjunto de significados, siempre cambiantes, que construimos a través de nuestras relaciones con nosotros mismos, con los otros y con nuestro mundo. La masculinidad no es estática ni atemporal, es histórica». Además, el autor señala que «la masculinidad no es una ni es única». Es decir, las masculinidades de los hombres dependen de una gama de factores, como lo son la procedencia cultural y el estatus socioeconómico.
Distintas corrientes académicas han señalado que las masculinidades están definidas por conjuntos de atributos que incluyen los comportamientos y roles asociados con los hombres, tanto niños como adultos, definidos social y biológicamente, a menudo distintos de la definición del sexo anatómico masculino.Gender, Women and Health: What do we mean by "sex" and "gender"?', The World Health Organization En esta línea de pensamiento académico, desde los estudios de género, se ha señalado que la masculinidad es una construcción cultural de género que designa el rol de los varones en las sociedades.
En las sociedades en las que los varones predominan sobre las mujeres (patriarcales) y en los grupos sociales que consienten esa situación, la masculinidad suele asociarse con valores y características como el coraje, la independencia, la asertividad, la fuerza de voluntad, la ambición, la iniciativa, la racionalidad, el control emocional, la fuerza muscular, el desarrollo intelectual, el dominio de habilidades, el estoicismo, la seguridad y la práctica de ciertos deportes;Vetterling-Braggin, Mary "Femininity," "masculinity," and "androgyny": a modern philosophical discussionWorell, Judith, Encyclopedia of women and gender: sex similarities and differences and the impact of society on gender, Volume 1 Elsevier, 2001, ISBN 0-12-227246-3, ISBN 978-0-12-227246-2 pero también la propensión a la guerra y la violencia, la agresividad, la competitividad y la autorrepresión de la afectividad.
Los varones suelen ser educados y presionados para ajustar sus comportamientos a la masculinidad hegemónica, presentándose resistencia social a las formas de masculinidad alternativa. Por otro lado, suelen aparecer reacciones de hostilidad y represión cuando los atributos de la masculinidad hegemónica se manifiestan en mujeres — una forma de misoginia.
Erving Goffman, analizando los mecanismos del estigma, sostuvo que, en Estados Unidos, para no ser discriminado como varón se necesitaban las siguientes cualidades: «joven, casado, padre de familia, blanco, urbano, norteño, heterosexual, protestante, con educación superior, con un buen empleo; con aspecto, peso y altura adecuados; y con un reciente triunfo en los deportes», concluyendo que la masculinidad era un estereotipo y, como tal, una formulación ideal que prácticamente nunca existe en la realidad y que resulta inalcanzable para la mayoría de los hombres.
La concepción tradicional y hegemónica de masculinidad vincula y legitima la idea de que existe una relación natural entre el sexo masculino y la detención social del poder, especialmente en lo que refiere a la posición relativa de los hombres respecto de las mujeres. Esta ideología, conocida popularmente como machismo, ha condicionado a los hombres a desarrollar conductas caracterizadas por la toma de riesgos, la ausencia de responsabilidad y el ejercicio de la violencia. Actualmente, la ideología machista es rechazada oficialmente por la mayoría de las sociedades contemporáneas; sin embargo, todavía existen en la práctica desigualdades y presión por perpetuarla.
En algunas culturas y dependiendo del idioma, los conceptos y objetos inanimados se consideran masculinos o, en su defecto, femeninos. Así mismo, en la actualidad, se estima a algunos diseños y representaciones de objetos cotidianos como masculinos o femeninos desde el punto de vista de ventas, diseño y mercadeo.https://designmodo.com/masculine-feminine-designs/
Generalidades El concepto de la masculinidad varía histórica y culturalmente; por ejemplo, aunque el dandi fue visto como un ideal de masculinidad del , es considerado afeminado por los estándares modernos. Similar a la masculinidad es la virilidad (del latín vir , «hombre»). Y por otro lado muchas actividades cotidianas que los hombres modernos realizan como lavar los platos o la ropa eran vistas como «afeminadas» en la antigüedad.
Actualmente existe un amplio espectro de investigaciones sobre el tema de la masculinidad y las masculinidades desde distintas ciencias sociales y con diferentes perspectivas. El estudio de la masculinidad o las masculinidades han sido objeto tanto de la antropología, como la sociología, la filosofía, la psicología y el ámbito de la sexualidad y la salud reproductiva. El estudio académico de la masculinidad ha recibido una mayor atención durante la década de 1980 y principios de la de 1990, (por ejemplo, el número de cursos sobre el tema en los Estados Unidos pasó de 30 a más de 300). Esto ha provocado la investigación de la intersección de la masculinidad con otros ejes de la discriminación social y conceptos de otros campos, como la construcción social de la diferencia de género (prevalente en un número de teorías filosóficas y sociológicas).thumb|Símbolo de Marte, representación alusiva del varón y la masculinidad.Cualidades, características o roles masculinos, se consideran típicos de, o apropiados para, un niño o un hombre. Tienen grados de comparación: «más masculino» y «lo más masculino de todo», y lo contrario puede ser expresado por «poco masculino» o «epiceno».Roget’s II: The New Thesaurus, 3rd. ed., Houghton Mifflin, 1995. Según algunas fuentes, se entiende por «masculinidades» a un conjunto de construcciones culturales a través de la historia, por las cuales se les asignan a los varones ciertos roles sociales propios de su género. Desde esta perspectiva se le asignan, también, otras características a las mujeres. Por ejemplo, según el psicólogo Juan Carlos Ramírez Rodríguez, se espera de los varones que sean fuertes, independientes, agresivos, activos, resistentes, que soporten el dolor y que sean ellos los violentos. Normas masculinas convencionales, como las describe Ronald F. Levant en su Masculinity Reconstructed («Masculinidad reconstruida» en español), son «evitar la feminidad; emociones restringidas; sexo desconectado de la intimidad; búsqueda del logro y el estatus; la autosuficiencia; la fuerza; la agresión y la homofobia». Estas normas refuerzan los roles de género mediante la asociación de atributos y características con un género.
Desarrollo de la masculinidad La importancia relativa de la socialización y de la genética en el desarrollo de la masculinidad es debatida.Stoller, Robert J. " " Sex and Gender. The development of masculinity and feminity (1968, 1974. Reprinted in 1984). Psicoanalistas como Sigmund Freud y Carl Jung creían que en el inconsciente todos los seres humanos son bisexuales innatos y los aspectos de la identidad femenina y masculina están presentes en todos los varones humanos.“Sigmund Freud 1856–1939” entry (2000) Encyclopaedia of German Literature Routledge:London Retrieved 2 September 2009: http://www.credoreference.com.library.capella.edu/entry/routgermanlit/sigmund_freud_1856_1939Bullock, A., Trombley, S. (1999) The New Fontana Dictionary of Modern Thought Harper Collins:London pp. 607, 705
El desarrollo histórico de los roles de género es abordado por la genética del comportamiento, la psicología evolutiva, la ecología humana, la antropología y la sociología. Todas las culturas humanas parecen alentar los roles de género en la literatura, la música, la moda, las producciones audiovisuales, los productos interactivos entre otros productos culturales; ejemplos pueden incluir las epopeyas de Homero, los cuentos de Hengist y Horsa y los comentarios normativos de Confucio. Tratamientos más especializados de la masculinidad se pueden encontrar en el Bhagavad Gita y en el bushidō de Hagakure.
En muchas culturas, la exhibición de características no típicas del género puede ser un problema social. En sociología, este etiquetado es conocido como suposiciones de género y es parte de la socialización para satisfacer las costumbres de una sociedad. El comportamiento no estándar puede considerarse indicativo de homosexualidad, a pesar del hecho de que la expresión de género, identidad de género y orientación sexual son ampliamente aceptados como conceptos distintos en algunas culturas. Cuando la sexualidad se define en términos de la elección del objeto (como en los primeros estudios de sexología), la homosexualidad masculina se interpreta como afeminamiento. La desaprobación social de la masculinidad excesiva puede ser denostada como «machismo» o por neologismos como «envenenamiento de testosterona».Alan Alda, "What Every Woman Should Know About Men", Ms., New York, October 1975
Naturaleza y crianza La medida en que la masculinidad es innata o condicionada es objeto de debate. Las investigaciones del genoma han aportado información sobre el desarrollo de las características masculinas y el proceso de la diferenciación sexual específicos para el sistema reproductivo humano. El factor de determinación de testículo (también conocido como proteína SRY) en el cromosoma Y, crítico para el desarrollo sexual masculino, activa la proteína SOX9. La proteína SOX9 trabaja con la proteína SF1 para aumentar el nivel de la hormona antimulleriana, reprimiendo el desarrollo femenino, mientras que activa y forma un bucle feed-forward con la proteína FGF9; esto crea los cordones testiculares y es responsable de células de Sertoli, que ayudan en la producción de esperma. La activación de la SRY detiene el proceso de creación de una criatura femenina, a partir de una cadena de acontecimientos que conducen a la formación de los testículos, la producción de andrógenos y una serie de efectos hormonales pre y posnatales. Cómo un varón desarrolla la identidad de género también se debate.