Grigori Yefímovich Rasputín (; Pokróvskoye, -Petrogrado, ) fue un místico ruso con una gran influencia en los últimos días de la dinastía Románov. Rasputín es la transcripción procedente de la pronunciación francesa, mientras que la forma correcta de la pronunciación rusa es Raspútin.

En su lugar de origen pretendía darse una apariencia de Jesucristo y tenía fama de sanador mediante el rezo, razón por la cual, y gracias a una amiga de la zarina llamada Anna Výrubova, en 1905 fue llamado al palacio de los zares para cortar una hemorragia de su hijo y heredero Alekséi Nikoláyevich Románov, que padecía de hemofilia. El zarévich efectivamente mejoró —algunos investigadores suponen que fue mediante hipnosis— y la familia Románov, especialmente la zarina Alejandra, cayó bajo la influencia de este controvertido personaje.

Primeros años Rasputín nació y se crio en un pequeño pueblo de Siberia Occidental llamado Pokróvskoye, que pertenecía entonces a la región de Tobolsk, actual óblast de Tiumén, y está a unos 300 km al este de los Urales, en la orilla izquierda (norte) del río Turá. Es posible que, como era habitual entre los campesinos rusos, su nombre derivara de un seudónimo y proviniera de la palabra rasputnyi («disoluto»). El registro de la parroquia local contiene la siguiente entrada el : «En el pueblo de Pokróvskoye, en la familia del campesino Yefim Yákovlevich Rasputin y su esposa, ambos ortodoxos,Efim Vilkin Rasputin (24 de diciembre de 1841 – otoño de 1916); Anna Parshukova (1839/40 – 30 de enero de 1906) nació un hijo, Grigori».Joseph T Fuhrmann, Rasputin: The Untold Story; Retrieved 18 January 2015Demystifying the life of Grigory Rasputin | Russia Beyond The Headlines . Rbth.ru (27 December 2012). Retrieved on 15 July 2014.Royal Russia News: Demystifying the life of Grigory Rasputin . Russia Beyond the Headlines via Angelfire.com. 27 December 2012. Al día siguiente fue bautizado y nombrado en honor de San Gregorio de Nisa, cuya fiesta se celebra el 10 de enero.Radzinsky (2000), pp. 25, 29.

Grigori fue el quinto de nueve hijos. Solo sobrevivieron dos: él y su hermana Feodosia. Nunca asistió a la escuela; según el censo de 1897, casi todo el pueblo era analfabeto.Fuhrmann, p. 9. En Pokróvskoye, el joven Rasputín era considerado un extraño, pero dotado de dones misteriosos.

Lo poco que se sabe sobre su infancia fue transmitida por su hija María.Rasputin. Según ella, a los catorce años la idea de que «el Reino de Dios está en nosotros» le hizo «correr a esconderse en el bosque, temeroso de que la gente notara que le había ocurrido algo inimaginable». Cuando se hubo recuperado, volvió a casa con «la sensación de una luminosa tristeza». Más o menos a esa edad, harto de soportar que otros niños lo llamasen «enclenque», un día se resolvió y les agredió. Aunque se arrepintió de aquello, pues no era violento, se hizo más sociable desde entonces y fue capaz de ir al mercado de Tiumén (80 km al oeste) a vender el centeno de su padre. Sin embargo, en conjunto, Rasputín siguió siendo un muchacho demasiado disperso como para convertirse en un hombre de provecho. Empezó a beber y lo detuvieron junto con otros por el robo de unos caballos. Finalmente, la asamblea rural lo absolvió, aunque los demás fueron desterrados a la Siberia Oriental. thumb|left|Rasputín y sus hijos. El 2 de febrero de 1887, Rasputín se casó con Praskovia Fiódorovna Dubróvina, tres años mayor que él, con quien tuvo tres hijos: Dmitri, Varvara y María. Dos hijos anteriores a ellos murieron muy niños.Mijaíl (29 de septiembre de 1888 – 16 de abril de 1893); Anna (29 de enero de 1892 – 3 de mayo de 1896); Grigori (25 de mayo de 1894 – 13 de septiembre de 1894); Dmitri (25 de octubre de 1895 – 16 de diciembre de 1933); Matryona (26 de marzo de 1898 – 27 de septiembre de 1977); Barbara (28 de noviembre de 1900 – 1925); Paraskeva (11 de octubre de 1903 – 20 de diciembre de 1903) En 1892, Rasputín dejó abruptamente su aldea, esposa, hijos y padres.Nelipa, p. 16. Pasó varios meses en un monasterio de Verjoturie (hoy en el óblast de Sverdlovsk). El autor Aleksandr Spiridóvich sugirió que lo hizo por la muerte de un niño, pero el monasterio fue ampliado en aquellos años para recibir más peregrinos.Верхотурский Во Имя Святителя Николая Чудотворца Мужской Монастырь. Pravenc.ru. (Consultado el 17 de febrero de 2015) Ingresó poco después en una secta cristiana condenada por la Iglesia ortodoxa rusa conocida como jlystý («flagelantes»), quienes creían que para llegar a la fe verdadera hacía falta el dolor. En las reuniones de esta secta, las fiestas y orgías eran constantes y Grigori se convirtió en un acérrimo integrante. El ingreso en esta congregación marcó al profeta siberiano de por vida —esto explicaría la notoria vida sexual que tuvo en años posteriores y que acabó ennegreciendo su reputación de hombre santo—. Posteriormente llevó una vida de ermitaño hasta que conoció al hermano Macario, un iluminado que tuvo una fuerte influencia sobre Rasputín, pues llevó a Grigori a renunciar a beber y comer carne. Cuando regresó a casa, se había tornado un ferviente converso.Fuhrmann, p. 17

Influencia en la monarquía rusa thumb|upright|left|Grigori Rasputín en 1910. Rasputín fue presentado al zar Nicolás II el 1 de noviembre de 1905 en el Palacio Peterhof. El propio emperador dejó constancia del encuentro en su diario personal, donde consignó que él y la emperatriz Alejandra Fiódorovna habían conocido a «un hombre de Dios, Grigori, de la provincia de Tobolsk». Tras esta audiencia inicial, Rasputín regresó a su localidad natal de Pokróvskoye y no volvió a San Petersburgo hasta julio de 1906.

A su retorno a la capital imperial, Rasputín envió un telegrama al zar solicitando autorización para obsequiarle un ícono de San Simeón de Verjoturie. Posteriormente, se reunió nuevamente con Nicolás II y la emperatriz el 18 de julio de 1906, y en octubre del mismo año fue presentado formalmente a los hijos del matrimonio imperial.

La influencia de Rasputín no se limitó al círculo íntimo de la familia imperial, sino que se extendió a sectores relevantes de la aristocracia rusa. Este ascendiente fue atribuido principalmente a su fuerte carisma personal, caracterizado por una mirada fija y penetrante —cabello castaño y ojos azules de tonalidad clara—, un discurso ambiguo y elíptico, de estructura poco convencional, percibido por algunos contemporáneos como de naturaleza oracular, y una notable capacidad de sugestión interpersonal. Asimismo, su ascendiente sobre mujeres de la alta sociedad fue explicado por la combinación de su presencia física, su intuición psicológica, su familiaridad con las Escrituras y su adscripción a determinadas corrientes de la religión popular rusa, vinculadas a tradiciones místicas heterodoxas como la del jlystý.

Este fenómeno se desarrolló en un contexto cultural marcado por el romanticismo filoeslavo, en el cual Rasputín, oriundo de la Siberia rural, enfatizaba su identidad rusa en contraste con la aristocracia cortesana, estrechamente vinculada por lazos familiares y culturales a la nobleza europea, en particular alemana.

thumb|Rasputín con sus seguidoras en 1914.

Paralelamente, Rasputín fue objeto de una creciente hostilidad por parte de sectores de la nobleza y de la corte que percibían su influencia como una amenaza a sus intereses políticos y sociales. Estas facciones promovieron campañas de descrédito y rumores que fueron aprovechados por círculos opositores y por movimientos revolucionarios contrarios al régimen zarista. Aunque la relación del zar con Rasputín estuvo mediada en gran medida por la confianza de la emperatriz, diversas fuentes contemporáneas señalaron que ninguna decisión relevante de la corte se adoptaba sin que su opinión fuera, al menos, considerada.

El 12 de julio de 1914, una campesina de 33 años llamada Jionia Guseva intentó asesinar a Rasputín apuñalándolo en el estómago frente a su casa en Pokróvskoye.En Siberia, Jina Guseva trata de asesinar a Grigori Rasputín en su hogar. (Rasputín será definitivamente asesinado el 29 de diciembre de 1916) Rasputín se había enterado recientemente por la zarina de que Rusia se preparaba para la guerra, y había salido de su hogar para enviar un telegrama instando al zar a evitar el conflicto. Rasputín resultó gravemente herido y, durante un tiempo, no estuvo claro si sobreviviría. Tras someterse a una intervención quirúrgica y pasar un tiempo en un hospital logró recuperarse.

Durante la Primera Guerra Mundial, Rasputín fue acusado por sus detractores de actuar como espía del Imperio alemán y de ejercer una influencia indebida sobre la emperatriz Alejandra, de ascendencia alemana, especialmente en los nombramientos ministeriales efectuados durante las ausencias del zar en el frente. Estas acusaciones contribuyeron significativamente al deterioro de la imagen pública de la monarquía y a la erosión de su legitimidad política.

Rasputín fue considerado una figura central en la vida del zarévich Alekséi Nikoláievich, heredero al trono, quien padecía hemofilia. En este contexto, actuó como una suerte de sanador personal, empleando métodos que diversos testimonios describieron como sugestivos o hipnóticos, y que coincidieron con remisiones temporales de los episodios hemorrágicos del niño. Estas intervenciones reforzaron la confianza absoluta de la emperatriz en Rasputín, al considerar inexplicables los efectos observados desde una perspectiva médica contemporánea.

La estabilidad de la dinastía Románov quedó así estrechamente vinculada a la figura de Rasputín, dado que la supervivencia del heredero era un elemento crucial para la continuidad del régimen. Además, la emperatriz otorgó crédito a las visiones y vaticinios atribuidos al místico sobre el destino de la «santa Rusia», a la que Rasputín describía, según testimonios, como sumida en una profunda crisis moral y espiritual.

Asesinato

En el gobierno y en la corte se consideraba que la influencia de Rasputín sobre el zar y la zarina era nefasta en un momento en que la situación de la monarquía ya era muy crítica.Historia de la Revolución Rusa, L. Trotsky, 1932 El primer ministro Aleksandr Trépov le ofreció doscientos mil rublos para que regresase a su pueblo natal y fracasó. Posteriormente, a principios de 1916, hubo una tentativa de asesinato contra Rasputin que fue planeada por el entonces exministro del Interior, Alekséi Jvostov. Finalmente, la conjura que tuvo éxito fue la del príncipe Félix Yusúpov, en la que también estaban implicados un líder derechista de la Duma, Vladímir Purishkévich, y dos grandes duques, Demetrio Pávlovich y Nicolás Mijáilovich. thumb|El cadáver congelado de Rasputín tras ser recuperado del río Nevá.