El VIH y sida en Bolivia tiene menos del 1% de prevalencia entre la población adulta de este país, pero ha registrado un importante incremento histórico, en 2024 la cantidad de nuevos casos registrados se duplicó con respecto al año anterior. Según datos de ONUSIDA, Bolivia es el país con el más alto número de casos nuevos con respecto a su población.

Prevalencia El primer caso registrado en el país fue identificado en 1984. En mayo de 2007, el Gobierno de Bolivia reportó un total de 2464 casos de VIH desde el inicio de la epidemia. ONUSIDA, que incluyó estimaciones de casos desconocidos, informó en 2005 que 7000 personas en Bolivia vivían con el VIH, pero las estimaciones varían ampliamente entre 3800 y 17 000 personas.

La prevalencia del síndrome de inmunodeficiencia adquirida aumentó de manera alarmante entre 2010 y 2023, periodo en que se registró un crecimiento del 146.45%. Hasta febrero de 2024 se habían registrado a 39.952 personas viviendo con VIH, de las cuales el 40% correspondía a población joven. El aumento de las personas con VIH hasta 2024 supuso una alerta entre las autoridades ya que se duplicó con respecto al año previo mostrando una tendencia peligrosa.

Las regiones con mayores registros fueron los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz, que concentran el 80% de los casos, particularmente en sus ciudades capitales, aunque en el sector del trópico de Cochabamba la prevalencia alcanzó a duplicarse en los últimos años..

La cobertura de tratamiento presenta limitaciones: la tasa de supresión viral se sitúa en torno al 37 %, muy por debajo del objetivo del 95 % establecido por ONUSIDA. La distribución de los casos también ha cambiado: mientras que en 2011 Santa Cruz concentraba más de la mitad de los diagnósticos, en 2023 representó el 39 %, con aumentos significativos en otras regiones como el Chapare.

El perfil epidemiológico ha variado, con una reducción en la proporción de diagnósticos en personas heterosexuales (del 79 % en 2010 al 62 % en 2023) y un aumento en quienes se identifican como hombres que tienen sexo con hombres (del 9 % al 19 % en el mismo periodo), aunque se reconoce la posibilidad de subregistro debido al estigma social.

Según datos del Ministerio de Salud, de enero a marzo de 2025 se registraron más de 1200 casos nuevos de VIH en Bolivia, de los cuales el 65% eran en personas jóvenes.

Transmisión Las tasas de prevalencia del VIH en Bolivia son más altas entre los HSH, quienes presentaron niveles de infección del 15 % en La Paz y casi el 24 % en Santa Cruz, según un informe de 2005 citado por ONUSIDA. Los niños y niñas sin hogar también parecen ser vulnerables a la infección por VIH. Un estudio reciente sobre jóvenes de la calle en Cochabamba reveló que el 3,5 % eran VIH positivos. En parte debido a la normativa gubernamental que exige a las trabajadoras sexuales acudir regularmente a clínicas de infecciones de transmisión sexual (ITS) para sus exámenes médicos, las tasas de VIH entre las trabajadoras sexuales se han mantenido bajas. Los patrones de otros países de la región sugieren que las trabajadoras sexuales bolivianas podrían ser otra población en riesgo de contraer VIH/ SIDA.

Diversos factores aumentan el riesgo de una expansión del VIH/SIDA en Bolivia, entre ellos la migración de zonas rurales a urbanas y ciertas normas sociales que favorecen la existencia de múltiples parejas sexuales en los hombres. Según la Encuesta Demográfica y de Salud (EDS) de Bolivia de 2003, el 23 % de los hombres solteros de 15 a 49 años declaró haber tenido múltiples parejas sexuales en los últimos 12 meses, lo que incrementa su exposición y la de sus parejas a la infección. A ello se suma un conocimiento limitado sobre la enfermedad: el 24 % de las mujeres de 15 a 49 años afirmó no haber oído hablar nunca del VIH/SIDA.

Las altas tasas de violencia, incluido el abuso sexual, se consideran factores que contribuyen a la propagación de la enfermedad. Asimismo, persisten creencias erróneas sobre el VIH; por ejemplo, según la Encuesta Demográfica y de Salud (DHS), el 45 % de las personas encuestadas creía que una persona con apariencia saludable no podía estar infectada. Estos factores se ven agravados por el estigma social, la discriminación hacia las personas que viven con VIH y los grupos en situación de riesgo, así como por la limitada disponibilidad de recursos en los sectores público y privado.

Respuesta nacional Históricamente el Estado boliviano ha expresado su apoyo a las personas viviendo con VIH, si bien las acciones de apoyo material para garantizar el derecho de acceso a la salud de las personas viviendo con VIH han visto avances reales a partir de las primeras décadas del . El año 2000 mediante un acuerdo con el gobierno de Brasil, el Estado boliviano accedió a una donación de antirretrovirales, y comprometió la adquisición regular de los mismos para su distribución gratuita entre los pacientes que así lo requieran.

En 2007 se promulgó la Ley para la prevención del VIH-SIDA, protección de los derechos humanos y asistencia integral multidisciplinaria para las personas que viven con el VIH-SIDA. De manera complementaria en marzo de 2010 se emitió el Decreto Supremo 0451 que reglamenta las disposiciones de la mencionada ley.https://bolivia.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/DECRETO%20SUPREMO%20No%200451%20del%2017%20Marzo%202010_0.pdf

En febrero de 2007, el Gobierno de Bolivia, a través del Ministerio de Defensa Nacional y el Ministerio de Salud y Deportes, junto con el Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas y ONUSIDA, firmó un acuerdo para implementar el proyecto Adopción de Actitudes y Prácticas para la Prevención del VIH-SIDA en las Fuerzas Armadas. Esta iniciativa se presentó como parte de los esfuerzos del Estado para reforzar la prevención de la epidemia.

Bolivia ha recibido apoyo de la comunidad internacional para la respuesta al VIH/SIDA, y una parte importante del financiamiento procede de fuentes externas. El Grupo Temático de las Naciones Unidas y la oficina de ONUSIDA en el país respaldan proyectos dirigidos a poblaciones vulnerables. No obstante, la cobertura de los servicios de prevención y atención sigue siendo limitada: alcanza aproximadamente al 3 % de los hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y al 30 % de las trabajadoras sexuales. El Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria financia programas en nueve provincias que ofrecen atención integral a las personas que viven con VIH, incluyendo tratamiento antirretroviral (TAR), apoyo psicológico, servicios de laboratorio y tratamiento de infecciones oportunistas. Actualmente, el TAR llega a cerca del 24 % de la población objetivo de personas que viven con VIH/SIDA.

Bolivia participa en la iniciativa Brasil+7, un programa liderado por UNICEF, ONUSIDA y el Gobierno de Brasil que busca ampliar la prevención, el tratamiento y la atención del VIH/SIDA en mujeres embarazadas y jóvenes. El proyecto también promueve el acceso universal al tratamiento antirretroviral (TAR) para las personas que viven con VIH y a los servicios de prevención de la transmisión maternoinfantil (PTMI ). Además de Bolivia, forman parte de la iniciativa Santo Tomé y Príncipe, Nicaragua, Paraguay, Cabo Verde, Guinea-Bisáu y Timor Oriental.

En 2024 el Ministerio de Salud informó que 18.680 personas viviendo con VIH recibían tratamiento y seguimiento gratuito.

Véase también VIH/sida en América del Sur

Referencias

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