La Real Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Despojado, Cristo Camino del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura es una de las 20 cofradías que existen, en la actualidad, en la Semana Santa de Valladolid.

Historia thumb|right|275px| El Santísimo Cristo Despojado en la Plaza Mayor de Valladolid. En 1925, el Arzobispo Remigio Gandásegui encomendó a los integrantes de la Juventud Obrera Católica alumbrar en la Procesión General de Viernes Santo los pasos del Despojo y La Verónica. El primero era un paso histórico de Juan de Ávila (h. 1679) cuyos sayones se encontraban en el Museo Nacional de Escultura y cuya imagen central había perecido en un incendio acaecido en la iglesia de Jesús Nazareno en 1799, por lo que fue reconstruido con la imagen del Cristo del Despojo que Claudio Cortijo talló en 1801 para reemplazarlo, propiedad de la Cofradía de Jesús Nazareno. El segundo era un conjunto histórico encargado por la Cofradía de la Pasión a Gregorio Fernández (1614), a excepción de la imagen de Cristo, obra de Pedro de la Cuadra (h. 1600-1620), que también se encontraba en el Museo Nacional de Escultura.

Dependencia de la JOC Tras la Guerra Civil, los jocistas manifestaron al Arzobispo Antonio García y García su deseo de constituirse en cofradía con el nombre del Monte Calvario, pero éste consideró que el nombre debía ser el de la imagen que alumbraban, quedando constituida como Cofradía del Santo Cristo del Despojo. Quisieron establecer su sede en la iglesia de Jesús, donde se encontraba aquella imagen, pero la Cofradía de Jesús Nazareno argumentó que si lo hacían así tendrían que quedar constituidos como una más de las Comisarías que, en el seno de aquella, se ocupaban de las distintas imágenes del templo, por lo que optaron por establecer su sede en la Iglesia de San Felipe Neri. En 1947 pasaron a la cercana del Salvador, para instalarse definitivamente en 1961 en la de San Andrés.Burrieza Sánchez, J., Historia de las Cofradías de Semana Santa de Valladolid, Junta de Cofradías de Semana Santa de Valladolid, 2017, pp. 80.82

La cofradía quedó constituida en 1943 como una sección más de la Juventud Obrera Católica, debiendo los cofrades ser militantes jocistas. Los colores de su hábito eran los de la JOC y la autoridad eclesiástica les autorizó a salir sin capirote como manifestación pública de su fe en la esfera obrera. Comenzaron participando en la Procesión General de Viernes Santo únicamente con el paso del Despojo, pues el Camino del Calvario había pasado a ser alumbrado por la Cofradía de la Sagrada Cena desde la constitución de esta en 1940 y hasta poder alumbrar su paso titular en 1958. A partir de este año, el conjunto volvería a ser alumbrado por la cofradía.

En 1945 crearon la primera banda de cornetas y tambores dependiente de una cofradía, notablemente reforzada a partir de 1948, cuando se integraron en ella miembros procedentes de la Banda de la Escuela de Formación Profesional Obrera de la Fábrica Nacional, todos ellos miembros de la JOC.

En 1949 se acordó separar del conjunto del Despojo la imagen de Cristo, que pasó a configurar un paso independiente. Fue sustituido por un Ecce-Homo de Francisco Alonso de los Ríos (1645), de estética más armónica con el resto de figuras. El conjunto pasó a denominarse Preparativos para la crucifixión.

En 1951 se crea la Procesión de Nuestra Señora de la Amargura junto con las cofradías de la Exaltación y del Descendimiento, encargándose la cofradía de cerrar la procesión con una Virgen dolorosa de la Real Iglesia de San Miguel y San Julián atribuida a Juan Alonso Villabrille y Ron. Se trataba de una imagen de tamaño inferior al natural, no procesional y que no participaba en la Procesión General de Viernes Santo. Volviendo a alumbrar en 1958 el conjunto Camino del Calvario, comenzaron a participar con él en la Procesión del Rosario del Dolor en la tarde del Lunes Santo y en la del Encuentro en la tarde del Martes, sustituyendo a la Cofradía de la Sagrada Cena, que lo había venido haciendo hasta entonces.

Independencia de la JOC thumb|right|250px|El sayón de la soga, del paso Camino del Calvario. En 1967, en un contexto social diferente al de posguerra, la cofradía se desvincula de la JOC, planteándose el debate de si los cofrades debían comenzar a llevar capirote. Los nuevos Estatutos mantendrán la ausencia de capirote como signo identificativo de los orígenes, decisión ratificada por el Arzobispo José García y Goldaraz.

En 1987 obtiene procesión propia en la medianoche del Jueves al Viernes Santo, procesionando el Santo Cristo del Despojo por las calles del barrio de San Andrés. Un año después, la cofradía propietaria de la talla, la de Jesús Nazareno manifiesta su intención de volver a alumbrarla en sus desfiles, por lo que se decide convocar un concurso para la realización de una nueva imagen titular. Se remiten las bases a cuarenta destacados escultores de toda España, siendo elegida la propuesta del murciano José Antonio Hernández Navarro, quien terminó la imagen en 1993. Fue llamada Santísimo Cristo Despojado, para no coincidir en denominación con su predecesora.

Una situación similar tendrá lugar en 1998 con la talla de la Virgen de la Amargura, cuando la Real Iglesia de San Miguel y San Julián comunica a la cofradía su voluntad de no seguir cediendo la imagen. Se convoca un nuevo concurso, del que vuelve a salir ganador José Antonio Hernández Navarro, quien entrega la nueva imagen en 2000.

En 1992, el Ministerio de Cultura había autorizado a la cofradía a desmontar del conjunto Camino del Calvario la imagen de Cristo, para que así pudiera ser procesionada en andas en la Procesión del Encuentro del Martes Santo y hacer más armónica la escena con la Virgen de las Angustias, que procesionaba sola y en andas. Este criterio se mantuvo hasta el año 2003, en que los técnicos del Museo Nacional de Escultura consideraron arriesgada la operación de montaje y desmontaje -el conjunto salía completo el Lunes Santo y volvía hacerlo el Viernes, y cuando salía el Martes se modificaba la posición de la cruz al no estar sujetándola por detrás la imagen de Simón de Cirene-, por lo que volvió a salir completo en carroza sobre ruedas hasta 2009, año en que la cofradía encargó a Miguel Ángel González Jurado una talla de Cristo camino del Calvario para esta procesión.

Actualidad En 2009, la cofradía abrió un debate sobre su denominación, emblemas y sentido: aún se llamaba del Cristo del Despojo, aun cuando hacía casi dos décadas que no procesionaba dicha talla; aún existían símbolos alusivos a la JOC; y la superposición de desfiles de diferentes épocas la habían llevado a procesionar dos veces el Jueves Santo -en la Procesión de la Amargura y en su procesión titular-. Todo ello condujo a la aprobación de sus vigentes Estatutos, ratificados el 7 de mayo de 2010. La cofradía pasó a denominarse Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Despojado, Cristo Camino del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura, recogiendo así sus tres imágenes devocionales; se diseñó un nuevo escudo con una cuidada heráldica; y se acordó fusionar para 2011 las dos procesiones de Jueves Santo, acudiendo a la Catedral por la noche para realizar Estación de Penitencia ante el Santísimo con las imágenes de Cristo Despojado y Nuestra Señora de la Amargura. La ausencia de esta imagen mariana en la Procesión de Nuestra Señora de la Amargura condujo a que pasase a llamarse de la Amargura de Cristo hasta su desaparición en 2019.

En 2016 obtuvo de la Casa de Su Majestad el Rey el título de Real, añadiendo a su escudo la corona real de Castilla.https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/201610/10/cristo-despojado-tercera-cofradia-20161010123815.html

Imágenes miniaturadeimagen|derecha|El Santísimo Cristo Despojado en su hornacina con el ornamento de Cuaresma. thumb|250px|Nuestra Señora de la Amargura, tallada por Hernández Navarro (2000). miniaturadeimagen|derecha|Cristo Camino del Calvario miniaturadeimagen|derecha|Camino del Calvario expuesto en el Museo Nacional de Escultura. alt=|derecha|miniaturadeimagen|La Verónica (conjunto procesional del "Camino del Calvario"). Escultura en madera policromada obra de Gregorio Fernández y paño realizado por el pintor vallisoletano Miguel Galván. thumb|right|250px| Preparativos para la crucifixión, tallado por Juan de Ávila. Santísimo Cristo Despojado Es obra de José Antonio Hernández Navarro, que lo entregó a la cofradía en 1993 tras ganar el concurso nacional convocado por ésta para sustituir la primitiva imagen de Claudio Cortijo (1801), de superior calidad artística. Durante el año se venera en la Capilla de la Inmaculada de la iglesia de San Andrés, teniendo detrás un hermoso fresco en tonos azules que representa la ciudad de Jerusalén y los cuerpos celestes, realizado en el .

La imagen presenta a Cristo despojado de sus vestiduras y con la mirada perdida hacia el cielo. De buena anatomía, destaca la escasez de manchas de sangre, propio de la escuela murciana a la que pertenece el escultor. En los últimos años se acompaña con una túnica morada a sus pies. En Semana Santa presenta un adorno florar de color rojo, predominando la rosa y el clavel, y candelería de vela blanca.

Nuestra Señora de la Amargura Es obra de José Antonio Hernández Navarro, que la entregó a la cofradía en 2000 tras ganar el concurso nacional convocado por ésta para sustituir la imagen de la Virgen de la Amargura de la Iglesia Parroquial de San Miguel y San Julián de Juan Alonso Villabrille y Ron. Se trata de la única virgen dolorosa tallada en posición vertical de cuantas procesionan en Valladolid. Con unos rasgos jóvenes y una ligera inclinación hacia delante, la mirada se dirige hacia el suelo, con sutiles lágrimas que solo pueden ser visibles desde una posición muy concreta. En Semana Santa presenta un adorno floral en colores blancos, normalmente gladiolos o anthuriums. Su candelería es blanca. Durante el año se venera en la Capilla de la Inmaculada de la iglesia de San Andrés, frente a la imagen de Cristo Despojado.

La diadema de plata y el puñal son donaciones de cofrades. La talla se completa con una cruz desnuda con cantoneras en plata a sus espaldas y un sudario en tela de hilo que la imagen agarra con su mano izquierda.

Cristo Camino del Calvario Fue encargado por la cofradía a Miguel Ángel González Jurado (2009), con la finalidad de evitar el desmontaje de la figura de Cristo del conjunto Camino del Calvario para la Procesión del Encuentro. Durante el año se venera en la Capilla del Calvario de la iglesia de San Andrés.

Muestra a Cristo caído por el peso de la cruz e intentando levantarse, haciendo esfuerzo con el pie derecho. Tallada en cedro real del Canadá con el influjo del patetismo de la escultura castellana (se complementa muy bien con la imagen de Nuestra Señora de las Angustias de Juan de Juni), destaca la innovación que supone la cruz arbórea. La soga que sujeta la túnica de Cristo es soga natural. Se completa con tres potencias de plata (reflejo de las tres facultades del alma: entendimiento, voluntad y memoria) y dos ángeles del , propiedad de la cofradía, que sujetan la cruz de Cristo.

Camino del Calvario Es obra de Gregorio Fernández (1614), encargada por la Cofradía de la Pasión y expuesta en el Museo Nacional de Escultura. Cuando en 1921 Juan Agapito y Revilla realiza el montaje de este paso siguiendo las instrucciones de armado que la Cofradía de la Pasión dispuso en 1661, no encuentra la imagen de Cristo, creyéndolo perdido en un incendio acaecido en la iglesia de la Pasión, por lo que le asigna un nazareno de Pedro de la Cuadra (1600-1620), de la misma época y estilo, que es el que contemplamos hoy. Para Luis Luna Moreno, la imagen original o una posterior que la sustituyó, pero también realizada en el , es el Cristo con la cruz a cuestas de la Cofradía de la Pasión.