Los disturbios de Ámsterdam fueron unos enfrentamientos que tuvieron lugar el 7 de noviembre de 2024 entre hinchas del equipo israelí Maccabi Tel Aviv y manifestantes propalestinos, tras un partido de fútbol de la Liga Europa de la UEFA en Ámsterdam, Países Bajos. La policía neerlandesa arrestó a sesenta y dos personas, de las cuales diez seguían detenidas el 9 de noviembre. Cinco personas fueron hospitalizadas brevemente, mientras que otras veinte a treinta personas sufrieron heridas leves que no requirieron hospitalización.
Los incidentes fueron condenados inicialmente por las autoridades neerlandesas e israelíes como ataques antisemitas y tuvieron una gran repercusión mediática en todo el mundo. Sin embargo, a lo largo del día fueron apareciendo informaciones, confirmadas por la policía local, que indicaban que quienes iniciaron los altercados fueron los hinchas del Maccabi, con cánticos antiárabes y antipalestinos como «muerte a los árabes», arrancando y quemando banderas de Palestina y agrediendo a un taxista musulmán. Adicionalmente, al empezar el partido, los seguidores del Maccabi abuchearon el minuto de silencio en recuerdo de las más de doscientas víctimas de las inundaciones ocurridas la semana anterior en España. Según France 24, ningún dirigente europeo condenó los cánticos racistas antiárabes ni las acciones violentas llevadas a cabo por los aficionados israelíes.
Un comunicado emitido por las autoridades locales cuatro días después de los disturbios describió las causas como «un cóctel venenoso de antisemitismo, comportamiento vandálico y rabia por la guerra en Palestina e Israel y otros países de Oriente Medio», culpabilizando tanto al antisemitismo de quienes atacaron a los aficionados del Maccabi como a las provocaciones de los hooligans israelíes.
Antecedentes
La guerra de Gaza comenzó el 7 de octubre de 2023 después del ataque liderado por Hamás contra Israel ese día, que resultó en la muerte de 1139 personas y la toma de otras 251 como rehenes en la Franja de Gaza. Israel comenzó a bombardear la Franja de Gaza también el mismo día y, en noviembre de 2024, había matado a más de 43 000 palestinos, más del 70 % de las víctimas mortales eran mujeres y niños, según datos de la ONU. Israel extendió la guerra con su invasión del Líbano el 1 de octubre de 2024, que mató a más de 3000 libaneses y provocó el desplazamiento de más de 1,2 millones de personas en todo el país y Siria. En los Países Bajos se han producido numerosas protestas relacionadas con la guerra.
Durante el curso de la guerra se ha producido un aumento significativo de incidentes antisemitas en todo el mundo, incluso en los Países Bajos. Unos meses antes de los disturbios, la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea informó de un aumento de los ataques antisemitas en toda Europa, que atribuyó en parte a la guerra. La agencia también informó de un aumento del racismo y la discriminación hacia los musulmanes y los árabes en el continente.
La base de aficionados del Maccabi Tel Aviv incluye grupos ultra de extrema derecha que han estado involucrados en incidentes racistas en Israel en el pasado, incluidos insultos racistas a jugadores árabes y negros de su propio equipo. En marzo, en Atenas antes de un partido contra el Olympiacos, un aficionado griego de origen árabe que llevaba una bandera palestina fue ingresado en un hospital de Atenas tras un altercado con un grupo de aficionados del Maccabi; un vídeo parece mostrar a un grupo de aficionados israelíes dándole una paliza al hombre. Dos personas fueron detenidas. En septiembre, el partido de fútbol Bélgica-Israel de la Liga de las Naciones se jugó en Hungría a puerta cerrada para evitar disturbios. Por el mismo motivo, el 5 de noviembre la UEFA anunció que el partido del Maccabi como visitante contra el Beşiktaş turco, programado para el 28 de noviembre, se jugaría en terreno neutral.
En los días anteriores al partido hubo peticiones en Ámsterdam para que se anulase el partido y que se suspendiese a Israel de las competiciones europeas de fútbol. El sábado 2 de noviembre, hinchas del Ajax atacaron violentamente a un manifestante pro-palestino y declararon que no tolerarían manifestaciones pro-palestinas cerca de su estadio. El equipo de seguridad del Maccabi fue reforzada para este desplazamiento con agentes del Mosad israelí.
Las autoridades locales movilizaron a 800 policías para el partido, declararon varias áreas de la ciudad como de alto riesgo y prohibieron una manifestación a favor de Palestina en las inmediaciones del estadio, desplazándola a otro punto de la ciudad. Unos mil hinchas del Maccabi hicieron el desplazamiento a Holanda y fueron escoltados por la policía desde la Plaza Dam hasta el estadio del Ajax.
Durante las horas previas al partido, los hinchas del Maccabi arrancaron al menos una bandera palestina de una vivienda de Ámsterdam, a la que prendieron fuego, y atacaron violentamente a un taxista. También entonaron cánticos antiárabes como «¡Muerte a los árabes!» y consignas antipalestinas. Al empezar el partido, los seguidores del Maccabi abuchearon el minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de la gota fría ocurrida la semana anterior en España.
Disturbios
6 de noviembre El 6 de noviembre, activistas pro palestinos expresaron su temor en las redes sociales por la llegada de hinchas israelíes. «La ciudad está llena de hooligans, incluidos soldados israelíes», decía un mensaje ampliamente compartido en los canales pro palestinos de las redes sociales. «Maccabi apoya abiertamente los crímenes de guerra y el genocidio en Gaza. (...) Pregúntate: ¿Estás preparado física y mentalmente para enfrentarte a una multitud de hooligans? Quedarse en casa no te hace menos activista».
miniaturadeimagen|Una casa en la calle Rokin en Ámsterdam con una bandera palestina
Imágenes compartidas en redes sociales y en medios de comunicación mostraban a los fanáticos del Maccabi derribando y quemando banderas palestinas en Ámsterdam la misma tarde del 6 de noviembre y gritando «que te jodan Palestina». Decenas de seguidores del Maccabi se congregaron frente a Villa Mokum, una casa en el distrito de Rokin donde ondeaban varias banderas palestinas. En los videos se los ve arrojando piedras a las ventanas, trepando al edificio y arrancando las banderas. «Dieron patadas a nuestras puertas e intentaron entrar en nuestra casa», dijo a Het Parool un residente de 23 años de la propiedad. «Levantaron el dedo medio e hicieron gestos de decapitación, diciendo [en inglés]: "Te vamos a matar y volveremos"». Imágenes de video mostraron un coche de policía que pasaba sin detenerse, lo que provocó indignación en las redes sociales. Esa misma noche decenas de hinchas israelíes violentaron casas, arrancando banderas palestinas de ventanas y balcones; atacaron un taxi conducido por una persona musulmana; cantaron letras racistas.
Un jefe de policía dijo que hubo incidentes «en ambos lados» y que los aficionados del Maccabi habían destrozado un taxi. Un video mostraba a un hombre atacando un taxi con una cadena de metal. Otro video compartido en las redes sociales mostraba a un grupo de personas pateando a un hombre en el suelo, que según informó primero la emisora RTL era un taxista (el periódico NRC informó más tarde que el video mostraba a israelíes siendo golpeados). A esto le siguió un «llamado online» a los taxistas para que fueran a un casino donde estaban presentes 400 aficionados israelíes.
La policía escoltó a los hinchas hasta el exterior y dijo que había evitado otros disturbios, además de pequeños disturbios en torno al casino. Sin embargo, a las 3:30 a. m. , todo en la ciudad se había calmado.
El miércoles por la noche, después del incidente en el casino y durante todo el jueves, se escucharon llamados a atacar a los simpatizantes israelíes en Snapchat, Telegram y grupos de WhatsApp.
7 de noviembre La mañana del 7 de noviembre, las autoridades debatieron si anular el partido debido a los incidentes de la noche anterior y optaron finalmente por mantenerlo. Hubo mayor seguridad que en partidos normales y las autoridades prohibieron las manifestaciones de protesta. No obstante, manifestantes propalestinos intentaron llegar al Johan Cruyff Arena el día del partido.
Los ultras del Maccabi se reunieron en el centro de la ciudad, en particular alrededor de la plaza Dam, desplegaron pancartas celebrando a los «héroes de guerra israelíes» y lanzaron fuegos artificiales. Entre otras cosas corearon: «Que se jodan los árabes». Otras personas, vestidas de negro, corearon consignas antiisraelíes. La policía ordenó a las personas que exhibían símbolos pro palestinos o coreaban lemas como «Palestina libre» que abandonaran la plaza. Alrededor de las 17:00 horas los hinchas se dirigieron hacia el estadio, lo que provocó peleas en las calles laterales y en la plaza de la estación.
De camino al partido, los aficionados israelíes fueron captados en vídeo coreando consignas racistas. Según The New York Times, Frankfurter Allgemeine y NBC News, entre los cánticos se incluían «Muerte a los árabes», «Que las FDI ganen», «¿Por qué no hay escuela en Gaza? Allí no quedan niños. Olé, olé, olé» y «Joderemos a los árabes». Ya en el estadio, un grupo de aficionados israelíes interrumpieron con cánticos y silbidos el minuto de silencio en memoria de las víctimas de las inundaciones de 2024 en España; algunos medios lo atribuyeron a las críticas del gobierno español al genocidio llevado a cabo por Israel en Gaza.
Tras el partido, los aficionados del Maccabi se desplazaron al centro de la ciudad. Las imágenes muestran a aficionados israelíes escoltados hasta el metro por la policía después del partido cantando canciones antiárabes. Un video, geolocalizado por Sky News en el centro de la ciudad de Ámsterdam después del anochecer del 7 de noviembre, mostraba a aficionados israelíes arrancando otra bandera palestina de un edificio, acompañados de cánticos de «Olé, olé» y «que te jodan Palestina». Het Parool difundió vídeos que mostraban a algunos aficionados israelíes paseando por el centro de la ciudad con cinturones en las manos y agrediendo a la gente. Después de medianoche, hinchas que coreaban consignas patearon la puerta principal de una mujer que había colocado un cartel pro palestino en la ventana.
Los disturbios continuaron al finalizar el partido, cuando varios grupos que coreaban consignas propalestinas se enfrentaron a aficionados israelíes en la Plaza Dam de la ciudad. La violencia se desató en varias partes de Ámsterdam. Según la policía neerlandesa, los seguidores del Maccabi Tel Aviv fueron emboscados y atacados por grupos en varios lugares de la ciudad. Según The Jerusalem Post, los ataques involucraron múltiples agresiones, con imágenes que mostraban a los aficionados siendo golpeados y perseguidos con cuchillos. Siempre según este periódico israelí, hubo intentos de apuñalamiento y de arrojar personas a un río, así como golpes y escupitajos a los israelíes. Otro medio israelí, Maariv, denunció al menos un intento de secuestro de un israelí,pero este extremo no fue confirmado posteriormente. Un hincha terminó en el agua obligado a cantar «Palestina libre» mientras algunos transeúntes le gritaban «kankerjood» («cáncer judío»). Diez israelíes resultaron heridos y tres desaparecieron temporalmente durante los ataques, pero luego fueron localizados.