Honorio Siccardi (Buenos Aires, 13 de septiembre de 1897 – Buenos Aires, 10 de septiembre de 1963) fue un compositor, pianista y docente argentino, además de director de coro, articulista y musicólogo. Integró el Grupo Renovación y su lenguaje compositivo combinó rasgos neoclásicos con procedimientos de vanguardia, incluida la dodecafonía. El cromatismo, presente a lo largo de su repertorio, fue caracterizado por algunos estudios como un «atonalismo virtual »; en parte de su catálogo empleó tópicos derivados de música popular y folclórica.
Dedicó gran parte de su vida a promover de manera sostenida la música argentina y latinoamericana mediante conciertos y conferencias. A esa actividad la denominó “Gira pro Difusión de la Música Argentina” (1927–1963).
Trayectoria Siccardi inició sus estudios musicales en Lomas de Zamora con la profesora Elena M. de Nóbrega y luego continuó su formación con Pablo Beruti en el Liceo Musical Beruti, donde obtuvo el título de Profesor elemental de piano (1914). También recibió el título de Profesor de Armonía (1914) como alumno de Beruti y el de Profesor Superior de piano (1916) como alumno de Ernesto Drangosch. Entre sus maestros en la Argentina se reconocen asimismo Felipe Boero, Gilardo Gilardi y Enriqueta Ombrino, a quienes el propio Siccardi dedica su libro Actividades musicales argentinas (1955), con la inscripción «A mis maestros». En 1916, en la ciudad de Dolores (provincia de Buenos Aires), fundó junto al violinista Luis Roig el Conservatorio Wagner, donde desarrolló actividad docente y se presentó en conciertos como pianista acompañante y como solista.
Entre 1920 y 1923 continuó su formación en Italia en el Regio Conservatorio di Musica “Arrigo Boito” de Parma, donde cursó el Corso principale di Composizione y obtuvo el “Diploma di Licenza Normale” (1923) con las más altas calificaciones. En ese período se vinculó estrechamente con Gian Francesco Malipiero, además formación con Zuelli (dirección), Guido Gasparini (historia de la música), Tonelli (literatura dramática) y Ferrari Trecate (órgano). Dada su formación pianística se desempeñó como maestro acompañante (ad honorem) en el Conservatorio Su vínculo con Malipiero a lo largo de su vida se refleja en un intercambio epistolar de más de 100 cartas conservado en el Fondo Gian Francesco Malipiero de la Fondazione Giorgio Cini (Venecia), así como en el Archivo Histórico Musical "Honorio Siccardi" (Dolores). Tras su formación en Italia, y en relación con sus vínculos académicos con docentes como Guido Gasparini, fue designado representante en Argentina de la Associazione dei Musicologi Italiani
Se desempeñó como profesor de música en Colegio Nacional y Escuela Normal de Dolores. Enseñó piano, canto, armonía, historia y composición en forma particular y en los Conservatorios Wagner, Jacobo Ficher y Honorio Siccardi. Entre sus alumnos se pueden mencionar: Washington Castro, Hilda Dianda, Consuelo Mallo López, Manolo Juárez, Leopoldo Hurtado, Abel Fleury, Clydwyn Jones, Roberto Britos, entre otros.
Fundó 16 coros entre 1924 y 1946, una de las primeras bibliotecas musicales del país en 1926 en el Colegio Nacional de Dolores y un seminario de música (1936) en la Escuela Normal de Dolores.miniaturadeimagen|326x326px|Retratos del Grupo Renovación (Sección Argentina de la SIMC), publicados en el Boletín Latinoamericano de Música (F. Curt Lange, tomo I, Montevideo, 1936).En forma paralela desarrolló una producción literaria basada en temáticas históricas y teórico-musicales, que utilizó en sus conciertos-conferencias y en publicaciones en diarios y revistas especializadas. Publicó artículos en distintos diarios, como en La Prensa, La Patria, y El Argentino de la Plata (1936) y La Nación (1938).Archivo Histórico Musical Honorio Siccardi: reproducción de publicaciones periodísticas (El Argentino, 13 de junio de 1936). A partir de 1931, Honorio Siccardi integró el ''Grupo Renovación'' (1929–1944), una agrupación fundada el 21 de septiembre de 1929 por Juan Carlos Paz, Jacobo Ficher, Juan José Castro, Gilardo Gilardi y José María Castro. Su manifiesto fundacional establecía entre sus objetivos el examen crítico de las obras de sus miembros, la difusión mediante audiciones públicas, la edición de sus producciones, la proyección internacional de la actividad del grupo y la promoción de la música argentina contemporánea.
La incorporación de nuevos afiliados fue anunciada por la prensa a fines de diciembre de 1931, incluyendo a los compositores Luis Gianneo y Honorio Siccardi, junto con Alfredo Pinto y Julio Perceval. Desde 1937, Siccardi se desempeñó como secretario del Grupo Renovación, en reemplazo de Juan Carlos Paz, cargo que mantuvo hasta la disolución de la agrupación en 1944. Entre 1955 y 1957 se desempeñó como vicepresidente de la Asociación Argentina de Compositores, integrando la comisión directiva presidida por Nicolás Lamuraglia.
Producción musical y actividad artística
La producción musical de Siccardi abarcó todos los géneros: música de cámara vocal e instrumental, sinfónico, sinfónico-coral, ballet y ópera. Según el catálogo de Otero (1993), se registran más 200 obras.
De sus primeras obras se destaca el Cuarteto de cuerdas Nro. 1 (1922). El género del cuarteto ocupó un lugar relevante en su producción, ya que compuso siete cuartetos para cuerda. El último de ellos, dedicado al cuarteto de Carlos Pessina (1955), refleja su interés por la exploración tímbrica mediante armónicos y diversas técnicas extendidas en la escritura para instrumentos de arco. Su catálogo de música de cámara abarca también dúos, tríos y diversas formaciones instrumentales, incluidos conjuntos de vientos y obras con participación vocal.
Dentro de su producción para voces y orquesta se encuentran obras como Las nueve musas (1953), con texto de Francisco de Quevedo y Villegas, y Sogno verace (1951), para coro y orquesta, propuesta en donde el coro recita un texto rítmico en jitanjáfora.
Dentro de su producción orquestal se destaca la Segunda Suite argentina (1945), obra en tres movimientos —Reflejos (La Laguna de Chascomús), Añoranzas del Tata Viejo y Jineteada— concebidos como piezas de carácter evocativo, la cual incorpora -seis guitarras- al orgánico instrumental.miniaturadeimagen|En la foto aparecen, de izquierda a derecha: compositor Honorio Siccardi, Washington Castro, José María Castro, Jacobo Ficher, Heitor Villa-Lobos, una persona no identificada y Ruwin Erlich. Las dos damas sentadas son, de izquierda a derecha, las pianistas Lily Saslavsky y Esther Castro. (Argentina, 1940)|289x289pxTambién compuso una Sinfonía (1950), cuya instrumentación es particularmente amplia. Tiene presencia de la familia completa de saxofones, además de familias de flautas y clarinetes, y una percusión nutrida. Además, uno de sus movimientos incorpora el tema popular tradicional «Décima de Pavón».
Los conciertos con instrumento solista de Siccardi fueron cinco: para piano, para violín, para guitarra, para bandoneón y para dos pianos.
En el género del ballet, Siccardi compuso dos obras destacadas: el ballet de cámara Títeres, para instrumentos de viento y percusión, y el ballet Buenos Aires. Esta última incluyó anotaciones escénicas y un juego de luces indicados en la partitura, con un sistema de “planos de luces” que se encienden y apagan en función de la altura y duración de las notas asignadas a cada color, según se detalla en un comentario manuscrito conservado en el Archivo Histórico Musical Honorio Siccardi.
La suite Buenos Aires (1935) obtuvo el Segundo Premio del Concurso de la Asociación del Profesorado Orquestal de Buenos Aires (APO).Por su parte, Títeres (1936), en su versión como ballet, recibió el Primer Premio de la Municipalidad de Buenos Aires en 1936.
En 1937 compuso y publicó Primavera del campamento y Camino para la sonrisa de una muchacha, sobre textos de Amado Villar. Estas canciones fueron premiadas en 1939 por la Sociedad Internacional para la Música Contemporánea (SIMC), durante el festival realizado en Varsovia.
Siccardi escribió cinco conciertos con instrumento solista: el Concierto para Violín y Orquesta' (1942), que recibió una Mención de Honor de la Edwin A. Fleisher Collection de Filadelfia. También los conciertos para Piano (1951), Guitarra y Bandoneón (los dos son aproximadamente de 1950), y el Concierto para dos pianos (1954), obra sin orquesta dedicada al dúo de pianistas Tila y John Montés. En estas partituras explora diversas combinaciones tímbricas dentro del formato concertante, integrando instrumentos tradicionales y otros vinculados al ámbito rioplatense.
El repertorio vocal ocupa un lugar central en la producción de Siccardi, con más de cincuenta composiciones para voz y canto —incluyendo canciones para voz y piano, obras corales y partituras con acompañamiento instrumental u orquestal— a lo largo de toda su vida. Sus obras vocales musicalizan textos de diversos autores, entre ellos Amado Villar, Horacio Rega Molina, Baldomero Fernández Moreno, Pedro Miguel Obligado, Leopoldo Lugones, Francisco López Merino, Enrique Amorim, Juan Filloy, Carlos Mastronardi, Leónidas Barletta, Eduardo Mallea, Justo G. Dessein Merlo, María Alicia Domínguez, W. Jaime Molins y Oscar Melgar. En la mayoría de las piezas que hacen uso de texto, Siccardi presentó los poemas en español y realizó la versión italiana de los mismos.miniaturadeimagen|Coro de la Escuela Normal de Dolores siendo dirigido por Honorio Siccardi. Fotografia de 1947. Archivo Histórico Musical Honorio Siccardi|296x296px En su producción operística se registran obras como Flechas y arcabuces (1940), ópera en dos actos con libreto de Yamandú Rodríguez, y Mador (1958), ópera de cámara en un acto (dos cuadros) con libreto del propio compositor; el primer cuadro está dedicado a la memoria de Don Francisco de Acevedo y Villegas. El catálogo también menciona una obra escénica incompleta (Doña Clorinda, la descontenta, 1940) y la ópera Athannor (1961), actualmente no hallada.
Las literatura pianística de Siccardi constituye uno de los núcleos más constantes de su producción, no solo por la cantidad de obras para teclado sino también porque el piano operó como espacio privilegiado de elaboración compositiva. En distintos momentos de su trayectoria, el compositor lo entendió como medio para ensayar procedimientos armónicos y técnicos de avanzada, y como instrumento de proyección interpretativa de su propio repertorio. Aparecen géneros característicos de su formación académica —tema con variaciones, sonata y estudios—, con obras tempranas que aún no han sido halladas pero constan en catálogos personales, junto con las Variaciones sobre un tema de Haendel (1922), dedicadas “a mi madre, con inmenso cariño". miniaturadeimagen|297x297px|Portada de "La música en la Divina Comedia" de Honorio Siccardi con Ilustraciones de Juan Carlos Castagnino.
Varias piezas concebidas originalmente para este instrumento dieron lugar a ser arregladas conjuntos de cámara u orquesta —como El cosaco ansioso, La niña ingenua, Maeterlinck y Pericón—, confirmando el papel del teclado como punto de partida para su escritura orquestal. Dentro de este repertorio se distinguen asimismo tres ciclos dedicados a sus hijos: Los rondó de Mañiña (1932), Los preludios de Yoyito (1938), y Los estudios del Chiquito (1939-1954), dedicados a Héctor José (“Chiquito”). La última obra pianística registrada del compositor es Xul Solar (1963), cuyo manuscrito quedó inconcluso por el fallecimiento del autor ese mismo año.