miniaturadeimagen|294x294px|Escultura en una atalaya ballenera del Cantábrico Las atalayas balleneras en Guipúzcoa, al norte de España sobre el mar Cantábrico, fueron lugares de observación en las que un vigía daba aviso a los pescadores del paso de las ballenas que se producía entre octubre y marzo.

La costa de Guipúzcoa estaba jalonada de atalayas con su correspondiente atalayero que vigilaba de día o de noche por el bramido del cetáceo.

La caza de la ballena generaba unos enormes beneficios económicos por lo que se desarrolló una red de atalayas balleneras en Guipúzcoa. Ya desde el año 1200 están documentadas su existencia que perdurarían hasta el .

La importancia de la atalaya residía en la celeridad del aviso para capturar la presa adelantándose a balleneros de pueblos vecinos ya que el dueño de la presa era el que clavaba el primer arpón.

En la atalaya residía durante la temporada el atalayero. Para cumplir turnos o descansar, se alternaría en su trabajo con otra persona o familiar. Trabajaba la huerta cercana, y disponía de gallinas, perro y poco más. Descripción La cofradía de pescadores de cada villa designaba a un atalayero asalariado y le ofrecía la casa-refugio donde vivir, lugar elegido por sus excelentes vistas sobre el horizonte y a su vez conectado con la zona de vida de los pescadores a los que daría aviso cada vez que divisara una presa.

La mayoría de las atalayas eran construcciones en piedra pero también las había como chozas de madera.

La llamada a ballena más frecuente era a toque de campana ya que muchas atalayas estaban adscritas a una ermita. También por signos visuales por el fuego o el humo.alt=Atalaya ballenera en el monte Ulia|miniaturadeimagen|Atalaya ballenera en el monte UliaLas atalayas más significativas de Guipúzcoa fueron las siguientes:

Fuenterrabía: Situada unos 100 m del lugar donde hoy se ubica el monumento al rey Sancho III el Mayor de Navarra. Pasajes: En Pasajes San Juan San Sebastián disponía de dos atalayas: En el monte Urgull, en la parte más alta, hacia la zona este de la costa y respecto a la ciudad. En el monte Ulía, la cofradía de Pasajes de San Pedro instaló en 1611 esta atalaya. Orio: Estaba en la zona conocida como Talaikoegia, situada sobre la punta de Aranarri. Zarauz: Podría estar en dos ubicaciones. En Santa Bárbara o en Talai-punta. Guetaria: En la isla de San Antón Zumaya: Situado en Talaimendi. Deva: En la zona de la ermita de Santa Catalina Motrico: Sobre la punta de Alkolea.

Esta red de atalayas contribuyó a que Guipúzcoa fuera durante el el principal territorio mundial de la caza de ballenas.

La última ballena cazada con arpón en Guipúzcoa fue en 1878 entre Zarauz y Guetaria. Su esqueleto está expuesto en el Aquarium de San Sebastián. miniaturadeimagen|Una ballena como diezmo anual de Mutriku al reino de Navarra y Castilla. En 1901 se pescó en Orio la última ballena pero al no haber arponeros se hizo con dinamita.Con esto, terminó la caza de ballenas en Guipúzcoa. como mínimo desde el siglo XI. Se conoce que el pueblo de Mutriku debía pagar como diezmo una ballena anual al reino de Navarra y a partir del siglo XIII al reino de Castilla.

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