La Semana Santa de Alcañiz es una fiesta de carácter cristiano que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Se celebra entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección, formando parte de la denominada Ruta del Tambor y el Bombo del Bajo Aragón turolense,en la cual el toque multitudinario de Alcañiz, se diferencia de otros pueblos de la Ruta en que se realiza a lo largo de una procesión recorriendo partes de la localidad, sin concentrarse para romper la hora.
Además de los aspectos religiosos, la Semana Santa en Alcañiz está catalogada por el Gobierno de Aragón como patrimonio inmaterial aragonés, por la Unesco como patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad, Fiesta de Interés Turístico de Aragón, Fiesta de Interés Turístico Nacional y Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Alcañiz es miembro del Consorcio Nacional de los Pueblos del Tambor y el Bombo de España, desde su creación en el año 2000 y participa en las Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y Bombo.
Historia
Las primeras referencias que hay sobre la Semana Santa son unos escritos de 1589, del Dr. Cristóbal Colón, entonces prior de la colegiata de Alcañiz, en un informe sobre el estado eclesiástico de Alcañiz, en el que hace mención de la existencia de doce cofradías, alguna de ellas remontándose su origen al , pero de carácter profesional o gremial, que en su mayoría estaban más preocupadas por regular los oficios que por la devoción, y solo algunas procesionaban a los conventos; Sin aparecer mención a los tambores y bombos, excepto un único caso de un tamborilero en la capilla de Santa Ana.
Las procesiones de las cofradías se producían a lo largo de todo el año, siendo solo algunas de ellas las que lo hacía en Semana Santa.
En 1598 en Jueves Santo, la cofradía de San José, de carpinteros, realizaba la procesión de la «Sangre de Cristo». En algún momento posterior dicha procesión pasaría a ser realizada por la tercera Orden de San Francisco que se había establecido en Alcañiz en 1579.
Por la tarde de 1598 en Viernes Santo, la cofradía de Santa Ana, de zurradores y zapateros, realizaba la procesión de «Nuestra Señora de la Soledad», siendo la más importante por aquel entonces, estando relacionada con la archiconfraternidad de Nuestra Señora del Confalon de Roma. Es la procesión más antigua de Alcañiz realizándose aún en la actualidad.
miniatura|izquierda|150px|Iglesia del Carmen de donde parte las procesión de la orden desde el Las principales procesiones por las que es conocido Alcañiz surgen en 1628 se debe a un cuaresmero de la iglesia colegial de Santa María la Mayor, llamado fray Mateo Pestel, quien propuso a la hermandad del Santo Entierro hacer una procesión el 17 de abril de 1678. En aquel entonces se vestía de túnica negra y solo existían tres instrumentos: trompeta, timbal y tres campanas.
En el libro de Clavarios de la parroquia se hace referencia en 1685 a la procesión de Domingo de Resurrección que se realiza al acabar la misa del alba. Dicha procesión se hacía con el Santísimo.
En fecha posterior indeterminada los religiosos del Carmen quisieron realizar el «Encuentro» de dicha imagen con la proveniente de la iglesia del Carmen, que iba metida dentro de una granada, la cual al llegar a la plaza se abría apareciendo la Virgen en presencia de su Hijo.
miniatura|Iglesia de San Francisco de donde partían las procesiones de la orden en el La orden franciscana era la encargada de realizar desde su iglesia tanto la procesión del «bis-bis» en Lunes Santo, llamada así por el sonido producido por los niños al repetir las palabras «ora pro nobis», como la del «Vía Crucis» o «Encuentro» en Martes Santo, habiéndose realizado esta última por primera vez en 1799.
La procesión del «Santo Entierro» continuó con las tradiciones establecidas en el siglo anterior, hasta principios salía a las seis de la mañana.La disposición de la procesión se conformó de manera que junto tras los sacerdotes y mayordomos fuesen seis nazarenos con doblera representando los trastornos que sufrió la naturaleza al morir Jesucristo, tales como terremotos, truenos y relámpagos,y años después comenzaría a sumarse a la comitiva habitantes con tambores, y desaparecerían las túnicas negras. Hay algunos historiadores que indican que la forma actual de la procesión se produjo alrededor de 1730, sin embargo la información conservada en el Archivo Municipal de Alcañiz parece indicar que probablemente la procesión se reguló en la forma actual a principios del siglo ,como así parecen confirmar los relatores de la época.
El acto del «Descendimiento» se realizaba al menos desde 1743.
En el siglo se acordó que la presidencia de la procesión de la «Soledad» pasase de los cofrades de Santa Ana al gobierno local.
El acto del «Descendimiento» vive su máximo esplendor a principios de siglo pero pierde parte de su fuerza tras la desamortización de Mendizábal.
Antes de la desaparición de la presencia de la orden de San Francisco a mediados de siglo, dejó de celebrarse la procesión de la «Sangre de Cristo» en Jueves Santo. En 1859 ya no se celebraba ninguna procesión el Jueves.
Tras la desaparición de los franciscanos en 1857, la hermandad del Santo Entierro se hizo cargo de la procesión «bis-bis» y del «Santo Entierro».
La procesión del «Pregón» y del «Santo Entierro» ya tenían la forma de la actual, discurrían a ambos lados de las calles los tambores y por el centro vestidos con túnica negra se portaban estandartes representando escenas bíblicas. En 1862 la hermandad del Santo Entierro adquirió vestiduras romanas para 21 soldados, tres años después mandaron tallar algunos pasos: Jesús en el huerto, Jesús azotado, y Jesús con la cruz. La procesión incluía un esqueleto humano en forma bípeda representando a la muerte, que pese a haber indicios que salía en 1890, dicho esqueleto fue retirado antes de 1898. A la procesión acompañaban entonces el clero, el concejo municipal, el prior, el mayordomo de la cofradía, el coro de la iglesia y soldados romanos.
En 1874 por la guerra carlista quiso suspenderse la procesión pero hubo tanta queja de los alcañizanos que el mando de las tropas decidió permitir la salida y reforzar guardias y centinelas por si el enemigo decidía atacar.
A finales del salía a las seis de la tarde la procesión de la «Soledad», donde procesionnaban cofrades con túnica negra y cirios. A los cofrades acompañaban el clero, miembros del municipio, autoridades civiles y militares.
También hacia mediados de siglo, había noticias que las noches de los viernes, desde las diez de la noche, el pueblo salía con sus tambores a tocar a la calle de manera extraoficial, pese a estar prohibido expresamente por el ayuntamiento en bandos (bajo multa de 100 reales), muchas veces acompañados de latas, carracas, etc. en tono festivo.
En 1890 se puso en práctica la idea de introducir palomas dentro de la granada en la procesión del Domingo de Resurrección, de ahí provino el nombre de procesión de las «Palometas».
Antes de la guerra civil las procesiones discurrían como a finales del siglo . En la segunda república se prohibieron un año pero debido a que el pueblo no acató la orden, dejaron de prohibirse.
En 1931 se hace referencia a la presencia de pambenditeras, jóvenes ataviadas con trajes regionales, que portan tortas bendecidas en la procesión del «Santo Entierro».
Durante la guerra civil se interrumpieron las procesiones y se produjo la pérdida de algunas imágenes.
A mediados de siglo las procesiones en Alcañiz no gozaban de su mejor momento, con menor presencia de tambores, se salía a la procesión sin túnica debido a las penurias arrastradas de la guerra civil, había rumores de desaparición de la procesión del Lunes Santo, la procesión del Martes Santo gozaba de poca popularidad, la de la «Soledad» cada vez acudían menos hombres, y aunque según las crónicas de Elio Tropo en 1959 aún se celebraba la ceremonia del «Descendimiento» poco después desapareció en fecha desconocida. miniatura|Monumento al tambor Para mejorar la situación desde Alcañiz se acometieron varias reformas, la primera de ellas fue el volver a establecer como obligatorio el salir a las procesiones con túnica,en 1952 y 1955 se formaron las hermandades del Silencio y Jesús Nazareno respectivamente que venían a llenar Jueves y Miércoles Santo. En 1956 se incluyeron en la procesión del «bis-bis» los llamados «infantes de la Virgen del Encuentro», vestidos con su túnica azul y golilla blanca para tratar de recuperarla.
La gran revitalización experimentada por la Semana Santa bajoaragonesa a partir de los años setenta se debió en gran parte a acciones como en 1968 cambiar el horario del «Santo Entierro» de las 8 de la mañana a las 16 de la tarde para facilitar la asistencia, inaugurar el Monumento al tambor el 6 de julio de 1968, una escultura de José Gonzalvo Vives localizada cerca de la Estanca, próxima a Alcañiz, de 8m de alto que representa un tamborilero situado sobre un tambor de 22m de diámetro, o la más importante para la promoción de las procesiones, la creación el 5 de septiembre de 1970, junto con otros pueblos que tenían similitudes en su concepción de la Semana Santa, de la primera Junta Coordinadora de la ruta con la participación de Andorra, Híjar, Calanda y Alcañiz, para aunar esfuerzos para divulgar y organizar la ruta de los tambores, confeccionando un horario que permitiera a los visitantes compatibilizar los actos. En 1986 la asociación se constituyó legalmente y en la actualidad, los nueve pueblos que conforman la ruta (Albalate del Arzobispo, Alcañiz, Alcorisa, Andorra, Calanda, Híjar, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda y Urrea de Gaen) lo hacen bajo la denominación: «Asociación de la Semana Santa, Ruta del Tambor y Bombo».
En 1972 se suspendió la procesión del «bis-bis» del Lunes Santo que ya desde finales del siglo pasado se consideraba una procesión algo irreverente pues era costumbre que los niños, haciendo rima y risas, añadieran tras decir las palabras «bis-bis», la frase «a casa de Molins a comer anís».
En el último tercio de sigo se produjo la incorporación de la mujer a las procesiones. Anteriormente su labor era únicamente de confección y deberes religiosos.
En 2001 la Semana Santa en Alcañiz fue catalogada por el Gobierno de Aragón como patrimonio inmaterial aragonés con el número de registro 1-IAL-TER-023-008-119 bajo la denominación «toques de tambores y bombos en el Bajo Aragón».
En enero de 2011, se decidió trasladar el «acto del Pregón» en la procesión del mismo nombre al final de la procesión en lugar de a mitad de procesión, ya que por un corte en vía urbana se hizo así el año anterior y se recibieron felicitaciones por ello.
En 2017 la Junta Suprema de la Semana Santa de Alcañiz decidió introducir la jota en la procesión del «Encuentro», el primero en hacerlo fue el cantador aragonés Julio Latorre, acompañado de un tambor.
En noviembre de 2018 es reconocida por la Unesco como Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad, junto con otras tamborradas, en la decisión 13.COM 10.b.33 del comité intergubernamental.
Durante los años 2020 y 2021 no se celebró ningún acto debido a la pandemia deCOVID-19.
En 2023 se introduce por primera vez la ceremonia de «cese del toque del tambor», el prior del Santo Entierro levantó y bajó su cetrillo para que los tambores cesaran simultáneamente su toque.
Turismo La religiosidad de la Semana Santa, aun cuando en las procesiones participan tanto creyentes como no creyentes, se aúna con el aspecto turístico y lúdico de la misma realzado por las masivas bandas de tambores, y bombos en el resto de la Ruta, que en ocasiones choca con la manera de entender o imaginarse la Semana Santa en otras regiones. El ayuntamiento junto con la Junta Suprema de la Semana Santa han dado impulso a la parte turística aumentando los actos anunciados en los folletos turísticos y tratando de hacer los eventos más atractivos para los visitantes.