Margarita, está linda la mar (1998) es la quinta novela del escritor nicaragüense-español Sergio Ramírez, quien desde 2023 también posee la ciudadanía colombiana y ecuatoriana. Ambientada entre la década de 1950 y principios del siglo , la novela incluye figuras históricas como Rubén Darío, Anastasio Somoza García, Rigoberto López Pérez y Luis H. Debayle. Este último es el padre de Margarita Debayle, a quien Darío dedicó su famoso poema A Margarita Debayle en 1908

Margarita, está linda la mar fue galardonada con el Premio Alfaguara de Novela en 1998 y el Premio de Narrativa José María Arguedas en el año 2000. Desde su publicación ha sido traducida al alemán, inglés y portugués.

Argumento Ronda el año 1956 y en León, Nicaragua, el capitán Prío es propietario de un café donde tradicionalmente se reúne un grupo de veteranos conversadores. Desde el café observa la lujosa llegada del presidente Anastasio Somoza y la primera dama, Doña Salvadorita. Décadas antes, en 1907, el famoso poeta Rubén Darío, es recibido con gran entusiasmo y honores en la misma ciudad a la que retorna tras haber pasado un tiempo en Europa.

Mientras, en el primer escenario se reúnen alrededor de una mesa, se reúnen el poeta Rigoberto, Ausberto, Edwin y Segismundo con la compañía del capitán Prío. El grupo conspira y planifica el asesinato de Somoza, dictador de Nicaragua. Su plan se ejecutará durante una cena en honor al presidente y su esposa; Rigoberto es la persona designada para llevar a cabo el ataque. En el acto, Rigoberto, quien logra infiltrarse, dispara contra Somoza, dejándolo herido y sin obtener su muerte. Los guardias del dictador disparan en respuesta contra Rigoberto, quien cae acribillado, mientras el resto de conspiradores son encarcelados y torturados durante años.

Críticas a la obra Para el académico e investigador estadounidense Brian T. Chandler, en Margarita, está linda la mar, «el proceso de mitificación y desmitificación de las grandes figuras nacionales, tanto políticas como artísticas, destaca cómo la lucha por el legado artístico y biográfico de Rubén Darío refleja una lucha política». La obra tiene ciertos rasgos de la Nueva Novela Histórica y a diferencia de la novela histórica tradicional, esta no busca mostrar una reproducción de los hechos.Entre otras críticas, Nicasio Urbina, catedrático, escritor y crítico nicaragüense, considera que «viniendo de un país violento como Nicaragua, es difícil pensar que la obra de Sergio Ramírez Mercado pudiera verse libre violencia, libre de muertes y asesinatos, de envenenamiento y tortura, de pobreza extrema que conlleva una violencia endémica y alienante, y de múltiples y sutiles formas de violencia». Por tanto, en esta novela se identifica la muerte como «la muerte de la autoridad (...) política por un lado y la autoridad literaria por el otro».

Reconocimientos En 1998 la novela recibió el Premio Alfaguara de Novela, certamen que se realizaba por primera vez y que también premió al escritor cubano Eliseo Alberto por Caracol Beach. El jurado fue presidido por Carlos Fuentes, escritor mexicano, quien en su texto Sergio Ramírez: El derecho a la ficción describe a Ramírez como “un reconocido maestro del absurdo cómico derivado del incidente variable, la pequeña nota roja (fuente al cabo de Madame Bovary, Rojo y negro y Demonios) en Castigo divino, o de la farsa histórica (la conjunción de Rubén Darío y los Somoza en Margarita, está linda la mar)”. En el año 2000 fue galardonada con el Premio de Narrativa José María Arguedas, otorgado por la Casa de las Américas, con sede en Cuba. Sobre la premiación del Premio Alfaguara de Novela, el autor describe la llamada con la que recibió la noticia:

Referencias

Categoría:Novelas de Nicaragua Categoría:Novelas históricas