La libra de las Colonias Francesas americanas, también conocida como libra de las Indias Occidentales Francesas o libra colonial francoamericana, fue la unidad monetaria desde 1640 hasta 1794 de acuñación intermitente que circularon en las diversas colonias francesas de América. Consistía de varias modalidades como ser las monedas francesas antiguas desgastadas que se resellaban en 1640, en 1692, en 1763, en 1764 y en 1779, las monedas francesas con cecas y años específicos que solo se acuñaban para exportación colonial en 1670 y de 1710 a 1713, las acuñaciones directas desde 1717 a 1722, en 1767, en 1781 y en 1787, y también las monedas francesas retiradas de circulación en la metrópoli para ser reutilizadas en América en 1745 y en 1753.
Durante esta etapa numismática, cuando surgió alguna escasez monetaria o fraccionaria, hubo acuñaciones o resellados locales en las islas de Barlovento, en la isla de Martinica, en Saint-Domingue y en la Colonia de Cayena, las cuales se usaban a la par de las escasas libras francesas, las libras coloniales y los dólares españoles que se habían transformado en una moneda internacional.
La libra francesa en los inicios de la América colonial y la escasez monetaria
La libra francesa en las efímeras colonias americanas
Antes de aparecer la libra colonial, circulaba la libra francesa junto a los reales de a ocho españoles que pasarían a ser una moneda internacional, pero en los siglos y , en donde circulaba entre sus habitantes, los franceses ya habían perdido varias colonias efímeras en diversos puntos de América, como el fuerte Charlesbourg-Royal fundado por Jacques Cartier a orillas del río San Lorenzo (1541-1543) a manos de los iroqueses que usaban el wampum como dinero.
También perdieron la de Francia Antártica (1555-1567) a favor de los portugueses por lo que comenzaron a circular sus reales peninsulares; la Florida francesa (1562-1565) y el Fuerte Saint Louis de Texas (1585-1589), ambos a favor de los españoles con los que volverían sus reales novohispanos; el pueblo de Tadoussac en la confluencia de los ríos Saguenay y San Lorenzo (1599-1600, repoblado en 1615) que fracasó por el crudo invierno, y también perdieron la Francia Equinoccial (1612-1615) nuevamente a manos de los portugueses, que entonces estaban en la Unión Ibérica de la Dinastía filipina desde 1580, por lo que pasaron a circular los reales coloniales peruanos (y desde 1641 a 1644 circularon los rijksdaalders como parte del Brasil neerlandés y desde 1645 como resellos de reales coloniales brasileños, sobre los antiguos reales peruanos circulantes, y como monedas acuñadas propias desde 1693).
La libra de la metrópoli en las primigenias colonias de América
En el territorio de Acadia desde 1604 colonizaron la isla del río Sainte-Croix en 1604-1605, Port Royal en la desembocadura del río Annapolis en 1605, a partir de 1608 con la fundación de Quebec, se afianzó la colonización de la provincia del Canadá francés en las orillas del río San Lorenzo y se estableció el puesto comercial de Claude de la Tour en 1613 que cayó por un tiempo en poder de los escoceses (1621-1632).
En 1625 se erigió el Fort Pentagouet en las costas acadianas mainesas pero fue ocupado por los ingleses en 1628 y en 1629 los franceses fortificaron la isla de Cabo Bretón (pero sería deshabitada en 1660 hasta 1713), en 1631 se recobró de manos escocesas la parte continental de la provincia acadiana con la fundación de Fort La Tour, en 1632 la parte peninsular con su capital Port Royal y en 1635 recuperaron la costa oriental mainesa de la provincia acadiana (sería ocupada por los ingleses desde 1654 a 1667, al igual que el resto del territorio de Acadia a favor de los escoceses). Por otro lado, en 1634 con el puesto comercial de la bahía de les Points comenzó la colonización en el Pays d'en Haut o País de lo Alto.
En el mar Caribe los franceses a principios del siglo se habían establecido en las islas antillanas menores, iniciando en los extremos noroeste y sudeste de la isla de San Cristóbal en 1625 —la isla entera había sido de los ingleses desde 1623 y luego solo el centro insular, en donde circularía la libra esterlina como en otras islas— y continuaron a pesar de la batalla con los españoles en 1629, año en que también colonizaron un tercio de la isla de Santa Cruz —dividida entre ingleses y neerlandeses en 1625, luego entre tres y finalmente los ingleses los expulsaron hacia 1645— y la parte nororiental de la isla de San Martín en 1631 a 1633, por ocupar toda la isla los españoles, adonde circularían los reales novohispanos.
Historia de los primeros resellos de la libra colonial y expansión territorial
Primeras contramarcas de monedas francesas para uso colonial y nuevas conquistas
En Centroamérica conquistaron los franceses en 1635 a las islas Martinica y a Guadalupe, y por un edicto de junio de 1640 se ordenó resellar monedas desgastadas de un douzain francés (12 deniers) para uso colonial en América francesa (con fechas hasta 1629, contramarcadas con flor de lis, circularon hasta 1692). Desde 1648 colonizaron todo el norte de la isla San Martín —por usurpar la parte noroccidental inglesa (1631 a 1633), ya que el sur se recolonizó por los neerlandeses (de 1631 a 1633 y desde 1648, adonde circularían los rijksdaalders neerlandeses de diversas provincias)— de esta manera volvió a ser recuperado por los franceses, junto a las islas de Marigalante, La Deseada y de Los Santos, y colonizaron además en 1648 la isla de San Bartolomé pero fue abandonada por los ataques de los indígenas caribes en 1656. También en este último año fueron anexionadas las pequeñas islas de Petite Terre (aunque pobladas recién en 1770) y en todas circularon las libras coloniales francesas.
En Sudamérica los franceses colonizaron en el noreste desde 1643 hasta 1653 lo que antiguamente era la isla Cayena, adonde llevaron sus libras coloniales, pero fueron masacrados por los aborígenes caribes, luego desde 1656 fue colonizada por los neerlandeses que trajeron sus rijksdaalders y en 1664 fue recuperada por los franceses hasta 1667, por ser despoblada por los ingleses (volvió a ser francesa desde 1674 que volverían con sus libras). En Norteamérica fundaron en el este de la bahía de Placentia, en la costa meridional de la isla de Terranova, el «Fuerte de Plaisance» en 1662 que usaban desde 1655 de manera esporádica (y que con el nombre de Placencia había sido una estación ballenera vasca española estacional, junto al Puerto de los Vascos en el extremo occidental y la península de Port au Port en la costa oeste terranovense hacia 1500 y Balea Baya, Bahía de las Ballenas o Red Bay en la costa labradoreña del estrecho de Belle Isle desde 1550, que frecuentaban todos los años hasta alrededor de 1605 y en donde ya circulaban los reales españoles peninsulares).
Por otro lado, en el Caribe conquistaron en 1649 la isla de Granada con las Granadinas del sur, llamadas Carriacou (recién poblada en 1657) y Pequeña Martinica (recién poblada en 1700), en 1650 los franceses volvieron a colonizar la isla de Santa Cruz —ya que los ingleses habían sido desalojados por los españoles y en 1651 los franceses la cedieron sin perder soberanía a los Caballeros de Malta que la administraron usando libra francesa hasta 1664, para pasarla a la recién fundada Compañía Francesa de las Indias Occidentales, hasta que se le revocó la concesión el 2 de enero de 1674 y sus territorios volvieron a ser dominios del rey francés— y en 1659 nuevamente colonizaron la isla de San Bartolomé.
La isla Santa Lucía se ocupó en 1660 hasta 1663 —por la usurpación inglesa y fue cuando comenzaron a circular las nuevas monedas del chelín colonial «del pino» como en otras islas y colonias americanas— y recuperadas desde 1667 por el Tratado de Breda, pero perdió las partes francesas de las islas de San Martín (solo el norte) y de San Cristóbal (la isla entera) a manos inglesas en 1689 (hasta 1697) y quienes ya ocupaban la vecina isla Nieves (o Nevis en inglés, desde 1628), y finalmente los franceses colonizaron Dominica en 1690 pero deshabitaron las isla de Santa Cruz en 1695, por llevarlos al occidente de La Española (en 1733 la isla deshabitada fue comprada por la Compañía Danesa de las Indias Occidentales y Guinea y el 1 de septiembre de 1734 los daneses fundaron la ciudad de Christiansted y comenzaría a circular el rigsdaler colonial).
Colonización de la parte occidental de la isla de Santo Domingo
Además en las Antillas Mayores, algunos franceses isleños que habían sido desalojados luego de la batalla de la isla de San Cristóbal, se instalaron en la isla de Santa Cruz pero otros isleños devinieron en bucaneros y ocuparon en el año 1629 hasta 1638 el litoral occidental de la isla caribeña de La Española —principalmente en las abandonadas colonias españolas de «Santa María de la Paz Verdadera» (1503-ca.1530), cerca de la costa y al oeste de la laguna del Fondo, y de «Santa María del Puerto» (ca.1530-1606)— y también en la adyacente isla de la Tortuga, aprovechándose de las devastaciones de Osorio, pero aún seguía circulando el real del Virreinato de Nueva España, y desde 1638 volvieron a ser parte de hecho de la Capitanía General de Santo Domingo.
Entonces los franceses reocuparon la pequeña isla nórdica adyacente con un gobernador propio desde 1640, trayendo las escasas monedas de la libra francesa y los resellos de la libra colonial para que lo remplazara pero seguiría circulando a la par, y enfrente los españoles fundaron «Valparaíso» en 1644 sobre una aldea marién, mientras los filibusteros franceses de la isla pasaron al litoral hacia 1650 y fundaron una colonia independiente en donde se habían asentado los bucaneros que se llamaría Hôpital (actual Puerto Príncipe), en donde se usaban los reales, aunque fueran repelidos los ataques españoles y los intentos de dominio francés.
En 1654 la isla de la Tortuga volvió a ser española y a circular oficialmente el real novohispano, pero desde 1655 pasó a depender de la Colonia de Jamaica inglesa y fue remplazado por el Chelín colonial angloamericano, y los filibusteros franceses expulsados se instalaron en la recién abandonada «Valparaíso» que renombraron Port-de-Paix en 1665, volviendo a utilizar los reales españoles, y nuevamente la isla Tortuga pasó a manos francesas en el mismo año y anexionó nominalmente el tercio occidental de La Española, por lo que otra vez fueron introducidas las monedas francesas y coloniales en dicha pequeña isla.
Comenzaron ese año por la costa sur y central con la colonización de las aldeas de la tribu jaragua: Gonaibo o Gonaïves (transformada en comuna en 1738) y Yaguana o Léogâne —en donde fundaron dos colonias cercanas: L'Ester y La Petite Rivière— y también en la parte nórdica desde 1670 con la fundación de Cabo Francés —cerca del antiguo y efímero fuerte español de La Natividad de 1492 a 1493 (trasladado al nuevo fuerte La Isabela, de 1494 a 1500) y reocupado como Puerto Real de 1503 a 1578, y cerca también del fuerte español de Bayajá de 1578 a 1606, que sería repoblado por los franceses con el nombre de Fort Dauphin en 1730 y ocupado por los españoles en enero de 1794— y pasaron a dominar el establecimiento filibustero de Port-de-Paix que pasó a ser la capital en 1676, por lo que pasó a circular en todos los establecimientos occidentales las escasas monedas de la libra francesa y las monedas exclusivas de plata de la libra colonial salvo en la rebelde Hôpital también de los filibusteros (que recién sería dominada en 1707).
Monedas francesas para uso exclusivo en América colonial y nuevos resellos
Monedas de plata para uso exclusivo en América francesa y la guerra del rey Guillermo