El asedio a la embajada de Argentina en Venezuela fue un sitio a la residencia del embajador argentino en Caracas llevado a cabo por parte del gobierno de Nicolás Maduro en el contexto de la crisis política en Venezuela de 2024.
El 20 de marzo de 2024, tras dictarse una orden de captura en contra de seis dirigentes políticos asesores de la líder opositora venezolana María Corina Machado; Pedro Urruchurtu, Humberto Villalobos, Claudia Macero, Omar González, Fernando Martínez Mottola y Magalli Meda. Los mismos decidieron refugiarse en dicha sede diplomática hasta la escapatoria de cuatro de ellos el 6 de mayo de 2025, uno decidió entregarse en diciembre de 2024 y otra se escapó en igual fecha, terminando con el asedio a la embajada que duró 413 días. Fernando Martínez Mottola pudo salir antes de la embajada, el 20 de diciembre de 2024, y posteriormente falleció por complicaciones de salud en febrero de 2025.
El 30 de julio de 2024, Pedro Urruchurtu, denunció un asedio al lugar que incluyó cortes de agua y energía. Dicho asedio menguó durante la transferencia del control de la embajada a Brasil, pero la misma se reanudó el 23 de noviembre de 2024, después de que el gobierno de Brasil presentara serias dudas sobre la legalidad de las elecciones presidenciales de Venezuela de 2024.
Cuando Nicolás Maduro informó sobre la decisión de revocar «de manera inmediata y unilateral» el permiso para que Brasil custodiara la embajada, que poseía desde el 1 de agosto, nuevamente se reportaron patrullas de los servicios de inteligencia y fuerzas de seguridad venezolanas que rodean la residencia oficial en Caracas, esta vez denunciado formalmente por la Cancillería Argentina.
Los hechos tuvieron amplia repercusión en la región, con condenas por parte de Brasil, Chile, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Paraguay, Perú y Uruguay, quienes se solidarizaron con Argentina.
Antecedentes Opositores venezolanos en la embajada El 26 de marzo de 2024, el gobierno argentino brindó asilo político a seis opositores al gobierno de Nicolás Maduro:
Pedro Urruchurtu, Humberto Villalobos, Claudia Macero, Omar González, Fernando Martínez Mottola y Magalli Meda.
La embajada argentina ya había denunciado el corte de suministro eléctrico de su residencia oficial en Caracas un día después de que la delegación recibiera a los líderes políticos venezolanos. El gobierno argentino dijo en otra ocasión que tomaría «acciones diplomáticas» contra Maduro después de que el gobierno venezolano decidiera cerrar su espacio aéreo a los aviones argentinos.
Elecciones en Venezuela
El 28 de julio de 2024 se llevaron a cabo las elecciones presidenciales en Venezuela, para elegir un nuevo presidente por un mandato constitucional de 6 años. Las elecciones presidenciales no fueron ni libres ni justas, se produjeron en un contexto en el que el gobierno de Nicolás Maduro controla todos los poderes del Estado y reprime a la oposición política.
El mismo día el Consejo Nacional Electoral dio como ganador a Nicolás Maduro por un 51.95 % de los votos, mientras que Edmundo Gonzales quedaría como segundo con 43.18 % de los votos. Tanto María Corina Machado como Edmundo González rechazaron los resultados del CNE y se adjudicaron la victoria. González, en un acto acompañado por Machado, dijo: «Los venezolanos y el mundo entero saben lo que pasó… Nuestra lucha continúa y no descansaremos hasta que se respete la voluntad del pueblo venezolano». Mientras los venezolanos opositores a Nicolás Maduro salieron a protestar en varias localidades del país, Edmundo González había ganado con el 67% de votos.
Asedios Negativa argentina a los resultados miniaturadeimagen|Países que reconocen a Edmundo González como legitimo presidente de Venezuela.Antes de darse a conocer los primeros resultados, el presidente argentino, Javier Milei trató al gobierno de Maduro como una «dictadura comunista» y que «Argentina no va a reconocer otro fraude, y espera que las Fuerzas Armadas esta vez defiendan la democracia y la voluntad popular».
Pedro Urruchurtu, un asilado político en la Embajada denunció un asedio de encapuchados a la residencia oficial de la misión diplomática argentina el 30 de julio.
La declaración de Maduro como ganador fueron seguidos rápidamente por una mezcla de escepticismo y críticas de los líderes de la mayoría de los países latinoamericanos. Entre ellos Argentina, el presidente Javier Milei (al que anteriormente Maduro había llamado un «malparido») criticó duramente los resultados y la Cancillería de Argentina emitió un nuevo comunicado el 7 de agosto, declarando «sin lugar a ninguna duda el triunfo del candidato Edmundo González».
La Argentina publicó una declaración conjunta con otros países de la región en la cual exigían una revisión de los resultados y una reunión urgente en la Organización de Estados Americanos, debido a lo cual Venezuela rompió las relaciones diplomáticas con Argentina.
Custodia brasileña de la embajada El 1 de agosto, el presidente argentino, Javier Milei, en un mensaje público a través de X agradeció a Brasil por hacerse cargo de la custodia de la embajada, debido a que según él «el personal diplomático argentino tuvo que abandonar Venezuela como represalia del dictador Maduro por la condena que hicimos del fraude que perpetraron el domingo último» y que «pronto reabriremos nuestra Embajada en una Venezuela libre y democrática». Así mismo se izó la bandera de Brasil en la embajada argentina en Caracas, marcando el inicio de la representación brasileña y la extensión de su protección a los refugiados, a pesar de las diferencias ideológicas y políticas que existen entre Milei y Lula da Silva. La custodia brasileña fue comparada por Andrés Cisneros con el papel que Brasil jugó durante la guerra de Malvinas al representar a Argentina ante Reino Unido hasta que se reanudaron las relaciones diplomáticas. El 22 de agosto un empleado venezolano de la Embajada fue detenido por el Servicio Bolivariano de Inteligencia y liberado al día siguiente tras gestiones diplomáticas. El gobierno de Nicolás Maduro informó en un comunicado que Venezuela se vio «obligada» a tomar la decisión de revocar el permiso de Brasil por supuestas «actividades terroristas» e «intentos de magnicidio contra Nicolás Maduro». Tras el exilio al día siguiente del candidato presidencial Edmundo González, quien se hallaba en la residencia de la embajada española y es reconocido por Argentina como presidente electo, el suministro eléctrico fue restaurado y el segundo asedio fue concluido.
El 23 de noviembre de 2024 se dio inicio a un tercer asedio a la casa del embajador argentino en Caracas, luego de que Magalli Meda, desde la casa del embajador, publicara en un vídeo de la red social Instagram apoyar la protesta del 1 de diciembre con un lápiz labial rojo para pintarse la palma de una mano en más de 400 ciudades, según sus palabras: «los venezolanos nos congregamos en la Gran Protesta Mundial para exigir a la CPI actuar pidiendo ¡Basta YA!». Pedro Urruchurtu, asilado político en la embajada, denunció poco antes de las 19:00 (hora local) que funcionarios encapuchados de la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET) de la Policía Nacional Bolivariana y del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional se presentaron en las inmediaciones de la embajada argentina en Caracas con armas largas y habían rodeado la sede diplomática. Luego de más de 5 horas de asedio, Urruchurtu confirmó que los agentes de seguridad, como parte de su asedio, cortaron el servicio eléctrico de la residencia de la embajador. También confirmó que los agentes habían bloqueado los accesos en la calle, y sobrevolaron drones que «bloquean la señal móvil».
Ante esto, varias entidades reaccionaron y dieron su condena al asedio. La Cancillería Argentina declaró que «La República Argentina condena los actos de hostigamiento e intimidación contra las personas asiladas en la embajada argentina en Caracas, actualmente bajo la protección diplomática del gobierno de Brasil». El Comando con Venezuela, que agrupa a la oposición, alertó a la comunidad internacional y, exigió el cese inmediato de las acciones intimidatorias con el lema «¡Basta YA de persecución!». Luis Almagro, Edmundo González y senadores de Estados Unidos condenaron también los hechos.
El 26 de noviembre, la plataforma Comando con Venezuela denunció el robo de los fusibles eléctricos de la embajada argentina, razón del cese de suministro eléctrico en ese local. Pedro Urruchurtu, mediante un post en X, indicó a las 19:00 hora local (23:00 GMT) que se cumplieron «más de 24 horas sin el servicio eléctrico, desde que se llevaron los fusibles».
El 27 de noviembre, Omar Gonzáles, uno de los asilados políticos de la embajada, denunció en un post de X que el régimen de Nicolás Maduro restringió el suministro de agua a la residencia, en la misma red, Pedro Urruchurtu reveló que los cuerpos policiales que rodean la embajada impidieron el acceso a un camión cisterna con agua potable.
El 28 de noviembre, tras cumplirse más de 120 horas de asedio a la embajada, el líder opositor y reconocido por 13 países como presidente electo, Edmundo González, repudió los actos de presión hacia la embajada que violan los convenios internacionales sobre protección diplomática, que agravan profundamente la situación humanitaria de los seis asilados resguardados en la residencia debido a las restricciones extremas al alimento, agua y electricidad que sufren por parte de las fuerzas de seguridad estacionadas alrededor.
Escalada de tensiones El 29 de noviembre, el senado de Paraguay aprobó una declaración que condena el trato de la embajada por parte del régimen de Maduro, en un documento que detalla que estas acciones suponen un peligro para la integridad física y psicológica de los seis asilados que permanecen dentro.
El 30 de noviembre, Pedro Urruchurtu, informó que finalmente se acabó el suministro de agua en la embajada, luego de haber racionado el agua que aún quedaba en el tanque de la residencia.
María Corina Machado denunció que los asilados en la embajada de Argentina «son rehenes que están siendo torturado» y que «están sometidos a una situación brutal, Sin luz, sin agua, no les dejan ingresar ninguna visita. Son rehenes torturados en territorio argentino». El grupo IDEA denunció al gobierno de querer convertir la embajada en una cárcel, aplicando métodos de tortura en contra de los derechos universales a la vida.
El 9 de diciembre, ante el reclamo de la Cancillería Argentina, los gobiernos de Uruguay, Costa Rica y Paraguay volvieron a condenar los hechos y solidarizaron con el reclamo argentino. El 11 de diciembre, el Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Gerardo Werthein, intervino en la OEA sobre la situación de los asilados en la embajada, donde exigió «la concesión inmediata de los salvoconductos (...), reafirmar la necesidad de garantizar la inviolabilidad de las misiones diplomáticas y respetar plenamente el derecho de asilo diplomático (...)» y pidió a la OEA actuar antes de que ocurra una «tragedia» En la intervención, Argentina estuvo acompañado por Canadá, Chile, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Haití, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Surinam y Uruguay.