El folk rock o rock folk, en un sentido amplio, es un género musical que combina elementos de la música folk, el blues y el rock. Sin embargo, el término se suele usar preferentemente, aunque no exclusivamente, en referencia a la música de fusión surgida en los Estados Unidos y en el Reino Unido, a mediados de los años sesenta, resultado de la incorporación de elementos del rock, sobre todo del rock de la Costa Oeste, y especialmente en el terreno instrumental y rítmico, a la música de tradición folclórica local. Algunos autores denominaron este género folk pop.Myrus, D. (1970): Baladas, blues y el big beat. México: Diana, p. 109. En muchos aspectos, el folk rock se solapa con otras denominaciones aplicadas a fusiones de música tradicional estadounidense y rock, como es el caso del country rock o del llamado rock sureño.
Los ejemplos de fusión de rock o pop y música folclórica de otros lugares del mundo u otras culturas, suelen recibir denominaciones más específicas (zydeco, celtic fusion, world music, etc.), aunque la etiqueta «folk rock» se aplicó también, de forma usual, a la música de los grupos británicos de esa misma época.
Origen La iconografía tradicional del folk rock sitúa el nacimiento del género en el giro dado por Bob Dylan a su música en el Festival de Newport de 1965, en coincidencia con el triunfo de las propuestas discográficas de The Byrds, pero esto no deja de ser un convencionalismo.Myrus, Donald: Op.cit., p. 21 En realidad, el proceso se había iniciado a finales de la década de 1950, con la fuerte evolución sufrida por el bluegrass, las innovaciones que fueron consolidándose a través del Grand Ole Opry y la aparición de grupos de gran proyección popular entre los jóvenes. En cualquier caso, para el último tercio de la década de 1960, el folk rock aparece ya como un estilo consolidado, tanto en los Estados Unidos como en el Reino Unido.
Evolución del género El primer grupo que se encaminó por esta vía fue el Kingston Trio,Rubeck, Shaw, Blake y otros (1986): The Kingston Trio On Record (Naperville IL: KK Inc), p. 11, ISBN 978-0-9614594-0-6 que ya había conseguido una gran proyección hacia 1957, con su versión «pop» del tema «Tom Dooley», que vendió tres millones de unidades.Myrus, D., op.cit., p. 109. Tras ellos, grupos como los New Lost City Ramblers, The Weavers, Peter, Paul & Mary o Scottsville Squirrel Barkers, grupo este que incluía a músicos tan esenciales como Chris Hillman o Bernie Leadon,Myrus, Donald, op. cit., pp. 105 y 109. fueron derivando desde posiciones más puramente folkies hacia planteamientos cercanos a la música pop.
El gran paso hacia la concienciación del folk-rock como género, como ya se ha dicho, se dio con los arreglos claramente eléctricos de The Byrds y Bob Dylan, a partir de 1965. Esta denominación se popularizó en todo el mundo en 1965, cuando la banda californiana The Byrds grabó una versión de la canción «Mr. Tambourine Man» de Bob Dylan. En ella, el grupo angelino utilizaba los juegos de voces característicos del pop junto con cristalinas guitarras eléctricas, sobre la base de la canción de Dylan. Esta versión en particular, con su mezcla de poesía abstracta, melodía folk, complejas armonías vocales, el sonido de la guitarra de 12 cuerdas Rickenbacker, y el ritmo claramente influenciado por los Beatles, resultó la génesis de lo que, a partir de ese momento, se llamó folk rock La letra de la canción por sí sola llevó la composición de rock y pop a nuevas alturas; nunca antes una letra tan intelectual y literaria había sido combinada con instrumentación de rock por un grupo de música popular. El éxito del simple dio lugar a un pequeño boom de folk rock entre los años 1965 y 1966. En California, por esa época, junto a los Byrds de Los Ángeles se popularizaban The Beau Brummels, en San Francisco que apelaban a la misma fórmula: frenéticas guitarras eléctricas sobre melodías folk pegajosas y, muchas veces, armonías vocales inspiradas en los Beach Boys. En este período, una verdadera profusión de bandas influenciadas por los Byrds y los Beau Brummels, invadieron las listas de éxitos tanto en los Estados Unidos como en Gran Bretaña. La influencia de los Byrds se nota claramente en bandas de mediados de los 60, como Barry McGuire, the Mamas & the Papas, Simon & Garfunkel, Jefferson Airplane, the Turtles, We Five, Love, y Sonny & Cher. Este último dúo exploró las posibilidades más pop de la fórmula en canciones hoy clásicas como la sentimental I Got You Babe (1965) y la dramática Bang Bang (1966). En el otro extremo, The Lovin' Spoonful se adelantaron al fenómeno del folk psicodélico poniendo más énfasis en los arreglos instrumentales, y llegando a incorporar grabaciones de sonidos de la ciudad en su álbum Summer In The City (1966) Con el tiempo, e incluso décadas después, el sonido folk rock de los Byrds seguiría influenciando a muchísimas bandas, incluidas Big Star, Tom Petty and the Heartbreakers, R.E.M., the Long Ryders, the Smiths, the Bangles, the Stone Roses, y Teenage Fanclub, entre muchas otras.
El éxito de este nuevo sonido hizo que Bob Dylan realizara un giro eléctrico a su música,Dimery, Robert y otros (2005): 1001 discos que hay que escuchar antes de morir, Grijalbo/Randm House Mondadori, Barcelona, ISBN 84-253-3978-2, p.80 aportándole elementos pop y rock. El 20 de julio de 1965, Dylan editó "Like a Rolling Stone", una mordaz canción de seis minutos de duración, dirigida a una chica de la alta sociedad, que contaba con Dylan acompañado por una banda de rock eléctrico. Lanzada justo cuando la versión de "Mr. Tambourine Man" de los Byrds encabezó las listas de éxitos en Estados Unidos, la canción fue fundamental para definir la floreciente escena del folk rock y para establecer a Dylan como una auténtica estrella de rock, en lugar de ser sólo un cantante de folk. Cinco días después del lanzamiento de "Like a Rolling Stone", el 25 de julio de 1965, Dylan actuó en el Newport Folk Festival de 1965, utilizando la guitarra eléctrica y una banda de acompañamiento. El público le abucheó clamorosamente.Dimery, Robert y otros: op.cit., p.81 (Hay que recordar que, en aquella época, el folk en Estados Unidos era un vehículo para expresar la crítica y el descontento con la sociedad establecida y muy especialmente con la guerra de Vietnam. Prueba de ello eran las reivindicativas letras de sus dos máximos exponentes en ese momento: Joan Báez y el propio Bob Dylan. El público folk estaba formado fundamentalmente por activistas de izquierda y universitarios progresistas, que consideraban al rock y el pop como géneros superficiales y poco comprometidos). A partir de ese momento, el propio Dylan se convertiría en uno de los principales promotores del género, particularmente con sus álbumes Bringing It All Back Home, Highway 61 Revisited y Blonde on Blonde. Este último fue el primer disco doble de música rock en la historia y la crítica de rock lo considera entre los lanzamientos más importantes e influyentes. Según el crítico Piero Scaruffi: "sigue siendo uno de las obras maestras del rock de todos los tiempos: dos elegías extensas, errantes, en forma libre, basadas en órgano, Visions Of Johanna y Sad Eyed Lady Of The Lowlands, y del conjunto de melodías misteriosamente embrujadoras (I Want You, Absolutely Sweet Marie, One Of Us Must Know) completamente cambiaron el panorama de la música rock". Todos los nombrados eran discos de rock eléctrico de gran intensidad, que combinaban la poesía intensa, a veces surrealista, de Dylan con un ritmo contundente, proporcionado por músicos que pronto serían estrellas de rock por derecho propio, como Mike Bloomfield, Al Kooper y los canadienses The Band. Así, si bien el alejamiento de Dylan de la música folk acústica tuvo el efecto de alejar a muchos de sus seguidores originales, su nuevo sonido folk rock le ganó legiones de nuevos seguidores a mediados de los años 1960.
Un mérito particular por la evolución del folk rock corresponde a Tom Wilson: aunque comenzó como músico de jazz, el joven productor afroamericano de Columbia Records, llegó a ser conocido como la "esposa del folk rock" por su trabajo fundamental detrás de escena. Como productor de Bob Dylan durante los álbumes de transición The Times They Are a-Changin', Another Side of Bob Dylan y Bringing It All Back Home, fue el arquitecto del sonido eléctrico de Dylan. Sin embargo, quizás sea aún más conocido por haber descubierto primero a Simon & Garkfunkel y luego haberlos convertido en superestrellas del folk rock con su álbum Wednesday Morning, 3 A.M. que incluía "The Sounds of Silence". Aprovechando el interés de las radios locales en Florida por esta canción e inspirado en el gran éxito de The Byrds con "Mr Tambourine Man", Wilson tomó la pista original la cual era totalmente acústica, sin el conocimiento de Simon & Garfunkel, y agregó instrumentos eléctricos sobredoblados, convirtiendo la pista en un hit pop (el cual llegó a ser número uno en las listas del Top 100 de Billboard), ayudando a poner en marcha el género Folk rock. Simon & Garfunkel, quienes ya se habían separado inicialmente, rearmaron el dúo después del lanzamiento del sencillo y comenzaron una carrera ascendente que los llevó al éxito.
Después de trabajar con Wilson, tanto Dylan como Simon & Garfunkel trabajaron con otro productor: Bob Johnston, quien produjo varios álbumes para ambos artistas.
Paralelamente, ya en la segunda mitad de los años sesenta, en Gran Bretaña, algunos grupos de formación pop, asumieron la tradición de la música medieval inglesa, como es el caso de Pentangle o Fairport Convention, cuyo bajista Ashley Hutchings fundó otro ícono del folk pop británico, Steeleye Span, que conseguirán una fusión perfecta entre el rock y la música tradicional inglesa, lo que les hará entrar también en las listas de éxitos tanto de Estados Unidos como de Gran Bretaña.
Junto a ellos, otros músicos investigaron en la tradición celta, estableciendo su propia vía de desarrollo, diferenciada de la anterior. Este género fue iniciado a principios de la década de 1970 por bandas como The Horslips, los primeros en fusionar mitología celta, música tradicional irlandesa y rock. El cantautor escocés Donovan también influyó en el desarrollo del rock celta ya a finales de la década de 1960, con sus álbumes The Hurdy Gurdy Man, Barabajagal, y Open Road, este último conteniendo incluso una canción llamada "Celtic Rock". Este subgénero se popularizó aún más en 1973 por Thin Lizzy, con su hit "Whiskey in the Jar", una canción tradicional irlandesa interpretada íntegramente en el estilo del rock. A lo largo de la década de 1970, el rock celta se mantuvo fiel a sus raíces folclóricas, recurriendo en gran medida a la música tradicional Celta e instrumentos como fiddle, gaita, y arpa , así como también estilos vocales tradicionales, pero haciendo uso de los niveles de amplificación y percusión de una banda de rock. En la década de 1980 y después, el rock celta fue perpetuado por bandas como the Pogues, the Waterboys, y the Prodigals.
En Gran Bretaña el folk rock tomó su forma definitiva en los últimos años de la década del 60, una época de ebullición creativa dentro del rock, por lo que participó de todas las mismas derivaciones de la música rock. La escena del folk rock se superpuso a las escenas progresiva y psicodélica con relaciones de mutua influencia. Así surgió una escena de folk progresivo y de folk psicodélico o acid folk.