miniaturadeimagen|Máscara Jama Coaque La mitología Jama Coaque es el conjunto de creencias sobre la cosmogonía, la ética, y la cosmovisión de la Cultura Jama Coaque. Su mitología se ha reconstruido a partir de su rica cerámica que tiene abundante simbolismo e iconografía a través de un análisis semiótico y el estudio de las mitologías comparadas con otras culturas que tuvieron contacto con Jama Coaque, en específico las culturas mesoamericanas contemporáneas y las de la costa norte del Perú. Grosso modo se subdivide en la estructura del mundo, las deidades que lo habitan, las criaturas fantásticas y los chamanes y sacerdotes que servían de intermediarios entre las deidades y la población local.
Deidades Dada la estructura tripartita, al igual que todas las culturas tradicionales, existen deidades que habitan cada uno de dichos mundos. Es decir, en la Cultura Jama Coaque existen divinidades de la tierra, del cielo y del inframundo. A esto se suman la serie de seres míticos que están relacionados especialmente con el culto al agua.
Jama o la iguana miniaturadeimagen|Reptil femenino, muchas veces interpretado como una iguana, con una vasija ceremonial atrás Jama es la principal divinidad que habitaba la tierra en esta cultura se encontraba en la tierra, o el mundo intermedio entre el cielo y el inframundo. Tienen normalmente un cuerpo antropomorfo con rostro de reptil. Muchas veces es interpretado como iguana y se cree que el significado de la palabra Jama es justamente iguana. Además tiene ojos caídos y un hocico rectangular dentado. Esta divinidad también está presente en la cultura Tolita donde es común verla representada con rasgos femeninos más fuertes. Esta deidad que combina al reptil la mujer se representa muchas veces con tatuajes en forma de caimanes. Los reptiles son considerados como dioses telúricos o tectónicos. Habitan al mismo tiempo la tierra y el inframundo; y se relacionan con la vida.
Murciélago y la lluvia miniaturadeimagen|Shaman-sacerdote con máscara de murciélago sobre un templo|izquierda|425x425px Esta deidad habitaba el cielo nocturno y el agua del inframundo. Se caracteriza por tener ojos gigantes y redondos, carece de nariz, su boca tiene colmillos y una lengua colgante. Su tocado es semicircular y tiene una diadema alrededor de la cabeza. Tiene pendientes de flecos un pectoral redondo y un faldellín con botones. Tiene una línea triangular en el rostro que la caracteriza y sirve para identificarla. Esta divida la frente y separa sus ojos. Esta deidad se encuentra además en la Cultura Tolita, al igual que la iguana Jama. Se cree que esta divinidad era compartida por Mesoamérica y en la cultura Zapoteca y cultura Mixteca correspondería al dios Cocijo, relacionado con la lluvia. En la cultura Maya correspondería al dios Chaac y en los aztecas el dios Tláloc. El murciélago además simboliza el Dios del Sol Nocturno por lo que es un opuesto complementario del dios Sol jaguar. En la cultura Chorrera hasta la Manteña existen muchas representaciones de murciélagos, siempre relacionados con los caciques. Además de ser el dios de la lluvia era considerado el dios del rayo y de la fertilidad. Está presente en los ritos funerarios por lo que debe estar relacionado con la ancestría y los linajes. Esto a su vez influyó en la cultura Manteña ya que el murciélago con rasgos de vampiro es el símbolo del linaje del cacique y es representado en las sillas de poder o sillas en U. En la cultura Jama Coaque los primeros registros en cerámica se encontraron entre los 500 y 800 después de cristo.
Sobre la influencia de Mesoamérica en los señoríos étnicos de Ecuador es importante notar lo siguiente:
Dios de la muerte miniaturadeimagen|Personaje mítico con pectoral, dios de la muerte Este dios se caracteriza por habitar el inframundo y es por lo general representado con una cabeza con una figura mítica que parece una calavera con ojos redondos y hundidos, ausencia de nariz y labios mostrando dientes. Aunque no se conoce mucho a profundidad las caratcterísticas de esta deidad, en relación con el resto de deidades Jama Coaque, se cree que podría estar relacionado con el dios Mictlatecutli, dios de la muerte de los Aztecas. Está usualmente disfrazado, con un pectoral que además lo llevan otros chamanes y danzantes. A veces presenta alas y un tocado que tiene caracoles por lo que puede llegar a confundirse con el chamán-sacerdote. Puede ser representado con alas lo que las relacionaría con las Aves arpías. Se conjetura que cuando el chamán-sacerdote hacía uso del tocado o poncho con caracoles, similar al dios de la muerte, era porque se realizaría un rito de sustitución o sacrificios humanos a este dios de la muerte. Una característica importante de su representación es la ausencia de brazos y piernas.
Seres míticos Existen muchos seres míticos en la cultura Jama Coaque que han sido representados en vasijas y decoraciones. Grosso modo se clasifican de la siguiente manera.
Dragón o monstruo de la lluvia miniaturadeimagen|Dragón de la lluvia, relacionado con Coatlicue Tiene como base biológica el reptil y felino, su boca está entreabierta y se remarcan colmillos. Su lengua es bífida como un reptil, su nariz está dividida en la mitad y rizada, por lo que hace una vuelta hacia atrás. A diferencia del murciélago, deidad de la lluvia identificada con Cocijo, el dragón se relaciona más bien con Coatlicue y tiene como base biológica el reptil. Se caracteriza principalmente por su nariz en espiral que termina en cabezas de serpientes. Sus patas tienen garras largas que no son de un felino, sus manos y pies tienen posiciones rituales. Estos felinos-dragones pueden estar relacionados con el ser mítico representado por la cabeza de mono, en lenguas barbacoanas llamado guishiyumi. En donde el sufijo mi hace referencia al principio filosófico mi que es la ética, lo que le da un aspecto reflexivo al mono, razón por la que era adorado.
Monstruo cornado Es un animal que usa poncho, tiene hocico cuadrangular, ojos antropomorfos, una nariz puntiaguda, boca con colmillos y lengua colgante. Se cree que es un ser mensajero que acompaña del dios murciélago. Generalmente no tiene brazos pero sí unas pequeñas patas que se muestran en los extremos del poncho.
Ave arpía miniaturadeimagen|Ave arpía Este ser mítico combina una cabeza de mujer con el cuerpo y alas de un ave. Es un personaje que se encuentra siempre alado ya sea con sus alas extendidas o recogidas. Se encuentra representado también en la Cultura Chorrera así como en la Cultura Cofán en la amazonía de Ecuador, ya que representan el espíritu del bosque con el rostro de una mujer. Se conjetura además que puede tratarse de la mujer pájaro de la Cultura Cañari. En concreto su nombre sería "Ar" y estaría presente en uno de los mitos cosmogónicos cañaris. Es considerada la señora de los monos. Está presente en la Cultura Jama en los bastones de mando. Es considerada la deidad que legitima el territorio y la sociedad.
Ave del amanecer Esta deidad conocida frecuentemente en Mesoamérica como Coxcoxtli, es representada frecuentemente en sellos de México. Su cabeza es frecuentemente representada también en la cultura Tolita. Se caracteriza por la presencia de cresta de plumas sobre la cabeza, un pico grueso y con forma corta y curvada. Muy pocas veces se representa su cuerpo por lo que sus rasgos identificables son en general faciales.
Cabeza de mono miniaturadeimagen|Monos en un silbato que anuncia la lluvia Es un ser mítico que representa el viento y es común encontrarlas en culturas que están volcadas al mar y la navegación. Debido a que en las costas de Ecuador los vientos alisios soplan sin muchas variaciones y de vez en cuando el Fenómeno de El Niño golpea la costa trayendo consigo mucha lluvia. Esto a su vez sería deificado, además de las dos deidades de la lluvia como es el murciélago y el dragón. Los vientos se representan a manera de espiral ya sea como el caracol trompeta o el mono. En el primer caso la forma del molusco y en el segundo la cola del mono. El viento es representado por los monos a través de su rapidez con la que se mueven entre los árboles. Está relacionado con Xochipilli deidad mesoamericana y señor de las flores, la fertilidad.
Zarigüeya Existe una representación zoomorfa que es conocido como monstruo lunar o zarigüeya. Tiene cuatro patas, apéndice saliente, hocico cuadrado, largas garras. Se encuentra en la Cultura Tolita, en restos funerarios. En la Cultura Jama Coaque tiene al coatí como su alter ego. Se encuentra presente además en la cultura Manteña. Su representación es como un asiento y de perfil mientras sujeta las patas con las manos. Este animal era sagrado porque moría y resucitaba varias veces, lo que representaba la reencarnación. Además también simboliza la luna en sus distintas fases mientras desaparece y aparece nuevamente en el cielo. Esta cultura, por su carácter navegante, culto al agua y cercanía al mar tenía a la luna como una mayor deidad que el sol, debido a que esta podía presentarse en el día también, lo que no sucedía con el sol que sol se encontraba de noche.
Culto
Chamanes y sacerdotes miniaturadeimagen|Shaman-sacerdote con poncho de moluscos Existen dos roles en esta cultura, los chamanes y sacerdotes que servían de intermediarios entre las deidades y la población, sin embargo lo cumplían de forma distinta. En concreto existían una jerarquía sacerdotal que se basaba en el conocimiento y prestigio. Estos sacerdotes locales resolvían conflictos y tenían autoridad para castigar a personas ya sea con pena de muerte o ostracismo. Estas personas estaban encargadas de ejecutar a las víctimas en los sacrificios humanos así como de decapitar en los rituales propiciatorios.
Chamanes: miembro del grupo que por elección alcanzó ciertos poderes propios y acumuló conocimientos naturales. Establecen contacto con fuerzas naturales y tienen un espíritu animal que actúa como su alter ego. Sacerdotes: presente en sociedades más complejas y es el protagonista en una religión estructurada. A diferencia de los chamanes su espíritu es más colectivo antes que individual.
En la cultura Jama Coaque existía un rol doble. Las personas que cumplían este rol eran al mismo tiempo chamanes y sacerdotes, lo que les daba un poder y prestigio por sobre el resto de la comunidad, que se veía representado en las cerámicas, entierros y mitología en general.
Rituales, templos y sacrificios miniaturadeimagen|Shaman-sacerdote circuncidado, sentado sobre una Cabeza de mono, deidad mítica Dentro de los principales rituales existían los rituales de nacimiento, de iniciación o pubertad, matrimonio y de enterramiento. En esta cultura era común la circuncisión, lo que a su vez se expresó en la cerámica en frecuentes ocasiones. Por otro lado los entierros se hacían en vasijas, existían técnicas de momificación y además era común sacrificar a las mujeres de las personas de altas jerarquías en caso de que el muera.
Por otro lado, estos rituales se llevaban a cabo en lugares específicos que fueron a su vez representados en la cerámica. Estos se dividen en:
Espacios naturales Casas comunales Casas de los caciques Fardos sagrados Oráculos Recintos ceremoniales
Los sacrificios estaban muy relacionados con el culto al agua y el rol de los chamanes en relación con la lluvia. Eran comúnmente realizados por los chamanes sacerdotes que tenían poder para declarar pena de muerte en muchos casos, así como ostracismo a las personas que eran consideradas injustas. Por esta razón existían rituales con
Anfibios, animales que representan la lluvia y fertilidad Rituales con conchas Ritos de conjuración para controlar o invocar tormentas Ritos para conjurar el viento Sacrificios de sangre para provocar la lluvia Sacrificios humanos en general
Culto al agua miniaturadeimagen|Navegante Jama Coaque