Monsters, Inc. (Monstruos S.A. en España) es una película de animación por ordenador producida por Pixar Animation Studios y distribuida por Walt Disney Studios Motion Pictures. Su argumento se remonta a una conversación entre John Lasseter, Andrew Stanton, Joe Ranft y su director, Pete Docter, durante el desarrollo de Toy Story en 1994. Su elenco de voces en inglés estuvo conformado primordialmente por John Goodman, Billy Crystal, Steve Buscemi, James Coburn, Mary Gibbs y Jennifer Tilly, y su trama gira en torno a las hazañas de un par de monstruos, James P. «Sulley» Sullivan y Mike Wazowski, para llevar a una niña de vuelta al mundo al que pertenece en contraste con los deseos perversos del jefe de la compañía en la que trabajan y que da nombre a la película, Monsters, Inc.

La complejidad de los efectos de diseño y de animación durante la producción del largometraje supusieron un desafío para los colaboradores de Pixar, quienes debieron recurrir a nuevas herramientas y tecnologías para obtener los resultados deseados. Por cuarta ocasión consecutiva, el compositor Randy Newman estuvo a cargo de la banda sonora de una producción de Pixar, un compilatorio en el que sobresale el uso del jazz de los años 1940 y que incluye el tema «If I Didn't Have You», interpretado por Goodman y Crystal, el cual se hizo acreedor a un Grammy en la categoría de mejor canción escrita para medios visuales en la ceremonia de 2003; así como al Óscar como mejor canción original en la premiación de 2001.

Tras su estreno el 28 de octubre de 2001 en Los Ángeles, California —durante el cual se hizo acompañar del cortometraje For the Birds, del mismo estudio—, superó el récord de recaudaciones en su primer fin de semana que anteriormente ostentaba Toy Story 2. En términos generales, la crítica destacó la animación, los efectos visuales y su trama, aspectos que le valieron su nominación en la incipiente categoría de mejor película animada en los premios Óscar, entre otros galardones. Su éxito se tradujo en el desarrollo de una franquicia de medios que incluye una precuela, Monsters University (2013), una serie derivada titulada Monsters at Work (2021) y otros productos como videojuegos, historietas y atracciones en los parques temáticos de Disney.

Argumento En un mundo habitado por monstruos, la ciudad de Monstruópolis se abastece de la energía obtenida a partir de los gritos de niños humanos. Para conseguirla, en la fábrica de Monsters, Incorporated —en España: Monstruos S. A.—, criaturas profesionales empleadas como «asustadoras» se aventuran al mundo donde viven las personas para cosechar los gritos de los niños a través de portales que desembocan en los armarios de las habitaciones. No obstante, se trata de un trabajo arriesgado, ya que los monstruos piensan que los seres humanos son tóxicos al tocarlos. Al mismo tiempo, la producción de energía no para de decrecer debido a que los niños son cada vez más difíciles de asustar, algo a lo que el director ejecutivo de la empresa, Henry J. Waternoose III, está dispuesto a encontrar una solución con la ayuda del dúo formado por James P. «Sulley» Sullivan y Michael «Mike» Wazowski, sus dos mejores empleados, así como de Randall Boggs, el segundo más experimentado y rival de los otros dos.

Una noche después de la jornada laboral, Sulley descubre que alguien ha dejado una puerta activa en la planta de sustos mientras se disponia a ordenar los reportes de Wazowski. Cuando inspecciona la puerta, una niña entra en la fábrica, pero el monstruo fracasa en su intento de devolverla discretamente a su mundo debido a que entra Randall, quien aparentemente estaba haciendo horas extras para superar a Sulley como mejor asustador y devuelve la puerta al almacén. En consecuencia, Sulley se lleva a la niña en una mochila y, en busca de ayuda urgente, interrumpe la cena que Mike estaba teniendo con su novia Celia Mae en un restaurante de sushi. En ese momento, la menor se escapa de la bolsa y empieza a deambular por todo el recinto, lo que desata el caos. Sulley y Mike consiguen escapar con la niña antes de que la Agencia de Detección de Niños (ADN) llegue y ponga todo el establecimiento en cuarentena. Por su parte, el par de monstruos pronto descubren que la humana no es tóxica y que su risa genera una cantidad de energía mucho mayor, a la par que confiesa que Randall es su asustador. Asimismo, Sulley empieza a encariñarse y le pone de nombre Boo, en contraste con los sentimientos de Mike, quien está deseando deshacerse de ella.

Al día siguiente, la pareja disfraza a Boo como un pequeño monstruo y la introducen disimuladamente en la fábrica para intentar devolverla a su hogar, pero Randall, quien estaba esperando hacer una emboscada a la niña, secuestra a Mike por error. No obstante, Randall sigue adelante con sus planes y lo ata a un extractor de gritos, una especie de aspirador capaz de absorber por la fuerza el sonido de los gritos de los humanos que secuestre y así resolver la crisis energética que atraviesa la empresa. No obstante, Sulley interviene y salva a Mike antes de que Randall pueda probar la máquina, y acuden a informar a Waternoose de la situación. Sin embargo, el ejecutivo confiesa que está confabulado con Randall y exilia al par de monstruos en el Himalaya, de forma que les arrebatan a Boo. El abominable hombre de las nieves acoge a Sulley y a Mike, y les comenta que hay un pueblo cercano, lo que les permitiría volver al mundo de los monstruos a través de la habitación de cualquier niño. Sulley empieza a preparar su viaje, pero su amigo se niega a acompañarle, además de culparle por ser tan terco por su encariñamiento con Boo.

Sulley finalmente vuelve a la fábrica y rescata a Boo del extractor de gritos, aunque Randall comienza a atacarle hasta que es finalmente derrotado accidentalmente por Mike, quien había regresado para reconciliarse con su amigo. No obstante, este continúa persiguiéndolos y les fuerza a irse al almacén de puertas. Gracias a la risa de Boo, todas las puertas comienzan a activarse simultáneamente, lo que les permite entrar y salir del mundo de los humanos en cualquier momento. En un momento de la persecución, Randall los atrapa e intenta matar a Sulley, pero Boo supera el miedo por el monstruo y lo empieza a atacar. Por ello, Mike y Sulley deciden desterrar a Randall en el mundo de los humanos, donde dos personas de un parque de caravanas lo confunden con un aligátor americano y lo golpean con una pala.

Mike y Sulley logran encontrar la puerta de Boo, pero Waternoose, acompañado por la ADN, la acerca a la planta de sustos. Ahí, Mike distrae a los agentes mientras Sulley escapa con Boo y su puerta, quien también dirige a Waternoose hacia el simulador de sustos, donde confiesa su intención de secuestrar niños con tal de salvar la empresa. No obstante, el directivo no se había dado cuenta de que estaba siendo grabado y acaba por ser detenido por la ADN, no sin antes culpar a Sulley de la caída de la compañía y de empeorar la crisis energética. Asimismo, Roz, la administradora de la planta de sustos, revela que es la líder de la agencia policial y que había estado trabajando infiltrada para descubrir al líder intelectual de las acciones internas de la empresa. Esta agradece tanto a Mike como a Sulley su cooperación y permite a este último devolver a Boo a su hogar, aunque después su puerta debe ser destruida para evitar futuros contactos con ella. Sin embargo, Sulley, motivado por las buenas experiencias con la niña, diseña un plan para resolver la situación energética que pasa por recolectar las risas de los pequeños humanos en vez de los gritos, ya que son diez veces más potentes. Una vez que la crisis energética está solucionada, Sulley es nombrado nuevo director de la empresa, mientras que Mike trabaja en la reconstrucción de la puerta de Boo. No obstante, este se percata de que falta una pieza para ponerla en funcionamiento, que resulta que la guardaba Sulley a modo de recuerdo. Una vez colocado el último trozo, la puerta se activa y se reencuentra con Boo, quien todavía lo reconoce.

Temáticas

La premisa central de Monsters, Inc es la aventura de dos criaturas humanoides ficticias, Mike y Sulley, para descifrar una conspiración interna de la organización en la que trabajan —que da nombre al filme— y que habría de cambiar el propósito de sus vidas y el tejido social de Monstruópolis, la ciudad que estos habitan.

La plantilla laboral de la compañía está conformada por los protagonistas mencionados y otros varios habitantes de Monstruópolis, y su objetivo es aterrorizar niños humanos y emplear sus gritos como fuente energética de la ciudad. Sin embargo, su trabajo lleva inherente el riesgo de entrar en contacto con los humanos, quienes son catalogados como tóxicos. Lo anterior hace ver que Monsters, Inc «es la propia villana de la película» al «mostrarse indiferente al sufrimiento de sus subordinados» y, dado que el plan secreto de Waternoose es secuestrar niños para «automatizar» la producción de Monters, Inc, la trama habría de representar una «fábula marxista» donde los «trabajadores se amotinan para apoderarse de los medios de producción y derrocar a la clase dominante corrupta». Mientras tanto, la premisa de que los monstruos son capaces de entrar, en cualquier momento, a la habitación de cualquier niño humano para cumplir su cometido los hace acreedores de «un horrible poder freudiano como agentes de transgresión y posibilidad. Es como C. S. Lewis pero al revés: las extrañas bestias se acercan a la zona de peligro de la habitación del niño como una especie de Aslan y el Sr. Tumnus cotidianos, haciendo una salida diaria fuera de Narnia».

En términos generales, el largometraje aborda la noción de «encontrar el equilibrio entre el trabajo duro y una vida significativa», debido a la existencia de factores que propician la ansiedad y paranoia de los habitantes de Monstruópolis, tales como la «crisis de la energía anticuada» y la supuesta contaminación propagada por la permanencia de una niña humana en su entorno, Boo. Otros conceptos presentes en Monsters, Inc, y que se van desarrollando conforme avanza la trama, son la amistad, el trabajo duro, las inseguridades y la felicidad, lo cual guarda semejanzas con las temáticas de Toy Story (1995) y Toy Story 2 (1999), particularmente «los mitos de la niñez y la adultez» al retratar el «poder psicológico» de los adultos cuando, en su pretensión de que los niños sean obedientes y se porten bien, les advierten de que «el bogeyman se los llevará mientras duermen» si hacen caso omiso a sus órdenes. No obstante, la película «desafía nuestra percepción sobre los monstruos [como criaturas malignas] y nos motiva a tomar con seriedad el tema de la escasez de los recursos naturales».

Reparto principal

Bill Murray era la primera opción de Pixar para interpretar el rol de Sulley; de hecho, el actor acudió a pruebas de cámara y se mostró interesado por el papel, pero Pete Docter no pudo ponerse en contacto con él, por lo que se le descartó del proceso de selección. En consecuencia, el trabajo fue destinado a John Goodman, el coprotagonista de la célebre serie cómica Roseanne y un habitual en las películas de los hermanos Coen. Goodman interpretó el personaje como si fuera él mismo el monstruo equivalente a un jugador de la National Football League: «Es como un defensa experimentado en el décimo año de su carrera [...] Está totalmente entregado y [es] un total profesional». Por su parte, Billy Crystal, tras haberse arrepentido de haber descartado el papel de Buzz Lightyear en los años previos, aceptó el de Mike Wazowski. Durante las sesiones de prueba, la supervisora de animación Glenn McQueen comentó: «Billy Crystal tiene una energía casi desenfrenada y su voz está en todos lados. [...] Siempre está haciendo algo completamente diferente e inesperado, lo que funciona muy bien y es una gran cosa para enfrentar con[tra la personalidad de] Sulley».