Omnibus compertum, en español "Por todos conocido", es la septuagésima quinta encíclicaEn el Acta Sanctae Sedis aparece como litterae, pero en la Leonis XIII Pontificis Maximi Acta, como litterae encyclica de León XIII, dirigida el 21 de julio de 1900 al patriarcaPedro IV Géraigiry, elegido patriarca de Antioquía el 24 de febrero de 1898, fue confirmado por el papa el 24 de marzo y ejerció el cargo hasta su fallecimiento el 24 de abril de 1902. Había nacido en Zahlé (en el actual Líbano) el 18 de agosto de 1841: cfr. arzobispos y obispos de la iglesia greco-melquita, en la que exhortándoles a mantener entre ellos la armonía y paz, convoquen un sínodo plenario que concrete el modo de facilitar esa armonía.

Contexto histórico La iglesia melquita tiene su origen en el concilio de Calcedonia (451) que condenó el monofisismo, el emperador de bizancio Marciano hizo la fe de Caldenia ley del estado, esto hizo que los cristianos aceptaban el concilio se le denominase melquitas (melk significa rey en siriaco, melek, en hebreo, malik, en árabe), en su mayor parte se trataba de funcionarios del gobierno, aunque en Siria y Palestina una parte de la población melquita esa nativa. La conquista árabe de estos territorios, aumentó en los melquitas el prestigio por la iglesia de Constantinopla, a la que siguió en el Cisma. Por otra parte paulatinamente fue adaptando su liturgia a la bizantina, aunque utilizando progresivamente junto con el griego el árabe.

La unión ininterrumpida con Roma se inicia con la elección en 1724 del patriarca Cirilo VI,Cirilo VI Tanas, nació en Damasco en 1680, ordenado obispo el 24 de septiembre de1724ny confirmado como patriarca de Antioquía, el 1 de octubre de 1724, falleció el 10 de enero de 1760: cfr. quién recibió el palio del papa Benedicto XIV en 1744; ya en 1743 el mismo papa mediante la constitución apostólica Demandatam decretó las medidas necesarias para preservar el rito bizantino de los melquitas y evitar su latinización. La atención de León XIII por la cristiandad oriental se manifestó en su impulso del Congreso Eucarístico de Jerusalén (1893), la carta Preaclara gratulationis (1894) en la que, con un tono conciliador era una invitación a la concordia y la paz, especialmente con los ortodoxos; ese mismo año convocó una Conferencia de Patriarcas en el Vaticano. Fruto de esa conferencia fue la constitución apostólica, en forma de carta pastoral,Orientalium dignitas se publica en ASS vol, XXVII, pp. 257-264 como litterae apostolicae, aunque por su contenido en que se decretan varias disposiciones se trata de una constitución apostólica; de hecho, en esta encíclica León XIII se refiere a Orientalium dignitas como una constitución apostólica. Orrientali dignitas (1894),, Santiago (2014), León XIII, un papado entre modernidad y tradición, Pamplona: EUNSA (ISBN 978-84-3009-5), p. 120. a la que se refiere en esta encíclica, en la que reafirma la protección del rito de la iglesia greco-melquita ya presente en la demandatam de Benedicto XIV.

Contenido de la encíclica

El papa señala que, entre todas la iglesias orientales, ha atendido desde su pontificado con especial afecto al patriarcado de los greco-melquitas de Antioquía. Recuerda en este sentido que en 1882 fundó en Jerusalén un seminario para ellos, encomendado a los padres blancos; y en Roma estableció también el colegio de San Atanasio, para que muchos jóvenes de esa iglesia pudiesen formarse junto al centro de la unidad que Dios a puesto en la Sede Apostólica. Además en 1898, mediante la constitución Orientalium dignitas se confirió al patriarca greco-melquita la jurisdicción sobre todos los fieles de ese rito, dentro de las fronteras del imperio turco.

Reconoce también el papa el celo que el episcopado greco-melquitas ha puesto en el cuidado de sus fieles; sin embargo, les entristece las pequeñas desavenencias que han surgido en el interior del patriarcado, si bien es cierto que siguiendo las exhortaciones del papa se ha restablecido la paz y armonía en esa iglesia. Para consolidar esa armonía formula tres declaraciones:

Que nada de los derechos, privilegios y prerrogativas del patriarca, nada le sea quitado ni disminuido. Que cualquier controversia que surja entre los obispos greco-melquitas debe someterse al juicio del patriarca, y si no puede resolverse remitirse a la Santa Sede. Para evitar futuros problemas debe convocarse un Sínodo plenario, en el que estudiar los derechos del patriarca y los obispos, la atención de los fieles, la disciplina del clero y órdenes religosas, las misiones, el culto divino y la sagrada liturgia.

Concluye la encíclica exhortándoles para que

Véase también

León XIII Encíclicas de León XIII Paterna caritas (1888) a la iglesia católica armenia Christi nomen, (1894), sobre las iglesias orientales Iglesia melquita

Notas

Referencias

Categoría:Iglesia greco-melquita católica Categoría:Encíclicas de León XIII del siglo XIX Categoría:Iglesia católica en 1900