miniaturadeimagen|El Sagrado Corazón de Jesús, por Rafael Salas, comisionado por García Moreno para la consagración en 1874. El Sagrado Corazón de Jesús en Ecuador también conocido como el "Voto Nacional" es la historia de esta devoción en el territorio que actualmente compone la República del Ecuador y anteriormente fue la Real Audiencia de Quito. Se cree que empezó con la publicación de la Vida cristiana y su perfección por Diego Álvarez de Paz durante los primeros años de la Real Audiencia de Quito, continuó esta devoción aumentando su popularidad en el con la publicación de las publicaciones de Juan Bautista Aguirre y se consolidaría en el con la consagración oficial durante el gobierno de Gabriel García Moreno. Esto ocurriría después de la Guerra Civil de 1859 en la que Ecuador estuvo a punto de dividirse en cuatro partes por el desconocimiento de la autoridad del presidente. Al finalizar la guerra se optaría por consagrar dicho país al Sagrado Corazón de Jesús como una manera de unificar a las distintas regiones que se caracterizaban por el aislamiento, una identidad local fuerte y la inestabilidad típica de los años después de la independencia.
De esta manera Ecuador se convertiría en la primera nación en ser consagrada al Sagrado Corazón de Jesús, dando paso a la consagración de posteriores naciones como El Salvador, Guatemala, Colombia, España, entre otros.
Historia miniaturadeimagen|261x261px|De la vida espiritual y su perfección por Diego Álvarez de Paz Los inicios de la devoción al Sagrado Corazón empiezan con los escritos de Diego Álvarez de Paz, específicamente con la publicación de su libro De vita espirituali ejusque perfectione, que traducido al castellano significa De la Vida espiritual y su perfección. La totalidad o gran parte de este libro fue escrito durante sus doce años que vivió en la Real Audiencia de Quito mientras se encontraba realizando importantes actividades pastorales y de evangelización durante los primeros años de la Audiencia. Álvarez de Paz sería el rector en del Colegio jesuita de Quito desde 1595 hasta 1600. Las enseñanzas de Álvarez de Paz forman una parte importante de la mística del y . Durante estos años no desaparecieron las formas tradicionales de enseñanza de la vida interior o vida espiritual, sino que a estas fueron añadidas el estudio teórico y doctrinal de sus principios. Por esto fue frecuente la mención de una "vida espiritual" como concepto así como la "perfección cristiana". izquierda|miniaturadeimagen|Coral de Feria Secunda, escuela quiteña. Orden dominica con una representación del Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María Esto precedería a las descripciones de Margarita María Alacoque quien popularizaría la devoción al Sagrado Corazón en Francia. En América sería más bien Álvarez de Paz el iniciador y la compañía de Jesús a través de su evangelización quien impulsaría esto. La devoción al Sagrado Corazón de Jesús continuaría como parte importante en la liturgia, como se puede ver en los libros corales dedicados para las ferias, es decir los días entre semana en los que se realizaban alabanzas que incluían la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María. miniaturadeimagen|231x231px|Juan Bautista Aguirre La devoción continuaría durante la época virreinal y sería Juan Bautista Aguirre el gran escolástico de la Real Audiencia de Quito quien escribiría un tratado sobre el Sagrado Corazón titulado De Cultu Sanctissimi Cordis Jesu Diatribae tres o en castellano "Tres Diatribas sobre el culto al Sagrado Corazón de Jesús". Esto a su vez estaría dividido en tres tomos que se desarrollarían empezando con una Crítica, en la que se presenta el Culto del Sagrado Corazón y la Disertación sobre la Comunión de Camillus Blasius. Siguiendo el método escolástico se refutaría las posiciones de Blasio según sus publicaciones realizadas en la década de 1770. En segundo lugar se encuentra el tomo Teológico, donde se expone la adoración debida y correcta al Sagrado Corazón y la fiesta del mismo Corazón según era otorgada por la Iglesia Católica en ese momento. En tercer lugar Aguirre escribió una Apologética, en la que se explican y derriban por completo los sofismas y maquinaciones que Blasio acumuló contra el culto al Sagrado Corazón, tanto en su antigüedad como en su origen. De esta forma la Audiencia de Quito se convertiría no solo en un lugar donde el culto al Sacristísimo Corazón de Jesús era popular sino además era un pilar de defensa de esta devoción en el cuando empezarían las revoluciones. miniaturadeimagen|197x197px|Gabriel García Moreno|izquierda En el esto sería de vital importancia puesto que con las independencias, hijas de las revoluciones liberales, la anarquía e inestabilidad política se desatarían en los ex virreinatos y Ecuador no sería la excepción. Esta inestabilidad desembocaría en una guerra civil de 1859 donde casi terminaría con la existencia de Ecuador como estado. Los ganadores de esta guerra serían García Moreno con el General Flores y empezarían un proceso de consolidación de la frágil república durante sus primeros años de existencia. De esta manera surgiría la sugerencia, desde la gente, no desde el poder, encabezado por el Padre Proaño, para consagrar esta nación al Sagrado Corazón de Jesús. La idea la había liderado Proaño quien consideraba que durante esta etapa de secularismo y enfriamiento de la fe, como compensación a todas las cosas que sucedían en los países de Europa, una nación de América debería consagrarse para mantener viva la devoción. Es importante recalcar que la devoción al Sagrado Corazón se basa en el deseo de Jesús de reinar, por eso la importancia de la consagración del país a esta devoción en específico. Se convertiría pues en la punta de lanza de un poderoso impulso reformador que iniciaría en 1860 y llegaría a su climax entre 1870 y 1930.
Consagración del Ecuador Durante estos años el clero se convertiría en un intermediario y buscarían realizar en la tierra las promesas de Dios, en otras palabras a través de la doctrina de la iglesia visible y su implantación se estaba preparando la venida de Cristo-Rey. Esta fue una devoción que sirvió como alternativa al secularismo y la modernidad. La gente que apoyaba esto eran llamados cordícolas y jugaron un papel importante en la difusión de esta devoción. La Iglesia durante el convirtió a la viscera cordis en un camino para unir al hombre con Dios. Esta unión estaba relacionada con el pensamiento integrista que se oponía a la idea de separar la iglesia del estado, base del liberalismo.
Renovación del clero miniaturadeimagen|Monumento al Sagrado Corazón de Jesús de Guayaquil con la espada de la Orden de Santiago en la base El primer paso después de que García Moreno recibiría la propuesta sería la renovación del clero. Empezaría con un proceso de moralizar y disciplinar a lo que se consideraban curas relajados o corruptos. También se buscaba dotar de mayores destrezas y educación para poder defender teológicamente la doctrina. La base de la consagración empezaba con un cambio en la parte pastoral de la iglesia para su fortalecimiento. El proceso tuvo la oposición de curas considerados laxos lo que provocó disturbios que forzaron la intervención de las autoridades policiales. Es conocido que uno de los métodos utilizados fue el manu militari, y fue común que los visitadores como el Padre Larco o el Padre Moro hagan unos de ello. Consecuencia de esto muchos curas optaron por secularizarse. Esto fue realizado voluntariamente bajo el contexto descrito. Otros fueron desterrados a regiones apartadas como por ejemplo la amazonía. Este proceso considerado necesario no estuvo libre de polémica. El padre Larco resumió toda la obra con un lema bastante descriptivo: “destruir para edificar”. A esto siguió el establecimiento de nuevos códigos de conducta que buscaban la reeducación de los curas y también la regulación de la moralidad para evitar su relajamiento, en los feligreses. Queda registrada la Teología Pastoral de Alejandro Mateus que fue un importante instructivo hecho con el objetivo de difundir los nuevos patrones de comportamiento.
Congregación de los Caballeros de la Inmaculada Además del trabajo con el clero se buscó impulsar la devoción en la parte secular, con especial énfasis en las élitas. Eran ellas las que ahora estaban secularizadas, mientras que el pueblo se mantenía fiel y dócil a las doctrinas de la fe católica. Por esta razón se crearía la Congregación de los Caballeros de la Inmaculada. De esta manera buscaban que las élites se involucren en la praxis religiosa y asimismo logren un compromiso con la Iglesia. Parte importante del reencauce de las élites estaba en su convencimiento puesto que eran ellos los que gobernaban y de lo que a la final dependía el mantenimiento de la consagración de la República. Buscaron sanear la cabeza o élite y con esto esperar que el cuerpo o el pueblo siga. Esta congregación sería funadad en 1868 por el padre Enrique Terenziani junto con Manuel J. Proaño. En la práctica esto buscó crear una falange de santos que debían crear en el Ecuador un trono para Cristo-Rey. Además de esto se buscó enfocar la obra en los hombres puesto que existía según censos un alto grado de feminización de la iglesia y era necesario cumplir este doble objetivo para consolidar la implantación de la consagración. Según la evidencia histórica este congreso tuvo mucho éxito. Logró en los puntos más altos de sus funciones reclutar hasta 800 jóvenes, todos provenientes de familias importantes del país, todo esto logrado en siete años.
Teología de la Edad de la Caridad miniaturadeimagen|Julio Matovelle y los oblatos. El objetivo era fundar el Reino aquí en la Tierra, empezando por Ecuador. Para esto era necesario recalcar que sus impulsadores creían que había llegado el momento en la historia para realizarlo. Se interpretó a Ecuador como una ciudad-templo, en macro era una sociedad donde lo cívico religioso no tenía separación alguna. La consagración era la coronación de la recatolización. Para ello se celebraron Concilios Quitenses y Congresos Eucarísticos que llevaron a cabo la reconciliación del Ecuador con Dios.
Teológicamente en una república consagrada al Corazón de Jesús, la soberanía no procedía del pueblo sino de la autoridad o autoritas. Esta palabra haría referencia a la autoría del creador sobre su creación. Por eso la república se basaba en el orden divino, en la autoridad que emanaba de Cristo Rey:
Esto sin embargo solo era factible hacerlo si había llegado el momento, teológicamente hablando. Se creía pues que de las seite edades del mundo, durante el final del se estaba llevando a cabo una transición desde la Quinta edad o de Reforma al a Sexta edad o de Caridad. Por eso la importancia del Corazón de Jesús. Las Siete edades eran las siguientes, según la interpretación del apocalipsis y las siete iglesias:
Primera edad: Apostólica (Aetas seminativa) Iglesia de Efeso Segunda edad: Mártires (Aetas irrigativa) Iglesia de Esmirna Tercera edad: Doctores (Aetas iluminativa) Iglesia de Pérgamo Cuarta edad: Contemplativos (Aetas pacífica) Iglesia de Tyatira Quinta edad: Reforma (Aetas purgativa) Iglesia de Sardis Sexta edad: Caridad (Aetas consolativa) Iglesia de Filadelfia Séptima edad: Ruina y desolación (Aetas desolativa) Iglesia de Laodicea
Esta teología sería liderada por el Padre Matovelle que en su intensa labor no faltaba el carácter mesiánico. Se puede observar sus discursos donde explicaba como en la sexta edad, la humanidad experimentaría el triunfo del Corazón de Jesús. La forma en la que sabíamos que esto iba a ocurrir era por los signos de caridad y evangelización. Era el momento de la conversión de las naciones de la tierra para formar una comunidad universal. En palabras de Matovelle:
El Concordato y El Pacto de Quito