miniaturadeimagen|Marcha contra la violencia de género en Perú La violencia de género en Perú se define como toda acción que genere daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico contra una mujer o un integrante del grupo familiar como niñas, niños, adolescentes y adultos mayores, ya sea en el ámbito público o en el privado.

Este tipo de violencia es atendida por el gobierno de Perú a través de la Ley N° 30364, ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar.

Contexto La violencia de género es una problemática que en Perú se ha ido incrementando que a través de los años y afecta principalmente a las mujeres. Además, el país tiene uno de los índices de violencia más altos a nivel mundial, debido a que 7 de cada 10 mujeres adultas ha sufrido algún tipo de violencia. Entre las prinicipales formas de violencia reportada por las víctimas son la psicológica y la física quiene tenían un vínculo de pareja con los agresores. Lima Metropolitana es la región donde se han reportado la mayor cantidad de casos atendidos por los Centros de Emergencia Mujer (CEM).

Cifras En Perú, 52 de cada 100 mujeres de 15 a 49 años fueron víctimas de algún tipo de violencia por parte de su esposo o pareja de algún tipo de violencia. Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2024, Apurímac tiene el mayor porcentaje de caso con 66,4% de mujeres víctimas, seguida de Puno (59,9%), Cusco (59,3%), Junín (59,2%), Provincia Constitucional del Callao (57,6%), Madre de Dios (57,5%), Huancavelica (56,5%) y Tumbes (56,2%).

La mayoría de los peruanos consideran que las mujeres son las encargadas de las actividades del hogar. En una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), 18% de los hombres dicen que entienden las razones de violencia contra una mujer si ella no cumple los labores en el hogar.

Durante la crisis de refugiados venezolana, las venezolanas que residieron en Perú han sufrido violencia por parte de sus parejas y empleadores, y a menudo se han enfrentado a la explotación y la violencia sexual. Entre 2019 y 2021, la tasa de violencia de género contra venezolanas aumentó un .

Historia Las publicaciones sobre la historia de la violencia de género en Perú son limitadas. Los académicos peruanos comenzaron a estudiar el impacto del patriarcado en la estructura familiar en el Perú colonial en la década de 1970, especialmente con las publicaciones de Pablo Macera a partir de 1977. Los frailes Luis de León y Antonio Arbiol y Díez escribieron sobre la prevalencia del abuso conyugal tanto en el Antiguo Régimen de España como en sus territorios coloniales en el . Durante el Concilio de Trento, los frailes reconocieron que la violencia contra las mujeres era un problema creciente tras revisar los testimonios de ellas en los casos judiciales eclesiásticos, lo que hizo que el concilio considerara cambios en las leyes de divorcio.

Durante el virreinato del Perú, el Imperio español y la Iglesia católica desarrollaron prácticas correspondientes con una cultura del patriarcado y las conductas violentas contra las mujeres se transmitieron a las generaciones posteriores en la república. En el Perú colonial, el Imperio español entregó la supervisión de los matrimonios a la Iglesia católica, en que los tribunales eclesiásticos que revisaban casos relacionados con el respeto a las élites, las promesas matrimoniales incompletas y la virginidad. Durante el Ciperíodo colonial, los golpes físicos y el abuso verbal no se consideraban violencia, sino acciones correctivas que se aceptaban. Sólo el marido era reconocido como la única autoridad en la familia, quien tenía el derecho legal de castigar a su esposa, lo que daba como resultado que las proporciones de las acciones del marido no tuvieran límites. Las tradiciones indígenas se alteraron por las prácticas españolas, lo que también provocó un aumento de los conflictos matrimoniales. Según Luis Bustamante Otero, los registros judiciales históricos mostraban que Lima experimentó las tasas más altas de abuso doméstico de todos los territorios españoles.

Los análisis han mostrado un patrón común en los conflictos estatales y la violencia sexual. Durante el conflicto armado interno, se produjeron dos picos en el número de abusos sexuales que coincidieron con momentos particularmente difíciles. Tras el debilitamiento del PCP-SL a raíz de la captura de Abimael Guzmán en 1992, el número de casos de violencia sexual en Perú disminuyó significativamente. Esta correlación sugiere que el Estado utilizó la violencia sexual como herramienta de guerra. Sin embargo, aunque fue generalizada, la violencia sexual en Perú tendió a ser más seleccionada y perpetrada con deliberación: alrededor del 71 % de los casos involucraron a una sola víctima. En lugar de participar en violaciones en grupo, a menudo se elegía a las víctimas si se las identificaba como opositoras al Estado. Leiby, Michele L. "Wartime sexual violence in Guatemala and Peru." International Studies Quarterly 53, no. 2 (2009): 445-468.

La violencia sexual contra las mujeres durante este período de conflicto interno tuvieron implicaciones de salud a largo plazo para las mujeres. Según un estudio realizado por Grimard et al., el shock de la violencia tuvo un efecto adverso en las mujeres embarazadas, a menudo retrasando el crecimiento de sus hijos. Esto fue cierto incluso cuando se controlaron las condiciones socioeconómicas.Grimard, Franque, and Sonia Laszlo. "Long-term effects of civil conflict on women’s health outcomes in Peru." World Development 54 (2014): 139-155.

En 2001, el presidente interino Valentín Paniagua creó una comisión de doce personas para investigar violaciones de derechos humanos. La comisión tardó dos años en presentar su informe final. El informe encontró que la violación era la forma más frecuente de abuso, constituyendo alrededor del 48 %. Los oficiales militares fueron los delincuentes más frecuentes. Además, la violencia sexual se cometió con mayor frecuencia mientras las víctimas estaban detenidas (52%).

Tipos de violencia de género La violencia que sufren las mujeres es compleja porque varía según la clase, la etnia y la situación económica de las mujeres en la sociedad peruana tradicional.Alcalde, M. Cristina. "Migration and Class as Constraints in Battered Women's Attempts to Escape Violence in Lima Peru." Latin American Perspectives 33, no. 6 (2006): 147-164.

Violencia en el ámbito familiar Es una conducta agresiva que busca someter, controlar o agredir de forma física, psicológica, patrimonial, económica o sexual dentro o fuera del hogar. Estas acciones son ejercidas por una persona que mantiene o mantuvo con la víctima un vínculo familiar, ya sea por consanguinidad, afinidad o relación civil, tutela, o por haber tenido o tener una relación afectiva.

Las organizaciones de mujeres observaron que el abuso de alcohol y las actitudes tradicionales hacia las mujeres agravaban los problemas de violación y abuso sexual, particularmente en las zonas rurales.

Violencia física Es toda acción que afecta la integridad corporal o la salud de una persona. Comprende también el maltrato por negligencia, descuido o privación de necesidades básicas, cuando estos hechos hayan provocado daño físico o puedan llegar a provocarlo, sin considerar el tiempo necesario para su recuperación.

Los estereotipos y las tradiciones normalizan los ciclos de abuso. En las clases socioeconómicas urbanas, el lema: "Más me pegas, más te quiero" se usa para referirse al «amor serrano». Esto sugiere dos cosas; los peruanos tienden a culpar a las mujeres pobres e indígenas maltratadas por el abuso que sufren o, que las mujeres disfrutan de la violencia.

Violencia psicológica Sucede cuando se actúa para controlar, aislar a una persona en contra de su voluntad, humillarla o avergonzarla, y que puede generar afectaciones psicológicas. El daño psíquico se entiende como la alteración de funciones mentales o capacidades de la persona, causada por uno o varios hechos de violencia, que produce un deterioro temporal o permanente.

Violencia sexual Son conductas de carácter sexual realizadas contra una persona sin su consentimiento o mediante amenazas, que pueden incluir actos sin penetración ni contacto físico. También se consideran aquellas prácticas como la exposición a material pornográfico y cualquier acción que vulnere el derecho de las personas a decidir libremente sobre su vida sexual o reproductiva, mediante amenazas, intimidación, uso de la fuerza o coerción.

En 2025, la Encuesta Nacional sobre Relaciones Sociales reveló que más de la mitad de los hombres cree que una violación puede justificarse en ciertas circunstancias. No obstante, los motivos y las razones para cometerla han cambiado con el tiempo y según la región. Feminicidio El feminicidio es la forma más grave de violencia de género. Según indica el Código Penal peruano, ocurre cuando una mujer es asesinada por el por su condición de tal, es decir por no cumplir con los roles machistas impuestos por la sociedad. Este crimen está sancionado con una pena privativa de libertad no menor de veinte años y la sanción se incrementa si a víctima es una persona menor de edad o adulta mayor.

Acoso sexual Ocurre cuando una persona, de forma reiterada, continua o habitual, realiza acciones como vigilar, perseguir u hostigar a la víctima sin su consentimiento. Este tipo de violencia puede ocurrir de forma presencial o virtual a través de tecnologías como redes sociales. La ciudadanía creó la iniciativa Paremos el Acoso Callejero (PAC) en 2012, para analizar las estructuras de violencia cotidiana hacia las mujeres.Vallejo, Elizabeth. "The Struggle Against Street Harassment in perú: New Media, Youth Feminism and International Political Advocacy." In Third ISA Forum of Sociology (July 10–14, 2016). Isaconf, 2016.

Violencia LGBT+ Las personas de la diversidad sexual como lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex (LGBTIQ+) han enfrentado históricamente situaciones de violencia, discriminación y estigmatización por motivos vinculados a su orientación sexual y su identidad de género.

La población transgénero es uno de los sectores que ha sufrido más maltratos, discriminación y violencia, a pesar de que, tanto la Constitución del Perú y leyes internacionales contemplan que todas las personas tienen derecho a vivir y desarrollarse sin discriminación, sin importar su orientación sexual. Por ejemplo, estudios realizados en Perú han demostrado que las mujeres trans presentan una mayor proporción de infección por VIH con una prevalendia del 29.6 % en Lima en el 2012.Silva-Santisteban, Alfonso, H. Fisher Raymond, Ximena Salazar, Jana Villayzan, Segundo Leon, Willi McFarland, and Carlos F. Caceres. "Understanding the HIV/AIDS epidemic in transgender women of Lima, Peru: results from a sero-epidemiologic study using respondent driven sampling." AIDS and Behavior 16, no. 4 (2012): 872-881. Además, las mujeres trans suelen ser víctimas de violencia de pareja y no reciben ayuda de los autoridades.Silva-Santisteban A, Salazar X. Informe final de mapeo y encuesta sociodemogra´fica del trabajo sexual en cuatro ciudades del Peru´. Lima: UNFPA; 2009 Melendez RM, Pinto R. ‘It’s really a hard life’: love, gender and HIV risk among male-to-female transgender persons. Cult Health Sex. 2007;9(3):233–45.

Legislación La Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar (Ley N° 30364), es la normativa general que permite definir los diferentes tipos de violencia de género y establece los delitos en los cuales pueden incurrir los potenciales agresores.