alt=A Congolese woman asserts women's rights with the message 'The mother is as important as the father' printed on her pagne, 2015.|miniaturadeimagen|350x350px| Una mujer congoleña reivindica los derechos de la mujer con el mensaje "La madre es tan importante como el padre" impreso en su pañuelo, 2015. La cultura, la evolución y la historia de las mujeres que nacieron, viven y son del continente africano reflejan la evolución y la historia del propio continente africano.

Se han realizado numerosos estudios breves sobre la historia de las mujeres en las naciones africanas.For a brief guide to the historiography see HIST 4310, Twentieth Century African Women's History by J. M. ChadyaKathleen Sheldon, Historical dictionary of women in Sub-Saharan Africa (Scarecrow press, 2005). Muchos estudios se centran en los roles históricos y la situación de las mujeres en países y regiones específicos, como Egipto, Etiopía, Marruecos, Nigeria,Bolanle Awe, Nigerian women in historical perspective (IbDn: Sankore, 1992).Lesoto,o el África subsahariana.M.J. Hay and Sharon Stitcher, Women in Africa South Of the Sahara (1995). Recientemente, los académicos han comenzado a centrarse en la evolución del estatus de la mujer a lo largo de la historia de África utilizando fuentes menos comunes, como canciones de Malaui, técnicas de tejido en Sokoto y lingüística histórica.

La situación de las mujeres en África varía de nación a nación y de región a región. Por ejemplo, Ruanda es el único país del mundo donde las mujeres ocupan más de la mitad de los escaños del parlamento:51,9% en julio de 2019, mientras que Marruecos solo tiene una ministra en su gabinete. Se han hecho esfuerzos significativos hacia la igualdad de género a través de la creación de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, que alienta a los Estados miembros a poner fin a la discriminación y a la violencia contra las mujeres. A excepción de Marruecos y Burundi, todos los Estados africanos han adoptado esta carta. Sin embargo, a pesar de estos avances hacia la igualdad, las mujeres todavía se enfrentan a diversos problemas relacionados con la desigualdad de género, como niveles desproporcionados de pobreza y educación, mala salud y desnutrición, falta de poder político, participación limitada en la fuerza laboral, violencia de género, mutilación genital femenina, y matrimonio infantil.

Historia de las mujeres africanas izquierda|miniaturadeimagen| Mural de una noble makuriana protegida por la Virgen María, siglo XII miniaturadeimagen|300x300px| Mujer soldado del ejército de liberación del PAIGC jugando a las cartas, Guinea-Bissau, 1973 El estudio de la historia de las mujeres africanas surgió como un campo de estudio relativamente pronto después de que la historia africana se convirtiera en una materia académica ampliamente respetada. Historiadores como Jan Vansina y Walter Rodney obligaron a la academia occidental a reconocer la existencia de sociedades y estados africanos precoloniales a raíz de los movimientos de independencia africanos de la década de 1960, aunque se centraron principalmente en la historia de los hombres. Ester Boserup, estudiosa de la economía histórica, publicó su innovador libro, Women's Role in Economic Development (El papel de la mujer en el desarrollo económico), en 1970. Este libro ilustraba el papel fundamental que habían desempeñado las mujeres en la historia de África como productoras económicas, y cómo esos sistemas habían sido trastornados por el colonialismo. En la década de 1980, los académicos retomaron los hilos de la historia de las mujeres africanas en todo el continente, por ejemplo, con el estudio de George Brooks de 1976 sobre las mujeres comerciantes en el Senegal precolonial, o con el de Margaret Jean Hays de 1976 sobre cómo el cambio económico en la Kenia colonial afectó a las mujeres luo, y con el de Kristin Mann de 1985 sobre el matrimonio en Nigeria. Con el tiempo, los historiadores han debatido el papel y el estatus de las mujeres en la sociedad precolonial frente a la colonial, han explorado cómo las mujeres se han enfrentado formas cambiantes de opresión, han examinado cómo fenómenos como la domesticidad se volvieron sexistas, han desenterrado los roles de las mujeres en las luchas nacionales por la independencia,e incluso se argumentó que la categoría de “mujer” en algunos casos no podía aplicarse en contextos precoloniales. Se ha demostrado que las mujeres han sido agentes históricos, económicos y sociales esenciales en prácticamente todas las regiones de África durante siglos.

Cultura

En el hogar Desde la década de 1940 hasta la declaración de independencia de Marruecos de la tutela de Francia en 1956, las mujeres marroquíes vivían en unidades familiares que eran "hogares cerrados" o harenes. La tradición del estilo de vida del harén para las mujeres terminó gradualmente con la independencia de Marruecos de Francia en 1956.

Las mujeres de Rhodesia del Sur en los años 1940 y principios de los 50 no eran educadas en los estilos de vida domésticos occidentales. Comenzaron a surgir clubes de mujeres donde las mujeres tenían como objetivo educarse unas a otras sobre la vida doméstica y la higiene. Helen Mangwende lideró el movimiento en Rodesia del Sur y fundó la FAWC (Federación de Clubes de Mujeres Africanas). Este grupo llegó a tener más de 700 miembros en 1950.

La división tradicional del trabajo en Senegal consideraba a las mujeres senegalesas responsables de tareas domésticas como cocinar, limpiar y cuidar a los niños. También eran responsables de una gran parte del trabajo agrícola, incluido el desmalezado y la cosecha de cultivos comunes tales como el arroz. En las últimas décadas, el cambio económico y la urbanización han llevado a muchos jóvenes a migrar a ciudades como Dakar. Como resultado de ello, las mujeres rurales participan cada vez más en la gestión de los recursos forestales de las aldeas y en la operación de molinos de mijo y arroz.

En la sociedad La discriminación por razón de género se solidificó en todo el continente durante la época colonial. En el período precolonial, las mujeres ocupaban jefaturas por derecho propio, y algunas tribus incluso tenían en sus tradiciones transmitir derechos dinásticos a títulos exclusivamente masculinos a descendientes reales a través de la línea matrilineal (por ejemplo, los reinos Asanteman, Balobedu, Ijawland, Wolof). El colonialismo erosionó el poder de estos cacicazgos y tradiciones, y reforzó lo que para entonces ya era un patriarcado en ascenso. Esto encontró una feroz oposición, la más famosa de las cuales siendo el caso de la revuelta de mujeres de Abeokuta en Nigeria. Después de la independencia, los estados soberanos solidificaron las normas de género y las estructuras de clases heredadas de sus predecesores coloniales, ya que tanto la primera como la segunda generación de administraciones africanas no lograron restaurar los poderes tradicionales de las mujeres. Esto generó gran oposición y, en el transcurso de las últimas dos décadas, la situación ha mejorado significativamente.

Entre las mujeres que han ocupado cargos a lo largo de la historia de África cabe mencionar a Fatim Beye, Ndoye Demba y Ndate Yalla Mbodj de Senegal, Moremi, Idia, Amina, Orompoto, Nana Asma'u y Efunroye Tinubu de Nigeria, Yaa Asantewaa de Ghana, Yennenga de Burkina Faso, Hangbe de Benín, Makeda, Zawditu y Embet Ilen de Etiopía y Eritrea, Nandi de Sudáfrica y Hatshepsut de Egipto. Todos son aclamados como inspiración para las mujeres africanas contemporáneas. Muchas de las mujeres africanas contemporáneas con títulos son miembros de la Red de Reinas Africanas y Mujeres Líderes Culturales, una organización voluntaria.

En la literatura Notables escritoras africanas han centrado su trabajo en cuestiones que afectan específicamente a las mujeres en África, entre las que cabe mencionar a Nawal El Saadawi (en libros como Woman at Point Zero y The Hidden Face of Eve), Flora Nwapa (Efuru), Ama Ata Aidoo (Anowa, Changes : A love story), o Buchi Emecheta (El precio de la novia, La chica esclava, Las alegrías de la maternidad).

Educación

África Subsahariana Aunque los países del África subsahariana han logrado avances considerables para brindar igualdad de acceso a la educación a niños y niñas, el 23% de las niñas no reciben educación primaria. Factores como la clase social de una niña y la educación de la madre influyen en gran medida en su capacidad para tener acceso a la educación. Sin acceso fácil a las escuelas, las madres son a menudo la primera y quizás la única forma de educación con la que una niña puede contar. En Costa de Marfil, las niñas tienen 35 veces más probabilidades de asistir a la escuela secundaria si su padre se graduó en la universidad. Incluso cuando van a la escuela, dado que el 40% de las niñas se casan antes de los 18 años en el África subsahariana, a menudo se ven obligadas a abandonar la escuela para formar una familia. El matrimonio precoz refuerza la creencia cultural de que educar a las hijas es un desperdicio de recursos porque los padres no recibirán ningún beneficio económico una vez que su hija se case con otra familia. Esto conduce al fenómeno conocido como preferencia por los hijos varones, en el que las familias optarán por enviar a sus hijos a la escuela en lugar de a sus hijas debido al beneficio económico que los hijos educados podrían aportar a la familia. Además, las niñas que sí asisten a la escuela tienden a asistir a escuelas de menor calidad. Las escuelas de mala calidad se caracterizan por la falta de oferta de cursos y una débil preparación para el mercado laboral. Otro problema en los sistemas educativos es la segregación de las materias escolares por género. Las niñas tienen más probabilidades de seguir cursos de ciencias domésticas y biología, mientras que los niños tienen más probabilidades de cursar matemáticas, química, ingeniería y formación profesional. Según el Instituto de Estadística de la Unesco, el 58,8% de las mujeres estaban alfabetizadas en 2018. Sin embargo, las tasas de alfabetización en el África subsahariana varían mucho: Chad tiene una tasa de alfabetización femenina del 14% frente al 96% de las islas Seychelles.

Sudáfrica

Según el análisis de Rowena Martineau sobre las disparidades educativas entre hombres y mujeres en Sudáfrica, históricamente las mujeres han sido ignoradas dentro del sistema educativo. Algunas de las barreras a las que se enfrentan las mujeres para acceder a una educación son que su educación tiene menos prioridad que la de sus hermanos, la agresión sexual es un temor común y un hecho generalizado, y las presiones sociales para casarse y formar una familia obstaculizan las oportunidades de las mujeres de recibir educación. Además, las mujeres tienden a elegir enfermería y docencia por encima de cualquier otra profesión, lo que las excluye aún más de acceder a empleos mejor remunerados en STEM, factor que también contribuye a la desigualdad de género.

Sierra Leona

Desde la fundación de Sierra Leona en 1787, las mujeres de Sierra Leona han tenido una gran influencia en el desarrollo político y económico de la nación. También han desempeñado un papel importante en el sistema educativo, fundando escuelas y colegios, y algunas como Hannah Benka-Coker recibieron un reconocimiento con la construcción de una estatua por sus contribuciones o Lati Hyde-Forster, primera mujer en graduarse de Fourah Bay College que recibió un doctorado en derecho civil por la Universidad de Sierra Leona.

Angola

En Angola, se fundaron grupos como la Organización de Mujeres Angoleñas para facilitar el acceso a la educación y la posibilidad de votar. La organización también abogaba por la aprobación de leyes contra la discriminación y de alfabetización.

África del Norte