Mateo Nicolás de Santa Ana Guerra, conocido como Mateo Guerra, (Las Palmas de Gran Canaria, 21 de septiembre de 1735-Las Palmas de Gran Canaria, 26 de marzo de 1791) fue un compositor y maestro de capilla español.
Vida
Mateo Nicolás de Santa Ana Guerra nació el 21 de septiembre de 1735 en Las Palmas de Gran Canaria, hijo de Pedro de Santa Ana y Catalina Guerra. Era el mayor de tres hijos, siendo sus hermanos María del Patrocinio y Nicolás Antonio, que llegó a ser organista menor de la Catedral de Canarias. Mateo vivía en los alrededores de la Catedral, siendo descubierto por Joaquín García de Antonio, maestro de capilla de la Catedral, en la escuela local: «El que puede servir no obstante no tener el mejor tiple». El 24 de enero de 1746 ingresó como mozo de coro supernumerario agregado a la capilla de música y allí se formaría musicalmente. En ese momento tenía un oído y voz aceptable, sabía leer y escribir y tenía unos 10 años. En 1748 obtuvo la plaza entera de mozo de coro y, junto con su hermano, recién ingresado, aparecen como tiples.
Mateo Guerra se decidió por la carrera eclesiástica y el 17 de septiembre de 1751 recibió las órdenes de corona y grado. Una vez tonsurado, se le concedió el uso de bonete y arrimo a banco en junio de 1752, aumentándole la renta a 440 reales. En ese momento todavía aparece como «músico de voz» o cantor. Durante estos años debió aprender el órgano con Juan de Castro, organista primero de la Catedral. En 1755 aparece también un pago de 160 reales por la copia de Asperges y Misas, que se mandó encuadernar, por lo que parece que Guerra también hacía funciones de copista, lo que le permitía el estudio y análisis de la obra de otros compositores. Guerra trató hacer un negocio personal con las copias, vendiendo Tenerife villancicos y magníficas, lo que le valió el 5 de diciembre de 1755 como castigo la retirada del privilegio de asiento. Al maestro García también se le amonestó, como responsable de la custodia de los libros de música. El castigo de Guerra le fue levantado en julio de 1757. Guerra también se vio envuelto en otros incidentes.
Las disputas continuaron y finalmente Mateo y Nicolás Guerra fueron expulsados de sus cargos y de la iglesia tras un enfrentamiento directo con el arcediano. Tres meses más tarde se les volvió a admitir con la misma renta. Gran parte de las noticias que se tienen de Guerra son de su participación en la comisión que asiste a las fiestas de Nuestra Señora del Pino. Comenzó a participar de muy joven, en 1750, y seguía participando en 1761. Ese año se le aumentó el salario a los 100 ducados, lo que le obligó a dejar la plaza de mozo de coro. Poco después se le concedía la capellanía creada por Isabel de Porras en 1556 y entre 1762 y 1763 se ordenaba sacerdote. En febrero de 1766 fue nombrado organista menor interino, tras al fallecimiento de su hermano Nicolás, que ocupaba el cargo hasta ese momento, aunque Mateo continuó ejerciendo de cantor en las grandes solemnidades.
En 1769 solicitó al cabildo un préstamo de 300 pesos, de los que se le concedieron 250, para la compra de una casa situada en la plazuela del Espíritu Santo. Su intención era reconstruir la casa, lo que le llevó a solicitar un total de 6500 reales en préstamos hasta 1771. Guerra no pudo devolver los préstamos, lo que le obligó a hipotecar la casa en 1773. Finalmente en 1779 el racionero Miguel Mariano de Toledo compró la casa y se hizo cargo de la deuda. En 1779, coincidiendo con sus problemas económicos y con una edad avanzada para la época, comienzan las noticias de la falta de salud de Guerra.
El maestro García de Antonio había sufrido hacia 1766 un ataque de apoplejía que le había dejado paralizado del lado derecho y Guerra fue tomando las responsabilidades del maestro de capilla poco a poco. A partir de 1768 hay noticias de sus actividades de composición de música y de la educación de los cantorcicos para las danzas del Corpus. Su actividad aumentó a partir del 16 de noviembre de 1779, fecha en la que fue nombrado maestro de capilla interino, tras el haber fallecido de García de Antonio el 15 de septiembre anterior. Mantuvo las obligaciones de su antecesor, aunque al parecer usó obras del archivo durante su interinidad:
Tras nombrar a Guerra de maestro de capilla interino, el cabildo se afanó en buscar a un nuevo maestro de capilla en la Península que tuviese méritos suficientes para ocupar la vacante. En agosto de 1780 se concedieron a Guerra 50 días de licencia para alejarse de la ciudad y recuperarse de su enfermedad por indicación del médico. Los representantes del cabildo canario se decidieron el 13 de septiembre de 1780 por Francisco Torrens, probablemente gracias a la recomendación de Antonio Rodríguez de Hita, «capellán de Su Majestad y Maestro de la Capilla Real de Señoras de la Encarnación de la Corte». Torrens llegó el 28 de octubre siguiente e inmediatamente presentó un plan de reforma de la capilla que desembocó en la fundación del Colegio de San Marcial. «El maestro Torrens no mostró interés por las actividades de la capilla y delegaba en sus músicos las obligaciones y enseñanzas y ejercicios que él tenía señalados. Le interesó más la composición y escribió numerosas obras: misas, motetes, salves, lamentaciones, salmos, magnificat y villancicos». Por lo tanto, Guerra continuó ejerciendo parte de las obligaciones del maestro. En 1788 Torrens pasó a ser organista mayor de la catedral tras el fallecimiento de Juan de Castro.
Entre tanto, Guerra continuó solicitando préstamos y su salud fue empeorando. El 28 de julio de 1787 las actas capitulares indican que «se acordó que no se rebaje nada de este tercio a Don Matheo Guerra por hallarse en cama gravemente enfermo y no tener con qué costear las medicinas y alimentarse». El 11 de diciembre de 1788 se le encarga de nuevo la capilla de música como maestro, época en la que compuso la mayoría de las obras conservadas. Sin embargo su salud no lo acompañó y a partir de septiembre de 1790 todas las noticias hablan de sus padecimientos. El 25 de febrero de 1791 hizo el testamento y el 22 de marzo de 1791 hubo un cabildo extraordinario:
Mateo Guerra falleció el 26 de marzo de 1791 en Las Palmas de Gran Canaria. El cabildo nombró al cantor Miguel Noria para el magisterio y a José Martín Rodríguez para la organistía menor; José Montesdeoca, tiple del colegio de San Marcial, solicitó la capellanía Pedro de la Parra que había dejado vacante el maestro Guerra.
Como docente en el Colegio de San Marcial, Guerra fue maestro de una serie de compositores que conformarían la música isleña del : Cristóbal Millares, José Rodríguez Martín, Antonio Oliva, José María de la Torre y Agustín José Betancour, algunos iniciadores de importantes familias de músicos.
Obra
Se conservan doce composiciones de Guerra en la Catedral de Las Palmas, todas ellas del más florido Barroco tardío. Los obras, todas escritas a partir de 1733, consisten en antífonas, motetes y villancicos para voces e instrumentos. Sus obras muestran una complejidad formal y no poca dificultad, característica del Barroco.
Referencias
Categoría:Nacidos en Las Palmas de Gran Canaria Categoría:Fallecidos en Las Palmas de Gran Canaria Categoría:Compositores de Gran Canaria Categoría:Compositores de España del siglo XVIII Categoría:Compositores del Barroco de España Categoría:Maestros de capilla de la Catedral de Canarias