Battlestar Galactica es una serie de televisión de ciencia ficción militar estadounidense y parte de la franquicia Battlestar Galactica. El programa fue desarrollado por Ronald D. Moore y producido por Moore y David Eick como una reinvención de la serie de televisión homónima de 1978 creada por Glen A. Larson. Así aparece, por ejemplo, en la wiki de Battlestar Galactica. El piloto de la serie se emitió por primera vez como una miniserie de tres horas (que consta de cuatro horas de transmisión en dos partes) en diciembre de 2003 en el Sci-Fi Channel, a la que luego le siguieron cuatro temporadas regulares, finalizando su emisión el 20 de marzo de 2009. El elenco incluye a Edward James Olmos, Mary McDonnell, Katee Sackhoff, Jamie Bamber, James Callis, Tricia Helfer y Grace Park.
La serie recibió elogios de la crítica en ese momento y desde entonces, incluido un Premio Peabody, el Premio al Programa del Año de la Asociación de Críticos de Televisión, una ubicación dentro de los cien mejores programas de televisión de todos los tiempos de Time y diecinueve nominaciones al Emmy por su guion, dirección, diseño de vestuario, efectos visuales, mezcla de sonido y edición de sonido, con tres premios Emmy (efectos visuales y edición de sonido). En 2019, The New York Times colocó el programa en su lista de «Los 20 mejores dramas televisivos desde Los Soprano», un período que muchos críticos llaman una «edad de oro de la televisión».
Battlestar Galactica está ambientada en un sistema estelar distante, donde una civilización de humanos vive en un grupo de planetas conocidos como las Doce Colonias de Kobol. En el pasado, las Colonias habían estado en guerra con una raza androide de su propia creación, conocida como los cylons. Con la ayuda involuntaria de un científico humano llamado Gaius Baltar, los cylons lanzan un repentino ataque furtivo contra las Colonias, arrasando los planetas y devastando sus poblaciones. De una población de varios miles de millones, hay alrededor de cincuenta mil supervivientes humanos; la mayoría estaban a bordo de naves espaciales civiles que no estaban cerca de los ataques iniciales. De toda la Flota Colonial, la Battlestar Galactica parece ser la única nave militar que sobrevivió al ataque. Bajo el liderazgo del comandante oficial de la Flota Colonial William «Bill» Adama (Olmos) y la presidenta Laura Roslin (McDonnell), la Galactica y su tripulación asumen la tarea de liderar la pequeña flota fugitiva de supervivientes al espacio en busca de una legendaria decimotercera colonia. conocida como Tierra.
Historia
La historia narrada en la serie Battlestar Galactica abarca un período de unos cuatro años (aproximadamente el mismo tiempo que el tiempo de emisión real de la serie), pero a lo largo de la narración se aportan datos sobre los acontecimientos que dieron lugar a la situación actual, así como se sugieren posibles situaciones del futuro, principalmente a través de visiones de algunos personajes protagonistas. En realidad, esta segunda versión cuenta más la historia de los cylon que de los humanos.
Antecedentes En un lugar impreciso del universo existe una avanzada civilización humana que habita en 12 planetas.
De acuerdo a la mitología de esta civilización, en el principio de los tiempos todos los seres humanos vivían juntos en un planeta llamado Kobol; ese planeta fue el lugar donde los primeros humanos fueron creados y por lo tanto era la cuna de la humanidad.
Los creadores de la humanidad fueron un grupo de dioses conocidos como los «Señores de Kobol»; y durante un largo período los humanos y sus dioses convivieron juntos en Kobol, hasta que por razones complejas la Humanidad se dividió en varias tribus.
Doce de esas tribus partieron hacia un lugar del espacio donde colonizaron otros tantos planetas (cada planeta ocupado por los humanos se convirtió en una colonia); con el paso del tiempo esos doce planetas o colonias formaron una república presidencialista federal. Esta federación es conocida comúnmente como las Doce Colonias.
Su civilización posee la capacidad de realizar viajes espaciales a una velocidad superior a la de la luz (motores FTL), con una tecnología que podría llamarse mixta ya que conviven con automóviles de combustión interna y armas de fuego; como parte de esos avances científicos crearon una «raza» de robots conocida como los cylons para que trabajaran de obreros, soldados y sirvientes para los humanos (el origen de ellos se puede ver en la serie Caprica, una precuela que ocurre cincuenta años antes de la caída de Caprica).
Desafortunadamente para esta civilización, los cylons desarrollaron una identidad propia, y comenzaron a sentir que eran explotados como esclavos por unos seres corruptos y decadentes (los humanos) que no merecían el don de la vida; es por esto y por otras razones que los cylon se rebelan contra los humanos dando inicio a la «Primera Guerra Cylon» que duraría doce años.
Al final de esa primera guerra ni los humanos ni los cylons habían obtenido la victoria en el terreno militar, ya que las fuerzas estaban muy igualadas. Por eso es que se firmó un tratado de armisticio entre el Gobierno Federal de las Doce Colonias de Kobol y los representantes de las fuerzas cylons. Ese tratado estipulaba que los cylons debían retirarse de los planetas de las Colonias de Kobol y de las zonas del espacio cercanas, y establecerse en un planeta muy lejano de los humanos; según el tratado, ni los humanos invadirían el planeta de los cylons ni estos atacarían a las Colonias. Una estación espacial fue construida en el sector del espacio por donde pasaba la línea imaginaria que separaba los dominios cylons de los humanos; de acuerdo al tratado cada año debía celebrarse una reunión en esa estación entre diplomáticos de ambas civilizaciones para verificar el cumplimiento de las condiciones del acuerdo de paz y negociar cualquier asunto técnico pendiente entre ambas partes. Sin embargo los cylons no acudieron a ninguna de las citas anuales durante 40 años, aunque la paz se mantuvo sin incidentes.
Miniserie (Piloto)
Cuarenta años después del final de la Primera Guerra Cylon, los humanos, ya recuperados, viven en las 12 Colonias una aparente etapa de progreso económico y satisfacción social.
En un lugar del espacio no muy lejos del sistema colonial tiene lugar la ceremonia de retirada de la Battlestar Galactica, destructor espacial pesado que, habiendo luchado en la Primera Guerra y con más de cincuenta años en activo, es considerada ya obsoleta y está destinada a convertirse en museo. Galactica es la última nave militar de antigua generación aún en servicio, la única no conectada a la red informática central de defensa –por decisión personal del oficial al mando, el comandante William Adama, veterano de la primera guerra que considera el excesivo automatismo de la nave un punto débil frente a un enemigo mecánico–. A la ceremonia asiste, como representante gubernamental, la Secretaria de Educación (Ministra de Educación) del Gobierno Federal de las doce Colonias, Laura Roslin.
Sin embargo, durante este tiempo de paz, los cylons han continuado evolucionando. Han desarrollado una tecnología que les permite crear ejemplares cylon orgánicos, con apariencia humana, que reciben el nombre de cylons humanoides y son semejantes a cyborgs (seres en parte humanos y en parte máquinas). Esos nuevos cylons, idénticos en todo a los humanos (en la sangre, la piel, el sistema digestivo y los órganos reproductores, hasta el punto de poder mantener relaciones sexuales y procrear hijos, etc.), se han infiltrado durante años en la civilización humana. Algunos de ellos ni siquiera saben que son cylons, habiendo sido reprogramados con falsos recuerdos de vidas humanas que no vivieron para convertirse en agentes durmientes, listos para activarse en el momento oportuno. Existen 12 modelos diferentes de cylons humanoides (un decimotercer modelo fue descartado). No se sabe con exactitud cuántas copias de cada modelo existen.
Una espía cylon del modelo número Seis logró acceder al sistema central de ordenadores del Ministerio de Defensa de los humanos, gracias a su relación sentimental con un famoso científico que trabaja en proyectos de defensa (el Doctor Gaius Baltar); de esta manera, los cylons consiguen desactivar e inutilizar casi todas las naves de combate de los humanos y los sistemas de armas de sus bases en tierra. De inmediato lanzan un devastador ataque por sorpresa con armas de destrucción masiva (principalmente armas nucleares) contra los 12 planetas habitados por los humanos sin encontrar prácticamente resistencia. Esta acción es conocida como la Segunda Guerra Cylon.
Miles de millones de seres humanos mueren en el ataque y solo sobreviven unos cuantos miles que estaban en órbita en naves civiles comerciales y de turismo, o alejados de las ciudades. El gobierno en pleno es eliminado, incluyendo el presidente de las 12 Colonias, el Vicepresidente y el resto del Gobierno Federal.
Tras conocer el ataque, la Galactica entra en combate. No obstante, la batalla dura poco. La superioridad de los cylon, la completa destrucción de las Colonias, de la raza humana y de toda la capacidad defensiva militar obligan a Adama a admitir que la guerra ha concluido y los humanos la han perdido. No queda otra alternativa que la huida.
Laura Roslin asume la presidencia de las colonias al ser el último miembro del gobierno con vida. Reclama la autoridad política sobre los supervivientes de la tragedia. Sin embargo, Roslin oculta que padece un cáncer terminal. Roslin y Adama llegan a un acuerdo para compartir el poder (él ejercería la autoridad en asuntos militares y ella la autoridad en asuntos civiles y administrativos). Reúnen a las naves con supervivientes e inician una desesperada huida ante la implacable persecución de los cylons. Sin embargo, solo las naves con capacidad de salto hiperespacial pueden unirse a la flota, por lo que muchos humanos son abandonados. Entre los salvados se encuentra el doctor Gaius Baltar, que gracias a su prestigio como científico ha conseguido subir a una nave militar de rescate que había aterrizado en el planeta Caprica, la capital de las doce colonias.
Ante la desmoralización de los supervivientes, Adama revela a la población un supuesto secreto de estado: según una leyenda de la mitología religiosa de las 12 colonias, existió otra tribu humana, la número 13, que fue a vivir a un mítico y misterioso planeta llamado Tierra. Adama –que como alto cargo militar tiene conocimiento de esta información confidencial– afirma que la leyenda es cierta y dice conocer la situación de ese mundo que puede ser su refugio luego del desastre. La mayoría se aferra a esa remota posibilidad y deciden comenzar el viaje. En privado, Adama y Roslin confiesan no creer en la leyenda –ni siquiera en la existencia de entidades divinas– y mucho menos conocer la situación de la Tierra.
Primera temporada La primera temporada de la serie transcurre en medio de la guerra entre los humanos supervivientes y los cylons que los persiguen, pero también entre las intrigas políticas que suceden dentro de las naves que transportan a los humanos. La presidenta Roslin debe enfrentarse a sus numerosos enemigos políticos que quieren destituirla por no considerarla apta para dirigir los destinos de la especie humana en tan terribles momentos, aunque la mayoría de ellos solo desean el poder; uno de sus enemigos más poderosos es un exterrorista llamado Tom Zarek, que estaba en prisión cuando ocurrió el ataque cylon y fue indultado por la propia presidenta.