miniaturadeimagen|323x323px|Resumen de la Wikipedia sobre Los Lagos Los Lagos es una ciudad y comuna ubicada al sur de Chile, en el centro de la Región de Los Ríos. Forma parte de la provincia de Valdivia.Municipalidad de Los Lagos. (2022). Plan Municipal de Cultura: Comuna de Los Lagos 2022–2026. Social Memory Research & Consulting Se encuentra a 50 km de Valdivia.Recabal Vega, F. (2013) Campesinos del área reformada en la comuna de Los Lagos durante la Unidad Popular: memoria de algunos de sus protagonistas. (Tesis de grado para optar al título de Profesora de Historia y Ciencias Sociales y al grado de Licenciada en Historia. Universidad Austral de Chile, Valdivia). Sus límites comunales están determinados tanto por características geográficas como por divisiones administrativas: al norte, las comunas de Máfil y Panguipulli son separadas por los ríos San Pedro y Calle-Calle; al sur, limita con Futrono y Paillaco, a través de diversos cursos de agua como el estero Belén, los ríos Collilelfu, Pichico, Trafún, Remehue, y los esteros El Trébol y Huite, además de las cumbres de la cordillera Negra hasta llegar al volcán Mocho-Choshuenco. Por el este, su frontera con Futrono y Panguipulli coincide en un punto del volcán Mocho-Choshuenco, mientras que al oeste limita con Valdivia, marcado por el estero Cuicuileulfu y las cumbres de los cerros Huichahue. El territorio cuenta con una superficie de 1791km² y con una cantidad de habitantes de 21.431.
La comuna cuenta con diversas fuentes de agua, tales como ríos, lagos y esteros cordilleranos. Entre las más relevantes se encuentran los ríos San Pedro, Quinchilca y Collilelfu, los cuales son de gran valor para la comunidad local. Asimismo, está presente también el lago Riñihue, el cual forma parte de la cadena de los “Siete Lagos”. En conjunto estos recursos híbridos dan lugar a una relevante cantidad de flora y fauna, lo que además contribuye significativamente al desarrollo del turismo en el sector.
El poblado se funda el 22 de diciembre de 1891 y se denomina “Yupilandia” debido al fuerte construido en esa zona en el por los conquistadores españoles. En el año 1894, con la creación de la línea férrea, se desarrolla en gran medida la economía y demografía del lugar lo que impulsa procesos sociales que forjan la identidad de la localidad. En 1927 las subdelegaciones que integraban la antigua municipalidad de Quinchilca fueron designadas en calidad de comuna, adoptando oficialmente el nombre de “Los Lagos” el 28 de enero de 1928.
Historia
Período precolombino La historia de la comuna de Los Lagos se remonta al de la era cristiana. El territorio entre el río Bío-Bío y el Toltén se encuentra habitado por los pehuenches y puelches, tribus nómadas dedicadas a la caza y recolección. Dichas comunidades conviven de forma pacífica, por lo que no han desarrollado prácticas guerreras. Cuando los mapuches llegan al territorio, los pueblos asentados en el lugar son divididos y expulsados, una fracción se refugia al norte del Bío-Bío y la otra al sur de Toltén. Los mapuches llaman “picunche” a los que se ubican al norte del Bío-Bío, los cuales encuentran tribus afables a las que se unen. A los del sur de Toltén les llamaron “huilliches”, quienes después de afrontar grandes penurias terminaron por establecerse en el valle de Guadalafquén y en los valles cordilleranos de Mocho-Coshuenco, desarrollando ganadería y agricultura, además de conservar vestigios de la cultura chincha-chilena.Pinto, D. (1992). Ensayo sobre la historia de Los Lagos. Ilustre Municipalidad de Los Lagos.
Conquista española El licenciado Pedro de la Gasca, presidente de la Real Audiencia de Lima y con facultades del rey de España, asigna a Pedro de Valdivia como gobernador y conquistador del territorio entre Copiapó y Osorno el 18 de abril de 1548. Valdivia hace sus exploraciones hasta el río Bío-Bío y encomienda a Juan Bautista Pastene el reconocimiento de la zona austral. Pastene y su tripulación se adentran en un gran río y llegan al pueblo de Ainyl, donde son bien recibidos por los habitantes locales, quienes les entregan a modo de regalo, granos y carnes. Los españoles no dejan asentamientos en el lugar, ya que los nativos de Ainyl, reconocen y aceptan la nueva designación y prometen obediencia al rey de España.
Pedro de Valdivia decide fundar otra ciudad, al sur de Concepción, en la Araucanía, pero prosigue su avance hacia la zona Austral. Acompañado de Rodrigo Gonzales Marmolejo y otros 150 hombres, cruzan el río Toltén y llegan al territorio de los huilliches, donde encuentran cierta resistencia por parte de los habitantes. Posteriormente, siguen hacia el sur hasta llegar al poblado de Ainyl y toman como posesión el valle contiguo al pueblo, allí fundan la ciudad de Valdivia el 9 de febrero de 1552.
Terremoto de 1575 Un sismo de magnitud 8,5 impacta en la ciudad de Valdivia y sus alrededores el 16 de diciembre de 1575, es uno de los primeros megaterremotos reportados en Chile. El sismo causa la salida del mar y el derrumbe de un cerro que provoca la obstrucción del desagüe natural del lago Riñihue. Aquella obstaculización de tierra hace crecer las alturas de las aguas, y cuatro meses después revienta, produciendo una avalancha que inunda todo a su paso. Se registra un gran número de pérdidas en el ganado y en las casas destruidas, al igual que una considerable cifra de fallecidos. Algunos habitantes logran salvarse al subir a terrenos altos y botes, sin embargo, en la tribu de los collis, acentuados en Collilelfu, no hay sobrevivientes, la avalancha inunda el valle y sepulta a todos sus habitantes en lodo.
Fuerte Quinchilca Las ciudades fundadas contaban con fortificaciones, Valdivia no era la excepción. La presencia española en la cuenca del Ainylebo causa abusos y asesinatos, lo que lleva a los aborígenes a la rebelión. La rebelión se propaga y motiva el pedido de refuerzos para instalar fuertes que demuestren la presencia española, y que, a la vez, les brinden protección. El fuerte de Quinchilca y Arquilhue son fundados en 1581. Los jesuitas establecen una misión en el fuerte de Quinchilca, confortar espiritualmente a los soldados y evangelizar a los indígenas.
Rebelión de 1599 Los mapuches y huilliches inician una rebelión en 1599, debido a los abusos y agravios que sufren por parte de los españoles. La ciudad de Valdivia y varios fuertes cercanos, incluyendo Quinchilca y Arquilhue, son atacados y destruidos la noche del 24 de diciembre de 1599. En dichos lugares, la devastación es total, los defensores son aniquilados y más de seis ciudades son destruidas, los esfuerzos por recuperar el territorio por parte de los españoles fueron infructuosos durante décadas. La colonización y conquista de los españoles en las tierras al sur llega a su fin, los huilliches vuelven a apropiarse de las tierras de Guadalafquén.
Traslado a Collilelfu El virreinato del Perú decide repoblar Valdivia, y una expedición llega a Corral el 6 de febrero de 1645. El fuerte Quinchilca y la capilla del lugar se restauran en 1646, estableciendo una aldea alrededor de ellos con el propósito de evangelizar a los indígenas. Misioneros del Colegio de Chillán se establen en 1777 en Quinchilca, y la capilla misionera se transforma en una iglesia.
Thomas Cochrane se apodera de la ciudad de Valdivia el 4 de febrero de 1820, los españoles huyen hacia Chiloé y abandonan las fortalezas, desmantelando Quinchilca, no obstante, permanece como un poblado. Sus habitantes, tras sentirse aislados y desprotegidos, deciden abandonar el sector y se trasladan a un pequeño valle a ocho kilómetros de distancia, el cual antes había sido territorio de la tribu de los collis. Quinchilca se consolida en la nueva localidad a mediados del mes de marzo de 1821, aunque ese acontecimiento no se le notifica a la gobernación de Valdivia, lo que significa que nunca hay un reconocimiento oficial del traslado a Collilelfu.
Los misioneros capuchinos procedentes de Génova, refundan la misión de evangelización en 1849. La misma población de Collilelfu se encarga de elegir la capilla y los aposentos de los misioneros. Los capuchinos quieren brindar educación a los nativos, establecen colegios, pero el gobierno no les brinda apoyo.
Carmen Goicolea edifica una escuela y un internado, que entran en funcionamiento en 1888. El colegio tiene como objetivo, educar e instruir a las mujeres indígenas, práctica que es mal vista, lo que desemboca en un incendio provocado el 24 de diciembre del mismo año de su fundación. Carmen Goicolea, al ver que no se trata de reconstruir la escuela, se traslada a Río Bueno para continuar con su obra.
Territorio comunal La Ley de Comuna Autónoma, que establece las nuevas municipalidades y sus respectivas cabeceras, se promueve en 1891. El artículo 2 del Decreto Supremo, señala que la cabecera de las municipalidades indicadas será la población del mismo nombre. La ley se aplica y se funda oficialmente la comuna de Quinchilca, no obstante, la cabecera nunca llega a establecerse a la localidad. En el momento del decreto, Quinchilca solo existía en los antecedentes oficiales de la república, ya que, la fachada de la iglesia en ruinas apenas recordaba que allí hubo un asentamiento humano.
Debido a que Quinchilca no tenía una población física establecida, ni un edificio fiscal adecuado para la municipalidad, se establece el asiento comunal en Calle-Calle. Un decreto supremo de 1894 formaliza tal cambio, señalando que la decisión se apoyó en el informe de 1891 que indicaba que Quinchilca existía únicamente en los documentos.
Ferrocarril El estudio sobre el trazado del ferrocarril del sur en el tramo Antilhue-Pichirropulli y su extensión a Valdivia, estaba terminado en 1894. El campamento de obra se instala en 1895, lo que atrae a una fuerza laboral considerable, con aproximadamente 700 artesanos y trabajadores en la línea, de los cuales unos 400 ocupan el campamento de Collilelfu. La afluencia de la mano de obra impulsa el comercio local, más del 70% de los 105 establecimientos de consumo de bebidas alcohólicas registrados en la primera matrícula comercial se encontraban en Collilelfu, en los que se atendían especialmente a los trabajadores del ferrocarril. Además, el ferrocarril estimuló la explotación agrícola, ganadera y maderera al proporcionar un medio de transporte eficiente para los productos.
Para la atención de los trabajadores del ferrocarril, se instalan comercios de “atención preferencial”, lo que es motivo de atracción para los valdivianos que pasan por ahí en sus excursiones de pesca a los lagos Riñihue, Ranco o Calafquén. La consigna de los pescadores era “Pesca a los grandes lagos”, pero con el transcurso del tiempo evoluciona a “Vamos a los lagos”, simulando acuerdos para ir a pescar cuando en realidad su destino iba a ser Collilelfu. La consigna de “Vamos a los lagos” motiva a los ferrocarrileros a llamar “Los Lagos” al lugar de Collilelfu, y así se le conoció desde entonces. Más tarde, la empresa de ferrocarriles cambia el nombre de la estación, debido a que existían dos con el mismo nombre de Collilelfu, y la bautizan “Los Lagos”.
Junta de vecino La última manifestación del sistema electoral bajo la ley de 1891, que tenía como propósito elegir a nueve regidores municipales, se lleva a cabo el 13 de abril de 1924; sin embargo, la continuidad de ese marco legal es breve. El acto electoral tradicional se suspende en 1927 por mandato del Decreto N.º 740, una disposición que instaura las juntas de vecinos con el propósito de reemplazar a las municipalidades. La medida es acompañada por la Circular N.º 12, emitida el 9 de mayo del mismo año, la cual instruye a intendentes y gobernadores a evaluar las cualidades de los alcaldes en funciones, con miras a integrarlos en las juntas de vecinos que remplazarían al gobierno local.