thumb|300px|Parque Cultural Martin Ugalde, en Andoáin, el polígono industrial donde tenía su sede Egunkaria. Euskaldunon Egunkaria (en castellano, El Periódico de los Vascohablantes) fue un periódico diario de información general editado en el País Vasco. Desde su fundación en 1990 y hasta el momento de su cierre por orden judicial en 2003, fue el único diario que se publicaba íntegramente en euskera, cubriendo el espectro de la información general y generalista en esta lengua. Su único antecesor como tal fue el breve Eguna (enero-junio de 1937), editado por el Gobierno Vasco en plena Guerra civil y su sucesor como medio en euskera es Berria, publicado en País Vasco, Navarra y el País Vasco francés.

Se editaba en Guipúzcoa y se distribuía en las zonas vascoparlantes de España y Francia. Aunque su línea editorial no tuviese un sesgo político determinado, algunos medios lo consideraban afín a la izquierda nacionalista vasca,

Su cierre por resolución judicial y las actuaciones judiciales posteriores estuvieron rodeadas de polémica. Finalmente, el 12 de abril de 2010, 7 años después de la clausura, la Audiencia Nacional absolvió a los cinco directivos del medio encausados por pertenencia a la organización ETA. En la sentencia figuraban frases como: "el cierre del diario no tenía habilitación constitucional directa y carecía de una norma legal especial y expresa que la autorizara" o "tampoco se ha acreditado ni directa ni indirectamente que el periódico haya defendido los postulados de la banda terrorista, haya publicado un solo artículo a favor del terrorismo o de los terroristas ni que su línea editorial tuviese siquiera un sesgo político determinado". Tras la sentencia, la mayoría de partidos políticos vascos exigieron las disculpas del Estado y que se repararan los daños y perjuicios causados durante los siete años que duró todo el proceso.

El inicio A finales de 1989, un grupo compuesto por más de setenta personalidades del mundo de la cultura y de la lengua vasca, puso en marcha una iniciativa denominada Egunkaria Sortzen ("creando el periódico"), con el objetivo de crear un periódico que fuera editado únicamente en euskera.

Durante la primavera de 1990 se llevó a cabo una gran campaña en el País Vasco con un doble objetivo: dar a conocer el proyecto de creación del nuevo periódico y recaudar los fondos económicos necesarios para hacerlo posible. Unas 3000 personas trabajaron voluntariamente en dicha campaña, se pusieron en el mercado acciones-participaciones de 30 euros (capitalizados por Egunkaria Sortzen), y para aquel que quisiera ser accionista se vendían acciones de 3000 euros. La normativa establecía que ningún accionista podía poseer más del 10 % de las acciones. En total se adhirieron al proyecto alrededor de 90 000 personas y se recaudaron 300 000 euros. Es así como se creó Egunkaria S.A., la sociedad mercantil responsable del futuro periódico Euskaldunon Egunkaria. El 6 de diciembre de 1990 se edita su primer número, con 32 páginas.

La consolidación Con el paso de los años el periódico fue afianzándose y encontrando su espacio en el mercado vasco de la comunicación. Llegó a convertirse en un periódico con 70 páginas de promedio al día, una tirada de 15 000 ejemplares, 44 000 lectores estimados y página web propia.

El cierre El 20 de febrero de 2003, el juez instructor de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo, ordenó su clausura temporal y el embargo preventivo de todos los bienes de Egunkaria, por formar presuntamente parte del conglomerado empresarial controlado por ETA.

Ya anteriormente, el 14 de julio de 1998, por las mismas razones, Baltasar Garzón había ordenado la clausura temporal de otro periódico vasco, Egin.

En octubre de 2003, el juez Juan del Olmo lanzó una segunda operación policial, en este caso contra varias empresas ubicadas en el mismo polígono industrial donde tenía su sede Egunkaria (el Parque Cultural Martin Ugalde de Andoáin), en la que detuvieron a otras nueve personas bajo acusaciones similares a las de la primera operación. Tras realizar una primera investigación de los documentos de los que se incautaron, el juez remitió el caso para una nueva numeración y para que fuera asignado a otro juzgado, con lo que quedó judicialmente separado del caso Egunkaria.

La clausura y embargo ordenados inicialmente por el juez eran preventivos y temporales (durante 6 meses). Los siguientes meses y años transcurrieron con sucesivas prórrogas de seis meses de clausura de Egunkaria, y con constantes recursos de la defensa que fueron desestimados.

Los detenidos thumb|220px|Juan Mari Torrealdai, académico de la Real Academia de la Lengua Vasca, presidente del Consejo de Administración de Egunkaria y director de la revista científica y literaria publicada en euskera Jakin, uno de los detenidos. En la misma operación de cierre del periódico, diez personas fueron detenidas, la mayoría eran directivos de Egunkaria:

Iñaki Uria: consejero delegado del Consejo de Administración de Euskaldunon Egunkaria. Uria cuenta con un largo historial en el movimiento cultural vasco. Fue miembro del grupo que transformó la antigua revista Zeruko Argia en la moderna Argia. Participó en el proceso de creación de Egunkaria desde sus inicios, y en diciembre de 1990, cuando el periódico vio la luz por vez primera, fue nombrado subdirector y posteriormente director. Más tarde fue consejero delegado, cargo que desempeñó hasta el cierre.

Martxelo Otamendi: director del periódico desde 1993 hasta su cierre. Fue profesor y director del euskaltegi (academia de enseñanza de euskera) de Tolosa. Trabajó para Euskal Telebista como director del programa Egonean Giro.

Joan Mari Torrealdai: presidente del Consejo de Administración y director de la revista científica y literaria publicada en euskera Jakin. Fue miembro activo del movimiento cultural vasco desde los años sesenta, director de la revista Anaitasuna, y una figura importante del mundo editorial vasco. A finales de los setenta publicó Euskal Idazleak Gaur (Escritores Vascos Actuales), y más tarde, Euskal Kultura Gaur (Cultura Vasca Actual). Fue nombrado académico de la Real Academia de la Lengua Vasca el 30 de noviembre de 2007.

Peio Zubiria: subdirector de la revista Argia. Junto con Iñaki Uria, participó en la transformación de Zeruko Argia en Argia y participó igualmente en la creación de Egunkaria. Fue el primer director del periódico y después pasó a asumir la dirección de Argia, cargo que abandonó por motivos de salud.

Luis Goia: productor cinematográfico. Formó parte de Egunkaria Sortzen y fue miembro de su primer consejo de administración. Productor de varias películas, entre ellas Off-eko maitasuna, escrita y dirigida por el escritor Koldo Izagirre.

Fermin Lazkano: responsable de Plazagunea, empresa que ofertaba servicios relacionados con las nuevas tecnologías de la información al mundo de la cultura vasca. Fue gerente de Euskaldunon Egunkaria a principios de los noventa. Anteriormente, fue profesor de Alfabetatze Euskalduntze Koordinakundea (AEK), entidad que se ocupa de la enseñanza de la lengua vasca, y ocupó diversos cargos en esta institución.

Inma Gomila: miembro de la plataforma Egunkaria Sortzen y apoderada del periódico.

Xabier Alegría:Xabier Alegria, preso político - Juicio a Egunkaria Miembro de la izquierda independentista en Udalbiltza y Ekin, trabajador del diario Egin y encausado en el sumario 18/98 por su pertenencia a esos organismos. No formaba parte de la plantilla del diario.

Xabier Oleaga: responsable de comunicaciones de la Federación de Ikastolas. Fue director de Egin y posteriormente, a mediados de los noventa, fue nombrado director adjunto de Egunkaria.

Txema Auzmendi: jesuita y subdirector de Radio Popular de San Sebastián. Fue uno de los promotores de Egunkaria y secretario del consejo de administración desde sus inicios.

El 17 de octubre del 2003, a los ocho meses del cierre, fueron detenidas ocho personas más acusadas de supuestos delitos económicos: Mikel Arrizabalaga, Ángel Diez, Armando Hernández, Mikel Sorozabal, Joxe Mari Sors, Mikel Azkune, Joanmari Larrarte y Xabier Legarra. Más adelante el juez llamó a declarar como imputados a los trabajadores del medio Begoña Zubeltzu, Fernando Furundarena y Ainhoa Albisu.

Reacciones thumb|300px|Protesta contra el cierre de Egunkaria durante el Festival de Cine de San Sebastián de 2009. El cierre del periódico provocó una respuesta mucho mayor que el de Egin, clausurado cautelarmente por delito de colaboración con banda armada. La polémica también tuvo presencia en la prensa española y en foros internacionales y tuvo varios aspectos.

Por un lado, amplios sectores de la sociedad vasca vieron el cierre como un ataque del gobierno español a la cultura vasca y a la libertad de expresión. Esta interpretación se basó en la falta de argumentos jurídicos de la actuación judicial y la desproporción de la medida del cierre, solo explicables, a su juicio, por esa supuesta intención de debilitar la cultura vasca por objetivos políticos. Una medida cautelar como el cierre, decidido antes de que se hubiese dictado sentencia firme, suponía de facto, y no de iure, la condena de un medio de comunicación a su desaparición. Además, a pesar de que ciertas acusaciones que se hacían contra determinadas personas fueron finalmente confirmadas, se denunció la clausura de la empresa en que trabajaban por desproporcionado.

Como muestra de la sensibilidad de la sociedad vasca ante el cierre, a los pocos días se celebró una gran manifestación en San Sebastián.Datos de Contrastant (en catalán y castellano)

Por otro lado, y relacionado con lo anterior, se denunció el cierre por ser una evidencia de la falta de independencia entre el poder judicial y el ejecutivo. La acusación se basó inicialmente en la difusión el día del cierre de una nota de prensa de la Fiscalía de la Audiencia Nacional en que se afirmaba la coordinación entre el juez Juan del Olmo y el Ministerio del Interior. Esto creó una gran polémica en el Consejo General del Poder Judicial (órgano máximo de la judicatura española). Algunos miembros incluso llegaron a solicitar una investigación para aclarar si existía una violación del principio de separación de poderes. El consejero de justicia del Gobierno Vasco, Joseba Azkarraga, también solicitó una investigación al Consejo General del Poder Judicial.

Denuncias de torturas Cinco de los detenidos denunciaron ante el juez haber sido torturados por la Guardia Civil durante el periodo de incomunicación."No podemos cruzarnos de brazos", dice el director de 'Egunkaria', El País, 27 de febrero de 2003 El director del diario Martxelo Otamendi, en el momento de salir de la cárcel denunció ante los medios allí reunidos el maltrato sufrido por él y sus compañeros. Las declaraciones fueron emitidas en directo por los informativos de la televisión pública vasca (ETB):

A su vez, el Ministerio del Interior interpuso una querella contra los cinco por denuncias «falsas» de tortura e «injurias y calumnias» contra la Guardia Civil. Afirmaba que con la denuncia de torturas los detenidos habían «colaborado con banda armada», basándose en el supuesto de que ETA ordena a todos sus miembros que denuncien haber sido torturados con objeto de desprestigiar a las Fuerzas de Seguridad del Estado. Estas denuncias cruzadas fueron citadas en el informe número E/CN.4/2004/56/Add.2 del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la tortura.