miniaturadeimagen| La cacería salvaje 1870: El primer ministro prusiano Bismarck sostiene una bandera en un campo de batalla de la guerra franco-prusiana con la inscripción „Blut u Eisen / Gewalt vor Recht.“ (“Sangre y hierro / Violencia antes que justicia”). Le acompañan a izquierda y derecha esqueletos que simbolizan la muerte. El rey de Prusia Guillermo I los sigue en un carro triunfal. El monarca se muestra ante una multitud en parte desesperada y en parte entusiasta al margen. Las palabras “sangre y hierro” que aparecen en la bandera fueron empleadas por Bismarck en un discurso del día 30 de septiembre de 1862, que se relaciona con otro discurso del primer ministro del día 27 de enero de 1863, donde se le atribuyeron las palabras “poder antes que derecho”. En la bandera, la frase sufre un cambio por la frase “violencia antes que derecho”. Bismarck, sin embargo, negó la autoría de la frase. Caricatura de Karel Klíč del periódico satírico austriaco Der Floh (1869–1919) del día 25 de diciembre de 1870.Heinrich Dormeier: Bismarck in der Karikatur des Auslands. Auswahl, Einleitung und Kommentar. Museumsverein des Deutschen Historischen Museums, Berlin 1990, p. 84. Sangre y hierro (alemán: Blut und Eisen) es una metáfora cuyos orígenes históricos tempranos se remontan a las armas de hierro. En Alemania, el término se utilizó principalmente desde las guerras de Coalición. “Sangre y hierro” se asoció en el y principios del a la idea de la construcción de la nación alemana, fundada por medios militares o de un Estado de poder con un enfoque militar. El eslogan “sangre y hierro” ganó notoriedad a través de un discurso pronunciado por el primer ministro prusiano Otto von Bismarck durante el conflicto constitucional prusiano el 30 de septiembre de 1862 ante la comisión de presupuesto de la cámara de representantes de Prusia. Como resultado de ello, tanto los opositores como los partidarios del primer ministro vieron el par de palabras como una estrategia de la política bismarckiana: el objetivo de “sangre y hierro” sería distraer la atención de las tensiones políticas internas a través de éxitos de la política exterior.

Bajo la influencia de las llamadas guerras de unificación alemana de 1864, 1866 y 1870/1871,Con las guerras de unificación alemanas, Prusia implementó la idea del Estado nacional alemán. Después de las victorias en la guerra germano-danesa (1864), la guerra alemana contra Austria (1866) y la guerra franco-prusiana (1870/71), surgió el Imperio alemán dominado por los prusianos. el término se convirtió en un mito fundacional del Imperio alemán. Por lo tanto, Bismarck utilizó “sangre y hierro” para romper violentamente la resistencia de siglos de otras potencias europeas contra un Estado alemán unificado y unió a los estados alemanes mediante operaciones militares conjuntas. El dominio de los militares y del Estado autoritario en la sociedad del Imperio Alemán se basó en gran medida en esta narrativa. Después de la Primera Guerra Mundial, “sangre y hierro” representó un contraste histórico para las fuerzas deextrema derecha con el gobierno de la República de Weimar, que era percibido como débil en términos de poder. Los nacionalsocialistas intentaron situarse en la tradición de política exterior de “sangre y hierro” de Bismarck.

Desarrollo del término antes de 1862

Origen La conexión lingüística entre las palabras “sangre" y "hierro” tiene su origen en la aparición de las armas de metal. El equipamiento militar era inicialmente de bronce y posteriormente de hierro. La epopeya griega de la Ilíada ya entrelazaba escenas de batalla con descripciones de “sangre y hierro”.Armin Jähne: Blut und Eisen. En: Kurt Pätzold, Manfred Weißbecker (ed.): Schlagwörter und Schlachtrufe. Aus zwei Jahrhunderten deutscher Geschichte. Volumen 1, Militzke, Leipzig 2002, ISBN 3-86189-248-0, pp. 76–82, aquí p. 76. Un nivel adicional de significado para la expresión se puede encontrar por primera vez en un comentario del maestro romano de retórica Quintiliano o de uno de sus alumnos. El pasaje dice: “Asesinato parece significar sangre y hierro” (“Caedes videtur significare sanguinem et ferrum”).Armin Jähne: Blut und Eisen. En: Kurt Pätzold, Manfred Weißbecker (ed.): Schlagwörter und Schlachtrufe. Aus zwei Jahrhunderten deutscher Geschichte. Tomo 1, Militzke, Leipzig 2002, ISBN 3-86189-248-0, p. 76–82, aquí p. 77. Zum antiken Text siehe Quintilian: The Lesser Declamations Vol. I & II, editiert und übersetzt von D. R. Shackleton Bailey, Tomo 2, Harvard University Press, Cambridge 2006, p. 306. Las palabras provienen de una definición legal del crimen.Günter Hess: Vom Flug der Worte und Bilder. Büchmanns Citatenschatz als Medium deutscher Bildungs- und Ideologiegeschichte im 19. und 20. Jahrhundert. En: Karl Richter, Jörg Schönert und Michael Titzmann (ed.): Die Literatur und die Wissenschaften 1770–1930. Verlag für Wissenschaft und Forschung, Stuttgart 1997, ISBN 3-476-45191-7, pp. 233–294, aquí p. 276. Según esta interpretación, “matar con un arma de hierro que haga fluir la sangre” se consideraba asesinato en el sentido legal.Ernst Lautenbach: Latein − Deutsch: Zitaten-Lexikon. Quellennachweise. LIT, Münster/Hamburg/London 2002, ISBN 3-8258-5652-6, p. 116.

Período de las guerras de coalición. El lema “sangre y hierro” ganó popularidad durante las guerras de coalición de principios del . De esta manera, los partidarios del nacionalismo alemán pidieron luchar contra el gobierno de Napoleón.Amerigo Caruso: Nationalstaat als Telos. Der konservative Diskurs in Preußen und Sardinien-Piemont 1840–1870. Oldenbourg, Berlin 2017, ISBN 978-3-11-054207-3, p. 398. La idea detrás de esto era que el establecimiento de un Estado nación alemán sólo podría lograrse mediante la fuerza militar. Esta idea siguió estando muy extendida entre la burguesía liberal en las décadas siguientes.Christoph Jahr: Blut und Eisen. Wie Preußen Deutschland erzwang. 1864–1871. Beck, München 2020, ISBN 978-3-406-75542-2, p. 99. La metáfora de “sangre y hierro” también se reflejó en los poemas nacionalistas de los escritores Max von Schenkendorf, Theodor Körner y Ernst Moritz Arndt. Según el estudioso alemán Gunnar Müller-Waldeck, su poesía contribuyó a que “sangre y hierro” se convirtiera en la clave de “un sistema de valores heroico y paternalista ”: el ideal de un “imperio popular defensivo” era inherente al topos.Gunnar Müller-Waldeck: Vom Durst nach Franzosenblut. Beobachtungen um Arndts Hassgesänge und ihr historisches Schicksal. En: Dirk Alvermann, Irmfried Garbe (ed.): Ernst Moritz Arndt in seiner Zeit – Pommern vor, während und nach der napoleonischen Besetzung. Reihe V – Forschungen zur pommerschen Geschichte. Veröffentlichung der historischen Kommission für Pommern. Böhlau, Wien/Köln/Weimar 2021, ISBN 978-3-412-52132-5, p. 181–193, aquí p. 183.

“Sangre y hierro” jugó un papel importante, especialmente en el poema La Cruz de hierro, escrito en 1813 durante las Guerras de Liberación.Armin Jähne: Blut und Eisen. En: Kurt Pätzold, Manfred Weißbecker (ed.): Schlagwörter und Schlachtrufe. Aus zwei Jahrhunderten deutscher Geschichte. Tomo 1, Militzke, Leipzig 2002, ISBN 3-86189-248-0, p. 76–82, aquí p. 78. Fue escrito por el estudiante y voluntario de guerra Max von Schenkendorf:

En el poema, Schenkendorf elogiaba la Cruz de hierro, una orden militar al mérito fundada en 1813 y concedida en Prusia por logros especiales en la guerra.Johannes Fried: Die Deutschen – Eine Autobiographie. Beck, München 2018, ISBN 978-3-406-72038-3, p. 169. También hay una referencia a “sangre y hierro” en la canción patria de Arndt de 1812: “Hoy queremos enrojecer el hierro, hombre por hombre / con sangre”.Rudolf Parr: „Zwei Seelen wohnen, ach! In meiner Brust“. Strukturen und Funktionen der Mythisierung Bismarcks (1860–1918). Fink, München 1992, ISBN 3-7705-2727-5, p. 86.

La época de la construcción de la nación italiana La idea de una unificación nacional impuesta por la fuerza, con “sangre y hierro”, fue reactivada por la Guerra de Cerdeña de 1859. Bajo la dirección del Reino de Cerdeña-Piamonte, tomó forma un Estado nación italiano. Por tanto, la mayoría liberal de la Cámara de Representantes prusiana creía que la cuestión alemana sólo podía resolverse por medios militares.Michael Epkenhans: Einigung durch »Eisen und Blut«. Militärgeschichte im Zeitalter der Reichsgründung 1858 bis 1871. En: Karl-Volker Neugebauer (ed.): Grundkurs deutsche Militärgeschichte. Die Zeit bis 1914. Vom Kriegshaufen zum Massenheer. Oldenbourg, München 2009, ISBN 978-3-486-59009-8, p. 303–377, aquí p. 324. También existían creencias similares en el movimiento nacional italiano. El posterior primer ministro italiano, Camillo Benso von Cavour, declaró que “la cuestión italiana sólo conoce una solución: el cañón”. Sin embargo, la comprensión de Cavour de una política de “sangre y hierro” difería de la del posterior primer ministro prusiano Bismarck. Mientras Bismarck contrastaba la guerra como medio político con los supuestamente débiles “discursos y resoluciones mayoritarias” del parlamento en su discurso “sangre y hierro” de 1862, Cavour reconoció las mayorías parlamentarias como un factor de poder para su política.Gian Enrico Rusconi: Cavour und Bismarck. Zwei Staatsmänner im Spannungsfeld von Liberalismus und Cäsarismus. Oldenbourg, München 2013, ISBN 978-3-486-71533-0, p. 14. Bismarck utilizado en 1859 – En ese momento todavía se desempeñaba como embajador de Prusia en San Petersburgo. – una frase similar a “sangre y hierro”. Habló de la frase latina " ferro et igni ", que significa "a través del hierro y el fuego".Armin Jähne: Blut und Eisen. En: Kurt Pätzold, Manfred Weißbecker (ed.): Schlagwörter und Schlachtrufe. Aus zwei Jahrhunderten deutscher Geschichte. Tomo 1, Leipzig 2002, ISBN 3-86189-248-0, p. 76–82, aquí p. 79. Con este mandato, Bismarck se pronunció a favor de hacer valer más vigorosamente los intereses prusianos en la Confederación Alemana, si fuera necesario mediante el uso de medios militares. El compromiso de los soldados austriacos durante la guerra de Cerdeña fue una oportunidad política adecuada para ello. Bismarck quiso decir literalmente que las obligaciones federales de Prusia con la Confederación Alemana “tarde o temprano ferro et igni [traducido: a través del hierro y el fuego] tendrán que sanar”.Jost Dülffer, Martin Kröger, Rolf-Harald Wippich: Vermiedene Kriege. Deeskalation von Konflikten der Großmächte zwischen Krimkrieg und Erstem Weltkrieg 1865–1914. Oldenbourg, München 1997, ISBN 3-486-56276-2, p. 37.

El “Discurso de sangre y hierro” de Bismarck de 1862

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