César José Guerrico (conocido también como Pepito Guerrico; 25 de agosto de 1901-8 de julio de 1974) fue médico argentino, pionero de la radiodifusión en Argentina y en el mundo y empresario de la industria de la radio, la comunicación, el cine y la televisión.

Junto con Enrique Telémaco Susini, Miguel Mujica y Luis Romero Carranza formó parte del cuarteto de jóvenes conocidos como los “Locos de la azotea” que, el 27 de agosto de 1920, desde el Teatro Coliseo de Buenos Aires, llevó a cabo lo que algunas fuentes consideran la primera transmisión de radiodifusión en vivo del mundo, sin dudas la primera en Latinoamérica, y el primer servicio de radiodifusión regular del mundo, con programación continuadaEn 1970, Susini dijo: “Yo quiero reclamar, no por inmodestia, ni para aumentar el mérito nuestro, sino porque le corresponde a la ciudad y al país la absoluta seguridad que la primera transmisión nuestra fue la primera del mundo en radiodifusión”. Aunque la disputa sigue en "el aire", sin duda fue la primera emisión con fines artísticos, la primera transmisión de una obra completa que inauguró una regularidad y sistematizó el servicio. En Carlos Ulanovsky. Grandes capítulos de la radio en la Argentina, en Caras y Caretas. 12 de julio de 2013. https://historico.carasycaretas.org.ar/#!/nota/grandes-capitulos-de-la-radio-en-la-argentina-22410/. En reconocimiento a este hecho, desde 1970 se celebra el 27 de agosto el Día de la Radiodifusión en Argentina.

En 1927, el mismo grupo creó la empresa Sociedad Anónima Radio Argentina (S.A.R.A) que, operando bajo el nombre de Vía Radiar, pronto llegó a controlar gran parte del tráfico radiotelegráfico entre Sudamérica y Europa.

En 1930 fundaron el estudio cinematográfico Lumiton en Munro, Provincia de Buenos Aires, el más moderno de la incipiente industria cinematográfica local, que tuvo un rol fundamental en la Época de oro del cine argentino.

Guerrico formó parte de los equipos técnicos de Canal 7 que, el 17 de octubre de 1951, realizó la primera transmisión televisiva del país.

César José Guerrico fue reconocido por sus contemporáneos como un genio de la tecnología, experto en electricidad y sonido.Carlos Ulanovsky et al. Días de radio 1920-1959. 2º ed. Buenos Aires. Emecé. 2009. p.24.; Silvia Oroz. El Melodrama. Selección del libro: Melodrama, el cine de lágrimas de América Latina. Universidad Nacional Autónoma de México, Dirección General de Actividades Cinematográficas. México. 1995. P. 122 Inquieto e innovador, estuvo siempre en la vanguardia de las nuevas tecnologías. Su talento acompañó e impulsó el continuum de la transmisión a distancia de signos, voces e imágenes en la Argentina del .El concepto de continuum está tomado de Mirta Varela, La televisión criolla (Desde sus inicios hasta la llegada del hombre a la Luna, 1951-1969). Buenos Aires, Edhasa, 2005, p. 14.

Murió en Buenos Aires en 1974, a los 72 años.

Reseña biográfica Familia y juventud

César José “Pepito” Guerrico Carlés nació en 1901 en el seno de una influyente familia porteña ligada a la política, los negocios y el coleccionismo de arte, manifiesto en las donaciones de grandes obras que contribuyeron a la fundación del Museo Nacional de Buenos Aires.María Isabel Baldasarre. Consumos privados, destinos públicos: Emergencia y consolidación del coleccionismo de arte en Buenos Aires en el proceso de construcción del campo artístico (1880 - 1910). Volumen 2. Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. 2004. p. 249-251. Su tío abuelo, Manuel José de Guerrico, fue amigo personal del Gral. José de San Martín y Jefe de Policía después de la caída de Rosas en 1852. Su tío José Prudencio Guerrico (1837-1902), fue Presidente de la Municipalidad de Buenos Aires, donde actuó para mitigar las consecuencias de la fiebre amarilla que asoló la ciudad en 1870. Su padre, José Prudencio Guerrico Calvo (1863-1933), fue un reconocido rematador de tierras, arte y antigüedades. Su hotel de ventas, Guerrico y Williams, realizó múltiples loteos y desarrollos de tierras que dieron origen a los barrios periféricos en la ciudad. Participó activamente en la política metropolitana -fue concejal durante muchos años y presidente del Concejo Deliberante- y entre 1930 y 1932 fue nombrado Intendente de la ciudad de Buenos AiresEntre otros, Versailles, Villa del Parque y Villa Real, y en la provincia de Buenos Aires, como Ranelagh y City Bell, en Boragno, Susana, “José Guerrico, rematador y hombre público porteño”, https://buenosaireshistoria.org/juntas/jose-guerrico-rematador-y-hombre-publico-porteno/

Muy joven se recibió de médico y se enfocó en investigaciones innovadoras sobre electromedicina. Entusiasta de las tecnologías de la comunicación, a los 15 años “Pepito” Guerrico ya tenía su licencia de radioaficionado. Sus estudios y experimentos continuaron a lo largo de toda su vida y contribuyeron a que la Argentina se posicionara tempranamente en la vanguardia de las tecnologías de la comunicación mundial.

Los Locos de la Azotea: “cuando los jóvenes juegan a la ciencia es porque tienen el genio adentro”.

La medicina y la pasión por la radiofonía unieron a cuatro adolescentes cultos y melómanos en una sociedad que atravesaría buena parte del desarrollo de la tecnología de la comunicación en el . Enrique Telémaco Susini (29 años, médico), Luis Romero Carranza (22 años) y Miguel Mujica (18 años), estudiantes de medicina como Guerrico (19 años), investigaron juntos los posibles usos médicos de las ondas electromagnéticas. Todos ellos eran parte de una fraternidad de radioaficionados fanáticos que en la primera década del siglo compartían entre sí lecturas y piezas musicales a través de equipos de radio, que en 1921 dio lugar a la fundación del Radio Club Argentino Con 20 años de edad, César José Guerrico integra la primera Comisión Directiva del Radio Club Argentino, institución que se proponía “continuar unidos los experimentos y divulgación de los estudios radiofónicos”, en https://lagalenadelsur.com/2022/06/18/los-precursores-de-la-radiotelefonia-en-el-pais-caras-y-caretas-argentina-1933/.

Los cuatro amigos soñaban con utilizar la radio como medio de difusión cultural, y con ese motivo realizaban audaces experimentos: inventaban mejoras para sus equipos, diseñaban circuitos y andaban por los techos instalando cables y antenas, lo que les valió el apodo de “Locos de la Azotea”“Éramos médicos estudiosos de los efectos eléctricos en medicina y también radioaficionados lo suficientemente bien informados como para estar a la vanguardia. Pero básicamente éramos personas imaginativas, amantes de la música y el teatro. Por eso se nos ocurrió que este maravilloso invento podía llegar a ser el más extraordinario instrumento de difusión cultural”, dijo Susini en 1970, al referirse a la historia de la primera transmisión de radio. En https://www.cultura.gob.ar/quienes-fueron-los-locos-de-la-azotea_6357/. miniaturadeimagen|César José “Pepito” Guerrico, el segundo desde la izquierda, y sus amigos y socios, Los Locos de la Azotea Susini había conocido a Guillermo Marconi en su visita a Argentina en ocasión del Centenario, durante la cual instaló una estación radiotelegráfica en Bernal, Provincia de Buenos Aires, y logró una comunicación intercontinental. Enterados “los locos” de la intención del italiano de transmitir en vivo un concierto, se empeñaron en anticiparse, y aunque trabajaron incansablemente, no llegaron: Marconi transmitió el concierto de la soprano Nellie Melba desde Chelmsford, Inglaterra, el 15 de junio de 1920. Pero dos meses más tarde, el 27 de agosto, los amigos logran la primera transmisión en vivo del país, y una de las primeras en el mundo, desde el Teatro Coliseo de Buenos Aires. Utilizando un equipo precario y “atado con alambre” lograron transmitir la ópera Parsifal de Richard Wagner y entraron en la historia de la radiodifusión mundial como pioneros.Carlos Ulanovsky et al., Op.cit., 2009. p.24.

Los cuatro osados se las ingeniaban con lo que tenían: para esta proeza instalaron en el techo del teatro un transmisor de 5 vatios de potencia utilizando válvulas METAL rezago de la Primera Guerra Mundial traídas por Susini de Francia un año antes, colgaron un cable de antena de 30 metros entre la torre en la azotea del teatro y la cúpula de la casa de remates Guerrico y Williams (propiedad del padre de “Pepito”) en Carlos Pellegrini y Charcas, ubicaron una bocina para sordos agregada a un micrófono en el paraíso del teatro y un micrófono con una bocina de gramófono en la sala de reflectores para tomar el sonido del escenario.Carlos Ulanovsky, op.cit., 2013.

Luego de esa primera e histórica transmisión, el presidente Hipólito Yrigoyen comentó: “Cuando los jóvenes juegan a la ciencia es porque tienen el genio adentro”.Carlos Ulanovsky et al., op.cit., 2009, p.21.

En recuerdo de esta proeza, se festeja el Día de la Radiofonía Argentina el 27 de agosto.

La emisión del 27 de agosto, si bien no pudo ser la primera en el mundo, sin dudas fue la primera de difusión permanente y con propósitos de continuidad, ya que la programación musical se emitió durante 19 días sucesivos.Carlos Ulanovsky et al., op.cit., 2009, p.22. Radio Argentina, fundada por los Locos de la Azotea ese mismo día, fue la primera emisora del país, antecediendo en dos años a proyectos similares (Radio Sudamérica nació en 1922 y al poco tiempo surgieron Radio Cultura, Radio Splendid y Radio Belgrano, entre otras). En 1921, cuando el estado otorgó las primeras licencias de radiodifusión, pasó a conocerse como LOR Radio Argentina.

En 1922, Radio Argentina transmitió en directo la asunción del presidente Marcelo T. de Alvear. En los años siguientes siguió al aire con producciones propias desde el edificio de la casa rematadora Guerrico y Williams. En 1924 realizaron la primera transmisión radial de un partido de fútbol desde el estadio, en ocasión del enfrentamiento entre las selecciones argentina y uruguaya en el Sportivo Barracas. LOR Radio Argentina continuó llevando al éter diversos eventos desde el Teatro Colón y el Club de Tango Abdullah, entre otros, y fue pionera en la producción de un noticiero regular y de programas deportivos, como así también en la formación de locutores y técnicos.Carlos A. Altgelt. «Early History of Radio Broadcasting in Argentina»

Durante una breve colaboración con el diario de Natalio Botana, la primera en el país entre la radio y la prensa escrita, en 1925 la emisora adoptó el nombre de LOR Broadcasting de Crítica, y luego volvió a su nombre original. Guerrico y sus socios ya tenían ante sí un nuevo desafío, y decidieron vender su emisora a Radio Prieto para continuar sus andanzas.

Vía Radiar, una revolución en las comunicaciones intercontinentales

Guerrico y sus socios vendieron Radio Argentina y utilizaron el dinero obtenido en un nuevo emprendimiento. El 31 de agosto de 1927 fundaron la compañía radiotelegráfica Sociedad Anónima Radio Argentina que, operando bajo el nombre de Vía Radiar, se dedicó a las comunicaciones de larga distancia.

alt=Vista panorámica de las ocho torres para cuatro antenas dirigidas de la estación transmisora para tráfico transcontinental de la "Vía Radiar", 1929. Archivo Diario La Nación|izquierda|miniaturadeimagen|Vista panorámica de las ocho torres para cuatro antenas dirigidas de la estación transmisora para tráfico transcontinental de la "Vía Radiar", 1929. Archivo Diario La Nación