Manuel Atria Ramírez (Santiago de Chile, 1908 - 1994) fue un ingeniero, profesor y filósofo chileno. Junto a Osvaldo Lira y Clarence Finlayson, fue uno de los exponentes más importantes del tomismo en Chile.
Biografía Nació en 1908, en Santiago de Chile; hijo del médico Arturo Atria Osorio.
Cursó su enseñanza básica y media en el Liceo Alemán de Santiago. A continuación, ingresó a la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde estudió ingeniería civil; desempeñándose en el área portuaria; viajando por diversas ciudades desde Arica a Puerto Montt. Formó parte de la Asociación Nacional de Estudiantes Católicos, colaborando en su Revista de Estudiantes Católicos. Fue por esa época en el que pasó a integrar la Liga Social de Chile, creada por Fernando Vives Solar; en compañía de Clarence Finlayson, Clotario Blest, Julio Philippi Izquierdo, Roberto Barahona Silva, Jaime Larraín García-Moreno, Jaime Eyzaguirre (compañero suyo en el Liceo Alemán) y otras importantes figuras. Estudió filosofía de forma autodidacta, pasión que lo llevaría, en 1950, a abandonar la ingeniería y dedicarse a la enseñanza de la filosofía. Ha sido caracterizado como un «padre de familia numerosa, de vivir modesto, atento a las cuestiones sociales y políticas del mundo y de nuestro país, poeta aficionado, gran lector y hombre de lúcida y sincera fe religiosa». Fue políglota, sabiendo latín, alemán, inglés, francés e italiano.
Comenzó siendo profesor en la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile por cerca de tres décadas. Producto de la polarización política que Chile atravesada, se trasladó a la Universidad Austral de Chile en la década de 1970, invitado por el filósofo Jorge Millas. Su última parada fue la Universidad de Santiago de Chile, donde su carrera docente llegó a su fin. Comparte el mérito con Félix Schwartzmann de ser quienes iniciaron propiamente tal la enseñanza de la filosofía de las ciencias en Chile. Sus cátedras versaban de los más diversos temas, más todas correspondientes con el estudio de la realidad natural: matemáticas, física, lógica, historia de la ciencia, filosofía de la naturaleza y filosofía de la ciencia. Junto Roberto Torretti y Humberto Giannini, Atria fue de las primeras personas en Chile en comenzar a hacer análisis sobre ciencia y conocimiento científico durante la década de los 60.
Manuel Atria Ramírez murió en Santiago de Chile, en 1994, a la edad de 86 años. Es considerado uno de los representantes más importantes de la filosofía chilena en el , y fue un egregio representante de catolicismo social. La Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación cuenta con la Sala de Conferencias Manuel Atria, nombrada así en su honor.
Pensamiento filosófico En sus escritos tempranos comprendidos entre 1935 y 1950, se ocupó del arte, la política y de la identidad cultural. Sin perjuicio de aquello, su obra filosófica fundamental es principalmente epistemológica y cosmológica. Siendo parte de la tradición filosófica realista-crítica, fue un habido lector de Aristóteles y aún más de Tomás de Aquino.
El neotomismo arribó a Chile a inicios del de la mano de la lectura de las obras de Étienne Gilson y Jacques Maritain. Atria, junto a Clarence Finlayson (con quien compartió su interés por Duns Scoto) y Osvaldo Lira, fueron receptores y desarrolladores de esta corriente en el país. En el caso particular de Atria, este veía en el tomismo un arsenal filosófico rico e imparcial, presto al servicio de la búsqueda de la verdad:Para Atria, lo humano se ve caracterizado por la necesidad de ofrecer "una explicación sistemática del acontecer fenoménico, el sentido de responsabilidad por nuestro propio comportamiento y el goce intelectual en la construcción o contemplación de la obra de arte", de modo tal que «sólo en la compleja racionalidad de la condición humana puede darse la capacidad de explicación sistemática del acontecer fenoménico».Atria, Manuel (1978). Tres ensayos de filosofía de la ciencia, Departamento de Extensión Académica, de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad Austral de Chile, Valdivia. Con esto no hay que caer en el error de pensar que Atria fuera una racionalista, pues la razón no agota el operar intelectual. Existen proposiciones completamente racionales que no se derivan de ninguna inferencia lógica o conexión lógica con otras proposiciones fundamentadoras. Esto es especialmente evidente en casos como las proposiciones que describen resultados experimentales, que se formulan directamente debido a la intuición sensible de hechos reales. Además, en sistemas axiomáticos, las proposiciones que enuncian postulados iniciales también carecen de una fundamentación más allá de la necesidad epistemológica de organizar el conocimiento. Queda en evidencia la atención que Atria destinaba sobre la propia práctica experimental para poder realizar este tipo de afirmaciones, que terminan por caracterizar la forma en que se obtiene el conocimiento científico:La proyección de conocimiento al operar técnico no está desconectado del desarrollo ético-moral, siendo un tópico de época trabajar la relación polémica entre cientificismo y humanismo. El desarrollo tecno-científico, a juicio de Atria, ha de estar dirigido por virtudes éticas: inteligencia, sabiduría y prudencia; siempre orientado - en un alarde de profundo humanismo cristiano - hacia el prójimo:Su filosofía de la naturaleza estrechaba su relación con la ciencia moderna en tanto que su objeto de estudio era el ens mobile, el ente cambiante:Atria, Manuel (1975). "Sobre hylemorfismo", Revista Dilema, Vol. 11, 1975, p. 29.
Atria rechazó toda forma de reduccionismo sustancial en las ciencias. Sostenía que no se debería limitar la comprensión científica solo a la física-matemática y que intentar aplicar las mismas herramientas de la física a otras ciencias era problemático. Él abogaba por reconocer y respetar otras formas de investigación científica que se ocupan de fenómenos del universo material, especialmente aquellos relacionados con el comportamiento humano. Estas ciencias utilizan un lenguaje más cercano al común y se centran en describir y explicar fenómenos utilizando términos específicos, aunque su enfoque no siempre sea matemático, pudiendo recurrir a técnicas probabilísticas cuando es posible. No fueron pocos sus esfuerzo –siguiendo en esto a Hermann Weyl– por intentar hacerse cargo del «problema del isomorfismo lógico-fenoménico», esto es, el hecho de que «la físico-matemática, y toda ciencia que siga su modelo, acaba por reducirse a un sistema lógico-simbólico, cuya coherencia con los datos de la experimentación y su aplicabilidad potencial en la esfera de la técnica pasan a constituir un enigma»,al cual no supo darle una respuesta satisfactoria.Atria, Manuel (1968). "Sobre las funciones algebraicas y el conocimiento físico", Anales Facultad de Filosofia y Ciencias de la Educación, pp. 130-159.Atria, Manuel (1983). "El acuerdo de la matemática con lo real", Academia, pp. 137-161.
Manuel Atria criticó la pretensión científica de la dialéctica marxista a través de una aporía. Según Atria, una ciencia marxista que utiliza una lógica que permite afirmar "sí y no; existen y no existen" carece de certeza y no merece ser considerada ciencia. Compara esta situación con una ciencia que afirmara que el agua hierve y no hierve a 100 grados, argumentando que tal enfoque carecería de valor. Atria sugirió que el marxismo se presenta de manera ambigua, como verdadero y no verdadero al mismo tiempo, lo cual cuestiona su validez científica. Esta crítica refleja la preocupación de Atria por la falta de claridad y rigurosidad lógica en el materialismo dialéctico, y comparte la opinión de Józef Maria Bocheński, quien lo considera primitivo y más un catecismo ateísta que una filosofía genuina.Atria, Manuel (1941). El marxismo, las ciencias y la filosofía de la naturaleza, Difusión Chilena, Santiago de Chile.
Obras seleccionadas
Libros y capítulos de libros
Hacia una cultura iberoamericana, Difusión Chilena, Santiago de Chile, 1939. El marxismo, las ciencias y la filosofía de la naturaleza, Difusión Chilena, Santiago de Chile, 1941. Tres ensayos de filosofía de la ciencia, Departamento de Extensión Académica, de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad Austral de Chile, Valdivia, 1978. "Significación de la unidad del alma humana", en La vida ante el derecho, VI Jornadas Chilenas de Derecho Natural, Facultad de Derecho, Pontificia Universidad Católica de Chile, Red Internacional del Libro, Santiago de Chile, 1996, pp. 77-121.
Artículos
«Nacionalismo filosófico y filosofía de la nación», Estudios, Vol. 67, pp. 4-9, 1938. «Aspectos especulativos del marxismo», Estudios, Vol. 78, 1939. «Reflexiones sobre el arte», Estudios, Vol. 81, 1939. «En torno al marxismo», Estudios, Vol. 97, 1941. «El marxismo y la filosofía de la naturaleza», Estudios, Vol. 100, 1941. «Reflexiones sobre la guerra», Estudios, Vol. 119, 1942. «Sombras de la primera muerte», Estudios, Vol. 137, 1943. «Sobrenaturalidad de la historia», Estudios, Vol. 183, 1948. «Algunos aspectos de teoría de las ciencias en el pensamiento griego», Anales Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, PUCCH, 1965, pp. 37-46. «Física clásica y pensar pitagórico», Anales Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, 1966, pp. 21- 52. «Sobre las funciones algebraicas y el conocimiento físico», Anales Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, 1968, pp. 130-159. «El pensamiento metafísico de Clarence Finlayson», Mapocho, Vol. 23, 1970, pp. 71-82. «Algunas consideraciones sobre el Arte y la ciencia», Aisthesis, N° 7, pp. 77-82. «Sobre hylemorfismo», Dilema, Vol. 11, 1975, pp. 21-31. «El acuerdo de la matemática con lo real», Academia, 1983, pp. 137-161. «Realidad y matemática», Academia, 1984, pp. 101-114. «Las estructuras de racionalidad en el conocimiento científico», Educación y Humanidades, No. 1, 1985, pp. 37-42. «Clarence Finlayson y los nombres de Dios», Academia, 1986, pp. 127-143. «Apuntes sobre ciencia y religión en el pensamiento griego», Philosophica, Vol. 11, 1988, pp. 9-30. «Apuntes sobre el Tractatus Logico-Philosophicus» (1990), Seminarios de Filosofía, Vol. 3, pp. 29-43. «Acerca del mundo tres», Seminarios de Filosofía, Vol. 5, 1992, pp. 31-43.
El 29 de septiembre de 2016, en la Jornada de Historia de la Iglesia en Chile, se presentó una ponencia sobre Manuel Atria Ramírez y la filosofía de la física, proponiendo la investigación y publicación de las obras completas de este eminente intelectual católico (1908-1994).
Reseñas
«Théorie de l'intelligibilité, por Miguel Espinoza. Editions universitaires du Sud, France, 1994, 216 pgs.», Revista de filosofía, Vol. 43, 1994, pp.117-120.
Referencias
Véase también
Filosofía en Chile Catolicismo social Humanismo cristiano Filosofía de la ciencia
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