La República Eslovaca (en eslovaco: Slovenská republika) fue un Estado nacional eslovaco, aliado de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, que ocupaba fundamentalmente el territorio de lo que desde 1993 es Eslovaquia, excepto una franja de tierra al sur, recuperada de Hungría al concluir la contienda mundial. Surgió en marzo de 1939 con el nombre de Estado Eslovaco, cuando Alemania creó el Protectorado de Bohemia y Moravia, que desmembró la Segunda República Checoslovaca. Posteriormente, en julio de ese mismo año, se proclamó una república independiente. Era gobernado por monseñor Jozef Tiso. Además de con Bohemia y Moravia, limitaba con Alemania, Polonia, Hungría y la Unión soviética. La República Eslovaca dejó de existir de facto el 4 de abril de 1945, cuando las tropas soviéticas ocuparon la capital del país, Bratislava.

thumb|180px|Sellos de correo de Eslovaquia, 1939-45.

Aunque algunas veces es llamada la I República Eslovaca, la moderna República Eslovaca rehúsa considerar este Estado su antecesor, principalmente por la aplicación de políticas antisemitas y por haber carecido realmente de autonomía en su gobierno. Durante la guerra fría, en los libros de historia de Checoslovaquia se refirió a esta nación como el Estado Eslovaco. Esta breve república solamente fue reconocida por las naciones que formaban parte de la esfera de influencia de las Fuerzas del Eje y de la Unión Soviética, así como por El Salvador y Suiza.

Antecedentes Aunque los acuerdos de Múnich finalizaron la crisis de los Sudetes, la pérdida de territorio nacional crítico para la defensa de las fronteras checoslovacas, debilitaron fuertemente el gobierno checoslovaco. Esta debilidad fue aprovechada por los partidos eslovacos, liderados por el monseñor Josef Tiso, para exigir mayor autonomía dentro de la recién renombrada República de Checo-Eslovaquia.

Por su parte, Hitler ya estaba preparando la creación del Protectorado de Bohemia y Moravia, pero no estaba seguro de lo que debía hacer con Eslovaquia. Inicialmente pensó anexarla a Hungría, pero al prever una negativa reacción eslovaca ante tal propuesta, decidió propiciar la creación del estado eslovaco.

Independencia A comienzos de marzo de 1939, cuando el primer ministro checoslovaco recibió noticia de los contactos secretos de Tiso y sus emisarios con Polonia y Alemania, perdió su confianza en él y lo convocó a Praga. Tiso no acudió y en su lugar llegaron a la capital dos representantes eslovacos la tarde del 8 de marzo. Al día siguiente, un consejo de ministros trató el asunto: la noticia de la petición de la delegación económica eslovaca de ayuda alemana para proclamar la independencia causó honda impresión entre los reunidos. Se decidió destituir a Tiso y sustituir su gobierno si a ello no se oponían los alemanes. El ministro de Asuntos Exteriores solicitó de inmediato la opinión de Alemania e incluso inquirió sobre el apoyo alemán a la independencia eslovaca: la respuesta fue vaga, por lo que esa noche el presidente de la república firmó la destitución de Tiso y otros tres ministros. La medida se anunció la mañana siguiente.

El Gobierno mantuvo la autonomía eslovaca y nombró primer ministro de la región al ministro de Educación, al que se adjudicaron todas las carteras excepto la de Finanzas. Al rechazar el nombramiento, le sustituyó de formar interina precisamente el ministro regional de Finanzas, Pavol Teplanský. El cambio de gobierno contó en general con la comprensión de las potencias y el silencio de Alemania. El Gobierno envió refuerzos policiales y militares a la región, tomó el control de los puntos estratégicos, proclamó la ley marcial y detuvo a algunos de los más destacados independentistas.

Descartado Tiso, el Gobierno de Praga se avino a nombrar como sustituto a Karol Sidor, cuyas condiciones aceptó. Este parecía dispuesto a no proclamar la independencia y contentarse, al menos temporalmente con la autonomía. La noche del 11 de marzo se anunció la formación del nuevo Gobierno. Tanto los extremistas eslovacos como enviados alemanes acuciaron a Sidor para que proclamase de inmediato la independencia, pero este vaciló. Tiso, con la aquiescencia del partido, marchó a Berlín invitado por Hitler, que le acudió para que proclamase de inmediato la independencia.

Joachim von Ribbentrop presentó informes falsos donde se indicaba la aglomeración de tropas húngaras en la frontera eslovaca, cuyo objetivo final era la división de Eslovaquia entre Polonia y Hungría. Se le instó a Tiso la necesidad de proclamar el nacimiento del Estado Eslovaco, protegido por Alemania, con el objetivo de detener esta agresión virtual. Tiso no quiso tomar esta decisión por su cuenta, y viajó de inmediato a Eslovaquia, donde la Dieta eslovaca, después de leer los falsos reportes, proclamó el 14 de marzo la secesión eslovaca de Checoslovaquia. Jozef Tiso fue proclamado primer ministro y al día siguiente, el Estado checo dejó de existir al crearse el Protectorado de Bohemia y Moravia. La mañana del 15 de marzo, el cónsul alemán anunció al nuevo ministro de Asuntos Exteriores, Ferdinand Ďurčanský, la intención de desplegar tropas en parte del territorio del Estado eslovaco, para sorpresa de este, pues hasta entonces no se había acordado tal cosa en las conversaciones entre alemanes y eslovacos.

Relaciones internacionales La disputa territorial con Hungría, que en el Primer arbitraje de Viena se saldó con la inclusión de 272 000 eslovacos y 38 000 rutenos en Hungría agrió las relaciones entre los aliados de Alemania.

El 23 de marzo de 1939, el Reino de Hungría atacó a Eslovaquia desde la Rutenia Transcarpática, que había ocupado poco antes. La llamada guerra húngaro-eslovaca o «Pequeña Guerra», finalizó una semana después, cuando Eslovaquia cedió territorios orientales de una extensión 1.697 km², con una población de 70 000 personas.

Eslovaquia dependió siempre de Alemania. Debido al Tratado de Protección Mutua entre el Imperio Alemán y el Estado Eslovaco, firmado el 18 de marzo en Viena por Tiso y el 23 en Berlín por Ribbentrop, la política exterior y el Ejército eslovaco fueron controlados por Alemania. Eslovaquia permitía asimismo la construcción de bases militares alemanas en el oeste del país, con dotaciones que Alemania podía aumentar a voluntad. De esta manera, Eslovaquia envió soldados a la guerra contra Polonia —aunque pronto los retiraron del frente—, la Unión Soviética, y declaró la guerra al Reino Unido y los Estados Unidos. No obstante, el territorio eslovaco permaneció casi toda su existencia libre de tropas alemanas, a excepción de una franja de tierra en la frontera con Alemania. El Ejército eslovaco se caracterizó, sobre todo en sus comienzos, por su deficiente armamento y formación y la escasez de oficiales capaces.Jelinek (1971), p. 255

El mismo tratado incluía una sección secreta en la que se disponía la colaboración económica y financiera de ambas partes, en la práctica, de Eslovaquia hacia Alemania.

Durante su instauración, el Gobierno eslovaco intentó recuperar el territorio perdido ante Hungría en el Primer Arbitraje de Viena por medio de la diplomacia. No obstante, Alemania nunca apoyó sus aspiraciones, que se vieron condenadas al fracaso. Logró, sin embargo, la devolución de unas diminutas franjas de territorio que Polonia se había anexado tras la Crisis de Múnich al participar del lado alemán en el ataque a ese país en septiembre de 1939.

El , siguiendo en su línea de sojuzgamiento por parte de Alemania de su política exterior, Eslovaquia suscribió el Pacto Tripartito. El país participó asimismo en la invasión de la Unión Soviética a partir de 1941.

Gobierno y vida civil Organización territorial La República Eslovaca: las llanuras del sur de mayoría magiar hubieron de ser cedidas a Hungría por el Primer arbitraje de Viena y Rutenia fue ocupada por Hungría. Gracias a su participación en el ataque alemán a Polonia, obtuvo dos enclaves en el norte.|thumb|upright=1.8 El 85 % de los habitantes de Eslovaquia eran eslovacos, mientras que el resto 15 % eran alemanes, magiares, judíos y gitanos. El 50 % de la población fue empleada en la agricultura durante la guerra. El Estado Eslovaco fue dividido en 6 condados, 58 distritos y 2659 municipalidades. La capital, Bratislava, contaba con ciento veinte mil habitantes en esa época. La población total del país rondaba los dos millones seiscientos mil habitantes.

Sistema político El sistema legal de Eslovaquia era similar al de Checoslovaquia, aunque fue modificado gradualmente. De acuerdo a la Constitución de 1939, el presidente era el jefe de Estado, mientras que la Dieta de la República Eslovaca era el principal órgano legislativo, siendo electa cada cinco años, aunque las elecciones no eran generales. El Consejo de Estado ejecutaba las funciones de Cámara Alta. El poder ejecutivo contaba con un gabinete de ocho ministros. Desde su fundación, el Estado adoptó un sistema político de partido único, el Partido Popular Eslovaco de Hlinka, habiéndose prohibido los partidos de izquierda y las organizaciones de carácter checoslovaco ya antes de la independencia, tras la crisis de Múnich. En el otoño de 1939, el Parlamento confirmó que solo se permitía la existencia del PPE y de los partidos de las minorías. El 26 de octubre Tiso fue elegido presidente de la república, con Tuka al frente del Gobierno. La ideología del nuevo Estado, autoritario, se encuadraba en el fascismo clerical. Sistema corporativo cristiano, era una forma de totalitarismo más moderada que el nacionalsocialismo alemán.

En enero de 1940, se decretó la afiliación a la Guardia de Hlinka, declarada organización militar, de todos los eslovacos entre dieciséis y sesenta años.

El partido gobernante no era homogéneo, sino que estaba dividido en dos fracciones, una católica moderada y la otra radical nacionalsocialista. El ala moderada, representada por monseñor Jozef Tiso y los veteranos del partido, quería crear un Estado autoritario y católico y controlaba los principales puestos del Gobierno. La corriente nacionalsocialista era fervientemente nacionalista y antisemita y aceptaba sin reservas el control y la ideología alemanes. Estaba representada por la Guardia de Hlinka y sus principales dirigentes eran el primer ministro Vojtech Tuka y el ministro del Interior Alexander Mach. Esta fracción radical quería eliminar de Eslovaquia a los elementos foráneos, incluyendo los checos; no obstante, no contaba con mucho apoyo popular. Mientras los primeros se inclinaban más hacia el modelo austriaco e italiano, los segundos seguían fielmente el ideal nazi alemán. Una tercera agrupación en el partido, formada principalmente por intelectuales radicales católicos y nacionalistas y, durante un tiempo, partidarios de un acercamiento a Polonia, concentrados alrededor del periódico Nástup, perdieron todo poder tras la reunión de Tiso con Hitler en julio de 1940 en la que este solicitó reformas en el Gobierno eslovaco. Tras la conferencia, Mach prohibió la publicación y disolvió las organizaciones afines a esta fracción del partido. A diferencia de los radicales proalemanes reunidos en torno a la Guardia de Hlinka, en general mediocres, los nacionalistas de ultraderecha cercanos a Nástup sí que habían contado con elementos de notable talento.

Como era de esperarse, la República Eslovaca de 1939 estaba marcada por el fascismo. Los comunistas denominaron a este sistema de gobierno como fascismo clerical, similar al de los ustachas en Croacia. El partido político regente era el Partido Popular Eslovaco de Hlinka o Partido Eslovaco de Unidad Nacional. Todos los demás partidos fueron prohibidos, excepto los que representaban a las minorías húngaras y alemanas.