Cabo Blanco es un paraje del departamento Deseado en la provincia de Santa Cruz en la República Argentina. Aunque hoy esta casi deshabitado, a principios del siglo pasado se constituyó como un importante poblado que incluso compitió con Puerto Deseado como puerto más importante de esta zona.
Toponimia El poblado tomó su nombre del accidente costero contiguo que fue bautizado por Magallanes duranate la primera circunnavecación del mundo en 1520 con el actual nombre. El nombre se debió a que los morros rocosos se encontraban cubiertos de guano. Luego su uso en las cartas náuticas de la época con el nombre de Cabo Blanco fue habitual. No obstante, en un principio los primeros habitantes del cabo fueron los aborígenes tehuelches que denominaron el lugar como Yenk Aike que se traduce como vigía del mar.
Cuando en 1902 se inauguró la oficina del correo esta fue nombrado Puerto Cabo Blanco. Sin embargo, la localidad no adoptó esta denominación.
Acceso El paraje se halla a 88 kilómetros de Puerto Deseado. El acceso se realiza tomando la Ruta Nacional N.º 281. Más adelante se toma a la derecha por la Ruta Provincial N.º 14 y luego la Ruta Provincial N.º 91. Aunque gran parte del camino es de ripio el mismo cuenta con un mantenimiento regular y se halla afectado por inclemencias climáticas de la zona. En sus últimos kilómetros se vuelve una huella de greda que se constituye un desafío para vehículos normales. miniaturadeimagen|300x300px|Casas Correo de Cabo Blanco a principio del siglo pasado.
Historia El poblamiento de Cabo Blanco comenzó con los pueblos originarios. Como vestigio de esta ocupación que fueron encontrados boleadoras, anzuelos, puntas de flechas y arpones de hueso. Se estima que estos grupos primitivos posiblemente sean los antepasados de los grupos indígenas que encontraron los primeros colonizadores europeos.
Se estima que en 1422 aproximadamente llegó una expedición china, del almirante Zheng He, a estas costas. Desde entonces, tras el descubrimiento de América, varios navegantes exploraron el sur en busca de un paso que los llevara a las Molucas. Gracias a estos intentos se fue descubriendo la costa patagónica. Para 1520 ya figuraba en las cartas náuticas con su nombre actual. miniaturadeimagen|300x300px|El jefe del correo y el del faro de Cabo Blanco con sus respectivas Familias. El lugar se halla próximo de donde existe un sistema de grandes salinas cercanas tierra adentro del Cabo Blanco. En los años previos a los frigoríficos la sal era muy útil para la preservación de la carne, producción de quesos y pieles de ovinos. Además, los productos derivados de lobos marinos y elefantes marinos también eran salados para presérvalos. Ante tal potencial, en 1888 fue pedida la mensura de una mina de sal en la salina cercana. En 1899 Don Miguel Martínez obtuvo la concesión para dos terrenos dentro de grandes salina. En 1901 se iniciaron los sondeos para la explotación del mineral. Los estudios estimaron reservas profundas en entre 15 y 40 millones de toneladas.
En agosto del mismo año, el ministro de Marina se comunicó a la Dirección General de Correos para que se tuviera en cuenta las ventajas de la instalación de una línea telegráfica en cabo Blanco. Su objetivo era crear una red que se extendiera desde General Conesa a Cabo Vírgenes toque Cabo Blanco. Para complementar los objetivos estratégicos, se anunció la instalación de un faro y un semáforo por su significativa ubicación geográfica.
Su oficina de Correos y Telégrafos fue inaugurada el 2 de enero de 1902 con el nombre de "Puerto Cabo Blanco". Consistió de una casilla de cinco piezas, de cuatro por cuatro metros cada una, con doble forro de madera y su exterior con cinc canaleta; pintado en su exterior de color gris y en el interior con dos manos de aceite y una de barníz. Además, separada, una cocina de tres por tres metros, de cinc canaleta. Al comienzo estuvo a unos 2.000 metros al sur del cabo. Posteriormente, meses después se la trasladó al puerto de la caleta Sur, donde llegaban los barcos y se producía todo el movimiento comercial. Se le asignó la señal de llamada telegráfica "CÁ". Por la lejanía de los centros donde aprovisionarse, al personal le dejaron víveres secos y una majada de 4 carneros y 200 ovejas, para alimentarse con su carne. Luego los primeros días de enero arribó procedente de Buenos Aires el "Santa Cruz", trayendo personal y elementos necesarios para explotar la nueva salina, como también postes para continuar el tendido de la línea telegráfica al sur. Desde hacía tiempo eran conocidas las salinas existentes en la zona, cuya explotación comercial la inició Sebastián Gaibisso con sus socios en 1902, y poco después se hizo cargo la "Companía de las Grandes Salinas", perteneciente a Lucio Parmeggiani y Cía. de Buenos Aires. Gracias a esto, se inició la extracción por L. Parmiggiani y Cía. bajo el título de Compañía de las Grandes Salinas de Cabo Blanco. La Salina Cabo Blanco se emplaza sobre una depresión de 900 hectáreas. El clima desértico característico de esta región favorece la evaporación de las aguas de lluvia o de las napas subterráneas que afloran en la superficie de la laguna. Este proceso termina formando las “salinas de cosecha”. Su extracción se hace en época seca y armando pilas para su secado. La compañía se valía de carros para arrimar la sal a las cercanías del ferrocarril de troncha angosta que transportaba la sal al muelle de Cabo Blanco. Finalmente, desde allí era salía en transporte naval.El 14 de septiembre de ese mismo año el diario La Prensa publicó que la cantidad extraordinaria de lobos marinos acosaba a los pobladores que inundaban el lugar. Añadía que todas las mañanas el empleado de la oficina de telégrafos, al abrir el despacho se veía en la obligación de matar a tiros varios de aquellos anfibios, para que los demás despejaran la entrada. El primer nacimiento registrado en Cabo Blanco (jurisdicción de Pto. Deseado) corresponde a Juan Ignacio, nacido el 24 de octubre de 1904, hijo de Dn. Luis Chariaud Racayte y Dña. Maura Vergara, del mismo modo ocurre con el primer matrimonio que se registra allí, el día 1º de marzo de 1908, siendo los contrayentes Tamburini, Miguel de 24 años c/ Chariaud, Maura Luisa de 17 años.miniaturadeimagen|300x300px|Fotografía del Faro de Cabo Blanco tomada desde un buque. A comienzos del se formó un pequeño poblado a partir del asentamiento generado por la explotación de las salinas cercanas. Para la explotación del recurso la compañía de las Grandes Salinas de Cabo Blanco construyó el Ferrocarril Salinero de Cabo Blanco. El mismo detentaba unos 5.6 km de extensión y trocha de 60 cm. El ramal se dedicó actividades de cargas industriales poseía una terminal en la salina y un embarcadero en Cabo Blanco. La producción fue muy importante, según informes de la época se llegó a cargar hasta 3.000 ton. de sal en cada barco. Sin embargo, para 1930 esta sal bajó la demanda de sal mundialmente y la compañía se retiró del lugar definitivamente. Para 1902 se inició la extracción L. Parmiggiani y Cía. bajo el título de Compañía de las Grandes Salinas de Cabo Blanco. El impulso de la industria hizo crecer al pueblo Cabo Blanco. La comunidad contó con pensiones para los obreros, una casa de correo, un juez de la paz, una comisaría y una escuela. No obstante, fue descripto como un rincón anárquico, con informes de homicidios y ataques en La Prensa y La Nación.
La explotación de la salina generó trabajo para 100 personas y tanto movimientos de barcos, que llegó a tener más importancia que Puerto Deseado en un momento y la gente de Deseado tuvo que viajar a Cabo Blanco para tomar el barco. En los primeros años, también sirvió de puerto para cargas y pasajeros a lugares cercanos como Mazaredo, unidos además por un correo a caballo desde 1902; y también, más de una vez a Puerto Deseado, cuando algunos barcos pasaban de largo, y resultaba más seguro ascender en Cabo Blanco, pues a los vapores les convenía económicamente hacer esta escala. Además de los barcos, en 1906 también quedó establecido un transporte de correspondencia de correo a caballo con Puerto Deseado. Años después lo reemplazó una mensajería automóvil con tres viajes mensuales, servicio que continuó hasta la clausura de la oficina postal de Cabo Blanco. No obstante, al estar culminado el Ferrocarril Puerto Deseado a Colonia Las Heras la competencia se hizo más dura por la traza elegida, motivo de críticas porque los primeros 200 kilómetros. avanzaron casi paralelos al mar, compitiendo desfavorablemente con este puerto y los de Caleta Olivia y Mazaredo. Pese a ello, a los ganaderos les continuó resultando más económico sacar su producción lanera por estos puertos algunos años más. miniaturadeimagen|300x300px|Familia y casa de Cabo Blanco En 1915 el pequeño ferrocarril tuvo su mayor trabajo al colaborar con la construcción del Faro Cabo Blanco. Siendo crucial para el desembarco su muelle y transporte de los materiales hasta el pie del morro donde se erigiría la estructura. Para esto, fueron transportados los elementos desde el sitio de desembarque a una distancia de 650 metros, hasta el pie del morro, por la vía ferroviaria. Una vez en la base del accidente, y ante la configuración empinada del terreno, desde allí hasta el sitio de construcción del faro fueron trasladados los materiales por alambre-carril de 80 metros de largo. Además, los galpones de la compañía fueron prestados para guardar los materiales para la obra del faro y posterior utilización. La gran obra que fue terminada 2 años después y se terminó trasladando: 110.000 ladrillos de forma trapezoidal para la torre del faro, 86.900 ladrillos comunes para la casa y 40.000 kilos de cemento porlant. Luego de concluida la obra los galpones de la compañía fueron devueltos a su condición preexistente a la obra.
El 25 de abril de 1918 se solicitó una nueva mensura para la ampliación de las instalaciones del faro sobre terrenos en la caleta Sud del Cabo Blanco presentando un plano al Ministerio de Agricultura a cargo de Honorio Pueyrredón. Sin embargo, la solicitud recién se concretó el 30 de enero de 1923 cuando el Ministerio de Agricultura concretó con la adjudicación de 45 hectáreas aproximadamente, con destino al servicio del faro mediante decreto firmado por el presidente Torcuato de Alvear y T. A. Le Bretón. El 9 de septiembre de 1923 se labró el acta de toma posesión de esas tierras. De este modo, el entonces pueblo tomó la nueva configuración al limitar las tierras del faro al norte, al este y al Sur, y al oeste con las tierras adjudicadas a la Sociedad Anónima Grandes Salinas de Cabo Blanco, firmando esta Acta Adolfo Western, torrero jefe de faros, Ernesto Martínez, administrador de las Salinas y Ángel Gaveta, jefe de la oficina de Correos. Como resultado, se dejó constancia que unas pequeñas quintas y el cementerio quedan dentro de los terrenos de la Marina.El 9 de noviembre de 1923 la nueva mensura se confirmó con un plano de los terrenos del faro y el jefe del faro Adolfo Western confirmó con tinta roja el cementerio y las quintas, señalando que “el primero se encuentra a 200 metros aproximadamente al Sur del Faro y está alambrado con alambre de hierro galvanizado en mal estado, en un perímetro de 20 por 20 metros. Las quintas están al Sur del Faro a 700 metros la primera de 7 metros por 5 metros con cerco de madera rústica y la otra a 750 metros con un tamaño de 13 metros por 6 metros con cerco de madera rústica y chapas de zinc. Recién en septiembre de 1958 el agrimensor Roberto Sahade hizo la mensura delimitando sus terrenos con los del faro y la salina. Esto indica que los propietarios de la compañía conservaron por lo menos un tiempo más sus tierras tras el cierre de sus operaciones. miniaturadeimagen|514x514px|Retrato de Familiar en Cabo Blanco