Harry Smith Parkes (24 de febrero de 1828 - 22 de marzo de 1885) fue un diplomático británico que ejerció como embajador y cónsul general del Reino Unido ante el Imperio de Japón de 1865 a 1883, ante el Imperio chino de 1883 a 1885, y ante el Reino de Corea en 1884. La calle Parkes de Kowloon, Hong Kong, lleva su nombre.

Parkes desarrolló toda su carrera diplomática en el lejano oriente, y fue testigo de las dos guerras del Opio. Su papel como cónsul británico en Cantón durante el Incidente del Arrow fue crucial para el estallido de la segunda guerra del Opio.

Primeros años Parkes nació en Birchill Hall, en la parroquia de Bloxwich en Staffordshire, Inglaterra. Su padre, Harry Parkes, era el fundador de Parkes, Otway & Co., una empresa metalúrgica. Su madre murió cuando él tenía cuatro años, mientras que su padre falleció en un accidente de carruaje al año siguiente en 1833. Vivió con su tío, un oficial naval retirado, en Birminghamy se educó en un internado de Balsall HeathOxford DNB (2004) antes de ingresar en King Edward's School, Birmingham en mayo de 1838.

Carrera en China (1841-64)

Primera guerra del Opio En junio de 1841, Parkes se embarcó hacia China para vivir con su prima, Mary Wanstall, que también era la esposa del misionero alemán Karl Gützlaff. Al llegar a Macao en octubre de 1841, se preparó para trabajar en la oficina de John Morrison, traductor de Sir Henry Pottinger, que era entonces el enviado y superintendente del comercio británico en China. Por aquel entonces, se libraba la primera guerra del Opio (1839-42) entre los británicos y el Imperio Qing. miniaturadeimagen|568x568px|Firma del Tratado de Nankín en 1842 a bordo del HMS Cornwallis, que Parkes presenció. Parkes aprendió los fundamentos de la lengua china y se unió a Morrison en Hong Kong en mayo de 1842. El 13 de junio, acompañó a Pottinger en una expedición por el río Yangtsé hasta Nankín. Fue testigo de la batalla de Chinkiang, la última gran batalla de la primera guerra del Opio, el 21 de julio. También estuvo presente en la firma del Tratado de Nankín a bordo del el 29 de agosto.

Traductor y cónsul en China Entre septiembre de 1842 y agosto de 1843, Parkes trabajó como empleado a las órdenes de Karl Gützlaff, que fue nombrado magistrado civil en Zhoushan después de que los británicos ocuparan la isla. En agosto de 1843 aprobó el examen consular de chino en Hong Kong y al mes siguiente fue nombrado traductor en Fuzhou. Sin embargo, como hubo un retraso en la apertura del puerto de Fuzhou, en su lugar fue reasignado para servir en el consulado en Canton como asistente del Secretario Colonial de Hong Kong.

En junio de 1844, Parkes fue nombrado traductor en Amoy. En marzo de 1845, él y Rutherford Alcock (cónsul británico en Amoy) fueron trasladados a Fuzhou, donde fueron atacados el 4 de octubre por soldados chinos, que les arrojaron piedras. En junio de 1846, ayudó a Alcock a conseguir 46.163 dólares de las autoridades chinas en Fujian como compensación por las propiedades británicas saqueadas y destruidas durante un motín.

En agosto de 1846, Parkes y Alcock fueron trasladados a Shanghái, donde Parkes continuó ejerciendo de traductor de Alcock. Al año siguiente comenzó a estudiar la lengua japonesa. En marzo de 1848, acompañó al vicecónsul británico en Shanghái a Nankín para negociar el castigo de los chinos que asaltaron a tres misioneros británicos en Qingpu, Shanghái. Fue nombrado traductor en Shanghái el 9 de abril de 1848. Tras tomarse un periodo de permiso en Europa entre 1850 y 1851, regresó a China y continuó su servicio como traductor en Amoy, nombramiento que asumió en julio de 1849. El 21 de noviembre de 1851 fue destinado de nuevo a Cantón, a donde viajó en febrero del año siguiente. Durante su estancia en Cantón, actuó como cónsul interino durante la ausencia de Sir John Bowring. En agosto de 1853, fue puesto temporalmente a cargo del viceconsulado británico en Cantón.Lane-Poole, Stanley. (1901). Sir Harry Parkes in China, p. 138.

Parkes fue nombrado cónsul británico en Amoy en 1854. En 1855, acompañó a Bowring a Siam como secretario conjunto de la misión diplomática para concluir un tratado comercial entre británicos y siameses. El tratado, conocido como Tratado Bowring, se firmó en Bangkok el 18 de abril. Parkes regresó entonces a Gran Bretaña con el Tratado Bowring para que fuera ratificado por el gobierno británico. Lo entregó el 1 de julio y fue recibido por la reina Victoria el 9 de julio. Pasó el resto del año ayudando a la Foreign Office con asuntos chinos y siameses. Intercambió el Tratado Bowring ratificado en Bangkok el 5 de abril de 1856 y llegó a Cantón en junio para ejercer de cónsul británico en funciones durante la ausencia de Alcock.

Segunda guerra del Opio

Estallido de la guerra La posición de Parkes como cónsul británico en funciones en Cantón le puso en contacto de nuevo con Ye Mingchen, el comisario imperial nombrado por el gobierno chino, y virrey de Liangguang. El conflicto entre ambos desembocó en el estallido de la segunda guerra del Opio (1856-60). miniaturadeimagen|Parkes durante la segunda guerra del Opio, 1856-1860. El 8 de octubre de 1856, el barco de propiedad china Arrow fue abordado por oficiales de la patrulla fluvial china cuando entraba en el puerto de Cantón, en el río de las Perlas, tras recibir información de que había varios piratas a bordo. Los oficiales chinos arrestaron a 12 marineros chinos y dejaron a dos al cuidado del buque. Siguiendo el relato del capitán del barco, un irlandés de veintiún años llamado Thomas Kennedy, Parkes alegó que la enseña británica había ondeado en el mástil del barco en ese momento, y protestó ante el virrey Ye por su retirada, que habría representado un insulto a Gran Bretaña. Ye respondió que el Arrow era propiedad de marineros chinos y estaba tripulado por ellos, y que la bandera no había ondeado en ese momento. Parkes persistió en su acusación de un insulto a la bandera británica, que consideró una violación de los derechos del tratado británico y denunció ante Sir John Bowring, el gobernador de Hong Kong.

Estudios posteriores han revelado discrepancias en el relato de Parkes sobre el supuesto insulto a la bandera británica. En primer lugar, los papeles del barco aún estaban en su poder en el momento del incidente, lo que significa que habría sido ilegal que el Arrow abandonara el puerto. Los capitanes británicos estaban obligados a entregar sus papeles al cónsul cuando llegaban y no se les permitía salir hasta que los hubieran recuperado, con los sellos correspondientes. Si el Arrow no hubiera estado a punto de abandonar el puerto, no habría habido ninguna razón para que sus colores, en circunstancias normales, estuvieran izados. Parkes alegó que el incidente tuvo lugar a las 8:30 de la mañana, hora en la que el consulado británico en Cantón no tenía prevista su apertura hasta una hora y media más tarde. Además, el capitán Kennedy admitió en su declaración ante Parkes del 9 de octubre de 1856 que había estado desayunando en otro barco llamado Dart en el momento del incidente, un relato que corroboraron sus compañeros de cena, John Leach y Charles Earl. Desamarrar el barco mientras Kennedy no estaba a bordo habría significado partir sin él. Según un periódico local, el capitán y la tripulación de una lorcha portuguesa cercana corroboraron la versión de los oficiales chinos de que en el Arrow no ondeaba ninguna bandera cuando fue abordado por la policía marítima.

Parkes exigió a Ye que liberara inmediatamente a los marineros detenidos y que se disculpara por el supuesto insulto a la bandera británica.Wong, pp. 43-66 Aunque el derecho británico a entrar en la ciudad de Cantón había sido establecido por el Tratado de Nankín en 1842, discrepancias entre la versión china e inglesa del tratado habían llevado a Ye a denegar el acceso de los británicos a la ciudad de Cantón, y a limitar sus movimientos al Distrito de las Trece Factorías. Bowring vio en el incidente del Arrow una oportunidad para hacer valer este derecho. La escalada deliberada del incidente hasta convertirlo en una guerra tenía como objetivo forzar la eliminación de los obstáculos británicos al comercio y la diplomacia en Cantón.

A instancias de Parkes, Bowring dirigió la escuadra británica a Cantón, y amenazó con bombardear la ciudad a menos que Ye capitulara. Como Ye se negó a capitular a pesar de la amenaza de represalias, la Royal Navy abrió una brecha en las murallas de Cantón el 29 de octubre, tras lo cual Parkes acompañó al almirante Michael Seymour. Parkes instó a Seymour a bombardear el yamen de Ye, pero los británicos no tenían tropas suficientes para ocupar permanentemente Cantón, pero mantuvieron buques de guerra en el río de las Perlas y situaron su artillería vigilando la ciudad. El 16 de diciembre, las fuerzas Qing incendiaron el asentamiento europeo a las afueras de la ciudad. Parkes se retiró a Hong Kong y pasó allí casi un año. Durante este tiempo, fue duramente criticado en el Parlamento. El 26 de febrero de 1857, Lord Malmesbury dijo en la Cámara de los Lores: "Si no fuera por las graves consecuencias implicadas en este asunto, no sé si alguna vez me he encontrado con algo que considerara más grotesco que la conducta del cónsul Parkes a lo largo de estas transacciones."

Batalla de Cantón Los refuerzos británicos se reunieron en Hong Kong en noviembre de 1857 para preparar la guerra contra el Imperio Qing, bajo la dirección de James Bruce, 8.º conde de Elgin, que había sido nombrado Alto Comisionado y Ministro Plenipotenciario británico en China. Los británicos actuaron en coordinación con los franceses, que habían decidido participar en a la segunda guerra del Opio usando la muerte de Auguste Chapdelaine, un misionero francés en China, como excusa.

Parkes, que estaba adscrito al Estado Mayor del almirante Seymour, formó parte del grupo de representantes anglo-franceses que entregaron un ultimátum a los oficiales Qing el 12 de diciembre. Cuando expiró el ultimátum, británicos y franceses bombardearon Cantón el 28 de diciembre y conquistaron la ciudad a finales de diciembre. Parkes se comportó de manera particularmente agresiva con el virrey Ye. Dirigió tropas por Cantón, persiguió a Ye Mingchen por las calles de la ciudad. George Wingrove Cooke informó de que Parkes disfrutaba especialmente humillando a Ye: "Ye era mi presa", dijo Parkes, y finalmente dio con él, en lo que en un informe llamó "un hombre muy gordo tratando de saltar el muro del extremo posterior" del yamen del virrey.Ye fue hecho prisionero, y tratado con inusitada crueldad: fue enviado a la India, donde moriría de inanición dos años después, para escándalo del público europeo.

El 9 de enero de 1858, Bogui fue restituido nominalmente por el gobierno Qing como virrey de Cantón, pero en realidad la ciudad estaba gobernada por una comisión europea formada por dos ingleses (uno de ellos era Parkes) y un oficial de la marina francesa. Parkes era el líder del trío porque era el único de ellos que sabía hablar chino. La comisión estableció un tribunal, administró una fuerza policial y reabrió el puerto el 10 de febrero. Aunque el Tratado de Tianjin se firmó el 26 de junio, las autoridades Qing de Cantón mantuvieron su hostilidad hacia los europeos durante todo el año 1858. Incluso movilizaron milicias y pusieron una gran recompensa por la cabeza de Parkes. Parkes fue nombrado Compañero de la Orden del Baño (CB) por la reina Victoria el 6 de diciembre de 1859.

Campaña de Pekín El 25 de junio de 1859, con el ataque británico a los fuertes de Taku junto al río Hai en Tianjin se reanudaron las hostilidades entre los bandos anglo-francés y de la Qing. El 6 de julio, Parkes fue requerido para unirse a Lord Elgin en el mar de Bohai. Parkes zarpó el 21 de julio y fue nombrado secretario chino de Elgin junto a Thomas Wade.