El Liceo Pablo Neruda de Temuco (anteriormente llamado Liceo Fiscal de Temuco, Liceo de Hombres de Temuco y Liceo A-28 de Temuco) es un liceo emblemático de la educación pública en Chile. Fundado el 6 de abril de 1888 por decreto del gobierno de José Manuel Balmaceda, es reconocido a nivel nacional por ser uno de los Liceos Emblemáticos de Chile.

Historia El 6 de abril del año 1888 se funda el Liceo Fiscal de Temuco cuyo primer director sería el profesor normalista Plácido Briones. El 29 de abril de 1889, con 58 alumnos e inaugura el año escolar en las inmediaciones de la antigua notaría de don Eduardo Muñoz, frente a la Plaza Aníbal Pinto.«El primer día de labores, el Rector Plácido Briones “de imponente silueta y con sus patillas españolas plateadas...” esperaba rodeado de sus profesores en la puerta del liceo y saludaba a los padres, apoderados y vecinos que ese día habian vestido sus mejores galas para ir a dejar a sus muchachos y solemnizar tan importante paso que daba el progreso de la ciudad». miniaturadeimagen|Fotografía de Tomás Guevara Silva

Gestión de Tomás Guevara Silva (1899-1913) El 18 de agosto de 1899 asume la dirección del establecimiento el profesor e historiador Tomás Guevara, quien también había combatido en la Guerra del Pacífico. A su llegada renueva el cuerpo docente del Liceo, integrando a los mejores profesores que podía encontrar en el sur de Chile, entre ellos destacan el intelectual e investigador Rodolfo Lenz, el profesor de alemán Juan Türke quien sería el primer docente de este idioma y además sería el responsable de impulsar las obras de la Avenida Alemania y el Hipódromo de Temuco, el profesor de matemáticas y estadísticas Eduardo Peña (muy temido por Pablo Neruda), el profesor de dibujo Juan Antonio Sepúlveda, entre otros.

Su gestión está marcada por un amplio estudio de la cultura Mapuche apoyado por un equipo de investigación que formó con algunos alumnos, entre ellos Lorenzo Coliman y Manuel Manquilef González. En este período se publicaron numerosas investigaciones, entre ellas: Historia de la Civilización de Araucanía (1898-1902), Costumbres judiciales i enseñanza de los Araucanos (1904), Psicología del pueblo araucano (1908), Los araucanos en la revolución de la independencia (1910), Folklore araucano: refranes, cuentos, cantos, procedimientos industriales, costumbres prehispanas (1911) y Las últimas familias y costumbres araucanas (1913). miniaturadeimagen|Fotografía del joven Pablo Neruda (1904–1973) Para la primera década del , el Liceo Fiscal de Temuco ya había cambiado nuevamente de sede, estableciéndose al final de la calle Claro Solar con Zentenoen una propiedad de 13 hectáreas perteneciente a Osvaldo Bustos y adquirida el 24 de julio de 1905, cuya instalación final fue el 21 de mayo de 1906. Su edificio bordeaba la línea del ferrocarril y estaba ubicado a sólo cinco cuadras de la casa paterna de Pablo Neruda, quien en 1910 y a la corta edad de seis años, hace ingreso a las aulas. Años más tarde recordará al Liceo con estas palabras:«En ese año memorable entré al Liceo, un vasto cascarón con salas destartaladas y subterráneos sombríos. Desde la altura del Liceo, en primavera, se divisaba el ondulante y delicioso río Cautín, con sus márgenes pobladas de manzanos silvestres. Nos escapábamos de las clases para meter los pies en el agua fría, que corría sobre las piedras blancas. El Liceo era un terreno de inmensas perspectivas, para mis seis años de edad. Todo tenía posibilidades de misterio. El sitio de mayor fascinación era el subterráneo. Había allí un silencio y una oscuridad muy grande. Alumbrándonos con velas, jugábamos a la guerra».

En esta época el Liceo no gozaba de una infraestructura adecuada para albergar a los estudiantes y docentes pero, a pesar de estos obstáculos materiales, la fama de sus aulas iba en aumento. Guevara optó por organizar mejor a los inspectores, reemplazar las salas de castigo por observaciones personales y anotaciones; además, impone la costumbre de que, si un alumno faltaba dos días seguidos, se asignaba a un profesor para que investigara la situación del estudiante. Puso un fuerte acento en el estudio de la lengua alemana, ya que gran parte de la población de Temuco y sus alrededores hablaban este idioma debido a la inmigración de las familias alemanas al sur de Chile.

Dentro de las gestiones y cambios que nacen desde la gestión de Tomás Guevara se encuentra: Fundación del Centro Deportivo Liceo (1904); fundación de la Institución Cultural Ateneo (1907), la que realiza eventos y aportes culturales a la ciudad; comienza la ampliación de niveles académicos impartidos en el establecimiento: Cuarto de Humanidades (1910); Quinto de Humanidades (1911); Sexto de Humanidades (1912). En el lapsus de 10 años, bajo la gestión del rector Tomás Guevara, el aún joven Liceo Fiscal de Temuco se transforma en el "Mejor Liceo del sur de Chile".

Gestión de Marco Aurelio Letelier (1913-1925) miniaturadeimagen|285x285px|Liceo de Temuco, Los Sports, (9 de septiembre de 1926) En 1913 y luego de doce años como rector, Tomás Guevara deja el cargo para asumir la dirección del Liceo José Victorino Lastarria en Santiago. El profesor Marco Antonio Letelier asumirá como rector del Liceo. El 28 de septiembre de 1922 se produce un incendio que acabará con la totalidad del edificio, teniendo que ser trasladado provisoriamente todo el personal docente y estudiantil al antiguo Colegio Inglés, una casona de madera propiedad del profesor Plácido Briones, primer rector del Liceo, ubicada en la calle Arturo Prat con Lautaro, donde actualmente se encuentra la Iglesia Anglicana de Temuco.

La gestión de Letelier es prolífera: funda la Liga Protectora de Estudiantes Pobres, el Club deportivo Los Sports, instituye la tradicional «Fiesta de la Primavera» y la «Fiesta del Libro» y erige la revista Estudiantes. Además consolida el Ateneo Literario, el cual presidirá Pablo Neruda. El 18 de noviembre de 1920 el joven poeta obtiene el primer premio en las Fiestas de la Primavera de la ciudad. Mientras tanto, el Centro Deportivo Liceo se consolida como "campeón zona sur".

En su gestión entra en vigencia la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria (1920).

En 1925 deja la rectoría del Liceo Fiscal de Temuco para ir rumbo a Santiago a asumir la dirección del Liceo Manuel Barros Borgoño.

Gestión de Domingo Maturana Salcedo (1925-1927) Lamentablemente, posterior al cambio de rectoría, los recursos con los que cuenta el Liceo son escasos, por lo que, el rector debe manejar estos sin mayores progresos para la institución.

Gestión de Lorenzo Carbacho Gatica (1927-1933) En una lucha por modernizar la institución y acercarla a la comunidad, bajo la rectoría de Lorenzo Carvacho comienza a un acercamiento entre las familias y el trabajo escolar, una vinculación con importantes entidades sociales y la apertura de la enseñanza hacia las mujeres (para 1928 el Liceo tiene una matricula de 11 mujeres).

Finalmente, en 1933 se traslada el ya Liceo de Hombres de Temuco, a la avenida Balmaceda, en las faldas del Cerro Ñielol y cerca del canal Gibs, donde se ubica actualmente.

Gestión de Lorenzo Sazié Herrera (1933-1937) Al adquirir la ubicación actual (territorio que estaba destinado para una Escuela Agrícola) se realiza la construcción de modernas instalaciones iniciando las clases en 1934 en un nuevo edificio. A través de la gestión del rector Sazié y bajo el financiamiento de apoderados, se logra gestionar el funcionamiento del Internado. Junto a esto, el 25 de marzo de 1933, en las mismas dependencias del Liceo, comienza a funcionar el Liceo Nocturno Plácido Briones, ideado por Sazié para jóvenes que por razones laborales no pueden estudiar en el día. El mismo año, previo decreto de la Universidad de Chile, el Liceo de Hombres de Temuco, se transforma en sede para rendir el Bachillerato de Humanidades, junto a Santiago y Concepción (Examen Nacional para el ingreso a la Universidad)

Para junio de 1936, se inaugura el gimnasio del Liceo, que opera en el patio cubierto de la institución.

Gestión de Hermógenes Astudillo Herrera (1937-1946) Durante la rectoría de Astudillo, luego de un concurso, el Liceo adopta el himno institucional que se mantiene hasta el día de hoy. Además de eso, el rector gestiona la creación del Centro de Filosofía y Cultura, en coordinación y con participación activa de estudiantes y profesores. El rector Astudillo también da énfasis a las actividades deportivas, gestionando las "Fiestas del Deporte".

Gestión de Waldo Retamal Mello (1946-1962) El la gestión de don Waldo Retamal, el gobierno de Gabriel González Videla le agrega terrenos a las dependencias del Liceo (1948). Para 1951 se incluye a las asignaturas base un grupo de planes complementarios donde se insertan clases de Dactilografía y Taquigrafía para estudiantes de Humanidades.

Durante la época del rector Retamal, al Liceo le tocó vivir el Terremoto de Valdivia de 1960, sin embargo, esto no impidió que para 1961 la institución ya albergara a un aproximado de 1500 estudiantes.

Gestión de Ricardo Ferrando Keun (1962-1965) Durante la gestión del rector Keun nace la Orquesta liceana, la cual fue organizada por los profesores Víctor Raviola y Tulio Mora, en esta institución destacan estudiantes como Horacio Saavedra y Nano Vicencio por sus talentos musicales.

Para el año en que asume Ricardo Ferrando Keun (1962) se organiza la visita de Pablo Neruda, donde se le rinde homenaje por sus destacados logros en la literatura y como exestudiante de la institución. Esta visita lleva a la creación, para 1964, del Concurso Literario del establecimiento.

Gestión de Daniel Rodríguez Fuentes (1966-1994) La gestión de Daniel Rodríguez ha sido la dirección más prolongada de la historia institucional.

Para 1967 se realiza la inauguración del Gimnasio Liceano, con modernas instalaciones y una capacidad para 700 espectadores.

Durante la Dictadura militar, a Daniel Rodríguez le correspondió asumir la responsabilidad del traspaso de ser un liceo fiscal a una institución dependiente de la Municipalidad de Temuco. Junto a ello, le corresponde vivir el momento en que Víctor Ulloa Pino, estudiante de 2° año medio, fuera desaparecido.

Para los años 80, comienzan tiempos de cambio en el Liceo. Entre los años 1986 y 1988 se construyen nuevas dependencias, divididas en 3 pabellones (2 de tres pisos y uno de un nivel), los cuales fueron inaugurados para el aniversario 98 de la institución, todo esto, en vista al primer centenario del Liceo. Para el año del centenario el Liceo pasa a denominarse Liceo A-28, teniendo la asignación de la letra "A" por ser una institución con una matricula superior a los 1500 estudiantes.

Ya de vuelta a la democracia, y a cargo del profesor Didier Zumelzu se reorganiza y potencia el Coro de las Mil Voces (CORMIL), el cual, para 1991, realiza una gira en tren, donde se incluyen presentaciones en el Palacio de la Moneda, donde son recibidos por el presidente Patricio Aylwin; Congreso Nacional de Chile y Quinta Vergara. Junto a esto, para 1992, y por iniciativa del Departamento de Historia, lideradas por las profesoras Patricia Campos y Ibis Moreno, el Liceo elabora e implementa un "Taller de Derechos Humanos", donde se realiza una reflexión objetiva de estos en concordancia al proceso de transición.

Para 1993, por iniciativa estudiantil y del profesorado del establecimiento, se plantea y aprueba la modificación del nombre institucional pasando a ser denominado Liceo Pablo Neruda de Temuco, siendo para este año oficializado.

Gestión de Sergio Guerrero Feliú (1994-2005)