La diócesis de Cartagena () es una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en España. Es una diócesis latina, sufragánea de la archidiócesis de Granada. Su obispo es José Manuel Lorca Planes, nombrado por Benedicto XVI el 18 de julio de 2009 y posesionado el 1 de agosto del mismo año.
Territorio y organización miniatura|izquierda|Palacio Episcopal de Murcia
La diócesis tiene 11 320 km² y extiende su jurisdicción sobre los fieles católicos de rito latino residentes en la Región de Murcia. Forma parte de la provincia eclesiástica de Granada y limita con las diócesis de Almería, Guadix, Albacete y Orihuela-Alicante.
La sede episcopal se encuentra en la ciudad de Murcia, donde se halla la catedral de Santa María. En Cartagena se encuentra la excatedral de Santa María la Mayor, antigua sede catedralicia de la diócesis y actualmente en ruinas.
La diócesis cuenta con tres basílicas menores: la basílica de la Purísima Concepción, en Yecla; la basílica de la Santísima y Vera Cruz, en Caravaca de la Cruz; y la basílica de Nuestra Señora de la Caridad, en Cartagena.
División pastoral En 2023 la diócesis contaba con 292 parroquias. La organización territorial diocesana se articula en ocho vicarías pastorales: Murcia, Suburbana I, Suburbana II, Cartagena, Campo de Cartagena-Mar Menor, Lorca, Caravaca-Mula y Cieza-Yecla.
Historia Orígenes y época visigoda
Una tradición tardía, difundida especialmente desde el , remonta los orígenes del culto cristiano en Cartagena a la predicación del apóstol Santiago, de quien se dice que habría desembarcado en la ciudad para iniciar su misión en Hispania. La historiografía ha estudiado esta tradición como parte de la promoción de una iconografía episcopal sobre el origen apostólico de la fe en la diócesis.
La presencia de comunidades cristianas en el sureste peninsular se documenta desde comienzos del . Las actas del Concilio de Elvira, celebrado entre los años 300 y 313, mencionan la presencia de un obispo de Eliocroca, identificada con la actual Lorca, y de un presbítero llamado Eutiches, vinculado a la sede cartaginensis.
El primer obispo documentado de Cartagena es Héctor, que asistió en 516 al Concilio de Tarragona. En el período tardoantiguo también se documenta a Liciniano de Cartagena, mencionado por Isidoro de Sevilla y conocido por sus escritos.
miniatura|izquierda|Talla barroca de san Fulgencio, patrono de la diócesis, realizada por Francisco Salzillo. Iglesia de Santa María de Gracia, en Cartagena La tradición ha atribuido también la sede cartaginense a Fulgencio de Cartagena, hermano de Leandro, Isidoro y Florentina, aunque la identificación de Fulgencio como obispo de Cartagena ha sido objeto de discusión historiográfica, al depender de testimonios tardíos o indirectos.
En 546 se celebró en Valencia un concilio de obispos de la provincia Carthaginense, sin que se mencionen sus sedes. Al ser Cartagena la capital de la provincia romana, se ha supuesto que Celsino, primer obispo mencionado en la relación, pudo ser el obispo metropolitano de Cartagena. miniatura|Lucerna de época bizantina con simbología cristiana procedente de Cartagena Durante el dominio bizantino sobre el sureste peninsular, la actual Región de Murcia quedó fuera del control visigodo. Por ello, los concilios toledanos de la Iglesia hispano-visigoda no recogen de forma regular la presencia de obispos de Cartagena ni de Lorca. En 623, la ciudad de Cartagena, entonces bajo control bizantino, fue destruida por el rey visigodo Suintila. La suerte posterior de la sede episcopal es incierta: algunos autores han planteado su traslado o fusión con la diócesis de Begastri, mientras que en el XI Concilio de Toledo, celebrado en 675, aparece Egila, diácono del obispo Múnulo de Cartagena. En 681, durante el XII Concilio de Toledo, la primacía toledana redujo la antigua posición metropolitana de Cartagena.
Del período de Al-Ándalus se ha citado la existencia, en 988, de un obispo de Córdoba llamado Juan, que habría sido anteriormente titular de la sede cartaginense, como donatario de una Biblia conservada en el archivo de la Catedral de Toledo. Este dato ha sido utilizado como indicio de la persistencia de comunidades mozárabes y de memoria episcopal en la zona.
Diócesis de Begastri
En 610 aparece mencionado por primera vez, en un decreto del rey visigodo Gundemaro, un obispo de la diócesis de Begastri, ciudad fortificada de origen romano cercana a la actual Cehegín. Desde el IV Concilio de Toledo, celebrado en 633, la presencia de los obispos de esta diócesis es constante en los concilios de la Iglesia hispana celebrados en Toledo.
Restauración medieval miniatura|Ruinas de la excatedral de Santa María la Mayor, en Cartagena
Tras el Tratado de Alcaraz de 1243 y la incorporación del Reino de Murcia a la órbita castellana, el infante Alfonso de Castilla, futuro Alfonso X, solicitó al papa Inocencio IV la restitución de la antigua sede de Cartagena. En 1248 se encargó un estudio sobre los antecedentes de la diócesis, que concluyó con la bula Spiritus exultante, expedida el 31 de julio de 1250, por la que se restauró la diócesis de Cartagena. El primer obispo de esta nueva etapa fue el franciscano Pedro Gallego, confesor del infante Alfonso. La diócesis fue declarada inmediatamente sujeta a la Santa Sede.
En 1266, tras la sofocación de la revuelta mudéjar y la consolidación del dominio castellano sobre el Reino de Murcia, se establecieron los límites diocesanos. Al desconocerse los límites antiguos, se asignó a la diócesis el territorio del reino murciano. En 1271 y 1293 se añadieron porciones territoriales que hasta entonces habían permanecido bajo dominio musulmán.
La cuestión del traslado de la sede efectiva a Murcia se documenta a partir de las gestiones del obispo Diego Martínez Magaz. La historiografía ha señalado la intervención del papa Nicolás IV y la autorización real de Sancho IV de Castilla en 1291, aunque la diócesis mantuvo la denominación histórica carthaginensis. Como consecuencia de este proceso, la antigua mezquita mayor de Murcia, convertida en iglesia de Santa María en 1266, pasó a desempeñar la función catedralicia. En 1394 comenzaron las obras del templo gótico actual.
El 13 de marzo de 1309 el obispo Martín Martínez Noloaquisino conquistó el castillo de San Pedro, cerca de Lubrín, que dos años después permutó por Alguazas y Alcantarilla. A partir de 1321 estos territorios quedaron constituidos como señoríos eclesiásticos y permanecieron en esa condición hasta el .
De los siglos al Hasta 1492 la diócesis de Cartagena mantuvo dependencia directa de la Santa Sede. El 9 de julio de ese año pasó a integrarse en la provincia eclesiástica de la archidiócesis de Valencia, erigida por el papa Alejandro VI. Al mismo tiempo, el restablecimiento de las diócesis de Guadix y Almería redujo el territorio diocesano.
Desde su restauración medieval, los límites geográficos de la diócesis habían correspondido en líneas generales con los del Reino de Murcia. Sin embargo, tras la Sentencia Arbitral de Torrellas de 1304, la zona de Orihuela, Elche y Alicante pasó al Reino de Valencia, aunque continuó eclesiásticamente vinculada a la diócesis de Cartagena.
El 14 de julio de 1564, mediante la bula Pro excellenti Sedis Apostolicae, el papa Pío IV segregó los territorios de la actual provincia de Alicante para la erección de la diócesis de Orihuela, hoy diócesis de Orihuela-Alicante. Esta modificación supuso también el paso de la diócesis de Cartagena de la provincia eclesiástica de Valencia a la de Toledo.
El 19 de agosto de 1592 el obispo Sancho Dávila fundó el Seminario Diocesano de San Fulgencio, institución destinada a la formación del clero diocesano.
Entre 1705 y 1724, el episcopado del cardenal Luis Antonio de Belluga y Moncada tuvo una especial relevancia en la estructuración diocesana y en la promoción de obras asistenciales y educativas. Durante el se completaron también elementos destacados de la Catedral de Murcia, como el imafronte y la torre.
Mediante el Concordato de 1851, la diócesis de Cartagena pasó a ser sufragánea de la archidiócesis de Granada. El mismo concordato ordenó el cese de la competencia territorial de las órdenes militares, lo que fue sancionado por el papa Pío IX mediante la bula Quo gravius del 14 de julio de 1873. Como consecuencia, los vicariatos de Beas y Segura quedaron divididos entre las diócesis de Cartagena y Jaén.
Siglo Mediante la bula Inter praecipua del papa Pío XII, el 2 de noviembre de 1949 fueron segregados de la diócesis los arciprestazgos de Albacete, Almansa, Casas-Ibáñez, Chinchilla de Monte-Aragón, Hellín, Jorquera y Yeste, que pasaron a constituir, junto con otros territorios procedentes de la diócesis de Cuenca, la nueva diócesis de Albacete.
El 13 de marzo de 1954, mediante el decreto Cum per Conventionem, la diócesis cedió el arciprestazgo de Villena a la diócesis de Orihuela-Alicante.
El 10 de junio de 1957, mediante el decreto Initis inter de la Congregación Consistorial, cedió el arciprestazgo de Huércal Overa a la diócesis de Almería. Desde entonces, el territorio diocesano quedó ajustado al de la actual Región de Murcia.
Estadísticas Según datos publicados por Catholic-Hierarchy, procedentes del Anuario Pontificio de 2024, la diócesis tenía en 2023 un total de 1 040 770 fieles bautizados, sobre una población total de 1 518 486 habitantes, lo que representaba el 68.5 % de la población.
|- align="right" | 1950 || 843 350 || 843 350 || 100.0 || 303 || 228 || 75 || 2783 || || 101 || 860 || 214 |- align="right" | 1955 || 827 000 || 827 536 || 99.9 || 418 || 344 || 74 || 1978 || || 175 || 920 || 221 |- align="right" | 1969 || 854 866 || 856 866 || 99.8 || 521 || 417 || 104 || 1640 || || 172 || 1190 || 210 |- align="right" | 1980 || 949 467 || 957 010 || 99.2 || 468 || 364 || 104 || 2028 || || 184 || 1279 || 293 |- align="right" | 1990 || 983 949 || 1 058 000 || 93.0 || 452 || 355 || 97 || 2176 || || 199 || 1171 || 283 |- align="right" | 1999 || 1 040 000 || 1 100 000 || 94.5 || 501 || 402 || 99 || 2075 || || 155 || 1027 || 289 |- align="right" | 2000 || 1 040 000 || 1 115 068 || 93.3 || 509 || 413 || 96 || 2043 || || 154 || 934 || 290 |- align="right" | 2001 || 1 051 795 || 1 130 962 || 93.0 || 490 || 400 || 90 || 2146 || || 143 || 962 || 293 |- align="right" | 2002 || 1 053 762 || 1 149 328 || 91.7 || 474 || 381 || 93 || 2223 || || 147 || 890 || 290 |- align="right" | 2003 || 1 092 089 || 1 190 378 || 91.7 || 471 || 384 || 87 || 2318 || || 145 || 949 || 291 |- align="right" | 2004 || 1 127 469 || 1 226 993 || 91.9 || 488 || 397 || 91 || 2310 || || 151 || 895 || 291 |- align="right" | 2006 || 1 195 792 || 1 335 792 || 89.5 || 486 || 395 || 91 || 2460 || || 143 || 894 || 291 |- align="right" | 2013 || 1 253 282 || 1 474 449 || 85.0 || 480 || 403 || 77 || 2611 || || 145 || 744 || 291 |- align="right" | 2016 || 1 248 227 || 1 466 818 || 85.1 || 511 || 434 || 77 || 2442 || || 132 || 656 || 291 |- align="right" | 2019 || 1 250 100 || 1 470 273 || 85.0 || 453 || 392 || 61 || 2759 || || 115 || 609 || 291 |- align="right" | 2021 || 1 023 918 || 1 493 898 || 68.5 || 413 || 365 || 48 || 2479 || || 95 || 573 || 292 |- align="right" | 2023 || 1 040 770 || 1 518 486 || 68.5 || 415 || 368 || 47 || 2507 || || 91 || 508 || 292 |- align="right" |colspan=12 |Fuente: Catholic-Hierarchy, con datos tomados del Anuario Pontificio.
Vida consagrada En 2023 la diócesis contaba con 47 sacerdotes religiosos, 91 religiosos y 508 religiosas. En la misma fecha se registraban 52 seminaristas.
Durante el curso 2017-2018, 60 seminaristas estudiaron en los seminarios cartaginenses: 40 en el Seminario Mayor Diocesano de San Fulgencio y 20 en el Seminario Redemptoris Mater local.
Episcopologio miniatura|José Manuel Lorca Planes, obispo de Cartagena desde 2009