miniatura|266px|Primera página de la Constitución original de los Estados Unidos de América, que incluye parte del Artículo I. miniatura|266px|Segunda página de la Constitución original de los Estados Unidos de América, que incluye el final del Artículo I.
El Artículo I de la Constitución de los Estados Unidos, cuya fecha de aprobación data de 1788, declara el establecimiento del poder legislativo del Gobierno Federal de los Estados Unidos, representado por el Congreso, que incluye una Cámara de los Representantes y un Senado. El mismo artículo establece el método de elección y los requisitos de los miembros de cada cámara. Además, expone el procedimiento legislativo y enumera las atribuciones concedidas al poder legislativo. Por último, establece límites a los poderes federales y a cada estado miembro.
Los tres primeros artículos de la Constitución tratan, respectivamente, cada uno de los tres poderes del Gobierno federal. El legislativo viene establecido en el primer artículo, el ejecutivo en el segundo y el judicial en el tercero.
El Artículo I es el más extenso de los siete artículos que conforman el texto constitucional original. A diferencia del resto del articulado, las enmiendas al Artículo I están restringidas de forma explícita por la Constitución. Por ejemplo, ninguna enmienda anterior a 1808 podía afectar a la primera o a la cuarta cláusula de la sección novena. La primera cláusula impedía que el Congreso prohibiera el comercio de esclavos hasta 1808; la cuarta impedía cualquier tipo de impuesto directo que no fuera repartido entre los diferentes Estados, de acuerdo a su población. Además, la Constitución excluye la posibilidad que el Congreso prive a un Estado de contar con una representación equitativa en el Senado, sin el consentimiento de dicho Estado.
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Primera Sección: El Congreso
Esta cláusula, conocida como la «cláusula de investidura», garantiza toda la autoridad del legislativo al Congreso. Muchos otros países funcionan mediante referenda popular, pero esta sección autoriza tan solo al Congreso y no al pueblo para elaborar los diferentes estatutos. En los artículos 2 y 3 se encuentran también cláusulas de investidura, pero con respecto al poder ejecutivo y judicial. La Constitución establece de este modo el principio de separación de poderes, por el que ninguno de ellos puede ejercer competencias pertenecientes a otro (por ejemplo, el ejecutivo no está autorizado a dictar leyes).
El principio de que el Congreso no puede delegar la autoridad del legislativo en los otros poderes del Gobierno (específicamente, el ejecutivo) se conoce como la doctrina de la no delegación. La Corte Suprema (conocida también como Tribunal Supremo) ha establecido que el Congreso no tiene libertad para delegar poderes reguladores a los diferentes organismos gubernamentales, puesto que tiene por condición un "principio inteligible".En el artículo Nondelegation doctrine (‘doctrina de la «no delegación»’) en en.wikipedia.org se analiza esta doctrina, así como la aplicación práctica del «principio inteligible» (en inglés).
Segunda Sección: La Cámara de Representantes
La Sección Segunda establece la Cámara de Representantes.
Esta Cámara es a menudo denominada como la «cámara baja» del Congreso, a semejanza de la terminología empleada al referirse a las dos cámaras del Parlamento británico, la Cámara de los Lores (la «alta») y la Cámara de los Comunes (la «baja»). Sin embargo, los poderes de la Cámara de Representantes son equivalentes a lo que se denomina Senado en la mayoría de otros países, como por ejemplo ocurre en el Senado de España.
La Cámara de Representantes únicamente tiene el poder de originar proyectos de ley, mientras que el Senado tiene competencias sobre la aprobación de tratados internacionales y nombramientos hechos por parte del presidente de los Estados Unidos.
Segunda Sección, Cláusula Primera: Período y electores
La Segunda Sección contempla las elecciones a la Cámara de los Representantes por parte del pueblo cada dos años. Cada vez que se produzca una vacante, el gobernador del estado correspondiente debe iniciar el procedimiento para realizar una nueva elección especial.
La Constitución no incluye requisitos para los votantes; se indica que aquellos con capacidad para votar en las elecciones a la mayor cámara de cada estado pueden también votar en las elecciones al Congreso. Las enmiendas a la Constitución, no obstante, han limitado la capacidad de los estados de fijar restricciones. La Decimoquinta, la Decimonovena y la Vigesimocuarta Enmienda impiden que la raza, el sexo o el pago de un impuesto constituyan requisitos para votar, tanto en las elecciones de cada estado como en las federales. Además, la Vigesimosexta Enmienda establece que los estados no pueden fijar requisitos de edad por encima de los dieciocho años.
Segunda Sección, Cláusula Segunda: Requisitos
El texto constitucional fija que para poder ser representante se deben tener al menos veinticinco años y ser residente del estado en el cual se presente para ser elegido, además de haber sido ciudadano de los Estados Unidos durante los siete años previos. No se exige ninguna condición de que el representante resida en el distrito del que dependa; en la práctica, esto suele ser así, aunque ha habido algunas excepciones.
Segunda Sección, Cláusula Tercera: Prorrateo
miniatura|175px|Sello de la Cámara de Representantes.
El número de representantes para cada estado depende del número de su población, pero cada estado tiene derecho a tener como mínimo un representante.
El cómputo de la población de cada estado originalmente incluía a todas las «personas libres», a tres quintas partes de «otras personas» (esclavos) y se excluía a los nativos americanos, que no pagaran impuestos. Ante este tratamiento que se daba a los esclavos, se intentaron limitar las normas de los estados en lo relativo a la propiedad que se ejercía sobre ellos, reduciendo su participación en la Cámara de Representantes. Esto se conoce como el «compromiso de los tres quintos».
La Decimocuarta Enmienda cambió esta medida, eliminando la cláusula de los tres quintos, habiendo sido abolida la esclavitud tras la guerra de Secesión. En la actualidad, no hay pueblos de nativos americanos que no paguen impuestos, así que todas aquellas personas que residen en un estado entran dentro del cómputo de la población, estén o no en el registro de votantes o censo electoral.
La Constitución establece que se realice un censo de población cada diez años para determinar la población de los estados. El texto constitucional dicta que se reserve un número de escaños de forma temporal hasta que el censo pueda ser llevado a cabo.
Según la Segunda Sección, la cantidad de impuestos directos que pueden ser recogidos en cada estado estaba ligada directamente a su proporción de representantes. Basándose en este requisito, el impuesto sobre la renta se consideró inconstitucional en 1895, puesto que no era repartido entre los estados. Desde la Corte Suprema, se rechazó proceder al contrario. Para permitir la recaudación del impuesto sobre la renta, el Congreso propuso, siendo ratificada por los estados, la Decimosexta Enmienda, la cual eliminaba la necesidad de que este impuesto fuera repartido entre los estados.
Segunda Sección, Cláusula Cuarta: Vacantes
Esta cláusula establece que cuando se dejaran puestos vacantes en la Cámara de Representantes, no es esta cámara la que tiene que ocuparse de ello, sino que debe ser el Senado el que se encargue de que se vuelvan a ocupar estos escaños. Los requisitos y procedimientos originales de cada estado para participar en dicha elección son válidos, lo que significa que cada estado tendrá un método particular para elegir a los sustitutos de los representantes que dejen puestos vacantes.
Segunda Sección, Cláusula Quinta: Presidente, otros funcionarios y acusación formulada contra un alto cargo (impeachment)
La Sección Segunda establece que la Cámara de Representantes elige a su presidente y al resto del funcionariado. Aunque la Constitución no lo exige, todos los presidentes han sido antes miembros de la Cámara de Representantes.
Finalmente, esta sección concede a la Cámara de Representantes el poder realizar el proceso de impeachment, o también denominado «acusación formulada contra un alto cargo» (aunque se utiliza el término anglosajón en la doctrina jurídica). Este procedimiento, por tanto, se lleva a cabo en esta cámara. El procedimiento de impeachment fue modelado de acuerdo al método de la Cámara de los Comunes del Reino Unido.
Tan solo en tres ocasiones a lo largo de la historia de este país se ha llevado a cabo este procedimiento contra un presidente de los Estados Unidos; estos fueron los casos de Bill Clinton (1998-1999), Andrew Johnson (1868) y Donald Trump (2019), siendo todos absueltos. Richard Nixon interrumpió el proceso al dimitir de su cargo en 1974 tras la aprobación de su impeachment.Para más información sobre estos casos, véase el especial sobre impeachment del diario El Mundo, a raíz del proceso contra Bill Clinton.
Tercera Sección: El Senado
miniatura|420px|La Sala del Senado, en el ala Norte del Capitolio, en sesión en enero de 1874 (composición). La Sección Tercera establece el Senado.
Como se ha indicado antes, al Senado se le denomina a menudo «cámara alta» del Congreso, aunque ambas cámaras, el Senado y la Cámara de Representantes, son prácticamente iguales en cuanto a las competencias que les otorga la Constitución. Sin embargo, al haber menos senadores que representantes, y al ser más longevo el cargo de senador, normalmente éstos suelen tener más influencia. Pese a que se produzca el hecho de que los miembros del Senado se impongan —sobre todo en la historia más primigenia de la cámara– y se suponga que su cámara es superior, la verdad es que no tiene ningún fundamento explícito basado en la Constitución.
Por ejemplo, después de reunirse en 1789, el Senado intentó, aunque de forma insatisfactoria, establecer un mecanismo para la comunicación entre las dos cámaras legislativas, lo que indicaría una supuesta superioridad del Senado. Este aspiraba a enviar sus mensajes a la otra cámara a través de un mero secretario, pretendiendo que la otra cámara comunicara sus mensajes mediante dos representantes, los cuales tendrían que "rendir homenaje" (haciendo una reverencia) al entrar y al salir de la sala del Senado. Naturalmente, la Cámara de Representantes no aceptó esta propuesta.
Tercera Sección, Cláusula Primera: Composición y elección
Esta sección estipula que cada estado tiene derecho a dos senadores elegidos por un periodo de seis años.
Las asambleas legislativas de cada estado en un principio elegían a los miembros del Senado; estas podían autorizar al gobernador para llevar a cabo nombramientos temporales con tal de cubrir los puestos vacantes si se presentara el caso, mientras se estuviera en periodo de vacaciones. La Decimoséptima Enmienda, sin embargo, contempla la elección directa de senadores por los votantes de cada estado. Esto fue considerado un paso hacia una sociedad más democrática, pero quebró el equilibrio político de poder, al privar a los estados de una representación directa frente al Gobierno Federal. Gracias a esta enmienda, los estados pueden autorizar a sus gobernadores para llevar a cabo nombramientos de senadores y así cubrir puestos vacantes, pero solo hasta que unas elecciones especiales elijan a un sustituto de forma permanente.
Tercera Sección, Cláusula Segunda: Clases de senadores y vacantes
miniatura|175px|Sello del Senado.
Con esta cláusula se asegura que nunca haya un período por el que el Senado no se pueda reunir, permitiéndose la alteración gradual del Senado, siguiendo las líneas políticas que determine la Cámara de Representantes.