En el trascurso de la actual guerra de Gaza, más de 1151 trabajadores sanitarios han muerto debido a ataques israelíes contra instalaciones y transportes médicos. Aparte de cinco sanitarios israelíes que murieron durante el ataque del 7 de octubre de 2023, la totalidad de estos ataques fueron llevados a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) contra palestinos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que desde el inicio de los combates, el 7 de octubre, se han producido cerca de 600 ataques israelíes contra hospitales y otras infraestructuras médicas en los territorios palestinos. En concreto los israelíes han llevado a cabo en la Franja de Gaza 304 ataques, que han afectado a 94 centros de atención sanitaria —incluidos 26 de 36 hospitales dañados— y 79 ambulancias; en Cisjordania se han notificado 286 ataques, que han afectado a 24 centros de salud y 212 ambulancias. Como consecuencia de estos ataques israelíes, 613 personas —606 en Gaza y siete en Cisjordania— han muerto en instalaciones sanitarias y más de 770 han resultado heridas.
El 8 de enero de 2024, el Ministerio de Salud de Gaza declaró que al menos 326 miembros del personal médico y 45 miembros de la defensa civil habían muerto y que 30 hospitales, 53 centros de salud y 150 instituciones sanitarias habían cesado sus actividades debido a los ataques israelíes y a la escasez de combustible necesario para operar los generadores de energía. Además 122 ambulancias habían resultado destruidas debido a los ataques israelíes. Además, han sido destruidas 134 sedes gubernamentales, 95 escuelas y universidades han quedado completamente fuera de servicio, 295 centros de enseñanza parcial o totalmente destruidos, mientras que más de 380 mezquitas han sido total o parcialmente destruidas, así como tres iglesias.
La Media Luna Roja Palestina contabilizaba, hasta el 7 de julio de 2025, 53 muertos entre sus trabajadores de la Franja de Gaza.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados denunció que el Ejército de Israel había cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad en sus ataques «implacables y deliberados» contra personal e instalaciones sanitarias en la Franja de Gaza.
Según datos oficiales de Naciones Unidas alrededor de 412 trabajadores humanitarios han perdido la vida en Gaza desde el inicio de la guerra. Según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 300 trabajadores sanitarios palestinos han sido detenidos por las fuerzas israelíes desde octubre de 2023.
Ataques contra instalaciones y personal sanitario
Palestina miniatura|Ambulancia de la Media Luna Roja Palestina alcanzada por un misil israelí en Jan Yunis
El 5 de enero de 2024, el Ministerio de Salud de Gaza declaró que al menos 326 miembros del personal médico y de la defensa civil habían muerto y que 30 hospitales y 150 centros de salud y otras instituciones sanitarias habían cesado sus actividades debido a los ataques israelíes y a la escasez de combustible necesario para operar los generadores de energía. Además 104 ambulancias habían resultado destruidas debido a los ataques israelíes. Además, han sido destruidas 126 sedes gubernamentales, 90 escuelas y universidades han quedado completamente fuera de servicio, 370 centros de enseñanza parcialmente dañados; mientras que más de 300 mezquitas han sido total o parcialmente destruidas, así como tres iglesias.
El Hospital Bautista Al-Ahli Arabi es un hospital de 80 camas situado en la ciudad de Gaza. El sábado 14 de octubre, según una declaración del arzobispo de Canterbury, Justin Welby, un cohete israelí dañó los dos pisos superiores del centro de tratamiento del cáncer del hospital, donde se encontraban las salas de ultrasonido y mamografía, e hirió a cuatro miembros del personal. Otra explosión se produjo en un estacionamiento en el patio a las 6:59 p. m. hora local, lo que provocó un número estimado de muertos de alrededor de 471.
El Ministerio de Salud de Palestina anunció que el hospital infantil de Al-Durrah, en el este de Gaza, fue evacuado el viernes 13 de octubre después de que dijera que había sido blanco de ataques con municiones de fósforo blanco. Israel negó haber utilizado tales municiones en Gaza después de que Human Rights Watch (HRW) acusara a las fuerzas israelíes de utilizarlos durante operaciones militares en Gaza y el Líbano.
Según informó la Media Luna Roja Palestina, el ejército israelí ordenó a los encargados del hospital Al Quds, ubicado en la ciudad de Gaza, que evacuasen el hospital donde se encontraban al menos 12 000 civiles desplazados (el 70 % son niños y mujeres) y 400 pacientes, o en caso contrario «sufrir las consecuencias». La organización emitió un comunicado en la red social X: «Llamamos a la comunidad internacional a actuar con urgencia, evitando otra catástrofe como la del hospital Al Ahli» y «¿Existe una potencia mundial capaz de detener las amenazas del ejército de ocupación israelí sobre bombardeos en hospitales con civiles inocentes en su interior?».
miniatura|Palestinos junto a varios cadáveres en el hospital indonesio en Jabalia, al norte de la Franja de Gaza, el 9 de octubre de 2023
La OMS condenó enérgicamente las repetidas órdenes de Israel de evacuar el hospital al-Awda en el norte de Gaza, calificándola de sentencia de muerte para los enfermos y heridos. Más de 2000 pacientes se vieron obligados a trasladarse al sur de Gaza, lo que podría provocar que la crisis humanitaria en Gaza empeorara. El 5 de noviembre, la OMS denunció los «intensos bombardeos» que el ejército israelí estaba llevando a cabo contra la zona del Hospital Al Quds, que habían provocado heridas a catorce personas que se habían refugiado en sus instalaciones. «La OMS está extremadamente preocupada por la seguridad de los pacientes, el personal sanitario y las miles de personas que se han refugiado en el hospital. Repetimos: la atención sanitaria #NoEsUnObjetivo». El 13 de diciembre, la revista Jacobin informó que 240 personas estaban atrapadas en Al Awda, rodeadas por francotiradores israelíes, sin agua potable y sobreviviendo con una comida diaria de pan o arroz. Un empleado del hospital informó que francotiradores israelíes habían disparado contra una civil embarazada en el hospital, y un gerente de monitoreo del hospital afirmó que un francotirador israelí había matado a una enfermera en el cuarto piso del hospital a través de la ventana.
El 6 de noviembre, ocho personas murieron y decenas más resultaron heridas en una serie de ataques realizados con misiles israelíes contra el complejo médico Nasser en la ciudad de Gaza, que alcanzaron el hospital infantil Al-Nasser.
miniatura|Una niña palestina herida siendo atendida en un hospital gazatí tras ser alcanzada en un bombardeo
El 11 de noviembre, la ONU confirmó que los cuatro grandes hospitales situados al norte de la Franja de Gaza habían quedado completamente rodeados por el ejército israelí, mientras que las organizaciones humanitarias afirmaron estar «horrorizadas» por los bombardeos y otros ataques incesantes contra estas instalaciones. Según denunció el Consejo Noruego para los Refugiados, «pacientes, que incluyen bebés, y civiles que buscan alivio están bajo ataque y no tienen a donde ir. Es una afrenta hacer la guerra alrededor y contra los hospitales». Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) denunció que «la destrucción que están sufriendo los hospitales en Gaza es insoportable y debe parar, ni siquiera el hospital de niños se ha salvado de la violencia».
El 12 de noviembre, el director del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD), Achim Steiner, informó de que Israel había bombardeado una oficina de la agencia en la que se refugiaban heridos y civiles. El ataque dejó una «cifra significativa de muertos y heridos» y destruyó parte de las instalaciones. A su vez, el Hospital Al-Shifa, el más grande de la Franja de Gaza, seguía rodeado por el ejército israelí desde el sábado 11, y la falta de electricidad provocó la muerte de dos bebés y un enfermo de la unidad de cuidados intensivos. Según fuentes del hospital, aún quedaban en el hospital treinta y siete neonatos que necesitan incubadoras y que «sin electricidad no pueden sobrevivir».
El 14 de noviembre, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU afirmó que al norte de la Franja únicamente quedaba operativo el Hospital Al Ahli, situado en la ciudad de Gaza, y en el que quedaban más de 500 pacientes. El resto de hospitales se habían visto obligados a suspender sus actividades por falta de combustible, electricidad, medicinas, comida, agua u oxígeno. En las instalaciones del Hospital Al Shifa, el más grande de la zona, aún se encontraban al menos 600 pacientes, entre 200 y 500 trabajadores y 1500 desplazados. Fuentes del centro denunciaron el bloqueo del ejército israelí y la muerte, en los últimos días, de más de treinta pacientes, entre ellos tres bebés prematuros. El personal del centro se vio obligado a excavar una fosa común para enterrar los más de 170 cuerpos que se encontraban en sus instalaciones ante la imposibilidad de sacar los cuerpos del interior del complejo. miniaturadeimagen|El Hospital Indonesio en 2025 gravemente dañado por los ataques israelíes El 20 de noviembre, la artillería y los tanques israelíes atacaron el Hospital Indonesio situado al norte de Gaza, matando a doce personas. Según Ashraf al-Qudra, portavoz del Ministerio de Salud de Gaza, «la situación es catastrófica» en el hospital, donde setecientas personas, entre personal médico y heridos, siguen atrapadas. El personal del hospital negó que hubiera militantes armados en las instalaciones. El jefe de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, respondió en X (Twitter) diciendo que estaba «consternado» por las fuerzas israelíes y sus acciones contra el Hospital Indonesio al mantener a los heridos y al personal médico dentro del edificio mientras lo asediaban.
El 5 de diciembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que desde el inicio de los combates, el 7 de octubre, se han producido cerca de 600 ataques israelíes contra hospitales y otras infraestructuras médicas en los territorios palestinos. En concreto se han producido en la Franja de Gaza 304 ataques, que han afectado a 94 centros de atención sanitaria —incluidos 26 de 36 hospitales dañados— y 79 ambulancias y en Cisjordania, se han notificado 286 ataques, que han afectado unos 24 centros de salud y 212 ambulancias. Como consecuencia de estos ataques, 613 personas —606 en Gaza y siete en Cisjordania— han muerto en instalaciones sanitarias y más de 770 han resultado heridas.
miniaturadeimagen|Una niña palestina herida en un ataque de las Fuerzas de Defensa de Israel
Para finales de diciembre de 2023, la cantidad de trabajadores de la salud que perdieron la vida en Gaza había superado el número total de muertes de trabajadores de la salud documentadas en todos los demás conflictos en todo el mundo el año pasado, así como en cualquier año individual desde 2016. Además, numerosos trabajadores de la salud han sido secuestrados, como el (Dr.) Muhammad Abu Salmiya, director del hospital al-Shifa, el más grande de Gaza, cuyo paradero aún se desconoce.
El 18 de enero, Israel arrojó una bomba guiada por láser GBU32 (MK83) de 1000 libras desde un F16 contra la casa de un médico de Ayuda Médica para los Palestinos y su familia. El 11 de enero de 2024, la Media Luna Roja Palestina denunció que un misil lanzado por un dron israelí destruyó una de sus ambulancias y mató a cuatro médicos y dos pacientes que se encontraban en ella.
alt=A man carrying a bloodied and bandaged child.|miniaturadeimagen|Un médico transporta a un niño palestino herido en Gaza|izquierda