Las elecciones generales de Antigua y Barbuda de 1971 tuvieron lugar el 11 de febrero del mencionado año con el objetivo de elegir a los 17 miembros de la Cámara de Representantes, con base en cuya composición se integró el Senado, configurando ambas cámaras del Parlamento de Antigua y Barbuda para el período 1971-1976.Dieter Nohlen (2005) Elections in the Americas: A data handbook, Volume I, p66 Se trató de las primeras elecciones que tenían lugar después de la conversión de Antigua y Barbuda en un «Estado Libre Asociado» con el Reino Unido en febrero de 1967, poniendo fin a su período como colonia y concediendo el pleno autogobierno parlamentario sobre los asuntos internos del territorio. Fueron las sextas elecciones regulares de la historia antiguana y las quintas bajo sufragio universal.
El período previo a las elecciones estuvo caracterizado por una creciente agitación política. Después de la concesión del autogobierno total, la prácticamente indiscutida hegemonía del gobernante Partido Laborista de Antigua (ALP), encabezado por el premier Vere Cornwall Bird, entró en crisis por primera vez después de veinte años. El Sindicato de Trabajadores y Oficios de Antigua (ATLU), central sindical única del país y factor clave en el poder absoluto del régimen de Bird, se dividió con la fundación de la Unión de Trabajadores de Antigua (AWU). La AWU enfrentó represión por parte del gobierno, lo que provocó crecientes tensiones que resultaron en una serie de disturbios civiles a lo largo de 1968, los cuales no se calmaron hasta que el gobierno de Bird dio marcha atrás y aprobó leyes que protegían la libertad de afiliación sindical, permitiendo a la AWU tomar fuerza. La facción política del AWU, dirigida por George Walter, se alió con los sectores de la oposición conservadora, encabezados por Robert Hall, para fundar el Movimiento Laborista Progresista en abril de 1968. El PLM ganó una serie de elecciones parciales ese mismo año y obtuvo cuatro escaños en el parlamento, convirtiéndose en el primer partido distinto al ALP en obtener representación legislativa y asumiendo Hall como líder de la Oposición. Sin embargo, Walter fue visto como actor dominante del partido y consolidó rápidamente su liderazgo de cara a las elecciones, convirtiendo al PLM en el primer desafío serio para el dominio del ALP desde su fundación.
Se trató de las primeras elecciones genuinamente competitivas en la historia de Antigua y Barbuda y, como resultado, la campaña electoral fue profundamente divisiva y polarizada. El hecho de que tanto el ALP como el PLM tuvieran origen sindical (fuera de la alianza del PLM con los sectores conservadores y del ALP con los inversionistas extranjeros) condujo a que sus plataformas políticas no difirieran demasiado, con ambas fuerzas coincidiendo en la necesidad de atraer inversión extranjera para el sector turístico para diversificar la economía respecto a las plantaciones azucareras. Manifesto of the Progressive Labour Movement, 1971 Sus principales diferencias fueron los constantes ataques entre los dirigentes partidarios. El ALP dedicó su campaña a defender su historial en el poder y enfatizar la amplia experiencia de sus dirigentes, mientras que el PLM enfocó su discurso en las críticas a la gestión del ALP y al propio liderazgo de Bird, acusando al gobierno de ser corrupto, autoritario e ineficaz, y de haber abandonado al movimiento obrero para adherir a los intereses del «capital blanco».
A pesar de las dificultades en torno al proceso, las críticas a la ley electoral obsoleta, el registro de votantes y la distribución de las circunscripciones, las elecciones se consideraron en gran medida libres y justas. Catapultado por el voto más joven y su capacidad para capitalizar el descontento contra el gobierno, PLM obtuvo una aplastante victoria con el 57,72% de los votos y ganó 13 de los 17 escaños, arrasando principalmente en la ciudad de Saint John y sus alrededores y ganando la circunscripción de Barbuda. El ALP obtuvo un 37,90% de los votos y obtuvo solo 4 escaños, mientras que el propio Bird resultó sorpresivamente derrotado en su circunscripción luego de veinticinco años en el Parlamento. El Partido Popular de Antigua (APP), una facción del PLM que se había opuesto a asociarse con los sindicatos, obtuvo el 3,52% de los votos y ninguno de sus candidatos resultó electo, mientras que los candidatos independientes reunieron un 0,87% de los votos. La participación oficial fue del 55,92% del electorado registrado, aunque debido a las irregularidades en el procedimiento de registro electoral es posible que fuera relativamente más alta. Tres días después de las elecciones, Walter sucedió formalmente a Bird como premier de Antigua y Barbuda, encabezando el primer gobierno ajeno al ALP. Caribbean Election - 1971 Antigua and Barbuda general election
Contexto Antecedentes políticos El camino de Antigua y Barbuda hacia el autogobierno comenzó con el surgimiento de un poderoso movimiento sindical en 1939, el Sindicato de Trabajadores y Oficios de Antigua (ATLU), que constituyó el Partido Laborista de Antigua (ALP) como su brazo político en 1946, en preparación para la elección directa de cinco integrantes del Consejo Legislativo de la colonia. El principal dirigente de este movimiento a partir de 1943 fue Vere Conrwall Bird, que encabezó la ATLU en una prolongada huelga para exigir mejores condiciones para la clase trabajadora negra en 1951, y luego al ALP a convertirse en el partido dominante del archipiélago en las primeras elecciones bajo sufragio universal ese mismo año, ganando todos los escaños parlamentarios, hazaña que repetiría en las siguientes tres elecciones. Bird fue finalmente juramentado como Ministro Principal el 1 de enero de 1960, convirtiéndose en el primer jefe de Gobierno democráticamente electo del territorio. Alrededor de un 92% de los antiguanos eran trabajadores negros, convirtiendo a Antigua y Barbuda en una de las sociedades más étnicamente homogéneas del Caribe anglófono. El bloque ALP-ATLU liderado por Bird era la única fuerza política representativa de este sector abrumadoramente mayoritario de la población, por lo que monopolizó el poder político con rapidez y facilidad a medida que el régimen colonial británico iba cediendo espacio a las instituciones electas.
Durante todo este período, la oposición antiguana estuvo compuesta en su mayoría por la minoría blanca británica y portuguesa, que conformaban la exigua clase media y terrateniente, o por los sectores regionalistas de la isla de Barbuda. Esto dificultó su margen de maniobra tanto para acceder a buena parte del electorado como para operar de manera unificada y postular una gran cantidad de candidatos, facilitando la hegemonía del ALP. De cara a las elecciones generales de 1965, el agricultor blanco Robert Hall fundó el Movimiento Democrático de Antigua y Barbuda, uniendo a las distintas facciones que conformaban la oposición y logrando presentar, por primera vez, un candidato opositor al ALP en cada circunscripción, con una plataforma centrada exclusivamente en consolidar una posición opositora que permitiera un mayor escrutinio sobre la administración del régimen de Bird. Este desafío resultó ser insuficiente y el ALP obtuvo el 78,88% de los votos, reteniendo por quinta vez consecutiva la totalidad de los escaños electos. Tras esta victoria, Bird llegó a un acuerdo con el gobierno británico para convertir a Antigua y Barbuda en un «Estado Libre Asociado» con Gran Bretaña, asumiendo como «Premier» el 27 de febrero de 1967.
Cisma de 1967 La década de 1960 estuvo marcada por profundos traumas económicos, en el marco de la transición del archipiélago de una economía basada en la plantación de azúcar a una basada en el turismo. Estos cambios económicos provocaron profundas tensiones internas en el movimiento sindical. La puja se dio entre el gobierno de Bird, representante de sectores que ponían énfasis en la preservación de la estabilidad y la atracción de inversión extranjera, y el Secretario General de la ATLU, George Walter, exponente de una facción más joven que exigía mayores derechos para los trabajadores de la naciente industria turística y veían al liderazgo de Bird como envejecido y desconectado. La creciente independencia de Walter respecto a Bird corría el riesgo de romper la relación entre el gobierno del ALP con los sindicatos, claves para su permanencia en el poder. La creciente popularidad de Walter entre los trabajadores preocupaba a Bird, que comenzó a verlo como una amenaza para su supremacía política. El 5 de mayo de 1967, durante una reunión ejecutiva de la ATLU, Bird acusó a Walter de haber convencido al Barclays Bank de no emitir un préstamo al gobierno de Antigua (acusación más tarde probada como falsa), presentando una resolución para destituirlo como Secretario General.
Walter denunció que la ATLU ya no representaba eficazmente a los trabajadores por haberse subordinado al gobierno de Bird y que el gobierno de Bird ya no era representativo de la clase trabajadora por responder más a las inversiones extranjeras y a la nueva élite empresarial (compuesta principalmente por inversionistas estadounidenses y británicos), precipitando un cisma definitivo en el movimiento sindical. Once días después de su destitución, el 16 de mayo de 1967, fundó la Unión de Trabajadores de Antigua (AWU), que comenzó a adquirir adeptos y afiliados rápidamente. Existen discrepancias sobre el número de miembros de la ATLU que se pasaron a la AWU, pero históricamente se ha afirmado que hasta un 70% de los trabajadores sindicalizados cambió su afiliación, y fuentes allegadas al propio régimen de Bird reconocen un alto índice de deserción después de la ruptura. El gobierno del ALP y la élite empresarial reaccionaron rápidamente para suprimir el nuevo movimiento opositor. Aunque la AWU no fue criminalizada, se emplearon tecnicismos legales para restringir su accionar y los empresarios no reconocieron a la AWU como representante legítimo de los trabajadores a la hora de entablar negociaciones. Mientras tanto, los medios de comunicación afines al gobierno (como el medio oficial del ALP, The Voice) emplearon una retórica polarizante que buscó relacionar a Walter y su movimiento con la clase terrateniente de la colonia. Irónicamente, esto no debilitó a la oposición, sino que terminó contribuyendo a facilitar la cooperación entre la AWu y la dividida oposición conservadora.
La represión contra la AWU fue sumamente impopular y enfrentó condenas en toda la región, también sacudida por disturbios sociales similares. Dada la profunda legitimidad política de la que gozaban las organizaciones sindicales en el Caribe anglófono como primer órgano de representación democrática de la población mayoritaria de casi todos estos países, la represión de un sindicato se consideró una práctica propia del régimen colonial anterior. Las medidas represivas solo lograron un aumento del descontento, que se tradujo en protestas contra el gobierno a lo largo de los años 1967 y 1968. En marzo de 1968, con el apoyo del gobierno británico, Bird declaró el estado de emergencia, imponiendo restricciones sociales como un toque de queda y una presencia policial permanente en las calles. Tales medidas no disminuyeron las protestas sino que las intensificaron, transformándose en huelgas generales continuadas. La policía respondió a las manifestaciones con gas lacrimógeno y otros actos violentos. El 20 de marzo, luego de una conferencia convocada por el gobernador entre Bird y Walter, se llegó a un acuerdo entre ambas partes para resolver las disputas pacíficamente. A cambio de que los trabajadores terminaran la huelga, la AWU obtuvo reconocimiento como organización sindical, se levantó el estado de emergencia y se crearon cuatro circunscripciones electorales nuevas para garantizar una representación parlamentaria más equitativa.
Elecciones parciales de 1968