La resistencia indígena al colonialismo comprende el conjunto de acciones, estrategias y formas de oposición desarrolladas por los pueblos indígenas frente a la dominación colonial, el despojo territorial y la asimilación cultural. Estas respuestas variaron según el contexto histórico, el territorio y la relación establecida con los estados coloniales, desde confrontaciones armadas y alianzas diplomáticas hasta migraciones, litigios legales o estrategias de preservación cultural, incluyendo alianzas con los propios colonizadores o con otros pueblos.

En algunos casos, las comunidades indígenas fueron desplazadas de sus territorios, reubicadas en reservas, reducciones o incorporadas como mano de obra forzada dentro de los sistemas coloniales. Algunas etnias indígenas sufrieron la destrucción total y el genocidio. Sin embargo, muchas mantuvieron sus estructuras sociales, creencias y prácticas tradicionales, adaptándolas a los nuevos marcos políticos y religiosos.

A lo largo de los siglos, la resistencia indígena ha adquirido expresiones diversas, desde levantamientos y rebeliones hasta movimientos contemporáneos por la autodeterminación, constituyendo un proceso histórico continuo de defensa cultural y territorial que persiste en la actualidad. " La civilización exigió la absorción total de los pueblos de las Primeras Naciones, pero esto no ha ocurrido y en todo el planeta más de 300 millones de indígenas han sobrevivido al genocidio del colonialismo....Después de más de 500 años, el proyecto colonial continúa y todavía se esfuerza por asimilar a los sobrevivientes indígenas a sus sociedades." (pp 1,2) "Los pueblos indígenas no fueron creados a partir del derecho internacional; llegamos al derecho internacional como entidades preexistentes, ya formadas, como sujetos de derecho internacional por derecho propio y desde el horizonte de las Primeras Naciones." (pp 145) En la época reciente, estos movimientos han convergido con el marco internacional de los derechos humanos, especialmente en lo relativo al reconocimiento de los derechos colectivos, la protección del territorio y la participación política de los pueblos indígenas. miniaturadeimagen|250x250px| Los kiowa, los comanche, los apaches, los cheyenes y los arapajó firmaron tres tratados sucesivos con el gobierno de los Estados Unidos en 1867.

Contexto histórico de la resistencia indígena Los pueblos indígenas son los primeros habitantes conocidos de un territorio que fue o sigue siendo colonizado por grupos dominantes. Antes del colonialismo, existían cientos de naciones y tribus con diversas lenguas, religiones y culturas diversas. Estas sociedades desarrollaron formas propias de organización política, como ciudades-estado, cacicazgos, estados, reinos, repúblicas, confederaciones e imperios, y mantenían sistemas sociales y económicos complejos. La colonización provocó un colapso demográfico generalizado y el desplazamiento de numerosos pueblos de sus territorios ancestrales. Los pueblos indígenas han existido dentro de un estado colonial de asentamiento, ya que son «indígenas» solo al experimentar la práctica del colonialismo, es decir, cuando no tienen soberanía y autodeterminación.Bonfil Batalla, Guillermo (1987). México profundo. Una civilización negada (reimpresión de 2019, 245 pp. edición). Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica. ISBN 978-607-16-6599-7.

"El indio es producto de la instauración del régimen colonial. Antes de la invasión no había indios, sino pueblos particularmente identificados. La sociedad colonial, en cambio, descansó en una división tajante que oponía y distinguía dos polos irreductibles: los españoles (colonizadores) y los indios (colonizados). En ese esquema, las particularidades de cada uno de los pueblos sometidos pasan a un segundo término y pierden significación, porque la única distinción fundamental es la que hace de todos ellos «los otros», es decir, los no españoles. Durante los primeros tiempos de la Colonia se concibe a la Nueva España como una sociedad compuesta por dos repúblicas: la de indios y la de españoles" (pp. 89)

"La ocupación plena del territorio y la incorporación de los pueblos indios al sistema de dominación, fueron procesos que no se consumaron totalmente durante el periodo colonial, ni a lo largo del siglo XIX. La resistencia armada prolongó la guerra de conquista en varias regiones del país durante casi cuatrocientos años. La caída de Tenochtitlan no significó el sometimiento inmediato ni siquiera de muchos pueblos que estaban sujetos a los mexicas" (pp. 137)

En las últimas décadas, la historiografía ha prestado mayor atención a la agencia indígena. Si antes se analizaba a los pueblos indígenas principalmente como sujetos de la dominación colonial, hoy se reconoce su papel activo en los procesos de adaptación, negociación y resistencia, dando origen a campos como la historia indígena y los estudios de frontera. "La historia estadounidense a menudo se describe en términos de europeos que entran en un desierto casi vacío. Sin embargo, durante siglos, la mayoría de los recién llegados eran africanos y la tierra no estaba vacía, sino llena de millones de indígenas. Gran parte del gran encuentro entre las dos mitades del mundo fue, pues, menos un encuentro de Europa y América que un encuentro de africanos e indios: una relación forjada tanto en la jaula de la esclavitud como en los levantamientos contra ella. Realizada en gran medida fuera de la vista de los europeos, la compleja interacción entre el rojo y el negro es una historia oculta que los investigadores recién ahora están comenzando a investigar."

Con la expansión europea, los colonos se impusieron mediante la conquista, la ocupación o la invasión, generando conflictos prolongados con los pueblos originarios. Muchos de ellos fueron víctimas de violencia, desplazamientos y, en algunos casos, de genocidios documentados. Aun así, las comunidades indígenas han sobrevivido y mantienen procesos de revitalización cultural y política. Según datos del Banco Mundial, suman cerca de 476 millones de personas en unos 90 países, que hablan más de 5.000 lenguas, aunque numerosas comunidades han desaparecido. Algunos ejemplos de lenguas indígenas supervivientes incluyen el aimara, el guaraní, el quechua y el mapuche en América del Sur; lakota y navajo en América del Norte; el maya y nahua en Mesoamérica; inuit en la región circumpolar; sami en el noroeste de Eurasia; enga en Papúa Nueva Guinea, kalaw lagaw ya del Estrecho de Torres y maorí en Oceanía.

Pese a los avances en reconocimiento jurídico y cultural, los pueblos indígenas continúan enfrentando discriminación estructural y desigualdad económica. Según el Banco Mundial, representan alrededor del 19 % de la población en situación de pobreza a nivel mundial, aunque constituyen menos del 6 % de la población mundial.

Descubrimiento y conquista de naciones indígenas y su resistencia izquierda|miniaturadeimagen|300x300px| Guerreros aztecas liderados por un guerrero águila, cada uno con una maza macuahuitl. Códice florentino, libro IX, F, 5v. Manuscrito escrito por Bernardino de Sahagún. Antes de que los europeos se propusieran descubrir lo que otros ya habían poblado en su Era de los Descubrimientos y antes de la colonización europea, los pueblos indígenas residían en una gran proporción del territorio mundial. Por ejemplo, en las Américas se estima una población de hasta 100 millones de personas. La respuesta indígena a la colonización ha sido variada y ha cambiado con el tiempo, ya que cada grupo optó por huir, luchar, someterse, apoyar o buscar soluciones diplomáticas. Un ejemplo de grupo indígena que huyó es el de los Beothuk en Terranova, que ahora está prácticamente extinto. Los charrúas fueron masacrados en lo que hoy es Uruguay y fueron exterminados. Por el contrario, los Nenets se han adaptado al Estado ruso. Frente a las masacres y los procesos de exterminio, los pueblos indígenas resistieron de formas que iban desde la guerra abierta hasta la elección de la muerte antes que el sometimiento. En Bali, ante el avance colonial neerlandés, las cortes reales practicaron el puputan, un suicidio ritual colectivo preferible a la humillación de la rendición: en 1906 en Badung y en 1908 en Klungkung, los rajás, sus familias y sus seguidores —vestidos con ropas blancas ceremoniales— marcharon hacia las tropas holandesas hasta la muerte; solo en 1906 murieron alrededor de mil personas. La historiografía interpreta el puputan como un acto final de resistencia más que de desesperación. miniaturadeimagen|250x250px| Malinche traduciendo para Hernán Cortés. Durante mucho tiempo, los académicos han explicado que nuevas enfermedades infecciosas llegadas desde el extranjero causaron las altas tasas de mortalidad de los pueblos indígenas al entrar en contacto con los colonos. Los estudios recientes se han centrado en explorar la naturaleza de las difíciles condiciones de vida impuestas a los pueblos indígenas debido a la colonización, que los hizo más vulnerables a cualquier enfermedad, incluidas las nuevas. En otras palabras, los factores como el trabajo forzoso combinado con el hambre, que convergieron durante el proceso de colonización, debilitaron a los pueblos indígenas y los hicieron menos resistentes a las enfermedades.Díaz-Cayeros, A. (2025, January 9). Epidemiological shocks, governance, and extraction in colonial Mexico [Conference presentation]. CDDRL Research Seminar Series, Stanford University. "El análisis sugiere que el drástico descenso demográfico del siglo XVI en México, más que un resultado inevitable de la exposición a patógenos desconocidos o enfermedades epidémicas fuera del control humano, fue consecuencia de la extracción colonial de rentas y de la pérdida de autonomía política y soberanía." Por ejemplo, los académicos sostienen que la viruela probablemente mató a un tercio de la población en el México colonial, pero admiten que no hay evidencia para cuantificar el impacto con certeza.Jeffrey Ostler da el ejemplo de la colonización de California como causa de enfermedades en el contexto de un genocidio estructural. izquierda|miniaturadeimagen| Cuitláhuac, tlatoani azteca que llevó a la victoria en la batalla.