Pálmenes Yarza (Nirgua, Yaracuy, 1 de enero de 1916-Caracas, 17 de diciembre de 2006) fue una escritora, poetisa y docente venezolana que tuvo una activa participación en la escena literaria del país a lo largo de toda su vida,al tiempo que desempeña un importante ejercicio pedagógico y comunitario. Al igual que su esposo, el antropólogo, escritor e investigador también yaracuyano Gilberto Antolínez, consuma una obra que ahonda en la profundidad de sus raíces, que busca en lo ontológico esa importancia del universo femenino y que atraviesa la densidad de la naturaleza y ese paisaje que le aproxima al estudio e interés por lo indigenista nacional.

Fue también Agregada Cultural de Venezuela en Cuba desde 1947 hasta 1950, experiencia que inicia durante la presidencia del escritor y político venezolano Rómulo Gallegos. A partir de 1959 ejerce el periodismo publicando artículos de crítica, ensayo y cuentos infantiles en diferentes diarios y revistas relevantes (nacionales e internacionales) como: El Nacional, El Universal, El Heraldo, El Globo, Últimas Noticias y Revista Nacional de Cultura, en Venezuela; Azor de España, Diario de la Marina, Carteles y El Mundo de Cuba, y Diario El Norte de México.

Considerada una trovadora de los sentires de la mujer por los singulares ámbitos de su Venezuela natal, extendiéndose más allá de lo doméstico (ámbito familiar) y de lo administrativo (ejercicio de la docencia y cargos públicos). De su exhaustiva producción literaria destacan: Pálmenes Yarza (1936), Espirales (1942), Instancias (1947), Ara (1950), Elegías del Segundo (1961), Fábula de la Condena (1972), Contraseñas del Tiempo, obra poética entre 1962–1969 (1974), Recuento de un Árbol y Otros Poemas (1975), Poemas. Incorporaciones de la Isla (1976), Obra Poética 1936–1976 (1977), Borradores al Viento (1988), Memoria Residual (1994), Al Paso del Tiempo (1995), Páginas de Acopio en Mesa Revuelta, Antología Poética (1999), Expresiones (2002).

Ha sido galardonada con el Premio Municipal de Poesía (1974) y el Premio Anual de Poesía (1996) otorgado por el Círculo de Escritores de Venezuela. Además de ser parte de la Asociación Venezolana de Escritores y la Asociación Venezolana de Periodistas.

Biografía Pálmenes Yarza nace en una pequeña localidad de Nirgua, ciudad ubicada en la cordillera del interior del estado Yaracuy, fundada en 1624 con el nombre Nuestra Señora del Prado de Talavera. Hija de Manuel Yarza y Berta Tortolero Latouche, vivió desde sus primeros años en la vecina ciudad de Valencia donde pierde a su padre cuando contaba apenas con 4 años de edad y donde inicia sus estudios primarios en la Escuela Federal Peñalver.

Desde muy temprano mostró una acusada vocación humanística que le lleva a cursar estudios en la Escuela Normal de Caracas desde 1933 hasta 1935 cuando egresa como Maestra Normalista, pese a la doliente pérdida de su madre en 1934, cuando apenas contaba con 18 años de edad. Tras esa experiencia, comienza a ejercer la docencia en las ciudades de Valencia, La Victoria y Caracas.

En 1936, irrumpe en el panorama literario de Venezuela de la mano del destacado poeta, abogado y político venezolano Andrés Eloy Blanco, quien ya se configuraba una importante presencia en la escena cultural nacional siendo Jefe del Servicio de Gabinete en el Ministerio de Obras Públicas, haciendo parte de la Organización Revolucionaria Venezolana y como marcado disidente del ex-dictador Juan Vicente Gómez. Eloy Blanco, cautivado entonces por la sensibilidad y complejidad de la joven poeta, le escribe el prólogo de ese primer poemario titulado con su propio nombre: “Pálmenes Yarza”, denotando en el título su carácter autobiográfico y dedicado enteramente a la memoria de su padre. A este respecto Andrés Eloy Blanco comenta:“Pálmenes Yarza es maestra de escuela, en Valencia. Nació en Nirgua y estudió en Caracas. No sé si tiene ya veinte años. No se lo he preguntado, porque sé que tiene cinco mil años de inquietud y está naciendo de novedad. Una hoja en colisión con su sensibilidad, basta para su reacción lírica. Es hosca y angustiada; la timidez se le hace más evidente por la presión del contenido.

Va a publicar su primer libro. Su primer libro se llamará `Pálmenes Yarza´, así, como el hijo de Juan se llama Juan. Y es Juan. Su libro es ella, Pálmenes Yarza, poeta y poetisa de Venezuela. Después, tendrá otro libro; no lo escribirá, lo tendrá, como se tienen hijos, con dolor de entrañas. Y llámese como se llame, será Pálmenes, carne de Pálmenes, para gozo de América.”Así mismo, el poeta y político venezolano José Ramón Medina, ganador del Premio Nacional de Literatura en 1959, se expresa sobre ese primer poemario: “Está dotada de una limpia unidad temática, en la que se desenvuelve el tono meditativo e ideológico, sin perder por eso la viva cercanía y amistad del sentimiento y la emoción humana.”

A partir de entonces, el nombre de Pálmenes Yarza comenzó a sonar con fuerza en los círculos literarios de Caracas, lo que sirvió a la poetisa para entablar una sólida relación con algunas figuras relevantes de las Letras de su país, como los escritores y miembros del Grupo Viernes Vicente Gerbasi y Pablo Rojas Guardia; y que le lleva más adelante a ser considerada parte de la Generación de 1935.

Recientemente el ensayista, escritor y crítico literario Lubio Cardozo, a propósito de esa atemporalidad que denota su obra, cita de su primer poemario: “Qué canto más hermoso tienen las cosas verdes” y comenta sobre su obra: “Exhibe su poesía un horizonte de dilatada cobertura semántica, la reiterada presencia del entorno de la naturaleza silvestre, los árboles, las hierbas, las flores, con menor frecuencia los animales. Nunca sus paisajes —el selvático verdor— se exponen domesticados por la palabra, por el contrario los ambientes boscosos irrumpen en sus composiciones líricas con sorprendente libertad, tal cual se le revelan a la poeta.”Durante 1942 publica su segundo libro titulado: Espirales, año en que se inscribe también en el Instituto Pedagógico Nacional de Caracas, de donde egresa en 1946 como Profesora de Lengua y Literatura en la especialidad de Castellano, Literatura y Latín, con la tesis Una ojeada al modernismo de la lírica contemporánea. Ese mismo año se desempeña como profesora de secundaria en las asignaturas de Español, Literatura y Latín, en el Liceo Fermín Toro, Liceo Rafael Urdaneta y el Colegio Católico Venezolano.

En 1947 publica su tercera obra bajo el título de: Instancias; dedica un poema a la memoria de la poeta Soledad Carrillo, fallecida ese mismo año en la Tragedia aérea del Cerro las Pavas, Yaracuy, del 8 de abril; y se traslada a Cuba como Agregada Cultural por la Embajada de Venezuela bajo el gobierno del Presidente Rómulo Gallegos, donde hará parte de la Asociación Cultural de las mujeres de La Habana hasta 1950 cuando retorna al país para publicar su volumen titulado: Ara. Uno de los poemas dice:"La tarde, lentamente, deja mi estancia ciega

y se va despidiendo de fuentes y de rosas.

Yo soy el horizonte de su postrer celaje.

Ah, el Sol; un mundo errante deja su luz de entrega

y un largo pensamiento de iris en las cosas

como un adiós de aroma cuando se va de viaje."Desde 1959 ejerce el periodismo publicando artículos de crítica, ensayo y cuentos infantiles en diferentes diarios y revistas relevantes (nacionales e internacionales) como: El Nacional, El Universal, El Heraldo, El Globo, Últimas Noticias y Revista Nacional de Cultura, en Venezuela; Azor de España, Diario de la Marina, Carteles y El Mundo de Cuba, y Diario El Norte de México. Momento también en que la Revista Lírica Hispana publica su obra: Esquema Poético.

Pálmenes Yarza conservó un marcado interés por las humanidades durante toda su vida, de tal manera que en 1984, cuando contaba ya con 68 años de edad, obtuvo la Licenciatura en Letras por la Universidad Central de Venezuela (UCV). Y tras su jubilación como docente, combina su trabajo literario con labores comunitarias de alfabetización -por iniciativa propia y sin recibir remuneración alguna- en el barrio Barola de Carrizal, denotando su dedicado interés por lo educativo, social y humano.

El éxito de su obra entre los lectores de poesía venezolanos se ha visto refrendado por los constantes elogios de la crítica especializada, que no ha ahorrado espacio a la hora de comentar la profundidad poético-filosófica de sus versos. Así, Gilberto Antolínez ha escrito sobre su amada:“En el fondo de su ser surge el anhelo gótico de la ascensión, el ansia de lo cerúleo, la evasión de lo telúrico... La mujer-turbión se enfrenta a la mujer-palmera: en el sentido giratorio, ferino, muscular, de la vida original zoológica, frente a ese otro sentido vegetal, surgente, vertical, de raigón secular y erguido caule.” Así, verbigracia, el escritor, folclorista e intelectual Juan Liscano, ha sostenido que:"Su poesía resulta demasiado esquemática para la complejidad de su personalidad americana, en la que se oponían y a veces se conjugaban los términos más opuestos”.Al margen de su producción poética, Pálmenes Yarza ha cultivado también con notable acierto el género ensayístico, ámbito en el que ha brillado singularmente con volúmenes como Al paso del tiempo (1955) y Una ojeada al modernismo en la lírica venezolana (1994). Tan importante han sido sus aportaciones al ensayo venezolano de la segunda mitad del , que algunos estudiosos de su obra la prefieren como ensayista antes que como poeta. Pero, en general, su valoración como poetisa está por encima de cualquier duda. Así lo han notado sus contemporáneos, que le han distinguido con galardones como el Premio Municipal de Poesía (con el poemario Contraseñas del tiempo, 1974) y el Premio Anual de Poesía (otorgado por el Círculo de Escritores de Venezuela, en 1996). Además, algunos de sus poemas han sido recogidos en recopilaciones tan importantes como la Antología del Fondo Editorial Bonaerense o Las mejores poesías venezolanas (seleccionada por el poeta, traductor y crítico literario Guillermo Sucre, Premio Nacional de Literatura en 1976).

Por su indiscutible trayectoria, esta ilustre nirgüeña ha sido leída y reconocida como una venezolana integral, y es por eso que -además de sus diversos reconocimientos- su nombre figura en varias antologías de poetas venezolanos publicados en diversos países.

Pálmenes Yarza vivió pues, siempre dedicada a sus actividades intelectuales con gran lucidez y entrega, a pesar de su delicada salud que ya para el año 2004 le hace aquietar su presencia en la escena. En una de sus últimas entrevistas dijo:“Yo me siento satisfecha conmigo misma por cuanto he escrito tanto como he podido, ya que divido mi tiempo entre la docencia y el periodismo (…) Escribo para responderme, responderme las cuestiones que me planteo frente al cosmos. También para que los demás me lean, en el sentido de que me comuniquen con su mundo, y yo a mi vez reciba la comunicación de ellos.”

Comentarios y Críticas sobre su obra Pálmenes Yarza desarrolló una obra completa, en el sentido de que no hay ausencias ni excesos. Tan precisa como cada uno de los títulos con que ha definido sus volúmenes publicados. No hay regodeo ni excusa en su lírica, sino una fascinante cordura entre el imaginario autóctono y la espesura cósmica; y en cambio, sus líneas han sido esbozadas audazmente con voluntad y mesura. (Juan Carlos Urrutia. Nota biográfica sobre Pálmenes Yarza, 2023)