thumb|alt=Pareja de pescadores sentados en una playa|Conversación de 2 personas en un entorno solitario. La ausencia de más gente y la calma del ambiente facilita que cada uno de los miembros de la pareja retratada se abra al otro, es decir, le cuente asuntos personales importantes.

Abrirse, autorrevelación o, menos frecuentemente, autoapertura o autodivulgación es un proceso de comunicación mediante el cual una persona revela información sobre sí misma a otra. La información puede ser descriptiva o evaluativa y puede incluir pensamientos, sentimientos, aspiraciones, fracasos, éxitos o miedos, así como gustos, aversiones y preferencias. La RAE recoge este significado en la acepción número 30 del verbo abrir (tiene 34)ː «dicho de una persona: declararse, descubrirse, confiarse a otra». Esta acción también se describe con la expresión "abrir su corazón" (alguien abre su corazón a otra persona) o, menos habitualmente, "abrir su pecho".

Según la cultura El entorno cultural produce variaciones en cómo se realiza y se entiende la autorrevelación. Los dos extremos son el colectivismo y el individualismo. Si un país está más en el lado colectivista, como China o Alemania, la persona tenderá a revelarse más como un avatar. En cambio, en un entorno cultural más individualista, como Estados Unidos, las personas se abren más sobre sí mismas, incluso sobre los detalles personales.

Cada cultura tiene una idea diferente sobre qué y en qué medida la autorrevelación es aceptable. Por ejemplo, los estudiantes estadounidenses tienden a compartir más en clase con sus compañeros que los estudiantes chinos. Suelen ser más abiertos sobre sí mismos y sus intereses con la mayoría de sus compañeros que los estudiantes de otros países. La diferencia también se ve en Internet. Los estudiantes coreanos suelen hablar más en forma de blogs en las páginas de redes sociales, manteniendo las publicaciones breves y directas. Sin embargo, los estudiantes estadounidenses comparten con sus seguidores más información personal y más a menudo. Culturas como Corea y China, colectivistas, son más reservadas, mientras que la cultura estadounidense es más propensa a revelar muchos detalles personales.

Una razón por la que alguien puede optar por no abrirse es el miedo a ser estigmatizado. Instintivamente, categorizamos a los individuos, en función de las características que les percibimos, como pertenecientes a nuestro grupo (grupo interno o intragrupo) o a otro (grupo externo, extragrupo o exogrupo).Cuando las personas tienen características que las distinguen de otros miembros de la cultura dominante, a menudo resultan estigmatizadas. Algunas personas tienen características ocultables susceptibles de estigmatización, por lo que el miedo a ser estigmatizadas les impide revelarlas a los demás.

En relaciones de pareja y de amistad La autorrevelación es un elemento imprescindible para la intimidad. En una relación de pareja (la relación de pareja es, necesariamente, íntima, pero puede haber relaciones íntimas que no sean de pareja, por ejemplo de amistad) se espera que cada uno de los miembros se abra sinceramente al otro. La autorrevelación puede evaluarse mediante un análisis de costos y recompensas que puede explicarse mejor mediante la teoría del intercambio social. La mayor parte de la autorrevelación suele ocurrir pronto en el desarrollo de una relación, pero es frecuente que confesiones más profundas se efectúen posteriormente. No solo es importante en relaciones de parejaː en el caso de personas afectadas por determinados problemas psicológicos suele ser fundamental que el paciente se abra al terapeuta. En este caso, más que de una "relación íntima" entre paciente y terapeuta se hablará de una "relación de plena confianza".

Teoría de la penetración social La teoría de la penetración social postula que abrirse tiene 2 dimensiones: amplitud y profundidad. Ambas son fundamentales para desarrollar una relación íntima plena (no necesariamente en su significado de "sexual") entre la persona que se abre y la persona a la que se abre. La variedad de los temas tratados por estas 2 personas es la amplitud. El grado en que la información revelada es personal es la profundidad. Es más fácil conseguir primero la amplitud en una relación debido a que es más accesibleː consta de capas externas de la personalidad y la vida cotidiana, como ocupaciones y preferencias. La profundidad es más difícil de alcanzar e incluye recuerdos dolorosos y rasgos más inusuales que podríamos dudar en compartir con los demás. La persona se revela más profundamente con su cónyuge y sus seres más queridos.Altman, I., & Taylor, D. A. (1973). Social penetration: The development of interpersonal relationships. New York: Holt, Rinehart & Winston.

La teoría de la penetración social afirma que el desarrollo de una relación está estrechamente vinculado a cambios sistemáticos en la comunicación. Las relaciones generalmente comienzan con el intercambio de información superficial y gradualmente pasan a conversaciones más significativas. Para desarrollar una relación más íntima, los participantes deben aumentar la amplitud y profundidad de sus conversaciones. La amplitud es la variedad de temas tratados (por ejemplo si se prefiere vivir en la ciudad o en el campo, las vacaciones en la montaña o en la playa) y la profundidad, el grado de detalle personal en cada tema (por ejemplo, si se desea tener hijos o no, cuántos, a qué edad).Altman, I., & Taylor, D. A. (1973). Social penetration: The development of interpersonal relationships. New York: Holt, Rinehart & Winston.

Altman y Taylor utilizan una cuña para explicar esta teoríaː el comienzo de una relación está representado por una cuña estrecha y superficial porque solo se tratan unos pocos temas. Sin embargo, a medida que avanza la relación, la cuña debería volverse más amplia y profunda al incluir más temas de importancia personal. La cuña debe atravesar 3 "capas" para que se desarrolle la intimidad. La primera es una "charla trivial" superficial con poca información personal sobre los hablantes. La siguiente capa es íntima, con mayor amplitud y profundidad y detalles más personales. La tercera es la capa más íntima, donde se comparte información extremadamente privada.Altman, I., & Taylor, D. A. (1973). Social penetration: The development of interpersonal relationships. New York: Holt, Rinehart & Winston.

La intimidad en estas relaciones sólo puede desarrollarse si las personas involucradas hacen revelaciones recíprocas. La intimidad no se desarrollará si sólo uno de los miembros de la pareja se abre plenamente mientras el otro continúa revelando sólo información superficial. La reciprocidad debe ser gradual y corresponder a la intimidad de las revelaciones del otro. Una revelación demasiado rápida y demasiado personal crea un desequilibrio en una relación que puede resultar desconcertante y suscitar rechazo. Este proceso gradual varía de una relación a otra y puede depender de la pareja específica con la que la persona se comunica.Altman, I., & Taylor, D. A. (1973). Social penetration: The development of interpersonal relationships. New York: Holt, Rinehart & Winston.

Reciprocidad e intimidad La reciprocidad es una respuesta positiva de la persona con quien se comparte información, mediante la cual la persona a la que alguien se abre se abre también. La autorrevelación suele influir en si 2 personas querrán volver a interactuar. Las investigaciones han demostrado que, cuando una persona se abre a otra, es más probable que la otra haga lo propio. Inicialmente, el proceso se inicia cuando una de las 2 personas revela información personal a la otra. Para corresponder, la otra revelará algo propio de grado similar, y se comportará de tal manera que responda al contenido de la revelación inicial, al tiempo que transmite un grado de comprensión y validación de lo revelado.

Las investigaciones han descubierto que las personas que piensan de sí mismas que se abren fácilmente a los demás probablemente consigan con mayor facilidad que los demás también se abran a ellas. Tres teorías describen la reciprocidad: la hipótesis de atracción social-confianza, la teoría del intercambio social y la norma de reciprocidad.

La hipótesis de atracción social-confianza dice que las personas se revelan información entre sí porque, cuando una segunda persona cuenta algo de ella a otra persona que primeramente se le ha abierto, es porque se considera apreciada por esta primera persona y porque esta primera persona confía en la segunda.

La teoría del intercambio social explica que las personas intentan mantener la igualdad en la autorrevelación porque un desequilibrio las hace sentir incómodas.

La tercera teoría sostiene que la divulgación recíproca es una norma social y cuando una persona no la cumple se siente incómoda. Aunque también hay personas que se sienten incómodas cuando otra les revela información personal porque creen que no corresponde a la situación en la que se encuentran, o no desean mayor intimidad con esa persona.

Se definen 2 tipos de reciprocidad: reciprocidad por turnos y reciprocidad extendida. La de turnos es cuando las 2 personas se revelan información en un diálogo normal, y la extendida ocurre cuando durante un tiempo solo una persona habla (monólogo) y la otra solo escucha. Se ha demostrado que quienes participan en reciprocidad por turnos aprecian más a sus compañeros de interacción que en el caso de la reciprocidad extendida. También se ha demostrado que la de turnos hace que las 2 personas se sientan más cercanas y similares entre sí, y disfruten más de su mutua compañía.

Quienes participan en una reciprocidad extendida se ven afectados por la teoría del intercambio social y la norma de reciprocidadː como la reciprocidad extendida limita la revelación recíproca, crea un desequilibrio que, según ambas teorías, provoca incomodidad. Quien cuenta cosas a alguien que solo escucha suele quedarse con la sensación de que está revelando más que ese alguien. Esto se llama reciprocidad percibida de la pareja, y es fundamental para el proceso de autorrevelación en el desarrollo de relaciones.

Dos componentes clave para la intimidad son lo que revela una persona y la capacidad de respuesta de quien la escucha. Es extremadamente importante que, cuando alguien cuenta información personal, su interlocutor también le revele algo personalmente relevante. Asimismo, es esencial que el oyente comprenda, valide y se preocupe por lo que el hablante está revelando. Si el hablante no se siente aceptado por el oyente, es posible que no le revele algo en el futuro, lo que detiene el desarrollo de la intimidad. También se ha demostrado que las revelaciones emocionales fomentan la intimidad más que las revelaciones factuales. Las revelaciones factuales revelan hechos (por ejemplo, «Estoy divorciada de mi marido»), mientras que las revelaciones emocionales revelan los sentimientos, pensamientos y juicios de una persona (por ejemplo, «Mi divorcio fue tan doloroso que me ha resultado difícil volver a confiar en una pareja romántica»).

Las revelaciones emocionales pueden aumentar la intimidad porque permiten al oyente confirmar y respaldar cómo el hablante se ve a sí mismo. La transición de compartir hechos impersonales a hechos personales es fundamental para la construcción de una relación íntima.

Abrirnos también nos saca de nuestros mundos imaginarios y nos permite ver las realidades del mundo en el que vivimos. Nos sentimos más cómodos abriéndonos a las personas que nos gustan y sentimos próximas. También hay evidencia de que quien se abre tiene mayor probabilidad de que se le abran. Por tanto, la autorrevelación genera intimidad.Debido a eso nos abrimos más y tratamos un mayor número de temas con nuestros cónyuges y seres queridos.