Galisteo es un municipio y localidad española de la provincia de Cáceres, en la comunidad autónoma de Extremadura. Encuadrada dentro de la mancomunidad del Alagón y del partido judicial de Plasencia, se trata de una zona muy fértil de regadío desde el embalsamiento de las aguas por el embalse de Gabriel y Galán. El término municipal, con una extensión es de algo más de 65 km², contaba con habitantes (galisteños) en .

La localidad, cuyos orígenes se remontan a las épocas romana y árabe, vivió una gran época de esplendor entre 1229 y 1837, cuando fue la villa capital del Señorío de Galisteo, en cuyo territorio se encontraban aldeas como Pozuelo de Zarzón, Guijo de Galisteo, Montehermoso y Carcaboso. Tras la disolución del señorío en 1837, la villa quedó reducida a una pequeña localidad de regadío, cuyo término disminuyó aún más al separarse Alagón del Río en 2009. De su importante pasado queda en pie la muralla de Galisteo, que todavía rodea completamente la parte antigua de la villa, y junto a la cual se encuentra la torre del homenaje conocida como La Picota, considerada como el mayor símbolo del municipio.

Toponimia El nombre parece ser topónimo variación dialectal de la voz "Galilea".

Símbolos

El escudo y la bandera de Galisteo fueron aprobados mediante la "Orden de 12 de junio de 1989, de la Consejería de la Presidencia y Trabajo, por la que se aprueba el Escudo Heráldico y la Bandera del Municipio de Galisteo (Cáceres)", publicada en el Diario Oficial de Extremadura el 22 de junio de 1989, luego de haber aprobado el expediente el pleno municipal el 8 de mayo de 1987 y haber emitido informe favorable la Real Academia de la Historia el 24 de junio de 1988.

El escudo se blasona oficialmente así:

La bandera se describe así:

Geografía

Galisteo, situada a 90 km al norte de la capital de la provincia de Cáceres y orillas del río Jerte que desemboca en la margen derecha del Alagón, y también regada por los arroyos de Matarranas y las Monjas. El término municipal de Galisteo se ubica entre los 6°13′22″ de longitud oeste y el paralelo 39° Llano, aunque con pequeñas ondulaciones y cerros, entre los que se encuentra el casco urbano de Galisteo. Las cotas entre las que se encuentra el término municipal varían entre los 222 m y 367 m, teniendo el casco urbano la altitud de 308 m según el vértice y el geodésico de orden, situado en la iglesia del pueblo. Los suelos son de tierra parda, aluviales.

Limita con los términos de Valdeobispo al norte, Carcaboso y Aldehuela del Jerte al noreste, Plasencia al este, Riolobos al sur y Montehermoso y Alagón del Río al oeste. Galisteo se encuentra entre Plasencia y Coria, a medio camino entre las dos localidades, distando de ellas 20 y 25 km respectivamente.

Clima El clima es mediterráneo continentalizado con temperaturas medias entre los 6 y los 8 °C en enero y los 26 y los 28 °C en julio. Es un clima bastante seco, contando con una precipitación media anual de entre 600 y 800 mm. Las precipitaciones son frecuentes en forma de lluvia; las precipitaciones en forma de nieve son ocasionales especialmente en los últimos 20 años.

Orografía miniatura|Paisaje entre Galisteo y San Gil, al fondo Galisteo se construyó en lo alto de una colina, con el fin de tener una posición privilegiada durante los numerosos encuentros bélicos que se sucedían. Ahora ya hay edificaciones en las laderas y a los pies de la misma.

La principal unidad de relieve del marco geográfico lo ocupan los ríos Jerte y Alagón, el primero afluente del segundo, confluye dividido en dos, dentro del municipio. Sus cursos son bastantes regulares aunque en época de lluvias su caudal aumenta en gran proporción desbordando el cauce en algunas ocasiones, produciendo la consiguiente inundación de las zonas aledañas a sus riberas.

Los suelos se dedican a encinar, pastos y tierras de labor, cultivándose además cereales, tabaco, algodón, espárragos, pimientos, hortalizas y árboles frutales.

Historia

Orígenes vettones No cabe duda de que al estar comprendido dentro de la Vettonia (región que abarcaba las provincias de Salamanca, Ávila, Cáceres y parte de las de Valladolid, Segovia y Zamora, una porción de las de Toledo y Badajoz, y otra de Portugal), y dada la proximidad de Coria, ciudad fundada por estos, es posible que los vetones debieron de aprovechar la estratégica situación de la plaza; pero no hay constancia de ello, así como tampoco del nombre que le dieran los musulmanes que la ocuparon siglos después.

Periodo romano De los orígenes de la villa de Galisteo se conoce poco, pero si algo de cierto hay es que empezó siendo un "Castro" o campamento: fundado por los antiguos moradores de la estación romana de Rusticiana, en la Vía de la Plata camino de Emérita Augusta, actual Mérida. En estas estaciones se cambiaban los tiros de caballos para proseguir casi ininterrumpidamente la marcha. Rusticiana fue una "Mansio" o "Statio", modernos estudios sitúan esta "Mansio" en el centro del cerro de las Brujas, a unos dos kilómetros de Galisteo. Próximo al arroyo Zarzoso, y cerca también de una alamedilla denominada "Trampal ", que aún existe en la finca de Larios, con una laguna de abundante agua y que en la actualidad se la conoce con el nombre de "El Pantano". Con el paso del tiempo crecieron tanto sus habitantes que la mayoría de ellos, ganaderos, se apartaron un poco de la estación para defenderse de los frecuentes merodeos de tropas. Se agruparon en un campamento, después aldea... y al finalmente villa. Así nace Galisteo.

Periodo islámico miniatura|Una de las puertas de la muralla de Galisteo Algunos historiadores admiten que fue la Medina Galisyah donde descansó Almanzor en el año 997 cuando iba a Galicia. Lo cierto es que Galisteo ya existe al comenzar la Reconquista, de lo que es prueba evidente su muralla, que es obra almohade.

Otros autores afirman, como hecho cierto, que la Medina Ghaliayah en la que descansó Almanzor cuando se dirigía con sus victoriosos ejércitos a Galicia siendo luego vencido por los cristianos en la batalla de Calatañazor, donde resultó herido y murió a los pocos días en Medinaceli, esta Medina Ghaliayah, situada en la margen izquierda del río Jerte, se trataba de lo que hoy es Galisteo; pues que existía el recinto fortificado con murallas, está claro, ya que la traza es árabe, ignorándose qué nombre dieron estos a la fortaleza y qué fracción de invasores estuvo primeramente y construyó las murallas citadas y el alcázar, pues los primeros árabes, con gran número de bereberes que ocuparon la península en su casi totalidad en el año 711, aunque esta no aceptó plenamente la autoridad del Califato Omeya hasta el año 714. Cabe la posibilidad de que fueron los omeyas o los almorávides, que vinieron posteriormente, quienes ocuparan por esos tiempos la fortaleza o la construyeran.

Durante la época de Al-Ándalus, al parecer servía del centro desde el cual se organizaban y llevaban a cabo incursiones guerreras o de saqueo contra otras regiones limítrofes, frecuentes en aquella época.

Edad Media miniatura|La Picota, torre de la villa de Galisteo.|izquierda miniatura|Espadaña de la iglesia y puerta de Santa María Fue visitada y pasaron por Rusticiana, además de por muchos reyes y caídes moros, por Fernando II, Alfonso IX, Fernando III el Santo, Juan II y los Reyes Católicos en las jornadas gloriosas de las tomas de Cáceres, Coria, Córdoba, Sevilla y por último Granada.

De aquí, como antes se dice, se supone pueda arrancar agrupación, cuyo nombre se desconoce y que posteriormente se llamaría Galisteo, cabeza del señorío que formaron los pueblos de Montehermoso, Pozuelo, Baños de Montemayor, Guijo de Galisteo, Aceituna, Riolobos, Holguera, Rinconada, Malpartida, Aldehuela y Carcaboso. Más tarde el señorío aumentó con el Arquillo, Pasarón y Torremenga.

Tras los importantes avances realizados por Alfonso VI de León en la Reconquista, Galisteo queda primeramente integrado en el Reino de León si bien las posteriores ofensivas musulmanas hacen retroceder la frontera hacia el norte quedando Galisteo en zona fronteriza entre las fuerzas musulmanas y las leonesas. La definitiva ofensiva de Alfonso IX de León con la toma de Alcántara en 1213, apuntala definitivamente la pertenencia de Galisteo al Reino de León.

miniatura|Ábside mudéjar de la iglesia La importancia de Galisteo en este periodo es clave, ya que en el contexto de guerra entre los reinos de León y Castilla se convierte en el último bastión del Reino de León en la zona para hacer frente a Plasencia, que quedaba dentro de Castilla, jugando un papel clave el hecho de que fuesen ciudades fortificadas ambas. De la pertenencia al Reino de León de Galisteo queda como legado la pertenencia de la localidad al Obispado de Coria, que agrupa los territorios históricamente leoneses de la provincia de Cáceres, mientras que el de Plasencia agrupa a los históricamente castellanos. Galisteo llegó a tener voto en las Cortes Leonesas hasta que, tras las últimas cortes de este reino celebradas en 1349, deja de tener voto al pasar a reunirse en cortes conjuntas las coronas de León y Castilla, reduciéndose a 17 las ciudades con derecho a voto. Galisteo queda entonces bajo la influencia de Salamanca. Así continuó Galisteo asumiendo todas las vicisitudes del reino, hasta el 4 de julio de 1268 en que desmembrado del conjunto, es adjudicado por Alfonso X el Sabio a su hijo Fernando de la Cerda, como se explicará. A la liberación por los cristianos de estas tierras existía según Mélida- en lo que se llamó Galisteo, un castillo convertido luego en palacio. Este castillo es reconstrucción del árabe, como lo prueba un blasón o escudo con su media luna grabado en piedra, que luce, aunque bastante deteriorado, sobre el arco escarzano de la entrada al recinto. Esta torre, castillo o palacio, fue reconstruida por el conde de Osorno, al mismo tiempo que por mandato de este conde construyó el curioso campanil o torre estaría de la villa de Pasarón de la Vera, con un remate octógono de idénticas características al de Galisteo. A este castillo o palacio, desde hace siglos se le conoce con el nombre de "La Picota", llamándose "pericutín" a la picota de la villa.

El erudito Eugenio Escobar, arcediano de Coria y deán de Plasencia, se esfuerza en demostrar que la fundación de Galisteo es obra posterior a la liberación del territorio Circum Alagum, a poco de iniciarse la reconquista de ambas Transierras, fundamentando su creencia, en que no se nombra en ningún documento público Galisteo, hasta el 28 de marzo de 1217 cuando el rey Alfonso IX de León donó Alcántara y su fortaleza a la Orden de Calatrava, y al reseñar en el privilegio su término municipal cita a Galisteo, además de otras muchas aldeas, lugares y villas enclavadas en dicha demarcación:

A primeros de enero de 1221, el obispo de Coria Arnaldo y Rodrigo Pérez de Villalobos, reunidos en Galisteo, llevaron a efecto la división de límites entre Granada y Palomero, que el rey les había ordenado. En el Real Archivo de Tombo, de Lisboa, se conserva (Graveta 1, marzo 4, número 22) la carta de Donación hecha por el rey de Portugal al Monasterio de Manzanaria, en junio de 1221. En dicho documento, al designar los límites del Concejo, dice: "Perillum locum obi pugnabimus cumillos de Galisteo, et fuit Martina Petrus Salvatorio'*.

Sin embargo se asegura que ya existía Galisteo con sus murallas y su suntuoso alcázar, Donde el rey leonés firma en 1221 un convenio con los Jerarcas de la Orden de Santiago, en virtud de la cual donaba a éstos las villas de Castrotorafe y Villafáfila, a cambio de la reconquistada Cáceres, que pertenecía a dichos límites desde el año 1170, por haber contribuido eficazmente a la liberación del grupo sarraceno en la indicada fecha.

En ese mismo año, 1229, por un privilegio otorgado por Alfonso IX, fue nombrada villa. Dicho privilegio decía así: