miniatura|Cueva de las Manos, a orillas del río Pinturas, en la provincia de Santa Cruz, 7300 a. C. El arte más antiguo de Sudamérica.
La historia prehispánica de Argentina hace referencia a los desarrollos culturales locales del actual territorio de la República Argentina previos a la conquista y colonización por parte de España.
El primer registro poblacional del territorio actualmente controlado por la Argentina se encuentra en Piedra Museo (Santa Cruz) y se remonta al 11 000 a. C. Junto con los yacimientos de Monte Verde (Chile) y Pedra Furada (Brasil) constituyen, hasta el momento, los sitios de poblamiento más antiguos hallados en Sudamérica. Estos yacimientos sustentan la teoría del poblamiento temprano de América (pre-Clovis). Cerca de allí, también es posible ver las pinturas de manos y guanacos estampadas en el 7300 a. C. en la Cueva de las Manos (río Pinturas, provincia de Santa Cruz). Para el año 9000 a. C. ya había comenzado el poblamiento de la pampa, en tanto que la zona del Noroeste del país comenzó a ser habitada hacia el 7000 a. C.
Hacia el o 12.º milenio AP se registra presencia humana en Los Toldos y Piedra Museo. Entre los pueblos originarios, los cazadores y recolectores habitaron la Patagonia, la región pampeana y el Gran Chaco. Los agricultores se instalaron en el noroeste, Cuyo, las sierras de Córdoba y después en la mesopotamia. Tastil, en el noroeste, fue la ciudad precolombina más grande ubicada en el actual territorio argentino, con una población de 2000 habitantes.
Los primeros rastros de vida humana en este territorio corresponden a pueblos de un nivel cultural paleolítico que tres mil años atrás incorporaron los primeros aportes culturales mesolíticos y neolíticos. Hasta la época de la conquista y de la colonización europea, el territorio argentino ha estado ocupado por diversos pueblos originarios, con diferentes organizaciones sociales que se pueden dividir en tres grupos principales:
Cazadores y recolectores de alimentos básicos canoeros oceánicos, como los yaganes o yámana y los haush en Tierra del Fuego y los canales fueguinos. Cazadores y recolectores, que habitaban la Patagonia, la Pampa y el Chaco. Cazadores avanzados y recolectores de alimentos como los pámpidos, en el centro-este: hets en las praderas y estepas de la región pampeana y norpatagónica; y chonks en la Patagonia ―invadidos desde el por los mapuches alfareros procedentes de la zona cordillerana de la Patagonia― y los qom y wichi en la región chaqueña. También pertenecen a este grupo los pámpidos charrúas y minuanes, que habían incorporado la cerámica. Los agricultores con cerámica como los guaraníes y las culturas andinas y derivadas. A partir del segundo milenio, los avá (un pueblo amazónido conocido desde el por los españoles como «guaraníes») invadieron el NEA y la Región del Litoral; eran cultivadores de mandioca y avaty o maíz en forma de roza (tala y quema de florestas) y por ello semisedentarios. Las culturas centradas en la agricultura y ganadería del norte eran puramente sedentarias, y habían desarrollado redes comerciales englobadas en el conjunto actualmente llamado «quechua»; tras establecer un sistema cuasi estatal en torno a señoríos locales, fueron sometidos por el imperio incaico hacia el año 1480. Influidos por estas culturas andinas, otros pueblos como los diaguitas, calchaquies y huarpes desarrollaron una agricultura y ganadería de menor desarrollo, adaptada a las condiciones de las regiones llanas y serranas del centro de la actual Argentina y de Cuyo.
En los siglos y , el Imperio incaico conquistó parte de las actuales provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, el extremo oeste de la provincia de Tucumán, la parte oeste de las provincias de La Rioja y San Juan, el noroeste de la provincia de Mendoza y, probablemente, el norte de la de Santiago del Estero, incorporando sus territorios al Collasuyo, que era la parte sur del Tahuantinsuyo o regiones de tal imperio.
Tradicionalmente, se atribuye la conquista al monarca inca Túpac Yupanqui. Varios señoríos de la región, como los quechuas, los likanantai (atacamas), los huarpes, los diaguitas y otros, intentaron resistir, pero los incas lograron dominarlos, trasladando a sus territorios a los mitimaes o colonos deportados de las tribus de los chichas, que habitaban en lo que es el suroeste del actual territorio boliviano. Otros, como los sanavirones, los lule-tonocoté y los henia-kâmîare (popularmente llamados «comechingones»), resistieron con éxito la invasión incaica y se mantuvieron como señoríos independientes.
Crearon centros agrícolas y textiles, asentamientos (collcas y tambos), caminos (el «camino del inca»), fortalezas (pucarás) y santuarios de alta montaña. Algunos de los principales son el pucará de Tilcara, la tambería del Inca, el pucará de Aconquija, el santuario de Llullaillaco, el shincal de Londres y las ruinas de Quilmes.
Poblamiento inicial
miniatura|500px|Mapa de las migraciones humanas fuera de África, versión de Naruya Saitou y Masatoshi Nei (2002) del Instituto Nacional de la Genética del Japónモンゴロイドの形成 «Mapa de las migraciones humanas», artículo publicado en el sitio web del Museo de Kyushu (Japón). que coincide con la versión de Göran Burenhult (2000).Burenhult, Göran (2000). Die ersten menschen. Weltbild Verlag.
El científico argentino Florentino Ameghino (1854-1911) elaboró una teoría que afirmaba el origen pampeano del hombre (el Homo pampeanus) pero que luego sería refutada y dejada de lado.
Los primeros seres humanos en llegar al actual territorio argentino parecen haberlo hecho por el extremo sur de la Patagonia, provenientes de lo que hoy es Chile. La presencia humana más antigua se encuentra en Piedra Museo (Santa Cruz) y se remonta a 11 000 a. C. Junto con los yacimientos de Monte Verde (Chile) y Pedra Furada (Brasil) constituyen, hasta el momento, los sitios de poblamiento más antiguos de Sudamérica y sustenta la teoría del poblamiento temprano de América (pre-Clovis).
Otro remoto asentamiento fue ubicado en Los Toldos, también en la provincia de Santa Cruz, con restos que datan de 10 500 a. C.
Estos primeros habitantes del territorio argentino cazaban milodones (parecido a un gran oso con cabeza de camello ya extinto) e hippidions (caballos sudamericanos que desaparecieron hace 10 000 años), además de guanacos, llamas y ñandúes.
Cerca de allí, también es posible ver las pinturas de manos y guanacos estampadas en el 7300 a. C. en la Cueva de las Manos (río Pinturas, provincia de Santa Cruz). Se trata de una de las expresiones artísticas más antiguas de los pueblos sudamericanos y ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
Para el año 9000 a. C. ya había comenzado el poblamiento de la pampa, en tanto que la zona del noroeste comenzó a ser habitada hacia el 7000 a. C.
Culturas andinas
miniatura|Distribución aproximada de lenguas en el extremo austral de Sudamérica en tiempos de la Conquista.
Culturas andinas de Cuyo
Período precerámico: (No hay datos) Agua de la Cueva, a 2900 , en la precordillera mendocina, testimonia la presencia humana hacia el 8900 y 8300 a. C. Cultura de Ansilta. Fue una de las primeras culturas en desarrollar una agricultura precaria en lo que hoy es Argentina, donde hoy se encuentran Mendoza, San Juan y San Luis. La cultura de Ansilta se prolongó por más de 2000 años, entre el 1800 a. C. hasta el año 500 d. C., lo que significa un extraordinario caso de continuidad. Es probable que hayan sido antecesores de las etnias del linaje huarpe. Sur de Mendoza: En la Cueva del Indio del Rincón del Atuel se observa que, a partir del , los cazadores y recolectores comenzaron a practicar la agricultura, así lo demuestran restos de porotos, semillas de maíz y de zapallo.
Culturas agroalfareras del Noroeste
De acuerdo a la clasificación que Rex González hizo en 1962, las culturas agroalfareras del período preincaico en esta zona se pueden agrupar en tres períodos cronológicos:
Período temprano
Comprende las culturas que abarcan desde los primeros poblamientos hasta el año 650 de nuestra era; son las siguientes:
Cultura condorhuasi. Hacia el 200 a. C. aparece la cultura condorhuasi, en la actual provincia de Catamarca. Fue una sociedad de pastores de llamas en la que la agricultura era solo complementaria. Tuvieron un culto violento, en el que utilizaban de modo chamanista alucinógenos como el cebil y realizaban sacrificios humanos. Estuvieron entre los primeros en realizar aleaciones metálicas. En la actualidad llaman poderosamente la atención sus esculturas antropomorfas de piedras, denominadas hoy Suplicantes, bellas y abstractas esculturas en las que se representan figuras humanas en una conmovedora posición de súplica (invocando la lluvia y la fertilidad). Desaparecieron entre el 200 d. C. y el 500 d. C. Cultura de Tafí ( - ). Contemporáneamente con la Cultura de la Ciénaga aparece en la zona del Tafí del Valle, en el hoy territorio de la provincia de Tucumán. Eran agricultores que cultivaban, entre otras cosas, maíz. Lo hacían en sencillas terrazas y andenes y domesticaban llamas. Cultura de la Ciénaga (1-600 d. C.). En el aparece esta primera sociedad plenamente agrícola que se desarrolló en actual territorio argentino, también donde hoy está Catamarca. Tenían plantaciones de maíz, sistemas de irrigación por canales y ganados de llamas utilizadas en caravanas para realizar intercambios entre aldeas. Construyeron pequeñas aldeas de no más de 30 viviendas. Fueron un antecedente directo para la Cultura de la Aguada. Cultura de La Candelaria: se desarrolló entre el año 200 y el 1000 de nuestra era en el área centro-sur andina de la provincia de Salta y centro y norte de la de Tucumán, en las llamadas selvas occidentales. Toma el nombre del departamento salteño de La Candelaria, donde fue descubierta. La cerámica que produjeron es generalmente de color gris con trazos simples y figuras geométricas como rectángulos y triángulos que representan figuras humanas y de animales. Fabricaban también instrumentos musicales de viento con formas de animales. Cultura de Alamito: se desarrolló entre el 400 a. C. y el 650 d. C. en la zona del Campo de Pucará (en la provincia de Catamarca). Muy influenciada por la cultura Condorhuasi, trabajaron admirablemente la piedra, creando las obras llamadas Suplicantes, tomando como modelo la figura humana, de absoluta originalidad. Cultura Las Mercedes: se desarrolló entre el 400 a. C. y el 700 d. C. en las sierras de Sumampa y Guasayán, en la provincia de Santiago del Estero. Cultura de San Francisco: es la más antigua manifestación de asentamientos de grupos agroalfareros del Noroeste argentino. Se desarrolló desde el año 600 a. C. hasta el comienzo de nuestra era en los valles orientales jujeños.
Período medio
Comprende las culturas desde el año 650 hasta el 850, y son las siguientes: