Muchos académicos consideran que el comercio de la plata americana entre los siglos XVI-XIX supuso el comienzo de una economía global y del proceso de globalización, uniendo tres continentes, América con Europa y con Asia. Gran parte de esa plata americana terminó en China, el país con mayor PIB del mundo en los siglos y , que la utilizó como su propia moneda, ya fuera en lingotes o acuñada. Este comercio de la plata americana de la monarquía hispánica afianzó el Imperio español y su dominio mundial durante un siglo.España extrajo más de 40 mil toneladas de plata durante su presencia en el continente americano.
La era de la globalización empezó al establecer los navegantes españoles en las Filipinas, una ruta de ida y vuelta entre Asia y las Américas, conocida como el tornaviaje, y utilizada por barcos conocidos como el Galeón de Manila, con enormes cargamentos de plata de la América española enviados a China para intercambiarlos por bienes asiáticos, principalmente chinos. Las ciudades de Potosí en Bolivia, Manila en las Filipinas y Yuegang en el sudeste de China fueron eslabones esenciales y febriles en un intercambio económico que cubría el mundo entero.
El Real de a ocho, también conocido como dólar de plata español o pieza de a ocho, fue una moneda de gran pureza en su ley y fiabilidad en su peso, acuñada en los Virreinatos de Nueva España y del Perú, que se volvió transcontinental. Los lingotes de plata y los Reales de a ocho, aceptados como moneda común para transacciones comerciales en Asia, América y gran parte de Europa, facilitaron los intercambios y la libre circulación de personas y bienes entre los tres continentes.
A mediados del se produjo una crisis monetaria económica que afectó tanto a Europa (la llamada revolución de los precios) como a China. Las vicisitudes de los flujos de los lingotes de plata en unas economías sobrecalentadas fueron un factor crucial que culminó en la derrota del Imperio español en la batalla de Rocroi en 1643 (principio del declive de los Tercios españoles), y en la caída de la dinastía Ming en 1644.
El sistema monetario en China hasta el Se cree que las conchas de cauri, un pequeño caracol marino, fueron la forma más antigua de “moneda” utilizada en China central, y que su utilización se remonta al período neolítico, hace 3000 a 4500 años. Las conchas de cauri han sido utilizadas como dinero en ciertas sociedades premodernas de Asia y África ya que comparten muchas de las virtudes intrínsecas de las monedas metálicas – escasez, durabilidad, uniformidad en tamaño y forma, y posible uso como unidad de cuenta – y lo más importante, imposibilidad de duplicarlas.
miniaturadeimagen|350px|derecha|Monedas conchas de cauri chinas, siglos XVI – VIII a. C. Se han encontrado conchas de cauri bronceadas en las ruinas de Yin, la antigua capital de la dinastía Shang (1600-1046 a. C.), e inscripciones en la China de los Zhou (1045-256 a. C.). En ambos casos, las conchas de cauri se utilizaban como una medida de valor para el intercambio de mercancías, pero no como un medio de intercambio o de compra. Por ejemplo, para la evaluación del valor de un terreno o de joyas de jade en hebras de cauris.
Respecto al sistema monetario, la historia de China se divide en dinastías y se inicia antes del año 2000 a. C. Una simplificación respecto a este tema en las dinastías de este análisis es la siguiente: Dinastía Tang 618 – 907 d. C. Período de las Cinco Dinastías 907 – 960 d. C. Dinastía Song 960 – 1279 d. C. Dinastía Yuan (Mongoles) 1279 – 1368 d. C. Dinastía Ming 1368 – 1644 d. C. Dinastía Qing 1644 – 1911 d. C.
Monedas de bronce Las monedas de bronce (aleación de cobre y estaño) en forma de cuchillos y palas aparecieron en China hacia el 600 a. C. en varios estados de los Reinos combatientes ( – 221 a. C.), al mismo tiempo que en el mundo mediterráneo. Hacia el 336 a. C. la dinastía Qin introdujo la primera moneda de bronce redonda, llamada Banliang. El estado Chu utilizó tanto monedas de oro, como de bronce o de cauri bronceadas, siendo el primero en establecer una equivalencia entre ellas. La acuñación de monedas debió hacerse en las capitales de los estados de Qin, Chu, Qi y Yan, mientras que en Wei, Han y Zhao, estados con menor control estatal, hubo acuñamiento en muchas de sus ciudades.
miniaturadeimagen|350px|izquierda|Moneda Banliang durante el reinado de la Emperatriz Gao de la dinastía Han Occidental. En la década de 230 a. C., el primer emperador Shi Huang (259-210 a. C.), como parte de su proyecto de unificación de China bajo la dinastía Qin, promovió el uso de su moneda de bronce, la Banliang, en los territorios subyugados, aboliendo todas las demás formas de moneda local.
Los impuestos se recaudaban en especie: cereales, forrajes y tejidos. En el 203 a. C., Liu Bang, de la dinastía Han, que había sustituido a la Qin, instituyó el suanfu, un pago de impuesto de capitación de 120 monedas Banliang por adulto y 20 para los jóvenes, que obligó al gobierno a un control de los miembros de cada familia. Este impuesto era complementario de los impuestos en grano y forrajes, y del servicio laboral y militar debido al gobierno.
En el el emperador Wu llevó a cabo una centralización fiscal en la que se instauraron nuevos impuestos sobre la riqueza a ser pagados con monedas, además de acuñar una nueva moneda de bronce, la Wuzhou, que reemplazó la Banliang, creando un nuevo estándar de moneda unificada que duraría siglos.
Si se compara el uso monetario entre Oriente y Occidente en el , se ha estimado que en el 160 a. C. en el Imperio romano circulaba (en valor) un 60% de piezas de oro, un 30-35% de piezas de plata, y un 5-10% de piezas de bronce, mientras que en la China de los Han, casi la totalidad de las monedas utilizadas eran de bronce de bajo valor.
En la década de 480, la corte Qi decretó que los impuestos se pagasen el 50% en moneda y el 50% en tejidos, pero hasta el la mayoría de los impuestos se pagaban en granos, tejidos y trabajo en las tierras del gobernante, y poco en dinero. En el 621, la dinastía Tang (618-907 d. C.) introdujo un nuevo estándar de moneda de bronce, la Kaiyuan Tongbao que reemplazó a la antigua Wuzhu y se mantuvo durante toda la dinastía. En el , los ingresos del Estado por impuestos eran un 90% en granos y tejidos, y solo un 10% en monedas.
Cada moneda valía su peso en bronce y tenía una perforación cuadrada en el centro. Al ser su valor pequeño, la gente enhebraba conjuntos de cien o mil monedas en “cuerdas”, sartas pesadas y voluminosas, aunque de poco valor para los comerciantes chinos a gran escala. La frecuente escasez de cobre para acuñar monedas de bronce, llevó a los gobernantes en el 845 y 955 d. C. a emitir proscripciones contra el budismo, que les permitía apoderarse de estatuas y otros ornamentos religiosos de bronce, que podían fundir para acuñar nuevas monedas.
La dinastía Song (960-1279 d. C.) aumentó fuertemente el suministro de dinero. A principios del , la acuñación anual de monedas de bronce era cinco a seis veces la del período Tang, llegando a utilizarse dichas monedas en otras zonas asiáticas como Corea, Japón, Annam e Indonesia.
A destacar que durante el período Song, en las regiones de Sichuan y Shaanxi donde el cobre no estaba disponible, el gobierno confiscó todo el oro y la plata, prohibió el uso de monedas de bronce (que fueron enviadas a la capital) y permitió solo la circulación de monedas de hierro (Wen). Este metal era muy abundante, pero con el inconveniente de su poco valor y su gran peso. De hecho una moneda de bronce era equivalente a diez monedas de hierro, un Guan (unidad monetaria tradicional china igual a 1000 Wen) pesaba unos 4 kg, mientras que un Pi (unidad tradicional china para tejidos, unos 30 a 40 m de largo) requeriría 20 Guans o unos 80 kg de monedas de hierro.
miniaturadeimagen|350px|derecha|Moneda de bronce del emperador Zhen Zong (997-1022) En el período Song, se produjo una clara evolución del pago de impuestos en especie hacia un pago en dinero. En la segunda mitad del , el pago en dinero suponía 75 a 87% de los ingresos por impuestos en algunas regiones.
La progresiva escasez de cobre, llevó al gobierno Song a exigir a la gente sus objetos de cobre o bronce para fundirlos, a reducir la cantidad de cobre en un 20% en las monedas de la dinastía Song del Sur comparadas con las de las dinastías Song del Norte o Tang, o a crear una “cuerda corta” de 770 monedas con un valor de mil.
La introducción del papel moneda en el por los Song y su expansión en el , junto con la plata convirtiéndose en un componente importante del suministro de dinero por parte de los comerciantes y al requerir los Song el pago de ciertos impuestos en plata, hicieron caer la demanda de monedas de bronce. Esto abrió la puerta a su exportación a otros mercados extranjeros, sobre todo Japón, lo que se tradujo posteriormente en la adopción de la moneda Song en un nuevo estándar monetario en Japón.
El primer emperador Ming, Hongwu, ordenó acuñar nuevas monedas con su nombre, pero descubrió que el Imperio había casi agotado las minas de cobre, con lo que el precio de éste aumentó, y el coste de producir monedas de bronce era mayor que su valor nominal. Los comerciantes no sabían si las raras monedas Ming en el mercado eran genuinas o falsificadas, pero las acaparaban. Ante la escasez de medios de pago, los Ming decidieron emitir papel moneda, lo que generó inflación. La escasez de nuevas monedas de bronce aumentó el valor de las antiguas monedas Song y las falsificaciones. En 1394, 1397, 1403, 1404, 1419 y 1425, el gobierno chino prohibió el uso de monedas de bronce para forzar a usar el papel moneda, pero sin éxito. Cuando una prohibición fracasaba, el emperador autorizaba el uso de monedas hasta la siguiente prohibición.
A veces, un nuevo emperador Ming mandaba acuñar monedas con su nombre estampado y declaraba nulas las antiguas monedas, por lo que los activos monetarios de los comerciantes podían evaporarse en un solo día y llevarles al suicidio. La gente utilizaba las monedas antiguas de anteriores emperadores, ya que las nuevas podían tardar años o decenios en llegar por la escasez del cobre y por la ineficiencia de la dinastía. Cuando las nuevas monedas llegaban, intentaban gastar las viejas antes de que perdieran su valor o intentaban pasárselas a cualquier desprevenido. El uso del dinero producía miedo en la gente al dinero inútil y a pasar hambre.
Las acuñaciones de monedas de bronce producidas según las normas establecidas por el gobierno imperial durante las dinastías Ming (1368-1644) y Qing (1644-1911) recibieron el nombre de zhiqian, para diferenciarlas de las antiguas (jiuqian) de la dinastía Song, y de las falsificaciones privadas sin peso y aleación garantizadas. La cantidad de monedas de bronce acuñadas durante la dinastía Ming fue mayor que las acuñadas por la dinastía Yuan (1279-1368), pero sin llegar a las acuñadas en el período Song. El cobre provenía de las minas de las provincias de Jiangxi, Shaanxi y Shanxi, y de los objetos de cobre exigidos a los ciudadanos en otras provincias sin minas de cobre para ser fundidos, pero el problema para el imperio era que no tenían cobre suficiente para satisfacer la demanda de medios de pago. La escasez de cobre alimentó la fabricación de falsificaciones de baja calidad, que inundaron el imperio e hicieron caer el valor de las monedas de bronce en muchos lugares, hasta la llegada de las monedas de plata en la segunda mitad del .
Al llegar la dinastía Qing al poder, una de las primeras medidas que tomaron fue devaluar las monedas Ming a la mitad de su valor, por lo que estas fueron retiradas de la circulación y usadas para acuñar las nuevas monedas Qing, por lo que actualmente es más difícil encontrar monedas Ming que monedas Song.
Papel moneda