Las protestas por la guerra de Gaza son una multitud de manifestaciones que han tenido lugar en varios países del mundo desde el comienzo de la guerra de Gaza en octubre de 2023. Estos eventos se centraron en una variedad de temas relacionados con la actual guerra entre Israel y la Franja de Gaza, incluidas las demandas de un alto el fuego, el fin del bloqueo, la liberación de rehenes israelíes, la protesta por crímenes de guerra y la prestación de ayuda humanitaria a Gaza. Las protestas contra la acción israelí en Gaza fueron notablemente numerosas en todo Medio Oriente y el norte de África, especialmente tras la masacre del Hospital Bautista Al-Ahli.
En algunos países europeos, el apoyo público a Palestina y a la causa palestina ha sido criminalizado, y países como Francia, Alemania, Reino Unido y Hungría restringieron el derecho a manifestarse en favor de Palestina. Alemania prohibió la recaudación de fondos, la exhibición de la bandera palestina y el uso de la Kufiya. El conflicto también provocó grandes protestas en las embajadas de Israel y Estados Unidos en todo el mundo.
Una investigación realizada por el Armed Conflict Location and Event Data Project indicó que del 7 de octubre al 24 de noviembre de 2023 hubo al menos 7283 protestas propalestinas y 845 protestas proisraelíes en todo el mundo.
Durante las tres primeras semanas de combates en Gaza, se registraron al menos 4385 protestas relacionadas con el conflicto en casi 100 países y territorios, de las cuales el 86 % se solidarizaron con los palestinos, el 12 % con Israel y el 2 % restante simplemente pedían la paz. Entre el 7 de octubre de 2023 y el 26 de septiembre de 2025, se celebraron casi 48.000 manifestaciones por la guerra en Gaza en todo el mundo, lo que representa el 15 % de todas las manifestaciones a nivel mundial. Solo aproximadamente el 1 % de todas las protestas contra la guerra acabaron de forma violenta.
Israel y Palestina Israel Activistas judíos israelíes contrarios a la guerra sufrieron ataques por parte de grupos israelíes de extrema derecha. Por su parte los árabes israelíes denunciaron la represión de su libertad de expresión, con personas arrestadas por publicaciones y me gusta en las redes sociales.
En septiembre de 2023, más de 200 jóvenes israelíes publicaron una carta abierta titulada «Jóvenes contra la dictadura» en la que anunciaban que se negarían a servir en el ejército de Israel.
Una manifestación de solidaridad con los rehenes en Tel Aviv el 14 de octubre criticó la gestión de la guerra por parte del gobierno y pidió la dimisión del primer ministro Benjamín Netanyahu. Al día siguiente, el ministro de Comunicaciones, Shlomo Karhi, propuso normas de emergencia que permitieran el arresto de personas que dañaran la «moral nacional». Tras una manifestación en apoyo de Gaza en Haifa, el comisionado de policía Kobi Shabtai amenazó con enviar a los manifestantes pacifistas a la Franja de Gaza en autobuses. El 28 de octubre, una turba de israelíes se reunió en el Colegio Académico de Netanya gritando «muerte a los árabes» a los estudiantes palestinos que vivían en los dormitorios del campus.
El 4 de noviembre se llevaron a cabo protestas cerca de la residencia de Netanyahu. El 8 de noviembre, el Tribunal Supremo de Israel permitió a la policía prohibir todas las protestas contra la guerra. El 9 de noviembre, la policía israelí arrestó al ex parlamentario Mohammad Barakeh en Nazaret por intentar organizar una protesta contra la guerra. En una entrevista con la revista Time, Barakeh describió las medidas enérgicas de Israel contra la libertad de expresión como fascistas. El 18 de noviembre, se celebró la primera protesta pacifista legalmente autorizada en Tel Aviv.
La Knéset tipificó como delito el «consumo de materiales terroristas» el 8 de noviembre. Grupos de derechos civiles criticaron el proyecto de ley, afirmando que «invade el ámbito de los pensamientos y creencias personales». El 2 de diciembre, un abogado de Adalah, un centro jurídico israelí, afirmó que las fuerzas del orden estaban utilizando la ley para vigilar y silenciar a las personas, mientras que la Asociación por los Derechos Civiles de Israel dijo que era algo «sin precedentes en los países democráticos».
El 28 de octubre, ciudadanos israelíes de Tel Aviv, desoyendo las amenazas de deportación del comisionado Kobi Shabtai, y haciendo caso omiso a las amenazas de muerte recibidas desde los sectores más radicales, se manifiestan pidiendo el alto el fuego y la dimisión de Netanyahu. A esa manifestación también se unieron familiares de los israelíes secuestrados. Se trató de la primera manifestación en contra del conflicto en la que las fuerzas policiales no actuaron con violencia y arrestos.
El 7 de noviembre unas dos mil personas se manifestaron delante de la Knéset para exigir la dimisión de Netanyahu. La manifestación estaba encabezada por familiares de víctimas y secuestrados por Hamás. El 20 de noviembre, el canal de televisión Kan 11 publicó y luego eliminó un video producido por una ONG privada, que muestra a niños que fueron evacuados de los asentamientos de Gaza cantando «los eliminaremos a todos y volveremos a arar nuestros campos». El 23 de noviembre, el ministro de Comunicaciones, el ultraderechista Shlomo Karhi, propuso retirar fondos al periódico Haaretz debido a su «propaganda derrotista y falsa». El 23 de noviembre, antes del intercambio de rehenes, el ministro de Seguridad Nacional, el también ultraderechista Itamar Ben-Gvir, declaró que cualquier «expresión de alegría relacionada con la liberación de los prisioneros palestinos equivalía a respaldar el terrorismo».
El 25 de noviembre, manifestantes en Jerusalén pidieron la dimisión de Netanyahu. Judíos e israelíes en el extranjero participaron en protestas tanto en apoyo como en protesta por la respuesta israelí a la guerra. El 29 de noviembre, la policía arrestó a activistas en una protesta en la Knesset oponiéndose al gobierno. Seis personas fueron arrestadas el 2 de diciembre mientras protestaban frente a la casa de Netanyahu en Cesarea. Se informó de un presunto incendio provocado en un campamento de protesta para las familias de los rehenes retenidos en Gaza; las familias sufrieron acoso por parte de los partidarios de Netanyahu.
El 16 de diciembre, manifestantes instalaron tiendas de campaña frente al Ministerio de Defensa israelí en Tel Aviv y declararon que no se marcharían hasta que el gobierno retomara las negociaciones sobre los rehenes. Dos activistas fueron arrestados en Haifa por protestar silenciosamente contra la guerra.
El 26 de diciembre de 2023, el adolescente israelí Tal Mitnick fue condenado a 30 días de prisión por rechazar el reclutamiento para la guerra, que condenó como «una campaña de venganza... no sólo contra Hamás, sino contra todo el pueblo palestino». Los comentarios de Mitnick fueron compartidos por uno de varios grupos de apoyo para objetores de conciencia israelíes.
En enero de 2024, el Tribunal Supremo israelí instó a las autoridades a permitir la primera manifestación contra la guerra en el país si bien limitó la participación a setecientos asistentes. la manifestación tuvo lugar el 20 de enero con banderas antifascistas o la del antiguo Partido Comunista de Israel, así como banderas arcoíris y palestinas para protestar contra el «genocidio que está cometiendo Israel». Los manifestantes exigieron al Gobierno israelí que alcanzase un acuerdo para la liberación de los rehenes en Gaza, además de pedir la dimisión de Netanyahu.
El 22 de enero, un grupo de unos veinte familiares de rehenes irrumpieron en una sesión de un comité parlamentario en Jerusalén, exigiendo a los legisladores que hicieran más para liberar a sus familiares. La acción de protesta se produjo un día después de la negativa de Netanyahu de llegar a un acuerdo con Hamás.
El 23 de marzo se registraron manifestaciones en varias localidades israelíes: En HaKirya, barrio de Tel-Aviv donde se encuentra la principal base militar de las Fuerzas de Defensa de Israel, exigiendo un acuerdo para la liberación de los rehenes en poder de Hamás y la celebración de elecciones. En Majd al-Krum, ciudad de mayoría musulmana, el final de la guerra.
El 31 de marzo, más de 100 000 personas (según los convocantes) salieron a las calles de Jerusalén para protestar contra el gobierno de Netanyahu en la que fue la mayor movilización desde los ataques del 7 de octubre y que dio comienzo a una «semana nacional de protesta» convocada por la oposición. El objetivo era levantar una «ciudad de tiendas de campaña», frente a la Knéset para exigir la convocatoria de elecciones anticipadas.
El sábado 6 de abril, unas 100 000 personas (según los organizadores) se manifestaron en Tel Aviv para exigir la convocatoria de elecciones anticipadas y un acuerdo para la vuelta de los rehenes israelíes secuestrados en la Franja de Gaza. Tres personas resultaron heridas tras atropellar un conductor a los manifestantes.
La noche del 11 de mayo, vísperas del Yom Hazikarón, la policía desplegó cañones de agua contra decenas de miles de manifestantes en Tel Aviv que protestaban contra el gobierno de Netanyahu y pedían la liberación de los rehenes retenidos por Hamás.
El 7 de julio manifestantes israelíes, que bloquearon varias carreteras por todo Israel, pidieron la dimisión de Netanyahu y exigieron un alto el fuego. Cerca de la frontera con Gaza los manifestantes lanzaron unos 1500 globos negros y amarillos que simbolizaban a rehenes y asesinados.
El 22 de marzo de 2025 miles de personas se manifestaron en Tel Aviv y otras ciudades israelíes para exigir el cumplimiento del acuerdo para la liberación de los rehenes y acusaron a Netanyahu de que primero haya «reventado» el acuerdo de alto el fuego y ahora esté «reventando a los rehenes» con los bombardeos sobre el enclave palestino. miniaturadeimagen|Protesta contra la guerra en Tel Aviv, Israel, 22 de julio de 2025 El 10 de abril de 2025 la policía israelí arrestó a veintitrés manifestantes en una manifestación contra la guerra en Haifa. Los manifestantes portaban pancartas en hebreo, árabe e inglés, con lemas como «Detener el bombardeo de los convoyes de ayuda» y «Detener el genocidio». El 17 de mayo, al menos ocho personas fueron detenidas durante varios incidentes ocurridos en una nueva jornada de protestas contra el Gobierno de Nentanyahu. Además se registraron al menos cinco agresiones contra manifestantes opositores al gobierno. El 29 de mayo, una nueva manifestación de protesta contra el gobierno de Nentanyahu, organizada por la Organización de Apoyo a los Detenidos, acabó en disturbios violentos y la detención de 60 personas después de que, según denunció la policía israelí, los manifestantes provocaran «daños al patrimonio público», «allanamientos» y de «irrumpir en el edificio Fortaleza Ze'ev —en el que se encuentran las oficinas del Likud—, así como de bloquear el tráfico (y) provocar incendios». Los manifestantes vestían monos naranjas con máscaras de Nentanyahu y gritaban consignas como «Rebelión civil» y «Ben Gvir es un terrorista».
En agosto de 2025, se produjo en todo Israel una protesta nacional, anunciada como un «día de lucha», en la que los manifestantes exigieron un acuerdo para la liberación de los rehenes y un alto el fuego. La protesta más grande se registró en Tel Aviv, con más de 300.000 asistentes, según los organizadores, y muchos expresaron críticas contra el gobierno de Netanyahu.