La nueva educación es un movimiento pedagógico que defiende el principio de participación activa de los individuos en su propia formación. Según esta perspectiva, el aprendizaje, más que la mera acumulación de conocimientos, debe ser un factor del progreso global o integral de la persona. Para alcanzar esto, es necesario partir de los «centros de interés» de las personas, y esforzarse por suscitar en ellas un espíritu de exploración y cooperación, el llamado principio de los métodos activos. La nueva educación aboga por una educación integral, dando igual importancia a los diferentes dominios educativos: intelectuales y artísticos, pero también físicos, manuales y sociales. En esta perspectiva, el aprendizaje sobre la vida social se considera esencial. alt=|miniaturadeimagen| Pedagogía Freinet - imprenta.
Principios La nueva educación está basada en los principios de la pedagogía activa y la confianza en los propios recursos de cada persona. Propende por un aprendizaje basado en la realidad y la libre elección de actividades. Los diferentes pedagogos en este movimiento han expresado de diversas maneras tal necesidad de favorecer la experiencia personal: Para John Dewey, se aprende haciendo («Learning by doing»), a lo que Freinet hace eco hablando de ensayo y error experimental («tâtonnement expérimental»). Para Decroly, se debe partir de los «centros de interés».
No obstante, la nueva educación no se limita a enseñar por medio de métodos activos que reemplacen la enseñanza basada en dar clases o lecciones. Propone que la educación no puede aislar la enseñanza de materias académicas de otros campos de la educación y confiere la misma importancia a todos los campos: intelectual, artístico, pero también físico, manual y social. Así, propone una educación global o integral, en la que importa el entorno vital desarrollado por la escuela.
En la nueva educación, es esencial aprender a la vida social: desde el «self-government» (autogobierno) de Summerhill hasta los consejos cooperativos de la llamada pedagogía institucional del modelo Freinet, el respeto a los niños implica que sean partícipes de las normas que rigen sus vidas.
La pedagogía de la nueva escuela fue experimentada históricamente en sitios en los que vivían niños de manera permanentemente, específicamente en orfanatos e internados. En 1919, Adolphe Ferrière consideraba que una nueva escuela era necesariamente un internado situado en el campo. Asimismo, la coeducación era considerada indispensable por una parte importante de teóricos y actualmente esta idea goza de una aceptación muy generalizada.
En la actualidad, para alcanzar estos mismos objetivos, en la nueva escuela se involucra estrechamente a los padres en la vida escolar.
Historia alt=|miniaturadeimagen|261x261px| La escuela de Johann y Anna Pestalozzi.
Precursores La nueva educación se inspiró en una larga tradición de pedagogos que incluye a los humanistas renacentistas, para quienes ya «el niño no es un jarrón que hay que llenar sino un fuego que hay que encender». Entre estos pedagogos se encuentran referencias a François Rabelais y su abadía de Thélème (en su Gargantúa y Pantagruel), así como referencias a la obra de Michel de Montaigne y la de Comenio.
También fueron una influencia importante las teorías de Jean-Jacques Rousseau, en su Emilio, o De la educación, teorías que fueron puestas en práctica por Johann Pestalozzi a comienzos del .
Se considera, con todo, que el movimiento de la nueva educación nació en su forma actual a comienzos del .
Primeras escuelas activas miniaturadeimagen|La escuela moderna de Francisco Ferrer, carátula de una traducción al inglés . El movimiento de la nueva escuela, de carácter internacional, estuvo marcado en 1889 por la apertura de la Escuela de Abbotsholme, en Inglaterra, conocida en su época como «The New School» (La nueva escuela). Su fundador, el pedagogo británico Cecil Reddie, desafió el espíritu de competencia permanente en el que se formaban las élites británicas.Reddie describía las escuelas británicas tradicionales como "fábricas en las que candidatos para exámenes se producían por docenas". (Les écoles nouvelles anglaises, Robert Skidelsky, Maspero, 1972) A esto le siguió unos años después la creación de la escuela Bedales, en Steep, Hampshire, en Inglaterra, que estableció el principio de coeducación para ambos sexos, constituyendo la primera escuela mixta inglesa. En Francia, Edmond Demolins se inspiró en tales escuelas británicas para fundar la École des Roches en Verneuil-sur-Avre en 1899,En 1897, Edmond Demolins escribió À quoi tient la supériorité des anglos-saxons (¿A qué se debe la superioridad de los anglosajones?), describiendo las experiencias de Abbotsholme y Bedales. que sería durante mucho tiempo la referencia para la práctica de los métodos activos. Estas escuelas eran internados campestres que tenían en común el estar dirigidos a las élites. Sin embargo, fueron lugares experimentales que muchos precursores de la nueva educación visitaron y en los que se inspiraron.Además, John Badley, Herman Lietz (fundador del movimiento de las escuelas populares alemanas) y Friedrich Gründer fueron todos profesores en Abbotsholme. Adolphe Ferrière y Gustave Monod se entrenaron en métodos activos en la Ecole des Roches.
Outre John Badley, Herman Lietz, fondateur du mouvement des écoles populaires allemandes, et Friedrich
Otros pedagogos experimentaron con las ideas de la educación libertaria en sus fundaciones y orfanatos.Para más detalles, véase Éducation et Liberté (en francés) de Normand BaillargeonSe trataba de una educación integral que concedía un lugar necesario a la enseñanza industrial o práctica junto a la enseñanza científica o teórica, y en la que también aparecía el principio de coeducación. En Francia, el pedagogo anarquista Paul Robin lideró el experimento del orfanato Prévost en Cempuis entre 1880 y 1894, y luego Sébastien Faure creó la escuela libertaria La Ruche en 1904. En España, la Escuela Moderna fue fundada en 1901 por el pedagogo anarquista Francisco Ferrer. La ejecución de Ferrer en 1909 tras un juicio fallido en el que se le acusó de haber participado en disturbios lo transformó en un símbolo de la educación libertaria y sus ideas inspiraron las llamadas «escuelas modernas» en los Estados Unidos.
A partir de esta época, los experimentos pedagógicos empezaron a basarse en la obra de médicos y psicólogos que buscaban aplicar los descubrimientos científicos a la educación y pedagogía.Janusz Korczak, Maria Montessori, Edouard Claparède y Ovide Decroly eran todos médicos. En los Estados Unidos, John Dewey inauguró en 1896 un laboratorio de estudios de psicología aplicada para comprender mejor la pedagogía, ciencia aplicada de la psicología. En Italia, por su parte, María Montessori creó la primera Casa dei bambini (Casa de los niños) en 1907, mientras que en Bélgica se abrió la primera escuela de Ovide Decroly. En Suiza, Edouard Claparède, médico y psicólogo, fundó en 1912 el Institut Jean-Jacques Rousseau, una escuela de ciencias educativas en Ginebra.
El movimiento europeo de la nueva escuela se enriqueció con la apertura en Alemania de la escuela al aire libre de Haubinda, de Hermann Lietz (1906), y de la escuela de Odenwald por parte de Paul Geheeb (1910) .
En Polonia, Janusz Korczak creó su primer orfanato en 1912, «Dom Sierot» organizado como una «república de niños».
El impacto de la Primera Guerra Mundial La Primera Guerra Mundial tuvo un profundo impacto en los pedagogos involucrados en estos experimentos educativos. Algunos, como los franceses Célestin Freinet y Gustave Monod, quedaron gravemente heridos, pero, en particular, todos tomaron conciencia de la necesidad de una educación que se dirigiera a todos con un espíritu diferente. Los métodos activos no eran suficientes. Henri Wallon dijo, a propósito de esta época:
alt=|miniaturadeimagen| Escuela Montessori en La Haya en 1915. En 1919 tuvo inicio en Alemania la experiencia de las escuelas libertarias de Hamburgo, en tanto que al margen del movimiento, Rudolf Steiner abrió la primera Escuela Waldorf que, si bien retomaba algunas ideas y un aire de nueva escuela, se basaba principalmente en la doctrina esotérica llamada «antroposofía». En 1921, el escocés Alexander S. Neill creó la Escuela de Summerhill, en la que implementó sus teorías libertarias.
En 1921 se fundó en Francia la Liga Internacional por la Nueva Educación, sobre la base de la carta para la nueva educación, documento redactado en 1915 por Adolphe Ferrière. Durante los años siguientes y hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial, los congresos de la liga reunieron a activistas a favor de la nueva educación, permitiendo intercambios sobre las prácticas y trabajos investigativos de cada uno. miniaturadeimagen|De izquierda a a derecha, Ovide Decroly, Pierre Bovet, Beatrice Ensor, Edouard Claparède, Paul Geheeb y Adolphe Ferrière en un congreso de la Liga por la Nueva Educación. En los congresos de la liga participaron la mayoría de personalidades de la Nueva Educación, entre ellos Maria Montessori, Roger Cousinet y Alexander Sutherland Neill. También publicaban sus trabajos en la revista de la liga Pour l'ère nouvelle, que empezó a publicarse en 1922.
Célestin Freinet fue otro de los asistentes a algunos de estos congresos. Freinet creó en 1928 la Cooperativa de educación laica y luego fundó la escuela Freinet en Vence en 1935, con lo que se lanzó el movimiento de la Pedagogía Freinet.
Los congresos y publicaciones de la Liga se vieron interrumpidos por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Janusz Korczak y los niños que estaban en sus orfanatos en Varsovia bajo el cuidado de otros profesores fueron encerrados en el gueto de Varsovia y posteriormente asesinados en el campo de exterminio de Treblinka a manos de los nazis. La obra de Korczak influyó en la redacción de la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas en la década de 1980.
De la Guerra Fría a la actualidad Tras la Segunda Guerra Mundial, el movimiento de la nueva educación perdió gran parte de su dinámica internacional. El congreso de «reunión» de la Liga de 1946 fue el último. La creciente politización de los diferentes movimientos en el contexto de Guerra Fría tuvo el efecto de poner fin a estos encuentros internacionales.
A finales de la década de 1960, este movimiento, que desde sus orígenes había pretendido tener en cuenta el trabajo en ciencias humanas, estaba fuertemente influido por el psicoanálisis. Se había tomado inspiración de la psicoterapia para definir la llamada «pedagogía institucional» y luego de la «dinámica de grupos pequeños» y del concepto de «no directividad» de la psicología clínica de Carl Rogers.
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