El uso de teléfonos móviles en las escuelas: Debate, beneficios y riesgosalt=Photograph of a phone cage used for storing students' phones during school hours|miniaturadeimagen| Caja de teléfonos. En ella se guardan los teléfonos durante el horario escolar para que los estudiantes no lo puedan usar. .El uso de teléfonos móviles en las escuelas constituye un tema controvertido que genera debate entre padres, docentes, estudiantes y autoridades educativas. Diversas posturas reflejan tanto preocupaciones como oportunidades en torno a su incorporación en el ámbito escolar. Entre las propuestas metodológicas se destacan aquellas que buscan aprovechar la tecnología por sus aspectos atractivos, lúdicos, visuales e inmersivos, así como su capacidad de adaptación a distintos perfiles de usuario y su componente emocional. En este sentido, varios autores consideran que los dispositivos móviles y teléfonos inteligentes representan un reto social que debe resolverse mediante su integración con fines educativos.

Por lo general las personas que están a favor del uso de los teléfonos móviles argumentan que estos pueden ser útiles para la seguridad de los niños, pues permite a estos comunicarse con sus padres o tutores.

Cabe mencionar que no todos los aspectos del uso de tecnologías en niños son negativos, pues los logros que se obtienen con el uso de las TIC son los siguientes: fortalecen la comunicación interpersonal; facilitan el trabajo en grupo; permiten seguimiento del proceso del grupo a nivel individual y colectivo; posibilitan el acceso a información, y contenidos de aprendizaje; permiten la gestión y administración de los alumnos y facilitan la creación de ejercicios de autoevaluación, entre otras. Dicen también que esto es una ayuda, pues mediante la intervención de padres y profesores les enseñan cómo manejar los nuevos medios tecnológicos de forma adecuada. Proponen que las escuelas deberían adaptarse al panorama tecnológico actual en el que el uso del teléfono móvil tiene un papel fundamental, dando acceso a gran información, sugiriendo que estas deben dar un cambio de enfoque, ya que según lo que argumentan queda obsoleta la necesidad de memorizar hechos y pueden centrarse más en ayudar al desarrollo del pensamiento crítico y a fomentar las cualidades personales y sociales de cada alumno. miniaturadeimagen|290x290px|Jóvenes usando el celular en el aula mientras toman clases. Los que se oponen a que los estudiantes hagan uso de teléfonos móviles mientras están en la escuela creen la fuente principal de deterioro de la salud mental en los adolescentes son los teléfonos móviles, obstaculizando el desarrollo social y haciendo posible el ciberacoso. Argumentan que los teléfonos pueden ser una constante interrupción en el aula. Comentan también que pueden hacer un uso inapropiado del mismo, como hacer trampa en los exámenes, sacar fotografías inapropiadasy jugar. Todo esto hace que el teléfono se convierta en una distracción seria, que aparta la atención de los alumnos del profesor. En 2023, el Cirujano general de Estados Unidos, el doctor Vivek Murthy, advirtió que las redes sociales pueden conllevar “un profundo riesgo de daño a la salud mental y el bienestar de niños y adolescentes”. Se enuncia que hoy en día dos de los mayores riesgos del uso excesivo de la tecnología en niños son la falta de ejercicio físico y la vida sedentaria, provocando así limitaciones en realizar actividades físicas que son fundamentales para el desarrollo físico y emocional de los niños.

La era digital aumentó los riesgos existentes para los niños y creó otros nuevos. El abuso infantil, la explotación y la trata en línea aún prevalecen, no solo en la Web Oscura, sino también en las principales plataformas digitales y redes sociales. Además, los niños se enfrentan a otros riesgos en línea, incluidos el acoso cibernético y la exposición a materiales inadecuados en los sitios pornográficos o de apuestas. Si bien la mayoría de los niños consigue abordar con éxito estos últimos riesgos, para algunos el impacto puede ser devastador y cambiarles la vida.

En muchas escuelas se han establecido una serie de políticas para evitar que los alumnos se distraigan con los teléfonos móviles. Estas políticas restringen el uso de los móviles en el horario escolar. Una pionera solución fue propuesta por la empresa Yondr con un producto que apoya el concepto de escuelas sin teléfonos. El producto en cuestión es una bolsa con cerradura en la cual los estudiantes colocan su teléfono al comienzo de la jornada, permitiendo a los estudiantes disfrutar de un ambiente sin teléfonos y lo que eso implica: poder experimentar la concentración, la creatividad y el alivio de no estar con el teléfono. En otros colegios han intentado bloquear teléfonos móviles para controlar y restringir el uso del teléfono, con el fin de reducir las distracciones y evitar el uso improductivo. Sin embargo, estos métodos generan preocupaciones sobre la violación de la privacidad y el abuso de poder, además de ser ilegales en ciertas jurisdicciones.

Estudios La revista Computers in Human Behavior publicó un estudio en 2015 donde demostró que entre los universitarios el uso total de teléfonos móviles, medido en número de minutos por día y no limitado al horario lectivo, "vaticina un significativo y negativo rendimiento en los universitarios medido sobre su calificación escolar". Además, el abundante uso en los jóvenes de la tecnología móvil manifiesta el uso inadecuado de las TIC tanto en el entorno personal como escolar. Por ello se han tomado medidas para fomentar un uso más responsable de este tipo de tecnologías en la vida personal, escolar y social de los estudiantes. izquierda|miniaturadeimagen|Sony Xperia Z2 face 20140429 En 2015, Dakota Lawson y Bruce B. Henderson realizaron un estudio en el que examinaban la relación entre el uso del teléfono móvil en el aula y la comprensión de la información. Participaron 120 estudiantes de un curso de introducción a la psicología, mayormente estudiantes de primer año. Los estudiantes que enviaban mensajes de texto en clase conseguían puntuaciones más bajas incluso cuando el material presentado era simple. Se mostró entonces que el uso del teléfono en clase perjudica la comprensión y el rendimiento de los estudiantes. El estudio, por lo tanto, corroboró los resultados de diversos estudios parecidos hechos en el pasado.

Las investigadoras Julia Irwin y Natasha Gupta de la Universidad Macquarie realizaron un experimento en 2016 para comprobar el efecto de las distracciones relacionadas con Facebook en el aula. Descubrieron que cuando a los estudiantes les interesaba el tema y como se presentaba tenían menos probabilidad de distraerse con Facebook. También demostraron que los estudiantes con acceso a teléfonos obtuvieron peores resultados que aquellos estudiantes a los que no se les permitió el uso de teléfonos durante la clase.

Un estudio publicado por Applied Cognitive Psychology en 2017, indicó que los universitarios a los que se les permite usar o poseer un teléfono durante las clases retenían menos conocimientos. Durante la investigación aquellos estudiantes que no tenían permiso para acceder a un teléfono obtuvieron mejores calificaciones que aquellos que si tenían permiso.

Pese a los numerosos inconvenientes que presenta el uso de teléfonos móviles en las aulas, estos presentan ciertas ventajas en el entorno escola. En 2017, el Dr. James Derounian llevó a cabo un estudio con cien participantes en la Universidad de Gloucestershire . En el estudió se reveló que un 45% de los estudiantes cree que el uso de teléfonos móviles en las aulas es una ayuda en su educación. Una de las grandes ventajas comentadas es el acceso a los libros de texto de forma digital. La accesibilidad al material académico en teléfonos móviles permite a los estudiantes interactuar de manera más profunda con los conocimientos dados. Drounian mencionó que podría existir "un elemento de deseabilidad social transmitido en las opiniones de los estudiantes".

Emma Henderson, periodista de la publicación The Independent del Reino Unido, publicó un artículo donde describe las vibraciones fantasmas. Estas vibraciones son causadas por un "comportamiento corporal aprendido", donde la parte del cuerpo más cercana al teléfono se vuelve muy sensible, teniendo como resultado que incluso las vibraciones más leves pueden hacer creer a una persona que su teléfono ha vibrado cuando no es así. Nueve de cada diez personas afirman haber sentido en sus bolsillos estas vibraciones fantasmas, lo que genera preocupaciones serias sobre el uso excesivo y consiguiente dependencia a los teléfonos móviles en las personas. Romper con la costumbre de revisar frecuentemente el teléfono puede, por lo tanto, no solo ser beneficioso para los estudiantes sino también para que estos transmitan más respeto hacia los profesores cuyas clases se ven interrumpidas por las distracciones de los teléfonos móviles.

Normativa por país

Australia En Australia las escuelas se recomienda el uso de los teléfonos móviles sólo en casos de llamadas a padres o tutores solamente si el mismo permite que se utilice durante las actividades escolares y extraescolares. Si los teléfonos tuvieran cámara están restringidos en las instalaciones escolares, quedando completamente prohibido en algunas secciones como vestuarios, baños, gimnasios y piscinas. Se permite hacer uso de la cámara solamente si tiene el permiso firmado de la persona que es fotografiada o filmada o, si la persona es menor de dieciocho años, necesitaría el permiso firmado del padre o tutor del menor donde indique que permite estas acciones.Los teléfonos móviles podrán ser confiscado si se encuentra a un estudiante en alguna de estas secciones e incluso se impondrán consecuencias si la situación lo requiere.

No está permitido el uso del teléfono móvil para enviar mensajes de acoso o amenazas. Si un estudiante llegara a hacerlo, las autoridades, incluida la policía, se involucrarán, ya que se trata de una violación de la privacidad y un caso de acoso. Debido a que en Australia es muy importante las cuestiones relacionadas con la intimidación, privacidad y acoso, si una persona infringe esta ley puede dejarle antecedentes penales, que en el caso de hacerlo un estudiante le dará desventaja en el futuro.

A menos que puedan incorporarse adecuadamente al entorno de aprendizaje, el uso de los teléfonos móviles queda desaconsejado. Gladys Berejiklian, la ex primera ministra de Nueva Gales del Sur, afirmó en un artículo de ABC News que el objetivo de esta era "garantizar que los teléfonos móviles y otros dispositivos inteligentes complementen el aprendizaje de los estudiantes".

Los institutos australianos están divididos sobre si deben o no prohibirse los teléfonos móviles en las aulas o permitirse en momentos concretos durante el horario escolar. En 2019 el gobierno de Nueva Gales del Sur prohibió completamente el uso de los teléfonos móviles en las escuelas primarias. Berejiklian declaró, en una declaración pública justificando la política, que la prohibición animaría a los niños a evitar el uso de tecnología que pudiera "molestarlos o hacerlos sentir incómodos". Desde 2020, el Departamento de Educación de Victoria prohibió de manera similar el uso de teléfonos en todas las escuelas públicas, tanto primarias como secundarias.