La masacre de Be'eri tuvo lugar en la localidad homónima, un kibutz israelí cerca de la Franja de Gaza, en los ataques del 7 de octubre de 2023. Según una investigación de las Fuerzas de Defensa de Israel publicada en julio de 2024, aproximadamente 340 atacantes ingresaron en Be'eri durante el ataque, entre ellos unos 100 miembros de la fuerza Nukhba de Hamás. En el kibutz murieron 101 civiles y 31 miembros de las fuerzas de seguridad. Entre las víctimas civiles había mujeres (como la activista por la paz Vivian Silver), niños y una bebé de 10 meses, cobrándose la vida del 10% de los residentes de esta comunidad agrícola. También fueron incendiadas decenas de viviendas. Este incidente ocurrió simultáneamente con otras masacres y enfrentamientos militares en múltiples comunidades israelíes fronterizas, como Netiv Haasara y Kfar Aza, así como en un festival de música cercano a Reim. Varios periódicos describieron la masacre como un acto de terrorismo y otros compararon la brutalidad de las atrocidades cometidas con las del ISIS. El ataque y la toma de rehenes provocaron un enfrentamiento con las Fuerzas de Defensa de Israel.
Antecedentes El kibutz Be'eri fue establecido por veteranos en la periferia de Gaza en 1946. Sus miembros pertenecen generalmente a la izquierda secular e incluyen a muchos activistas por la paz.
El kibutz tenía alrededor de 1.200 residentes antes del ataque y era el pueblo más grande del Consejo Regional Eshkol.
Ataque miniaturadeimagen|Una de las casas que fueron destruidas (16 de octubre de 2023) La fuerza de Hamás que tenía como objetivo Be'eri estaba formada por militantes pertenecientes al batallón Nuseirat de las Brigadas Izz ad-Din al-Qassam dirigido por Abed al Rahman. Otro grupo militante palestino, el maoísta FDLP, declaró más tarde que sus tropas (organizadas como Brigadas de la Resistencia Nacional ) también estaban luchando contra las FDI en Be'eri.
Alrededor de 70 militantes entraron al kibutz en motocicletas y otros vehículos. El equipo de seguridad de 10 miembros del kibutz luchó contra los atacantes pero fue abrumado y al menos cinco murieron.Untrained, lacking proper arms, local security teams defended their Gaza border homes Los militantes comenzaron a ir de casa en casa, capturando a los residentes y disparando contra los que se resistían. También dispararon contra edificios y prendieron fuego a algunos. Según el Times of Israel, los militantes llevaban un equipo de cámara y un periodista que documentaron el ataque y lo ensalzaron como una victoria palestina.
Los militantes tomaron como rehenes a unas 50 personas en un comedor en Be'eri, y secuestraron a otras, llevándolas a la Franja de Gaza. Surgieron videos que mostraban a los rehenes siendo conducidos descalzos por una calle de la ciudad. Los rehenes del comedor fueron liberados cuando las fuerzas armadas israelíes irrumpieron en el edificio y mataron a los militantes que se encontraban allí.Hostages in Be'eri dining hall freed
Transcurso izquierda|miniaturadeimagen| El presidente israelí Isaac Herzog en Be'eri, el 15 de octubre de 2023. Utilizando mensajes de WhatsApp recopilados del grupo de madres en el kibutz y imágenes de CCTV, se estableció una línea de tiempo aproximada. En la mañana del 7 de octubre de 2023, militantes de Hamás llegaron a la puerta del kibutz antes de las 6:00 a. m., y mataron a unas personas que viajaban en un vehículo. A las 6:30 a. m., comenzaron a disparar cohetes contra el kibutz. A las 7:10 a. m., los primeros mensajes en el grupo de WhatsApp contenían imágenes de tres motocicletas, cada una con dos militantes de Hamás fuertemente armados saliendo por la puerta principal. A las 9:05 a. m., se vio a Hamás arrastrando un cadáver desde el automóvil que fue destruido en la puerta del kibutz.
En el grupo de WhatsApp se compartieron tutoriales sobre cómo cerrar puertas, pero se expresó preocupación sobre la incapacidad de los refugios para detener a los atacantes. En al menos una casa, el dueño casa trató de impedir a tiros la entrada de los militantes de Hamás; estos le abatieron y lanzaron granadas de mano al interior. En otros casos usaron cócteles molotov. WhatsApp se utilizó para asesorar a los ocupantes y compartir casas seguras, pero también se volvió cada vez más desesperado a medida que surgieron menciones de muertes de bebés y familiares.
Dos horas después de que comenzara la masacre, 20 soldados de la unidad de fuerzas especiales Shaldag, de la Fuerza Aérea Israelí, llegaron en helicóptero al Kibutz Be'eri. Cinco de ellos murieron y uno resultó herido por los disparos de los militantes, muchos de ellos se encontraban cerca de la puerta de entrada del kibutz. Los comandos supervivientes se vieron obligados a retirarse. Un helicóptero israelí CH-53D fue destruido en tierra por militantes de Hamás, horas después del ataque al kibutz Be'eri.
Después de unas 12 horas, llegaron más fuerzas de las FDI y mataron a la mayoría de los militantes. Un tanque israelí disparó contra una casa en la que un grupo de milicianos de Hamás mantenía secuestrados a catorce rehenes, de los que solo dos salieron vivos. Unas 18 horas después de que comenzara el enfrentamiento, las FDI informaron que los rehenes habían sido liberados. Sin embargo, las fuerzas de seguridad continuaron barriendo la aldea en busca de militantes de Hamás. Cuatro civiles murieron cerca de la frontera con Gaza mientras estaban bajo custodia de militantes de Hamás.miniaturadeimagen| Una guardería destruida en el Kibutz miniaturadeimagen| Una de las muchas casas que fueron quemadas y destruidas durante el ataque. El kibutz sufrió grandes pérdidas de vidas y propiedades, dejándolo devastado y destrozado.
Sobrevivientes Un residente dijo más tarde a The Times of Israel que el kibutz quedó «completamente destruido». Yasmin Porat, una rehén israelí en Be'eri, dijo en una entrevista que Hamás la mantuvo cautiva a ella y a otros durante dos días, hasta que las Fuerzas de Defensa de Israel entraron el 9 de octubre. Porat dijo que los soldados israelíes mataron tanto a secuestradores como a rehenes, y que un tanque israelí detonó edificios en los que se encontraban rehenes. Otro residente que estaba ausente en el momento del ataque dijo que las fuerzas israelíes recién obtuvieron el control el lunes por la noche, después de que los comandantes en el campo tomaran decisiones difíciles, incluido bombardear casas con sus ocupantes adentro, sin saber si los rehenes dentro de ellas estaban vivos o muertos.
Desinformación
Yossi Landau, jefe regional de la organización de socorro ZAKA, declaró a Sky News que alrededor del 80% de los cuerpos en Be'eri y Kfar Aza mostraban signos de tortura y que encontró «dos montones de diez niños cada uno atado a la espalda, quemados vivos» en Be'eri. Posteriormente, se confirmó que esta afirmación era falsa, pues la cifra total de menores muertos en el ataque fue de nueve, la mayoría de los cuales murieron junto con sus familias en sus propias casas.
Landau también declaró a los medios que había visto los restos calcinados de una mujer embarazada con el vientre abierto y el feto arrancado de su interior, pero con el cordón umbilical todavía uniéndolos. Sin embargo, cuando llamó a otros voluntarios, estos mismos le advirtieron de que no era así, pues se trataba de una mujer obesa con un cable eléctrico rodeándole la cintura y un aparato indefinido colgando del cable. Pese a que sus propios compañeros le avisaron de su error, Landau siguió contando su versión de los hechos a los medios de comunicación, que difundieron la noticia sin comprobar su veracidad. La propia ZAKA ha pedido en vano a Landau que deje de contar su historia, y la ONU ha declarado que se trata de un bulo sin fundamento alguno.
En otro de los bulos difundidos sobre el ataque al kibutz Be'eri, otro voluntario de ZAKA llamado Chaim Otmazgin declaró que había visto el cadáver de una chica adolescente separada de dos de sus familiares y con los pantalones bajados. Numerosos medios de comunicación se hicieron eco de la noticia y la citaron como uno de los ejemplos de las violaciones de Hamás. Sin embargo, una investigación posterior demostró que la chica había sido arrastrada de un lado a otro de la casa por los propios zapadores israelíes, que temían que tuviese adosada una bomba trampa, y que los pantalones se le habían bajado accidentalmente durante esta maniobra.
Un miembro anónimo de los comandos israelíes que asaltaron el kibutz declaró al New York Times y otros medios estadounidenses que había descubierto que los cadáveres de dos niñas estaban semidesnudos y mostraban signos de violencia sexual. El periódico neoyorquino incluyó esta afirmación en su reportaje dedicado a los supuestos actos de violencia sexual por parte de Hamás. Sin embargo, en febrero de 2024 salió a la luz un vídeo de la masacre tomado por un soldado israelí que mostraba los cadáveres de las dos niñas totalmente vestidas y sin signos de violencia sexual.
En mayo de 2026, el periódico Israel Hayom reveló que una unidad secreta de las FDI se llevó las grabaciones de las cámaras del kibutz en la noche del 9 al 10 de octubre de 2023. Algunos de los vídeos grabados fueron difundidos por el gobierno israelí pero otros fueron borrados deliberadamente.
Secuelas El 24 de octubre de 2023, las FDI afirmaron haber matado a Abed al Rahman, subcomandante del batallón Nuseirat, que habría liderado la masacre de Be'eri.
Véase también
Ataque de Nir Oz Violencia política palestina Lista de acciones durante la guerra de Gaza Crímenes de guerra en la guerra de Gaza
Referencias
Enlaces externos Ruth Margalit, La devastación de Be'eri, The New Yorker, 19 de octubre de 2023
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