Las elecciones generales de Bolivia se realizaron el 17 de agosto de 2025, con una segunda vuelta el 19 de octubre de 2025. En esta ocasión, los votantes bolivianos eligieron al presidente y vicepresidente de Bolivia, 130 miembros de la Cámara de Diputados de Bolivia y 36 integrantes de la Cámara de Senadores de Bolivia para el período 2025-2030. El 8 de noviembre de 2025 se realizó la posesión de las autoridades electas como presidente y vicepresidente, Rodrigo Paz y Edman Lara, cuyo periodo de gobierno está establecido constitucionalmente hasta el 8 de noviembre de 2030.

El expresidente, Luis Arce, del Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP), buscaba su reelección, sin embargo, debido a sus bajos índices de popularidad, decidió descartar su candidatura, en medio de divisiones internas del partido y una insatisfacción generalizada por la escasez de bienes esenciales. Ningún candidato obtuvo la mayoría en las elecciones presidenciales, lo que llevó a una segunda vuelta el 19 de octubre de 2025 entre el senador Rodrigo Paz Pereira del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y el expresidente Jorge Quiroga de Libre. Rodrigo Paz ganó con el 54,9% de los votos, siendo la primera vez en la historia de Bolivia que la presidencia cambió de manos a través de una segunda vuelta electoral y finalizando dos décadas de dominio del MAS.

Antecedentes

Conflictos por la reelección de Evo Morales

El artículo 168 de la Constitución Política del Estado, vigente desde el 7 de febrero de 2009, mantiene una restricción de un máximo de dos mandatos consecutivos, permitiendo una sola vez a la reelección, tanto para el cargo de presidente como el de vicepresidente de Bolivia, con un período de cinco años por mandato.

Después de realizarse un recurso legal para que Evo Morales, que en ese tiempo fungía el cargo de Presidente Constitucional de Bolivia, pudiese ejercer postulación indefinida, se inició un proceso de reforma constitucional, que debería ser aprobada de primera instancia mediante un referéndum constitucional, con el voto universal de los electores bolivianos.

La jornada del voto popular, realizado el 21 de febrero de 2016, concluyó con el rechazo a la modificación del artículo 168 de la Constitución Política Boliviana para dar un proceso de reelección indefinida a las autoridades gubernamentales, con un 51.3% de votos.

El 27 de noviembre de 2017, el Tribunal Constitucional de Bolivia (TCP), emitió un fallo a favor de Morales a la hora de buscar la reelección de forma permanente, declarando «inconstitucionales a los (cinco) artículos de la Ley Electoral, que limitaba a Evo Morales y cualquier autoridad de Bolivia elegida por el voto popular». El fallo es consecuencia del recurso constitucional, presentado por parlamentarios masistas al TCP, argumentando que los «derechos políticos reconocidos por Bolivia en la Convención Americana sobre Derechos Humanos debían priorizarse por encima de los límites a los mandatos consecutivos establecidos en la Constitución».

En las elecciones generales del 2019, se realizó un conteo rápido, mediante la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), que fue interrumpido por más de 24 horas desde la última actualización. Esto causó la indignación de muchos ciudadanos contrarios al Movimiento al Socialismo. Revelándose movimientos de irregularidad en los resultados electorales, esto desencadenó en tres semanas de violencia entre los seguidores de Evo Morales y sectores que argüían que las elecciones habían sido "fraudulentas", finalizando con un motín policial. El día 10 de noviembre de 2019, la Organización de Estados Americanos publicó el informe preliminar de auditores. identificando estos irregularidades confirmadas en el informe final de auditoría del 5 de diciembre de 2019, concluyendo que se deberían realizar nuevas elecciones. Finalmente, Evo Morales, así como otros funcionarios de su gobierno renunciarían a sus cargos, ocasionando la asunción del gobierno de Jeanine Añez, quien se encargaría de llamar a nuevas elecciones donde resultaría electo Luis Arce, candidato del Movimiento al Socialismo.

Posteriormente, Morales anunció su candidatura presidencial de cara al año 2023, sin embargo, el Tribunal Constitucional anula la reelección indefinida, inhabilitando indirectamente a Evo Morales para las elecciones presidenciales de 2025, mediante la Sentencia Constitucional 1010/2023, aprobada el 29 de diciembre de 2023, apuntando que «no es un derecho humano», y que toda autoridad gubernamental, legislativa y judicial no puede ejercer más de dos mandatos de forma continua o discontinua, ponderando en efecto al artículo 168 de la Constitución del año 2009. Esa sentencia molestó al dirigente cocalero, quien llamó a las organizaciones de productores de hoja de coca a manifestarse en su causa, procediendo con corte de vías en diferentes carreteras del país, siendo Cochabamba la región más afectada que el resto del país, con un daño económico de $3MM durante más de 40 días, durante todo el año 2024.

Conflicto entre Morales y Arce

El expresidente Luis Arce y el expresidente Evo Morales lideraban diferentes facciones del Movimiento al Socialismo (MAS), con motivos de postularse a una reelección presidencial para las elecciones de 2025. A pesar de que Evo Morales fue inhabilitado por el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), bajo el argumento de que la reelección indefinida «no existe y no es un derecho humano», provocando malestar en el partido socialista, y acusando al Gobierno de los Estados Unidos y al expresidente Arce de «descabezar al movimiento indígena».

Esto creó una atmósfera política cargada bajo riesgo de perder su personería jurídica, y la acusación del expresidente Arce a la oposición, a la facción de los «evistas», y la embajada de los Estados Unidos de que la «especulación» y los «intereses políticos y personales» son causantes de los problemas de la economía boliviana. Pero Morales advirtió del control de carburantes en las gasolineras por parte de los militares, y lo califica como el «inicio de la militarización» de Bolivia.

También se suma la cancelación de las elecciones primarias por parte del Tribunal Supremo Electoral, sumado a una crisis institucional en el Poder Judicial, más concretamente con las Elecciones Judiciales, y la prórroga indefinida del mandato de los tribunales de justicia de Bolivia (aprobados por el TCP). Posteriormente Morales perdería el liderazgo del MAS y terminaría aliándose con el Frente Para la Victoria (FPV) y anunciando la conformación de un nuevo partido político denominado EVO Pueblo.

Intento de golpe de Estado

El 26 de junio sucedió un intento de golpe de Estado ejecutado por el entonces comandante general del Ejército, Juan José Zúñiga. Días antes del golpe, el general Zúñiga declaró que los militares arrestarían a Morales si se presentaba a las elecciones de 2025. Tras la frustrada acción militar, Zúñiga fue arrestado.

Tras ser detenido, Zúñiga, en una improvisada rueda de prensa, declaró que la acción fue organizada por el presidente Arce y que se trataba de un autogolpe de Estado para levantar la popularidad del mandatario en cara a las elecciones generales de 2025. El gobierno de Arce calificó lo sucedido como un «golpe frustrado», a la vez que señaló que las declaraciones de Zúñiga sobre un supuesto autogolpe «carecen de cualquier grado de veracidad».

Intento de unificar el voto opositor Tras la victoria del Movimiento al Socialismo en las elecciones generales de 2020, se ha popularizado la idea de unificar el voto de la oposición. Dicha iniciativa fue difundida en su mayoría por el movimiento alternativo El Búnker-Tercera República del periodista Virginio Lema y el abogado Agustín Zambrana, con el objetivo principal de presentar solo un candidato por parte de la oposición, elegido a través de unas primarias similares a las primarias de la oposición venezolana en 2023.

El 13 de noviembre de 2024, seis agrupaciones políticas se aliaron para formar un bloque unido opositor denominado Unidad es Posible. Este bloque estaba conformado por los frentes políticos: Cambio25 de Vicente Cuellar; Una Bolivia de Otro Modo de Amparo Ballivián; El Búnker - Tercera República de Agustín Zambrana; Al-Bus, bajo el liderazgo de Carlos Börth; Vanguardia, Libertad es Prosperidad del diputado Miguel Roca Sánchez; y el Partido Liberal Boliviano, encabezado por Antonio Saravia. Posteriormente, el Búnker retiraría a su candidato para no dividir el voto opositor.

El 18 de diciembre de 2024, después de que Tuto Quiroga anunciase su candidatura oficial, Carlos Mesa anunció la conformación de la alianza política denominada «Bloque Unido de Oposición», suscrita con Samuel Doria Medina (líder político de Unidad Nacional), Jorge Quiroga (quien había anunciado su candidatura oficial y su alianza con el Frente Revolucionario de Izquierda) y Luis Fernando Camacho (líder de Creemos), para presentar un frente unido para las elecciones presidenciales. Tras ello, los miembros de Unidad es Posible como Vicente Cuellar, Juan Del Granado, Amparo Ballivián y Carlos Börth se unirían a este último bloque, mientras que Vanguardia, Libertad es Prosperidad del diputado Miguel Roca Sánchez y el Partido Liberal Boliviano de Antonio Saravia abandonarían este bloque para conformar un nuevo bloque liberal encabezado por Branko Marinkovic, aunque posteriormente este bloque liberal se disolvería con la renuncia de Marinkovic a su candidatura presidencial en apoyo a Jorge Quiroga.

La noticia de una conformación de un bloque unido de oposición tuvo diversas reacciones. Mientras Samuel Doria Medina y diversos miembros del bloque ven este bloque como una alternativa frente al Movimiento al Socialismo, otros precandidatos criticaron la falta de propuestas sólidas, la participación principal de excandidatos presidenciales y presumiblemente ser una falsa oposición servil al Movimiento al Socialismo.

Nueva izquierda Tras la fractura interna del MAS-IPSP, originada por el conflicto entre Evo Morales y Luis Arce, el partido quedó dividido en dos facciones. Por un lado se conformó el denominado «bloque renovador», que respalda la gestión de Arce y retuvo la personería del partido. Por otro lado surgieron los llamados «radicales», que buscaban la candidatura de Morales en estas elecciones presidenciales. Tras perder el liderazgo del MAS-IPSP, Morales renunció al partido y estableció una alianza con el Frente Para la Victoria (FPV). Esta división significó un debilitamiento del oficialismo, que había gobernado Bolivia durante 14 años con Morales (2006-2019) y 5 años con Arce (2020-2025).

Esto produjo que se impulsara una nueva izquierda en Bolivia bajo el liderazgo de Andrónico Rodríguez, actual militante del MAS-IPSP; sin embargo, ha recibido el apoyo de varios actores importantes, que fueron y algunos que aún son parte del MAS-IPSP, para conformar el nuevo bloque. Entre estos respaldos recibidos está del vicepresidente del Estado, David Choquehuanca, la alcaldesa de El Alto, Eva Copa; el presidente del Movimiento Tercer Sistema (MTS), Félix Patzi; e incluso autoridades en Beni y Pando ven en Andrónico la nueva figura de la izquierda para terciar en las elecciones generales del 17 de agosto. Por otro lado en Santa Cruz, Mario Cronenbold, el senador William Tórrez, el dirigente Darwin Choquerive, expresaron abiertamente su apoyo a Rodríguez.

Candidaturas Movimiento al Socialismo El Movimiento al Socialismo - Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) es el partido gobernante de Bolivia durante las gestiones de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).