Bruno Ebner (11 de junio de 1977, Santiago de Chile) es un periodista hispanoamericano residente en Madrid de origen chileno. Es conocido mayormente por su programa de televisión “Motoviajeros” de Canal 13 (Chile), aunque también ha desarrollado su carrera como periodista político en el diario El Mercurio de Chile. Actualmente trabaja en otras actividades diferentes al periodismo, en España, aunque se desempeña de forma ocasional como periodista freelance para algunos medios de Chile.
Biografía Nacido en Santiago de Chile, se crió en Iquique, en el norte chileno. Su padre, Sergio, fue un conocido abogado en esta ciudad, aunque provenía de una familia de juristas de larga tradición en Talca, entre los que hubo ministros de Justicia y de la Corte Suprema, entre otros. Su madre, Loreto, también es abogada. Influenciado por sus padres, desde niño la primera opción de Bruno siempre fue el derecho, ingresando así a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile en 1995. Sin embargo, en 1997, decidió abandonar la carrera, al darse cuenta de que no era su verdadera vocación.
De forma transitoria, y buscando un cambio drástico, al año siguiente comenzó a estudiar actuación teatral en la escuela Teatro Imagen, dirigida por el conocido director y dramaturgo Gustavo Meza. Esta decisión causó una gran desilusión a sus padres, que veían en Bruno una forma de continuar la tradición jurídica familiar. Sin embargo, optaron por apoyarlo; en especial su madre, quien le pagó sus estudios artísticos.
En 2000 obtuvo el papel de “Lucho” en la fallida teleserie de Canal 13, Corazón Pirata, dirigida por Óscar Rodríguez. El fracaso de esta producción gatilló el cierre temporal del área dramática del canal, por lo que su primer paso por la televisión fue fugaz. Bruno siguió participando en papeles menores en teleseries, series y programas, aunque se especializó como actor de doblaje realizando gran parte de sus interpretaciones de voz en la empresa DINT, Doblajes Internacionales, la más importante de Chile. Allí aportó su registro para programas de Discovery Channel, películas, animación japonesa y otros formatos.
En el teatro actuó en diversas obras del circuito “under” chileno. Sin embargo, integró el elenco de “Jueves & Viernes”, escrita y dirigida por el actor y director Fernando Gallardo, junto a Aníbal Reyna, Carlos Embry y Claudio Valenzuela. Ésta sería la última obra de Gallardo, quien falleció de cáncer antes de su estreno, tomando el relevo de la dirección su hija Irina Gallardo, una actriz de performance alternativa conocida como “Irina la loca”. El montaje se estrenó en el Teatro Nacional Chileno y también tuvo varias funciones en el Teatro Ictus, del también fallecido actor Nissim Sharim.
Durante su época como actor, Bruno comprendió que su verdadera vocación era el periodismo, ya que pensaba que esta carrera era un puente perfecto entre la intelectualidad y aridez del derecho con la creatividad y soltura del teatro. Así, en paralelo a su trabajo como actor, comenzó a estudiar Periodismo en la Universidad UNIACC, en Santiago. Allí se licenció como periodista siendo la segunda nota más alta de su clase, ganando el premio al espíritu periodístico de su generación. En su paso por la universidad, sus profesores y compañeros destacaron tanto los conocimientos como la creatividad y talento de Bruno al escribir, capacidades que se confirmaron después al ingresar a las prácticas del diario El Mercurio con una de las mejores puntuaciones de ese año.
Pese a iniciar sus prácticas en Crónica, ésta fue breve, ya que su pasión por la política -inculcada por su padre desde muy niño- lo llevó a integrar rápidamente la sección de Política, de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Chile, a inicios de 2006, entre Michelle Bachelet y el fallecido expresidente Sebastián Piñera. A partir de ahí su carrera fue meteórica: primero como periodista de Política, después en Reportajes (Cuerpo D) y luego nuevamente en Política. En 2011 asume como subeditor coordinador de Política y posteriormente en Reportajes. Es en esta última etapa cuando intercala sus estadías entre Chile y Europa para grabar las temporadas de “Motoviajeros”.
“Motoviajeros”, primeras temporadas
El proyecto original parte a principios de 2006, en Santiago, cuando un grupo de profesionales aficionados a las motos, encabezados por los ingenieros Tomás Harrison y Tomás Karstegl, deciden tomarse un tiempo sabático para recorrer el mundo en motocicleta. Para ello tendrían que renunciar a sus trabajos, dejar incluso sus relaciones de pareja (ninguno en ese año estaba casado ni tenía hijos) y recurrir a sus ahorros para financiarse. En la búsqueda de otras fuentes para sostener el viaje, conciben la realización de un programa de televisión en el formato de docu-reality, registrando sus vivencias en la ruta, en primera persona. Para darle forma comunicacional al proyecto, de manera de hacerlo viable para venderlo, le piden orientación a Ebner, quien era conocido de Harrison y Karstegl. Comienzan a reunirse periódicamente para concretar la idea junto a otros futuros participantes, de hecho en el principio hubo alrededor de diez, pero la frecuencia de los encuentros y el interés comienzan a decrecer y el proyecto empieza a desinflarse. Sin embargo, a principios de 2008, el grupo decide materializar el asunto ese mismo año y vuelven a recurrir a Ebner.
Ya con la máquina a toda marcha, el periodista se involucra tanto en la idea que también decide renunciar a su trabajo en el diario El Mercurio e integrarse al equipo de expedicionarios; su propósito era liderar la realización audiovisual, contenidos y narrativa. Bruno había sido un aficionado a las motos en Iquique, durante su adolescencia, pero en los últimos años las había dejado de lado. Aun así apuesta por volver a las dos ruedas y prepararse para el largo viaje.
Fue así como el grupo entró en contacto con 13C, la señal cultural de Canal 13, que en esos años apostaba fuerte por proyectos disruptivos y diferentes a los formatos televisivos clásicos, y le dio luz verde para exhibir el programa en sus pantallas. Finalmente, el 6 de diciembre de 2008, parte desde Santiago de Chile el equipo final, conformado por Ebner, Harrison, Karstegl, Rodny Mukarker y Ricardo Ziede. Este último dejaría el grupo al poco tiempo, en Brasil, tras diferencias infranqueables con la visión y misión del viaje que tenían sus compañeros.
Tras cerca de un año de viaje ininterrumpido por casi todos los países de Latinoamérica continental, Estados Unidos y Europa Occidental, la versión original de “Motoviajeros” terminaría en Marruecos, sólo con Ebner y Harrison en ruta. Meses antes, en Estados Unidos, Tomás Karstegl y Rodny Mukarker decidieron regresar a Chile -cada uno por separado-; el primero aduciendo motivos económicos y el segundo personales. Ebner opta por quedarse en España al regreso del país norteafricano, ya que también se había quedado sin recursos, mientras Harrison continúa el intento de vuelta al mundo, en solitario, pero ahora ya fuera del programa. El ingeniero fue el que más lejos llegó, embarcando su moto oficial en Grecia de regreso a Chile y siguiendo su propia aventura a salto de países y alquiler de motos locales. Tomás Harrison consigue así su objetivo de redondear el globo -a través de esta modalidad-, arribando a Chile desde Australia. Por su parte, Bruno Ebner se establece por primera vez en Madrid, tras iniciar una relación afectiva con una periodista española a la que conoció durante las grabaciones en la península ibérica y con quien viviría durante algunos años.
“Motoviajeros”, temporadas 3 y 4
En 2013, de regreso en Chile, y ya con el equipo original disuelto, Bruno Ebner decide apostar nuevamente por este género de aventuras y conforma un nuevo grupo de viajeros en moto para grabar dos temporadas más del programa. A Ebner se integran el comunicador y surfista chilenoaustraliano Daniel Neilson y el propio director de las dos temporadas anteriores de “Motoviajeros”, Sergio Cantillana, esta vez delante de las cámaras. Cantillana venía saliendo de una dramática situación familiar -la repentina muerte de su primera esposa-, por lo que buscará, a través de este viaje que ahora protagonizaría in situ, encontrar un poco de escape y alivio a su sufrimiento.
La expedición se inicia en Barcelona, en donde recibe las nuevas motos procedentes desde Chile, y se encamina rumbo a Europa del Este. Si bien el objetivo original era el Cáucaso y la mítica Ruta de la Seda, por razones de tiempo, económicas y climáticas sólo se consigue llegar hasta el Mar Negro, en la costa de Bulgaria, y luego Turquía e Israel, último país al que acceden por avión sin llevar sus motos, desde Estambul. Estas dos últimas temporadas fueron mucho más cortas que las precedentes y, pese a conseguir excelentes índices de audiencia, debido en especial a lo novedoso de sus contenidos, el fiato del nuevo grupo no fue el del original (ver sección de “Anécdotas”), así como los recursos materiales, económicos y disponibilidad de tiempo con los que contaba el primero.
No obstante su brevedad, esta temporada abarcó una serie de destinos interesantes para los espectadores chilenos. A los ya enunciados se suman Lituania y Letonia, en el Báltico, además de Rusia y Transilvania (Rumania).
“Motoviajeros”, temporada 5
Es en 2015 en donde Bruno Ebner emprende quizás su proyecto más querido, personal y familiar -y, sin saberlo, el más amargo- ligado a la saga de “Motoviajeros”. Animado por su padre y mentor, decide cumplir un sueño pendiente de hace años: un gran viaje en moto junto a su hermano mayor, Christian. Ambos saldrían desde Budapest en dirección al Cáucaso, pasando por los Cárpatos, en Rumania, luego Moldavia, Ucrania, Georgia y Azerbaiyán. En el Mar Caspio aparcarían las motos para volar a Irán y luego, ya de regreso en el Cáucaso, volver a Europa a través de la costa turca, en el Mar Negro, hasta Estambul.
A pesar de la riqueza en contenidos y lugares desconocidos de esta última temporada, y al gancho que podría significar un viaje fraternal, íntimo y aventurero entre hermanos -con Bruno como el rostro más emblemático y estable del programa-, 13C decidió no emitirla debido a diferencias editoriales con Ebner y el tándem con Christian. Esto provocó un duro golpe en el periodista, quien intentó en numerosas ocasiones emitir el programa en otras plataformas. Desafortunadamente, el nombre comercial de “Motoviajeros” estaba en manos del canal (véase Controversias), pese a que para su audiencia -marcadamente fiel- éste era indisoluble del nombre de Ebner. Finalmente, dando la guerra por perdida, el comunicador decide enterrar para siempre el proyecto, que ya incluso tenía editado para su salida al aire en cualquier momento.
Vida privada Habiendo repartido su tiempo todos esos años entre Chile y Europa para la realización del programa y, producto de una fuerte depresión, Ebner opta en 2017 por abandonar su país natal para radicarse definitivamente en España, en donde adquiere la doble nacionalidad. En Madrid sus problemas continuarían durante algún tiempo, ya que, agobiado por la depresión, las frustraciones y deudas que le dejó el programa, sumados a una prolongada crisis laboral, debió lidiar con el abuso de alcohol y benzodiacepinas que ya venía arrastrando desde Chile por el mismo motivo. Estos problemas se potenciaron aún más tras la muerte de su padre y maestro Sergio, en octubre de 2021, producto de un cáncer fulminante, provocando en el otrora saludable Bruno un elevado y preocupante sobrepeso y otros serios perjuicios a su salud que mantuvieron muy en alerta a su familia y amigos.