El huracán Otis fue el decimoquinto ciclón tropical de la temporada ciclónica del Pacífico de 2023. Se trató de un ciclón de dimensiones reducidas, pero de extraordinaria potencia y capacidad destructiva. Se considera el ciclón tropical más fuerte que ha tocado tierra en las costas del Pacífico mexicano y el primero en hacerlo como huracán de categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, superando en intensidad al huracán Patricia. Hizo su arribo a tierra las primeras horas del 25 de octubre de 2023 en las proximidades de Acapulco, Guerrero.

Otis fue la decimoquinta perturbación tropical de la temporada. Se convirtió en el décimo huracán, el octavo de categoría mayorUn huracán mayor es aquel que se clasifica en la categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson. y el segundo de categoría 5 de la temporada ciclónica del Pacífico de 2023. Otis emergió de un disturbio atmosférico situado a una considerable distancia al sur del Golfo de Tehuantepec. Las proyecciones iniciales auguraban que en su apogeo sería una tormenta tropical. Sin embargo, Otis experimentó una intensificación rápida, y alcanzó velocidades máximas del viento de 165 mph (270 km/h) e hizo aparición en tierra con dicha potencia. Tras su ingreso continental, la fuerza del huracán mermó con celeridad, desvaneciéndose en la jornada subsiguiente. Entre las consecuencias de Otis se encuentran al menos 48 decesos y 59 personas no localizadas. Hasta el 21 de diciembre de 2023, ninguna autoridad había dado un recuento o alguna cifra estimada de personas heridas.

Al efectuar su entrada ligeramente al oeste de Acapulco, los implacables vientos de Otis comprometieron la integridad de numerosas infraestructuras urbanas. Se registraron desprendimientos terrestres e inundaciones, como consecuencia de las precipitaciones intensas y sostenidas.

Historia meteorológica 270px|thumb|left|Mapa que traza la trayectoria y la intensidad de la tormenta, de acuerdo con la escala de huracanes de Saffir-Simpson miniaturadeimagen|255x255px|Una deliberación acerca del pronóstico emitido por el Centro Nacional de Huracanes previo a su arribo terrestre, aludió a la acelerada intensificación como "un escenario de pesadilla". 300px|right|thumb El Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) indicó el 15 de octubre de 2023 que se anticipaba la formación de un área de baja presión al sur de Guatemala y El Salvador hacia mediados de esa semana. Posteriormente, el 18 de octubre, se consolidó un extenso sistema de baja presión a considerable distancia al sur del Golfo de Tehuantepec, generando perturbaciones eléctricas desorganizadas. Esta formación incrementó su estructura en los días siguientes, transformándose en una depresión tropical a las 15:00 UTC del 22 de octubre. En ese momento, la depresión manifestaba una intensa actividad convectiva en proximidad a su núcleo claramente delimitado. Seis horas después, evolucionó a tormenta tropical, siendo bautizada como Otis, tras evidenciar una sutil mejora en su estructura. La incipiente tormenta se desplazaba pausadamente hacia el norte, influenciada por un flujo leve entre una vaguada al noroeste y una cresta al noreste. Durante el transcurso de la noche, una convección profunda emergió en el sector noroeste de la circulación, con el núcleo cada vez más inmerso en las cumbres de las nubes más frías. No obstante, esta tendencia convectiva se estabilizó al alba del 23 de octubre a causa de la cizalladura del viento proveniente del este, complicando su evolución y dejando el núcleo parcialmente visible. A las 03:00 UTC del 24 de octubre, registros satelitales de microondas revelaban una estructura anular en el canal de 37 GHz, pese a la apariencia segmentada del sistema. El NHC interpretó estos registros como un posible indicio de una inminente intensificación acelerada. Al amanecer del 24 de octubre, Otis mostraba signos de consolidación con un incremento en la actividad convectiva y la expansión del flujo de cirros. Inició una intensificación vertiginosa, propiciada por la reducción de la cizalladura del viento del sureste y las temperaturas cálidas oceánicas de 84 a 88 °F (29 a 31 °C). En imágenes satelitales visuales, un ojo se hizo evidente, rodeado de convección intensa, y Otis alcanzó la categoría 3 a las 21:00 UTC del 24 de octubre. Esta actualización se fundamentó en mediciones de una misión de cazadores de huracanes de la Unidad de Reserva de la Fuerza Aérea, las cuales evidenciaron que Otis experimentaba una intensificación acelerada, con una caída de presión central de 10 milibares (0,30 inHg) entre mediciones. El NHC continuó monitoreando una progresiva consolidación del huracán en registros satelitales durante el día, sin indicios de que la intensificación decayera. A las 03:00 UTC del 25 de octubre, el NHC categorizó a Otis como huracán de categoría 5. En un lapso de 24 horas, Otis se intensificó desde una tormenta tropical de 50 mph (85 km/h) hasta un huracán de 160 mph (260 km/h), un incremento de 110 mph (175 km/h), siendo superado únicamente por el huracán Patricia en el Pacífico Oriental. A pesar de ello, esta intensificación fue mayormente inesperada: tan solo 24 horas antes de que Otis alcanzara la categoría 5, el NHC había proyectado una intensidad máxima de 70 mph (110 km/h). Tras alcanzar la categoría 5, Otis se robusteció sutilmente, y a las 06:25 UTC del 25 de octubre, impactó cerca de Acapulco con una intensidad máxima de vientos de 165 mph (270 km/h) y una presión central de 923 mb (27,26 inHg), estableciéndose como el primer huracán del Pacífico en impactar con una intensidad de categoría 5, superando a Patricia como el huracán más potente registrado en el Pacífico al tocar tierra. Error de predicción La agudización extrema del fenómeno fue en gran medida inesperada: apenas 24 horas previas a que Otis alcanzase la categoría5, el NHC anticipó una intensidad máxima de tan solo 70mph (110km/h). El rumbo previsto para el ciclón tropical no indicaba que este impactaría en el sur de México; por el contrario, desvió su trayectoria hacia el oeste, manteniéndolo en aguas abiertas. Posteriormente, el rumbo estimado se modificó para indicar que Otis haría contacto con tierra, pero, reiterando, apenas 24horas antes de que alcanzase la categoría5, el NHC había previsto una intensidad máxima de 70mph (110km/h). A tan solo 16horas de su impacto, el NHC estimó que Otis llegaría a su apogeo como huracán de categoría1 con vientos de 90mph (150km/h), y que haría contacto entre las y las hora local (12:00UTC y 00:00UTC del día subsiguiente) el 25 de octubre; esta proyección no solo minimizó la intensidad del impacto en 75mph (120km/h), sino que también auguró que el fenómeno impactaría posteriormente a lo que en realidad sucedió ( hora local; ). Los modelos numéricos de predicción climatológica no lograron discernir adecuadamente la magnitud de la agudización fulminante que tuvo lugar, en parte a causa de la insuficiencia de datos (se efectuó únicamente un vuelo de Hurricane Hunters y no existe radar Doppler en la zona de impacto). Algunas simulaciones de modelos no anticiparon el impacto terrestre en lo absoluto.

Preparativos miniaturadeimagen|233x233px|Imágenes infrarrojas mejoradas de Otis tocando tierra en las cercanías de Acapulco, Guerrero, el 25 de octubre. miniaturadeimagen|derecha|Video del impacto del huracán Otis en México en la zona de Playa Icacos y Costera Miguel Alemán miniaturadeimagen|derecha|Afectaciones en el área de Boulevard de las Naciones, Granjas del Marqués y Puerto del Marqués. En virtud de la inminente llegada del huracán Otis, las autoridades gubernamentales de Guerrero instauraron 396albergues con el propósito de resguardar a los ciudadanos afectados por las intensas ráfagas y los estragos originados por las marejadas ciclónicas.

Videos de medios de comunicación del 24 de octubre consignan a elementos de la Secretaría de Protección Civil del Estado de Guerrero así como el sonido de alarmas en la costa de Acapulco con el fin del desalojo de turistas de las principales playas. La Secretaría de Educación de Guerrero anunció la suspensión de clases el 24 y el 25 de octubre. La Marina Armada de México anunció el cierre de los puertos de Acapulco a la navegación mayor y los de Zihuatanejo, Bahías de Huatulco, Puerto Escondido y Puerto Ángel para la navegación menor.

En un mensaje en su cuenta de X, el presidente Andrés Manuel López Obrador publicó un mensaje a las 8:25 de la noche, tiempo de México, anunciando la entrada de Otis de 4 a 6 de la mañana. "Acepten trasladarse a refugios, mantenerse en lugares seguros: alejados de ríos, arroyos, barrancas y estén alerta, sin confiarse. Nosotros también estamos pendientes", escribió. Asimismo anunció la implementación del Plan-DN-III-E y el Plan Marina de la SEMAR. El Ejército Mexicano desplegó un contingente de 8 000efectivos para respaldar las labores de auxilio y salvamento. El portal de Enfoque Noticias publicó al medio día del 24 de octubre «los tres órdenes de gobierno están en fase de prevención en coordinación con la SEDENA, la SEMAR y otras instancias para evacuar en su caso o apoyar a quienes lo necesiten. La SEDENA cuenta con 6 755elementos en todas las regiones de la entidad con unidades y equipo disponible para apoyar a la población, informó el general de división, comandante de la IXregión militar, Ricardo Flores González». Se determinó la suspensión de actividades escolares en el estado de Guerrero después de que Otis tocó tierra. Asimismo, se cancelaron los vuelos con destino y origen en Acapulco.

Impacto En todo el territorio estatal, se manifestaron más de 500000 interrupciones eléctricas. Instituciones hospitalarias y establecimientos hoteleros experimentaron adversidades, tales como inundaciones y desplomes de techumbres. Diversos inmuebles padecieron severos deterioros, e incluso algunos colapsaron. Un total de 18emisoras radiales en Acapulco cesaron sus transmisiones, lo que dio como resultado una interrupción comunicativa en la metrópoli. Un complejo comercial en la mencionada ciudad quedó devastado, y un tramo de una arteria vial hacia la misma quedó intransitable debido a un desprendimiento de tierra. En la mayoría de los establecimientos hoteleros situados en la región portuaria de Acapulco, se observaron perjuicios significativos. Estos daños comprendieron cristales fracturados, cubiertas derrumbadas, balcones y muros desplazados, así como estancias parcial o íntegramente devastadas. Adicionalmente, un aeródromo militar cercano a Acapulco sufrió daños, complicando las operaciones de rescate. Una estación meteorológica de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica, ubicada cerca de Acapulco, registró una ráfaga de viento de 135mph (217km/h) en el momento en que la pared del ojo del huracán atravesaba la ciudad. A raíz de estos eventos, se habilitaron albergues temporales en Acapulco, Técpan de Galeana y Coyuca de Benítez. Compañías aéreas como Aeroméxico, Volaris y Viva enfrentaron perturbaciones en sus operaciones, suspendiendo servicios en Acapulco y Zihuatanejo. El Aeropuerto Internacional de Acapulco fue clausurado para cualquier tipo de vuelo y resultó inoperable. El 26 de octubre, la titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal mexicano, Rosa Icela Rodríguez, informó acerca de 27 fallecimientos a consecuencia del huracán Otis, además de reportar un número de cuatro personas desaparecidas.