El 7 de octubre de 2023, como parte del ataque sorpresa a Israel al comienzo de la guerra en Gaza, militantes del grupo paramilitar Hamás secuestraron a unas 251 personas, incluido unos 30 niños, trasladándolas a la Franja de Gaza. La mayoría de los cautivos eran civiles israelíes, con un número menor de soldados y ciudadanos extranjeros.
A fecha de 3 de septiembre de 2024, de los 251 rehenes secuestrados, cuatro habían sido liberados unilateralmente por Hamás al principio de la guerra; 105 fueron liberados mediante negociaciones en un intercambio por presos palestinos a finales de noviembre; ocho rehenes habían sido rescatados con vida en operaciones especiales del ejército israelí; 34 rehenes fueron recuperados muertos en diversas operaciones; tres rehenes murieron por disparos del ejército israelí después de haber escapado de sus captores, y otros tres en un bombardeo israelí que trataba de asesinar a un líder de Hamás. Por lo tanto, a comienzos de septiembre, 97 rehenes seguían aún en la Franja de Gaza, de los que 33 habían sido dados por muertos por las autoridades israelíes.Posteriormente continuaron las liberaciones, intercambios, rescates y recuperaciones de cuerpos. El 13 de octubre de 2025, Hamás liberó a los últimos veinte rehenes que permanecían con vida en la Franja de Gaza. La devolución de los cadáveres de los rehenes fallecidos continuó durante los meses siguientes. El 26 de enero de 2026, Israel recuperó e identificó los restos de Ran Gvili, policía israelí muerto durante los ataques del 7 de octubre y cuyo cuerpo había sido trasladado a Gaza. Con su recuperación, todos los rehenes, vivos o fallecidos, secuestrados durante los ataques del 7 de octubre habían sido devueltos a Israel.thumb|Carteles en Tel Aviv pidiendo el regreso de los rehenes israelíes en Gaza
Secuestros miniatura|derecha|Un atacante de Hamás llevando a un hombre durante la masacre del festival de música de Re'im.
En la mañana del 7 de octubre de 2023, alrededor de las 6:30 a. m. (IST), diversas milicias palestinas encabezadas por Hamás lanzaron un ataque contra Israel desde múltiples sitios en su frontera con la Franja de Gaza. El ataque incluyó infiltración terrestre y motorizada en territorio israelí, ataques a bases de las Fuerzas de Defensa de Israel e intercambios de disparos con fuerzas de seguridad. Hubo diversas masacres y ataques contra civiles israelíes, tomas de asentamientos y de instalaciones militares. El ataque terrestre estuvo precedido y respaldado por el lanzamiento masivo y sostenido de miles de cohetes.
En la ola inicial de ataques, los milicianos palestinos secuestraron tanto a civiles como a militares, que fueron trasladados a la Franja de Gaza. Según declaraciones de Hamás y de la Yihad Islámica Palestina, alrededor de 130 civiles y soldados fueron secuestrados durante el ataque a los asentamientos de la periferia de Gaza. Un análisis de vídeo de The Washington Post mostraba que algunos de los rehenes fueron ejecutados y desmembrados durante su captura.
Muchos de los secuestrados eran ciudadanos extranjeros, entre los que se incluían ciudadanos de Argentina, Alemania, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos. También fueron secuestrados once ciudadanos tailandeses que trabajaban en invernaderos en la periferia de Gaza. Nepal confirmó que diecisiete de sus ciudadanos fueron secuestrados, diez de ellos en Alumim. Al menos un filipino fue secuestrado.
Shani Louk, una mujer germano-israelí secuestrada en medio de la masacre del festival de música de Re'im, fue una de las imágenes más famosas al hacerse público un vídeo de milicianos palestinos mostrándola en la caja de una camioneta mientras estaba semidesnuda e inconsciente (o muerta). Aunque inicialmente se había informado de que había sido asesinada el día del ataque, la madre de Louk publicó más tarde un video diciendo que había visto pruebas de que estaba viva en un hospital en condición crítica, al tiempo que exigía que el gobierno alemán actuara rápidamente para recuperarla. Otro caso de secuestro que se hizo muy famoso fue el de Avinathan Or y su novia Noa Argamani, quienes también participaban en el festival de música de Re'im. Ambos fueron filmados mientras los atacantes los llevaban a la Franja de Gaza, y después se hicieron públicos los mensajes de WhatsApp que habían enviado pidiendo ayuda desde su escondite a partir de las 8:10 a. m. antes de su captura. Las imágenes, que mostraban a Argamani siendo llevada en una motocicleta mientras buscaba a Or, quien era conducido por sus captores a pie, se volvieron también virales en las redes sociales. Las imágenes tomadas por Associated Press también mostraron el secuestro de una anciana no identificada. Al menos 64 de los secuestrados fueron grabados en vídeo a través de cámaras corporales o teléfonos móviles mientras estaban siendo capturados y trasladados.
Entre los 251 secuestrados se encontraban al menos 30 niños, el más joven de los cuales tenía nueve meses de edad. El 13 de octubre, Hamás publicó un vídeo de niños secuestrados en el que un miembro de Hamás le decía a un niño rehén «di 'bismillah' (en el nombre de Alá)» antes de beber un vaso de agua, y el niño repetía «bismillah». En otro vídeo aparecía un miembro de Hamás vendándole el pie a un niño capturado. El 14 de octubre, Hamás afirmó que nueve secuestrados habían muerto en un período de 24 horas debido a ataques aéreos israelíes.
Intercambios, rescates y muertes
7 de octubre de 2023, durante el ataque de Hamás a diversas comunidades israelíes en la frontera gazatí, un grupo de milicianos palestinos se hicieron fuertes en una vivienda de Beeri con un grupo de rehenes. Al llegar al lugar, el general de brigada Barak Hiram ordenó a uno de sus tanques disparar directamente contra el lugar donde se encontraban los rehenes, lo que ocasionó la muerte de doce de ellos. Ese mismo día, un helicóptero de la fuerza aérea israelí israelí disparó contra un tractor que transportaba a milicianos palestinos y rehenes israelíes, matando a varios de los milicianos y a la rehén Efrat Katz, de 68 años de edad.
Unos cincuenta rehenes fueron liberados en Beeri por el ejército israelí durante las batallas resultantes de la Operación Inundación de Al-Aqsa, mientras que otros dos fueron liberados en Ofakim.
Noviembre de 2023: los rehenes Nik Beizer, Ron Sherman y Elia Toledano murieron por emanación de gases tóxicos tras un bombardeo israelí.
24 de noviembre de 2023, un alto el fuego que comenzó el 24 de noviembre y duró hasta el 30 del mismo mes supuso la liberación de 105 rehenes de Hamás (81 israelíes, 23 tailandeses y un filipino) a cambio de 240 presos palestinos (107 niños y 133 mujeres), de los que tres cuartas partes estaban en la cárcel sin condena.
Al comienzo del conflicto, Hamás ofreció la liberación de todos los secuestrados a cambio de la puesta en libertad de todos los presos palestinos en cárceles israelíes, algo a lo que Israel se negó. Según The Wall Street Journal, poco después de los secuestros, negociadores árabes ofrecieron a Yahya Sinwar el exilio de la Franja de Gaza a cambio de ceder a Egipto las negociaciones para la liberación de los rehenes israelíes. Este medio afirma que Sinwar rechazó la propuesta, puesto que aspiraba a extender el conflicto al resto de la región.
8 de diciembre de 2023, un comando israelí asaltó un escondite de Hamás en el que esperaba encontrar a una rehén en una habitación separada de sus captores. Sin embargo, la información resultó ser deficiente, pues quien se hallaba allí era el rehén Sahar Baruch, que murió abatido en el tiroteo. Su cuerpo sigue aún en la Franja de Gaza.
14 de diciembre de 2023, la aviación israelí bombardeó un túnel de la localidad de Jabalia con la intención de asesinar a Ahmed Ghandour, líder de la brigada de Gaza del Norte de Hamás. Ese mismo bombardeo mató también a tres rehenes israelíes, dos soldados de diecinueve años y una civil de veintiocho. Según el informe forense, los tres rehenes murieron por la inhalación de gases tóxicos. El ejército israelí se negó a revelar esta información a las familias de las víctimas durante seis meses.
15 de diciembre de 2023, tres rehenes israelíes que habían logrado escapar e iban semidesnudos y con una bandera blanca fueron abatidos por las propias tropas israelíes.
29 de diciembre de 2023, las negociaciones para el intercambio de prisioneros continuaron, Israel propuso una tregua, la retirada parcial de sus tropas y la entrada masiva de ayuda humanitaria a cambio de un intercambio de rehenes, si bien Hamás y la Yihad Islámica se negaron a seguir liberando rehenes hasta que se diese el cese definitivo de las hostilidades.
15 de enero de 2024, Hamás anunció la muerte de dos rehenes israelíes por ataques de la aviación israelí, algo que el ejército de este país negó. Catar anunció ese mismo día un acuerdo que implicaba la entrada de más medicinas en la Franja de Gaza, tanto para la población civil como para los rehenes.
6 de febrero de 2024, Hamás propuso alto el fuego que implicaría tres fases de 45 días cada una, en las que se intercambiarían a los rehenes israelíes por presos palestinos, se retiraría el ejército israelí de la Franja, se iniciaría el proceso de reconstrucción y se intercambiarían los restos mortales de los combatientes de cada bando.
Febrero de 2024, la aviación israelí bombardeó con gases tóxicos un túnel con seis rehenes israelíes: Yageb Buchshtab, Yoram Metzger, Nadav Popplewell, Alex Dancyg, Haim Peri y Avraham Munder. Cuando el túnel comenzó a llenarse de gases, sus captores los ejecutaron antes de morir ellos mismos asfixiados.
11 de febrero de 2024, las Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam informaron que dos rehenes israelíes habían muerto y otros ocho habían resultado heridos de gravedad debido a los bombardeos israelíes contra Rafah.
12 de febrero de 2024, una operación especial israelí en Rafah se saldó con el rescate de dos rehenes y la muerte de 74 palestinos por los bombardeos usados como cobertura. Hamás anunció que tres de los ocho rehenes heridos el día anterior en un bombardeo israelí habían muerto.
1 de marzo de 2024, los anuncios de rehenes muertos por ataques israelíes continuaron durante los meses siguientes. Hamás anunció que siete rehenes habían muerto por los distintos bombardeos israelíes de los días previos.
6 de abril de 2024, una operación especial de las tropas israelíes recuperó los restos mortales de uno de los rehenes que había estado cautivo de la Yihad Islámica Palestina. La hermana del fallecido culpó a las autoridades israelíes de su muerte por negarse a realizar intercambios de prisioneros.
24 de mayo de 2024, otros tres cadáveres fueron recuperados por el ejército israelí el 24 de mayo en el norte de la Franja de Gaza.
8 de junio de 2024, el Yamam liberó a cuatro rehenes en una operación especial en el campamento de Nuseirat que también mató a 274 personas e hirió a unas 700. Un soldado israelí murió en el rescate, que también causó la muerte de otros tres rehenes, según declaró Abu Obaida, portavoz de Hamás. Los cuatro rehenes rescatados fueron Noa Argamani, Shlomi Ziv, Almog Meir Jan y Andrey Kozlov, quienes permanecían secuestrados en casa de Abdallah Aljamal —un civil que trabajó como portavoz del Ministerio de Trabajo y periodista colaborador habitual del Palestinian Chronicle— en la zona del campo de refugiados de Nuseirat en la Franja de Gaza, lo que se conoció como Operación Arnon.
14 de junio de 2024, un portavoz de Hamás declaró que, debido a los combates, se desconocía cuántos de los cerca de 120 rehenes que todavía mantenía en su poder estaban aún vivos.
18 de junio de 2024, uno de los principales negociadores israelíes manifestó su certeza de que docenas de rehenes estaban aún vivos en el interior de la Franja, pero pidió que se acelerasen las negociaciones para su liberación porque, en caso de dejarlos allí durante mucho más tiempo, morirían.