La masacre del Hospital Bautista Al-Ahli hace referencia a un incidente en el que un grupo de personas falleció a causa de una explosión, producida el 17 de octubre de 2023 en el patio del Hospital Bautista Al-Ahli Arabi, situado en el barrio de Zeitún en el centro de Gaza, en el que varios miles de palestinos desplazados buscaban refugio, lo que causó un gran número de muertos y heridos cuya cuantía varía ampliamente dependiendo de las fuentes.
En un primer momento el Ministerio de Sanidad de Gaza habló de más de 500 muertos, pero esto fue una traducción errónea de un informe que había mencionado más de 500 víctimas en total, incluidos heridos. Posteriormente, la Defensa Civil de Gaza situó el número de fallecidos en 300 y el día 18, el viceministro de Sanidad de la Franja, Youssef Abu Al Rish, reportó una cifra de 400 muertos. Ese mismo día, el Ministerio de Salud de Gaza, cifró el número de víctimas mortales en al menos 471 y 28 heridos en estado crítico, además de 314 personas con heridas de diversa consideración. Fuentes in situ elevaron el número de víctimas a más de 800 o incluso 1000. Según fuentes de inteligencia de los Estados Unidos hubo entre 100 y 300 muertos. Fuentes occidentales consideran que no es posible determinar el número de fallecidos de forma concluyente por falta de evidencia. Según The New York Times, los relatos de los testigos y las imágenes hacen pensar que la cifra es alta.
La causa de la explosión es desconocida. El Ministerio de Salud de Gaza desde el primer momento dijo que fue un ataque aéreo israelí; mientras que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguran que fue provocada por el lanzamiento fallido de un cohete por parte de la Yihad Islámica Palestina. La Yihad Islámica Palestina, la Autoridad Nacional Palestina y los países árabes y musulmanes acusaron a Israel de ser el perpetrador. Las autoridades Israelíes negaron la acusación con el apoyo de Estados Unidos (su principal aliado).
Según Associated Press, The Economist, India Today, The Wall Street Journal, Channel 4 y expertos entrevistados por BBC y The Guardian la explosión probablemente fue causada por un cohete. El New York Times se quejó de que Hamás «aún no ha presentado ni descrito ninguna prueba que vincule a Israel con el ataque», ni resto alguno de la munición que la causó, ni evidencia del conteo de víctimas.
Según un análisis de las imágenes de la explosión, llevado a cabo por los servicios digitales de la cadena catarí Al Jazeera, sostuvieron que ninguna prueba justificaba la versión aportada por Israel. Según un tuit de la agencia de investigación Forensic Architecture (FA), una agencia con sede en Goldsmiths, University of London, fechado el 20 de octubre, el análisis preliminar de imágenes y sonido realizado por la FA, la ONG palestina Al-Haq (en árabe: الحق), y la ONG Earshot apuntaba a que el proyectil que provocó la explosión probablemente llegó desde el lado israelí y no desde el suroeste tal como afirmaban las FDI. Este análisis apareció en el canal de Youtube de Channel 4. Investigaciones posteriores de Forensic Architecture publicadas en febrero y octubre de 2024 (la primera rastreando, en 3D, cada cohete de una descarga de cohetes palestinos que según Israel fueron las causantes de la explosión en el hospital, y la última incluyendo el testimonio del Dr. Ghassan Abu Sitta) arrojaron más dudas sobre la teoría israelí del lanzamiento erróneo del cohete.
Antecedentes
El hospital ha estado en funcionamiento desde 1882. Fue fundado por la Sociedad Misionera de la Iglesia de Inglaterra y luego fue dirigido como una misión médica por la Conferencia Bautista del Sur entre 1954 y 1982. Regresó a la Iglesia Anglicana en la década de 1980. El hospital está financiado principalmente por la Iglesia anglicana de Estados Unidos y la Unión Europea y opera totalmente independiente de cualquier facción política de Gaza, está gestionado por la diócesis Anglicana de Jerusalén, que informó que tenía alrededor de ochenta camas y era el único hospital cristiano en la Franja de Gaza.
Desde que Israel ordenara a los palestinos que evacuaran el norte de Gaza, el Hospital Bautista Al-Ahli Arabi acogió a cientos de desplazados en respuesta a la creciente crisis humanitaria en Gaza. El hospital resultó dañado por el lanzamiento de cohetes israelíes a finales del 14 de octubre, dejando cuatro miembros del personal heridos.
Antes del lanzamiento de cohetes del 14 de octubre, el hospital albergaba a unas 6000 personas tanto pacientes como desplazados; Posteriormente, muchos de ellos huyeron y alrededor de 1000 permanecieron en el patio del hospital. El 16 de octubre, Israel ordenó la evacuación de veintiún hospitales de Gaza, incluido el hospital de Al-Ahli. Debido a la insuficiencia de camas en los hospitales del sur de la Franja de Gaza, que ya estaban por encima de su capacidad, y a la falta de medios para transportar a ciertos pacientes, como recién nacidos en incubadoras o pacientes con ventiladores, las órdenes de evacuación fueron consideradas en general como imposibles de cumplir. El sábado 14 de octubre, la Organización Mundial de la Salud emitió una declaración, donde decía que: «Las órdenes de evacuación de Israel a hospitales en el norte de Gaza son una sentencia de muerte para los enfermos y heridos».
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, entre el 7 y el 17 de octubre de 2023 Israel había atacado cincuenta y una instalaciones sanitarias en Gaza, que mataron a quince trabajadores sanitarios e hirieron a otros veintisiete.
El subsecretario del Ministerio de Salud de Gaza, Yousef Abu al-Rish, afirmó que Israel disparó dos proyectiles de artillería contra el hospital como preludio al bombardeo. El bombardeo inicial tuvo lugar el sábado por la tarde, seguido de una llamada del ejército israelí solicitando la evacuación del hospital. El ejército aclaró que los primeros proyectiles fueron una advertencia. Esta información fue corroborada por Hosam Naoum, obispo anglicano de Jerusalén, quien informó que el hospital había recibido tres órdenes de evacuación en los días previos a la explosión por parte de Israel y que fue alcanzado por bombardeos israelíes el domingo, hiriendo a cuatro empleados. Sin embargo, se negó a culpar a cualquiera de las partes por la explosión. «Como gente del clero, no somos expertos militares. Sólo queremos que la gente vea lo que está sucediendo sobre el terreno y esperar que lleguen a la conclusión de que ya hemos tenido suficiente de esta guerra».
Explosión thumb|Secuelas de la explosión en el patio del hospital Al-Ahli
El 17 de octubre de 2023, en medio de la guerra entre Israel y Gaza, el Ministerio de Salud de Gaza afirmó que aviones israelíes bombardearon el patio del Hospital Bautista Al-Ahli Arabi donde varios miles de civiles palestinos (2000 según algunas fuentes) buscaban tratamiento médico y refugio frente a los ataques de Israel, matando a más de 500 civiles. Sky News declaró sobre este evento que este hospital no era sólo un hospital, sino un lugar seguro para los habitantes de Gaza. Si se confirma, sería, con diferencia, el ataque más mortífero llevado a cabo por Israel en las guerras libradas desde 2008. Fuentes locales citadas por la agencia palestina de noticias Maan aseguraron que tras el bombardeo se desató un incendio en el hospital.
Instantes después del ataque, el ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina publicó un tuit, donde condenaba el ataque «aviones de guerra israelíes bombardearon el hospital árabe Al-Ahli (Hospital Bautista), en el centro de la ciudad de Gaza, lo que provocó el martirio de cientos de palestinos, entre ellos niños y mujeres». Según el embajador de Palestina en España, Husni Abdel Wahed, el hospital fue «advertido» horas antes del ataque de que iba a ser bombardeado y «pidieron que fuera desalojado».
Tras la explosión, la cuenta oficial del primer ministro Benjamín Netanyahu eliminó una publicación en X (antes Twitter) en la que llamaba a los palestinos «hijos de la oscuridad» «ésta es una lucha entre los niños de la luz y los niños de las tinieblas, entre la humanidad y la ley de la selva». Anteriormente, había responsabilizado de lo sucedido a «terroristas bárbaros de Gaza». «Que el mundo entero lo sepa: los terroristas bárbaros de Gaza son los únicos que atacaron el hospital en Gaza, no el Ejército», afirmó en un comunicado.
Poco después de la explosión el cirujano británico-palestino Ghassan Abu Sittah, que trabaja para Médicos Sin Fronteras (MSF) y se encontraba operando en el hospital en el momento de la explosión, dio una rueda de prensa rodeado de otros médicos y por docenas de cadáveres. Donde describió las consecuencias de la explosión, según su declaración cuando estaban operando oyeron la llegada de un misil y una fuerte explosión, después se hundió el techo del quirófano. Según describió había partes de cuerpos por todas partes y cadáveres apilados, incluidos numerosos niños, calificó el hecho de «masacre» y culpó directamente a Israel de la autoría del ataque.
Según un oficial de Hamás, «no quedó nada» de la munición que alcanzó el hospital, y hasta la fecha no han sido publicadas imágenes de ningún resto de proyectil de este incidente.
Víctimas
Las bajas reportadas varían dependiendo de las fuentes, en un primer momento el Ministerio de Sanidad de Gaza habló de más de 500 muertos Posteriormente, la Defensa Civil de Gaza situó el número de fallecidos en 300 y el día 18, el viceministro de Sanidad de la Franja, Youssef Abu Al Rish, reportó una cifra de 400 muertos. Posteriormente, el día 18, el Ministerio de Salud de Gaza, cifró el número de víctimas mortales en al menos 471 y 28 heridos en estado crítico, además de 314 personas con heridas de diversa consideración.
El 18 de octubre, El doctor Mohammed Abou Salima, director del hospital de Al-Chifa —el más importante de la ciudad de Gaza—, informó que 350 personas heridas de Al-Ahli fueron trasladadas a su hospital. Calculó que el número de víctimas de la explosión probablemente se acerca a los 250 muertos. Aunque también dijo que el terrible estado de muchos de los cadáveres hacía difícil llegar a una estimación del número total de fallecidos.
El responsable de una fuente de inteligencia europea interrogada por Agence France-Presse, enfatizando que el edificio del hospital permanecía incólume, afirmó que la cifra de víctimas sería de «decenas y no de centenas», y que el número de muertos fue de «50 como máximo». Le Monde reportó que la cifra de muertos era imposible de verificar de forma independiente, pero que en un video aparentemente grabado poco después de la explosión, muestra al menos quince cadáveres en el césped del patio del hospital. Según una fuente de la inteligencia nacional de los Estados Unidos hubo entre 100 y 300 muertos. Los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato, no dijeron qué información de inteligencia los llevó a esa conclusión y advirtieron que podría cambiar. Aunque no se puede confirmar ninguna cifra de fallecidos de forma independiente, el New York Times, tras revisar imágenes de vídeo y relatos de testigos, dijo el 18 de octubre que había «decenas» de cadáveres en el patio del hospital y que el número de víctimas era «alto».
La radio nacional francesa publicó un artículo, el 28 de octubre, que cuestiona la fiabilidad de las cifras de víctimas ofrecidas por el «Ministerio de Salud de Hamás» por tratarse de una única fuente y por la imposibilidad de comprobar estos datos que muestran una notable discrepancia con las cifras aportadas por Estados Unidos, concluyendo que, en el caso del Hospital Bautista Al-Ahli, «solo una cosa es cierta: hay muchas víctimas».